29 enero, 2007

Sobre la nieve

Sí, ¡qué pasa!, yo era el que el jueves iba diciendo: ¡está nevando, está nevando…! No me importa ir por la calle con esa sonrisa “tonta”, con esa ilusión que fácilmente podría tildarse de ñoña. Bueno, cada uno es capaz de sentirse bien por las cosas que es capaz de sentirse bien, es decir: si alguien sólo se siente feliz con 10 determinadas cosas y otro lo siente con hasta 100, pues verdaderamente será más fácil que este segundo tenga más ratos de alegría. Excluyo lo que podríamos llamar “tontura”, que de eso no estoy hablando, pero me refiero a sentirse bien por cosas por las que se sentiría bien un niño, un anciano… ¿Por qué hay que mirar mal a alguien que no esté incluido en estos dos grupos de edad si se ilusiona al ver nevar, al ver una puesta de sol, una estrella fugaz, un helicóptero, un pájaro, una ardilla, un conejo, un insecto curioso…? Lo siento, aquí estaré para quien me quiera mirar mal, que igualmente seguiré diciendo: ¡miraaa, está nevando, está nevando!, cada vez que vea la nieve, cada vez que me ilusione por algo tan extraño que se ve una vez cada dos o tres años.
Y por otro lado, reconozco que a veces me gusta exagerar esa alegría, pero no tiene más que un propósito claro que es el de contagiar a la mayor gente posible, el de irradiar esa ilusión y que sea captada por los demás, porque… ¿quizá pudiera haber alguno que estuviese triste por algo y que mostrara una sonrisa al ser contagiado por esa alegría? Si sólo consiguiera una sonrisa así por cada vez que exagerara ese sentimiento, tened por seguro que aprovecharía la mínima oportunidad para volver a hacerlo.
Y venga, que la mayoría tendrán que reconocer que estaban deseando gritar: ¡nieve, nieve, nieve, nieveeee!, pero no se atrevían… (también tendré en cuenta que le había prometido a un par de amigas días antes que haríamos un muñeco de nieve si nevaba, y me alegraba de que lo hiciera). Claro, luego hay que decir que cuando nieva, cada uno saca lo mejor que lleva dentro y hace lo que quiere; y como niños que somos, seguro que los mismos que me miran extrañados luego se revolcarán en la nieve, y lo que yo me alegro cuando los veo.

5 comentarios:

IceFran dijo...

La gente que increpa/le molesta la gente que se ilusiona hasta con lo más tonto me parece que son poco más que..envidiosos...

Aunque tampoco es cuestión de llevar la sonrisa siempre en la cara... eso es más bien "sospechoso" porque pienso que hay "momentos" y "momentos" y no siempre puede uno estar tirando cohetes sobre todo si hay gente al lado al que le están cayendo encima.

salu2, a mí lo que me jode es que siempre nieva durante los exámenes y uno se puede dar una vueltecilla por la calle pero a mí lo que me apetece realmente es tirarle un día entero pa la montaña cuan macho cabrío montés xD

Migue dijo...

A mí lo que me jode es el invierno, directamente... ¬¬ Enfilo mi sexto resfriado ya... de aquí a nada, alquilaré una burbuja y me iré a vivir a ella, a ver si así XDDDD

IceFran dijo...

Pregúntale a Michael Jackson que seguro que sabe de eso xDDD

Aunque igual tienes que elegir entre refriarte o conservar la nariz:P

Javi dijo...

"a mí lo que me apetece realmente es tirarle un día entero pa la montaña cuan macho cabrío montés"...

Y a mí... xD. Está claro que a veces hay que saber cuándo ser comedido para no fastidiar a nadie, pero también está claro que el "qué dirán" deja a muchos sin hacer lo que desean.

migue: ¡Jesús! o... ¡Salud! Yo, de momento (y toco la mesa), no he pillado ninguno, aunque dicen que es porque el virus soy yo... :(

infopoeta dijo...

La verdad es que sí, a mí siempre me ha gustado la gente que es capaz de ilusionarse por pequeñas cosas o "cosas raras" sin importar el qué dirán, aunque exagerando adrede ya no tanto.. jeje. Aunque sí que vale la pena si saca una sonrisa a alguien triste, también te doy la razón en eso. Lo de hacer muñecos también es bonito, aunque eso no sé si lo haría yo, que se me congelan las manos demasiado rápido :S, cosas de mi origen subtropical supongo.

Recuerdo cuando era niño que varios años nevó en el Teide y subíamos a ver la nieve. Ahora hace muchos años que no nieva casi nunca, y hace unos días llovió mucho y nevó un poco y actúan como si debiéramos asustarnos por la tormenta, cuando antes era normal y bonito y hasta quedaban cortadas las carreteras para ir al Teide por la nieve, y ahora apenas ocurre nada, puto cambio climático :/.