11 febrero, 2008

Papeles de primera, para "inmigrantes" de primera

El mes pasado se decidieron las nacionalizaciones de dos jugadores de balonmano de primera división, el portero húngaro Arpad Sterbik (quizá el mejor del mundo) y el bielorruso Siarhei Rutenka por carta de naturaleza, una potestad discrecional del Gobierno en base a circunstancias excepcionales que concurran en el interesado. Las "circunstancias excepcionales" que se aportan en ambos casos, son el hecho de que "son deportistas con un excelente potencial y cuentan con un dilatado historial deportivo".



Ambos jugadores forman parte del Ciudad Real, el equipo más rico de España actualmente. No creo que haya que hacerle un croquis a nadie... Aparte de que ya no ocuparán plaza de extranjero, y por tanto el Ciudad Real podrá fichar más y más extranjeros, quizá también puedan jugar en la selección española en un futuro (para ambos es ya el segundo país para el que se nacionalizan, tras Eslovenia para Rutenka y Serbia para Sterbik). ¿Y los miles de ecuatorianos, rumanos, peruanos, marroquíes, etcétera, que se las ven y se las desean para conseguir papeles, qué? ¿Son extranjeros de segunda? ¿Si un serbio "cualquiera" pide la nacionalización se la dan como si nada? Lo dudo.



Una de las explicaciones más obvias es por la posibilidad de que Sterbik juegue en Pekín'2008 con España (si nos clasificamos, que aún no es seguro), ya que nos faltan porteros de calidad. Esto me recuerda nacionalizaciones tan curiosas como las de "Juanito" Muehlegg (sí, aquel señor que fue subido a los altares en 2002 por ganar 3 medallas de oro en los Juegos Olímpicos de invierno, y al día siguiente defenestrado por haberse demostrado que las había ganado dopado). Luego, pues siempre se ha nacionalizado gente, en deportes como balonmano (Rolando Uríos, Andrei Xepkine, Talant Dujshebaiev), baloncesto (Chuck Kornegay, Wayne Brabender, Chicho Sibilio) o fútbol (Donato, Pernía, Marcos Senna). Siempre con el mismo método: las circunstancias "excepcionales" (sí, dinero y más dinero), hacen que el gobierno permita discrecionalmente la nacionalización (doble nacionalidad) de deportistas.

Es triste, los poderosos siempre consiguen lo que quieren. No tiene nada que ver, pero me recuerda a las anulaciones matrimoniales que los ricos y famosos consiguen por parte de los corruptos directivos de la Iglesia católica, cuando el resto de gente se las ven y se las desean para ello. Igualmente los que mandan en los países sólo miran su propio beneficio en estos asuntos, e igualmente desde aquí les llamo corruptos, lo cual no es calumnia, porque su función es velar porque todos seamos iguales ante la ley, y por desgracia, no la cumplen. ¡Bienvenidos, nuevos ciudadanos españoles!, esperemos que con vosotros España podamos conseguir el oro olímpico.

2 comentarios:

Jesús dijo...

Siento llevarte un poco la contraria, pero creo que la única forma de ser inmigrante legal en España es viniendo (como estos dos jugadores) con contrato de origen, requisito que el 90% de los inmigrantes no cumplen. Puede que nacionalizarlos sea demasiado (para que sea legalmente debes llevar al menos 5 años residiendo en España) pero al menos no vienen a robar ni a violar. En otros países falsifican fichas policiales y aqui no llega nada más que morralla. Sólo digo que yo estoy dispuesto a aceptar los inmigrantes que vienen a trabajar, si vienen con un contrato perfecto, si no a que vienen? Si no tiene medios acabarán robando y demás aunque no sean malas personas, la inmigración es un problema muy serio y no creo que con este sencillo post manifiestes las opciones de todos los inmigrantes

Javi dijo...

Ya, está claro que el problema de la inmigración es otro. Yo aquí no me refiero a la legalidad o ilegalidad de la inmigración. Sólo me refiero a lo fácil que es para unos conseguir la nacionalidad (que en un par de años la tienen), mientras que el resto de inmigrantes legales "de segunda", tienen que esperar más de 5 años.

Todo ello, evidentemente, partiendo de que todos venían con un contrato de trabajo. El problema de los que vienen sin contrato, quizá pueda comentarse también en un futuro.

Un saludo.