29 febrero, 2016

Días que no volverán... hasta dentro de 4 años

Pues sí, me encantan estas cosas raras más que a un tonto una vereda o un lápiz... Me encantan estos días casi únicos, especímenes raros que sólo podemos vivir 20 ó 25 años en nuestra vida, estos 29 de febrero que nos recuerdan que inexorablemente el tiempo pasa, y 4 años que antes eran media vida, ahora son un suspiro, que ni te digo para alguien que peina 90 de ellos en el calendario...

Hoy es 29 de febrero, y por primera vez en 10 años de la bitácora (que me acuerde), reconozco que este post lo escribí hace días; concretamente empecé a escribirlo el 4 de febrero, y mientras ando a cientos de kilómetros de casa, leyendo en los carteles un idioma distinto al mío, se ha publicado automáticamente, programado esperando con ilusión que nuevamente el destino me diese esos 25 días más de vida, que a muchos no se los dará, y cruzo los dedos ahora mismo, 4 de febrero para que el destino me los conceda, probable, sí, muy probable dado que aún estoy en la treintena, pero quién sabe...

Pero echemos un vistazo a la historia, que es la que muchas veces nos guía en nuestro camino, ayudándonos a evitar repetir los errores y ayudándonos mostrándonos esos aciertos: La primera vez que escribí un post  un 29 de febrero fue hace ya 8 años, y lo titulé, cómo no "Mi artículo de cada 4 años", cómo no sintiendo único ese día y recordando las efemérides importantes... Releyéndolo se me cae el alma al suelo, pues veo que el 29 de febrero es el día de las enfermedades raras, sin saber por entonces en 2008 que tendría que convivir con una unos años más adelante, justo de la manera tan dura como preveía...  La segunda vez fue hace menos, aunque parece que hubiera sido ayer, fue hace 4 años, y la titulé "Conjunción de astros", pensando, planteándome que quizá los 29 de febrero sean simples regalos que los astros nos hacen, días en los que todo es posible, y en los que sólo por un día el mundo sea el mejor lugar para vivir.



Pero eso fue hace 4 y 8 años, "anti-respectivamente", y me pregunto: ¿qué palabra hay para decir que lo último que has dicho se refiere a lo penúltimo que pusiste hace un rato y lo penúltimo que has puesto se refiere a lo último?  En fin, haberla la habrá, pero como no la leí nunca ni la escuché tampoco, así me la invento, como podría también ser: "viceverspectivamente"... En fin, se me va la cabeza con las pequeñas cosas, cuestión de tener un TDAH de manual, quizá una ascendencia de Asperger o quién sabe si una ascendencia de Leo en Escorpio, cosas de las conjunciones de astros.

¿Quién de nosotros estará aquí para leer en 2018 mi cuarta entrada de 29 de febrero? ¿Estaremos alguno aquí aún, estará el propio escritor que ahora habla de él en tercera persona, víctima de trastorno de doble-triple y cuádruple personalidad?  Lo dudo, quizá alguno de ellos haya sobrevivido para escribirlo, para contarlo... arrieros somos y en el camino nos encontraremos, a la ida o a la vuelta.

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