31 marzo, 2012

Filosofando sobre la omnipotencia de Dios

Hoy el fregado en el que me meteré se llama: filosofía, o bueno, quizá teología, qué más da. Al fin y al cabo, como todo fregado, una buena ráfaga de aire lo secará para dejar esta botella brillante y resplandeciente...

Pregunta una persona a otra, hablando de la omnipotencia de Dios (entiéndase un Dios de una religión monoteísta, claro): ¿Podría Dios crear una piedra tan grande, tan grande y tan pesada que ni él pudiera levantarla?

Dado que Dios es omnipotente y todopoderoso (sinónimos), la respuesta a priori para cualquier pregunta que comience por "¿podría Dios...?" es directamente "sí", sin necesidad de leer más.

Pero claro, esta pregunta tiene trampa, porque es una pescadilla que se muerde la cola, ya que comienza por "podría Dios" y acaba por "podría Dios". El problema es muy gordo, ya que dentro del enunciado hay un "no podría Dios", cosa imposible, en teoría...

Entonces, analizando la pregunta completa: si creara esa piedra y no pudiera levantarla, entonces no sería omnipotente porque no podría ser capaz al menos de levantar esa piedra. Pero claro, a la misma vez, si no pudiera crear una piedra así, tampoco sería todo poderoso, por lo que estamos ante una paradoja o pregunta sin solución. Para estas cosas han existido siempre los filósofos, que son esas personas que llegan a conclusiones descabelladas que cuando un profano las lee piensa en la razón que lleva ese señor o en lo loco que está.

Para buscar algún tipo de solución (sin éxito, seguro, pero jugando un poco), me planteo dos escenarios posibles de laboratorio que se parecen al de Dios creando la piedra o que dan como resultado algo parecido.

1a-Imaginemos que ese tipo de piedra "imposible de levantar" hubiera sido creada o ya existiera antes de aparecer Dios. Bien, entonces como Dios es todopoderoso, al llegar al lado de la piedra, sí podría levantarla.

1b-Pero claro, si ese tipo de piedra creada es una piedra "imposible de levantar", en teoría ni Dios podría levantarla, pero es que él todo lo puede. Y me suena que una frase dice "nada es imposible para Dios", por tanto, igualmente podría levantarla.

2- Imaginemos que Dios creara la piedra, pero que no intentara levantarla... Imaginemos que luego Dios desaparece, y al poco tiempo aparece un nuevo Dios, con exactamente los mismos poderes que el anterior, es decir: omnipotente. Pues bien, ese segundo Dios, al llegar a la piedra, por supuesto podría levantarla...

En fin, a la vista de los dos escenarios, parece que no es posible crear una piedra que un Dios todopoderoso no pueda levantar. ¡Puf, pues vaya asquito de Dios que no es capaz ni de crear un pedrusco inlevantable!, pensaréis...

Mi teoría final sería que Dios sí que puede crear una piedra que Dios no pueda levantar, pero sería a priori, justo al crearla, al crear el ente "piedra inlevantable ni para el Dios más poderoso". El problema es que la piedra, una vez creada y colocada ahí encima de esas hierbas, no es más que una simple piedra insignificante, y al lado estaría Dios, ahí con su túnica blanca, sus sandalias y su omnipotencia. La piedra estaría mirándole desde abajo, temerosa de él. Y entonces, la pregunta sería: ¿quién puede más, quién es más poderosa, una piedra o Dios? Y entonces, por supuesto, Dios la levantaría...

Y ahora es cuando planteo el juego: ¿y si la piedra en mi post no fuese más que una metáfora del ser humano, y el "levantarla" se pudiese sustituir por cualquier otro verbo como "crear", "manejar" o el que se os ocurra?, ¿os atrevéis con ello? Yo al menos hoy, no, que me duele la cabeza...

2 comentarios:

Utopazzo dijo...

Bueno Javi, una vez más, demuestras tu sensibilidad, tu sentido común, tus ganas de explorar, de ser curioso... eso es bueno, en toda regla.
Cierto es que tenemos más preguntas que verdaderas respuestas; aunque sobre esto último (desconozco si con anterioridad te lo he comentado en alguna otra ocasión), tuve la suerte de escuchara en un programa de radio a un científico hablar sobre las preguntas quye suele hacerse el ser humano constantemente, y que no encuentra respuesta. Este Sr. vino a decir que en relaidad el "mundo" está lleno de respuestas y éstas están ahí, esperando a encontrar la pregunta adecuada... esto es darle la vuelta, pero creo yo que goza de sentido.

Yo te diré que ese Dios del que hablas, creo de existir (nadie lo sabe), sería capaz de eso y de mucho más... es más, creo que si existe, ese no es otro que el propio ser humano en sí. Es decir; tú eres un dios, yo, soy un dios... pero cada uno, es su propio dios. Y no te quepa duda que en ese caso, tú, o yo... o aquel dios que ni conocemos, es capaz de levantar esa piedra, cien mil veces más grande que el propio Júpiter. Todo, es cuestión de fe.

Un abrazo, amigo.

Javi dijo...

Buen discurso final, de esos que animan a cualquiera a ser capaz de todo, a levantarse por las mañanas y comerse el mundo.

Deberías patentarlo ;)

Muchas Gracias como siempre.

Un abrazo y buena SSanta, que al menos esta semana sí que algo presente estará Dios.