31 marzo, 2020

El cielo, lo único desde siempre con nosotros

Si hay una cosa en común entre todas las épocas de la historia y prehistoria, entre todos los seres vivos existentes, que existieron y existirán, entre todos los seres humanos actuales, antiguos y futuros, esa es el cielo...

Los continentes se van moviendo, la meteorología y los agentes geológicos externos, aparte de los propios procesos internos del planeta, van modificando lo que vemos, la tierra que pisamos, los elementos que en ella existen, transformándolos, cambiándolos de tamaño y lugar, los paisajes con sus seres vivos que nacen y mueren, que evolucionan e involucionan, siempre cambiando y cambiando en mayor o menor medida, en mayor o menor tiempo. Y sin embargo, a la misma vez que todo ello se va produciendo, algo no cambia: el cielo...

¿Qué hay en común entre un hombre de las cavernas y nosotros? ¿Qué referencia podrían encontrar ahora si hablaran por teléfono? Las montañas siquiera son iguales ya, los ríos se han ido desviando, han crecido o menguado, las nieves perpetuas o los glaciares están desapareciendo; pero aún más, en cientos de años sí que será imposible e irreconocible el escenario actual, con el cambio climático, ya sea a frío o calor, que lo va modificando todo... ¿Qué referencia inamovible e inabarcable tendrían ambos?: pues sí, de nuevo: el cielo.



Ambos hablan por teléfono separados por decenas de miles de años, y en común sólo tienen ese Sol y esa Luna que cada día se acuestan y se levantan, ese lucero del alba, esas constelaciones con formas de cosas que uno a otro no se pueden explicar fácilmente, incluso es difícil decir qué es un "puntito" o "tres puntitos" o "un rombo", o algo "blanco", por lo que sólo ambos dos, los dos principales astros del firmamento serían referencias claras, más allá de algún cometa puntual o la existencia de estrellas fugaces, que el antiguo creería brujería y el actual o futuro tendrían por sabido.

¿Qué podría ser un acontecimiento de caracter planetario e histórico que trascendiera a todo lo demás? Pues obviamente la existencia de algo tan brillante en el cielo, algo que sólo pudiera verse unos días o meses y que se transmitiera por su grandeza de generación en generación, como podría ser el paso de un gran cometa, o como podría ser la explosión de alguna supernova, como el caso de Betelgeuse que últimamente ha tenido cierta repercusión, y que aún no se habría producido...



Sin duda que hay pocas referencias a lo largo de la existencia de nuestra especie, y simplemente el hecho de pensarlo ya nos da una idea de lo pequeños que somos, pero a la misma vez de lo larga que está siendo nuestra existencia, pues ni siquiera algunos procesos geológicos nos están sobreviviendo, y ni siquiera algunas estrellas: sí, somos una mota de polvo en el Universo, pero también perduramos.

En cualquier caso, mañana por la noche, o en agosto en la lluvia de estrellas o en la excursión del parque de las ciencias, recuerda cuando mires al cielo: eso es lo único que tenemos desde siempre, de generación en generación invariablemente encima de nuestras cabezas, nuestro mayor tesoro...

30 marzo, 2020

Porque saldremos, resistiremos

Cuando pierda todas las partidas
Cuando duerma con la soledad
Cuando se me cierren las salidas
Y la noche no me deje en paz

Cuando sienta miedo del silencio
Cuando cueste mantenerme en pie
Cuando se rebelen los recuerdos
Y me pongan contra la pared

Resistiré, erguido frente a todo
Me volveré de hierro para endurecer la piel
Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
Soy como el junco que se dobla,
Pero siempre sigue en pie

Resistiré, para seguir viviendo
Soportaré los golpes y jamás me rendiré
Y aunque los sueños se me rompan en pedazos
Resistiré, resistiré

Cuando el mundo pierda toda magia
Cuando mi enemigo sea yo
Cuando me apuñale la nostalgia
Y no reconozca ni mi voz

Cuando me amenace la locura
Cuando en mi moneda salga cruz
Cuando el diablo pase la factura

Si alguna vez me faltas tú

Resistiré, erguido frente a todo
Me volveré de hierro para endurecer la piel
Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
Soy como el junco que se dobla,
Pero siempre sigue en pie

Resistiré, para seguir viviendo
Soportaré los golpes y jamás me rendiré
Y aunque los sueños se me rompan en pedazos
Resistiré, resistiré


----Resistiré (Dúo Dinámico)----

Confinados en casa desde hace días por un virus pandémico letal, los españoles nos animamos entre nosotros como podemos. Saliendo a los balcones cada día a las 8 de la tarde para aplaudir, en muchos casos se escucha esta canción, que es el himno no oficila de la Resistencia, de la lucha que todo el país tiene contra la lacra de este bicho que nos hemos comido sin comerlo ni beberlo. Porque la gente necesita esperanza, porque todos necesitamos algo que nos empuje a aguantar, porque los sanos y los enfermos necesitan aferrarse a una energía desgarradora capaz de curarlo todo. Por eso, ¡resistiremos!

28 marzo, 2020

Prórroga cuarentenil

Al estar todos más o menos confinados en casa, nuestra capacidad para recibir noticias de toda índole (incluyendo bulos, mentiras cochinas y engaños manifiestos) ha crecido exponencialmente, casi de forma viral...  Por eso no creo que nadie se sorprenda si digo que el confinamiento cuarentenil al que fuimos confinados el pasado 14 de marzo ha finalizado, y que de camino y automáticamente se da lugar al comienzo de la segunda cuarentena (que fue votada el miércoles pasado en el congreso), a la primera prórroga cuarentenil a la que nos aboca la situación y esperemos que sea la última.

Esta semana se preveía como la peor posible, aumentando el pico de contagios al máximo posible, y también de momento mucho el de las muertes (que aún no llegarían al pico hasta la próxima). Todo ha entrado dentro de los parámetros esperados, incluso el anhelado comienzo del descenso de la curva, que más o menos pronunciado, ha empezado para alegría de todos.

Si hace 14 días nos hubiesen dicho que serían 14 más, nos hubiéramos desesperado del todo, hubiéramos pataleado, y por supuesto hubiéramos dicho que lo esperábamos. Así, se han pasado las dos primeras semanas, para muchos en casa sin tener mucho que hacer (algunos hasta se están sacando una carrera estos días, los suertudos que cobrarán el 100% del sueldo sin siquiera tener que trabajar, incluso estando en las segundas residencias a las que inconscientemente se fueron, pero eso queda en su irresponsable "debe", y en su conciencia), para otros currando a tope por ser una de esas pocas profesiones que no se libran, para otros incluso siendo héroes por estar en primera línea de fuego, no sólo por estar luchando directamente, sino indirectamente abasteciéndonos a todos y manteniendo vivo el país.

Por eso, dado que hemos podido superar 14 días, ¿por qué no otros 14?



Y si ahora nos dicen qué pasaría si seguimos hasta el 26 de abril, pues lo entenderíamos y apostaríamos a que también seríamos capaces de superarlo. Sería la cuarentena lógica de verdad, más de 40 días... tiempo al tiempo y ojalá no supere esa cifra, que si no la economía lo va a notar demasiado.

Muchos han seguido aplaudiendo (hemos seguido) todos los días a las 8, como aquel sábado primero que nos confinaron. Muchos han seguido dando conciertos, enseñando online, haciendo chistes necesarios ante tanta tristeza, aportando de una manera u otra. Mi manera de aportar va a ser la prolongación de mi aumento de frecuencia de publicación, esta vez con la suerte o desgracia de que formo parte de los que sufren los famosos ERTE, al menos parcialmente, así que tengo algo más de tiempo para preparar nuevas entradas (lo que tampoco tiene por qué aumentar la calidad, claro).

Irresponsables hay en todos lados y no tiene sentido pedirles responsabilidad, sino detenerles, multarles y encarcelarles si procede, no entienden otro lenguaje. Para los demás: comprad 2 veces máximo a la semana, pasead 2 veces máximo al día al perro, dad 2 metros de distancia entre personas, no vayáis nunca 2 en un coche si no es obligado. Sé que lo vais a hacer. Y para todos #QuédateEnCasa

27 marzo, 2020

Esos irresponsables con los que convivimos

La verdad es que he cambiado el insulto un par de veces en el título, para tampoco ser muy duro (que debería), pasando por algún "inconscientes", quizá "desalmados" o "desgraciados", pero es que los desgraciados somos nosotros de tenerlos en nuestra sociedad (si es que no es humano ser como ellos son).

Si hemos aprendido algo del confinamiento, de la cuarentena coronaviral, es que el 99,9 por ciento (o 99 como poco) de la población es responsable, coherente, consecuente, solidaria, bienintencionada, sufridora, abnegada, luchadora, comunitaria o altruista. La mayoría que escuchamos el "estado de alarma" nos encerramos automáticamente en nuestras casas hasta nuevo aviso, pese a que el aviso fuese de doblar el tiempo de encierro. La mayoría reconocemos el trabajo de tantos que luchan en primera línea con el virus, o que trabajan para que tengamos abastecimiento. La mayoría les aplaude virtual o literalmente.

Se dice que las medidas de reclusión son las más efectivas ante una pandemia así, por lo que cada contacto que no se realiza es un grano de arena más para acabar con el gran problema de nuestro tiempo, de nuestra generación. La mayoría salimos una o dos veces por semana a comprar, congelamos pan, o incluso dejamos de comerlo. La mayoría dudamos si ir a urgencias ante algún inconveniente moderado no relacionado con el virus. La mayoría hacemos el poco deporte que se puede hacer en casa...



Mientras tanto, los irresponsables que caminan junto a nosotros viven otro mundo, el mismo mundo de pasotismo, irreverencia, inconsciencia o "porencimadelbienydelmalismo" que han vivido toda su vida, poniendo en grave peligro la vida de tantos, y poniendo en grave peligro el buen hacer de las medidas y del 99,9% de buenos ciudadanos a su lado. Ejemplos hay muchos:

-El que aún hoy se pone las mallas y sale a correr al monte porque cree que ahí no le pillarán
-El que coge sus perros, los mete en el coche y se va a los olivos a pasearlos, porque yendo solo no hace nada malo.
-El que va a comprar el pan todos los días y luego por la tarde vuelve a ir al supermercado
-El que va al banco a hacer una gestión que podría hacer por teléfono
-La que se fue a andar por la playa los primeros días
-La que se fue a su segunda residencia una vez estaba prohibido, aprovechando que eran las cuatro de la madrugada, con nocturnidad y alevosía
-La que hizo una paella en la cochera y obligó a media familia a irse a la calle de al lado a gastar el arroz, pudiendo hacerlo en casa.
-La que pasea el perro a 2 kilómetros de casa.
-Los que salen a jugar al pádel a la mitad de la calle.
-Los que van 4 con el coche escuchando reggaeton a las 11 de la noche.
-Los que van 2 en la moto a las cuatro de la tarde con pinta de venir de casa de unos amigos
-Los que están fumando porros en el parque en trío.
-Las que están en corrillo en la plaza porque por su procedencia la policía no se atreverá a decirles nada (las dejan ya como cosa perdida)
-El que se vino de Madrid a casa de sus tíos de 80 años sabiendo que los ponía en peligro.
-El que sigue andando con su pareja en la aldea porque no se cruzan con nadie... (los que hay están cagados de miedo en casa)
-La que se cree que yendo con una bolsa del Mercadona por la calle ya tiene bula...

Sí, todos ellos están poniendo en peligro la solidez de nuestra cuarentena, y hay que denunciarlos públicamente, no tiene sentido que otros estén cumpliendo al 100% mientras ellos tan campantes viven su vida como si nada.



Por suerte, la policía ha empezado a denunciar, multar o arrestar a muchos de ellos, como:

-El que iba a esquiar a una estación que ya está cerrada, vestido con todo el equipo.
-La que iba a ver su madre enferma al pueblo de la playa, en un coche con toda la familia y lleno de maletas.
-La que venía de comprar el pan con una barra de hace varios días.
-El que iba metido en el maletero en un coche con otras dos personas para burlar la cantidad máxima.
-El que había "alquilado" a un perro.
-El que estaba a 5 kilómetros de casa comprando el pan vestido con ropa de correr.
-La que estaba haciendo surf
-El que fue al pueblo de al lado a comprar tabaco
-El que tenía el bar aún abierto y con gente dentro.
-Los que montaron una "corona party"
-La que estaba aburrida y quería que le diera el aire.
-El falso "autista".
-El que iba escupiendo a todos y haciéndose el chulo en los establecimientos
-El que montó un gimnasio clandestino
-Los que iban a sacar una peli al videoclub como si nada...
-La que no supo qué decir y estaba recogiendo colillas según declaró.

Sí, todos ellos descaradamente atentando contra la integridad de nuestro sistema que lucha contra un virus mortal, pero ellos están por encima del bien y del mal, no les van las leyes, no les va hacer caso a la represiva policía, seguir lo que dicta el gobierno, sí, ¡insumisión!, nos encanta esa palabra, nos encanta también hablar de ¡derechos!, pero de obligaciones nada de nada.



¿Que cómo reconocerlos cuando pase la cuarentena? ¿Que cómo podemos saber quiénes eran de aquí para atrás? Pues muy fácil, si ya los conocemos de siempre, son todos esos que:

-Se saltan la cola del supermercado
-Te adelantan a 160 por la autovía
-Tienen a nombre de la niña propiedades para pagar menos
-Nunca piden que les hagan factura
-Compran objetos que saben robados
-Devolvían las cintas sin rebobinar al videoclub
-Se llevan las toallas del hotel
-Aprovechan la venta de entradas baratas a socios para revenderlas
-Están empadronados en casa de los suegros para puntuar más para la escuela del niño
-No ponen un "jodido" intermitente y siempre pitan a todo el mundo
-Piden prestado a amigos y familiares mientras por otro lado llevan vida de ricos
-Lloran al profesor o maestro para que les apruebe sin haber hecho esfuerzo
-Amenazan al restaurante con una queja mentirosa en internet
-Malpagan a la asistenta del hogar
-No devuelven los libros a la biblioteca
-Cogen todos los caramelos o los folletos de un 'stand' porque "son para cogerlos" o "ya los he pagado".

Es curioso, podría haber utilizado aquí perfectamente la lista de "putos desgraciados" de hace muy pocas entradas, para discernirlos, para separarlos de los demás que cumplen, para desterrarlos y apartarlos de forma que dejen de molestar.

Y mientras, los veremos por la ventana ufanos, andando por las calles y respirando aire fresco mientras nosotros desgastamos las baldosas del salón y respiramos el viciado aire casero, que ni ventilando por las mañanas se arregla más que con lejía. Y mientras ellos hacen todo eso, nosotros, que sabemos lo que tenemos entre manos y que con altruismo y una absoluta solidaridad y "buenapersonismo", nos aislamos en casa y les decimos: #QuédateEnCasa

25 marzo, 2020

Reviviendo viejos hitos

Son cosas del encierro, que como todos sabemos se prolongará nada más y nada menos que 4 semanas en total (si no se vuelve a prolongar, claro, y así sucesivamente...). La energía se va agotando, los días parecen todos iguales con el teletrabajo, y cuando un sábado te pareciera un lunes es que la cabeza se va perdiendo casi definitivamente.

La televisión se esfuerza día tras día en largas jornadas que no corresponden a su últimamente devaluado papel. La programación no ha cambiado mucho, basura y más basura ampliada con el tema del virus, pero encontramos un oasis en algunas de las cadenas deportivas, un oasis lleno de optimismo que no hace más que recordarnos glorias pasadas, hazañas de cuando todo era nuevo, de cuando cada victoria era un paso único para nuestro deporte, un adentrarse en un territorio virgen e inexplorado que parecía totalmente negado a los nuestros.

Así, la semana pasada nos pudimos alegrar de nuevo con el gol de Nayim que daba al Zaragoza su Recopa noventera, también con algunas finales europeas de balonmano y baloncesto, con equipos que ya ni existen o penan fuera de los primeros lugares de la clasificación, como el Joventut, el Ciudad Real y el Portland.



Este fin de semana fue glorioso: Arantxa ganó su primer Roland Garros (primer mujer española que ganó un grande del tenis), con 17 años y ante la imbatible y por desgracia compartidora de generación Steffi Graf, tras ir 5-3 perdiendo en el último set. Poco después Abraham Olano se proclamó Campeón del Mundo en Duitama, con su rueda pinchada mientras Induráin hacía una demostración de poderío frente al resto, por primera vez arriba del podio mundialista los nuestros. Más tarde Blanca Fernández Ochoa ganó su ansiado bronce en Albertville, tras cuatro años desde su caída en Calgary cuando iba a ser Oro, convirtiéndose en nuestra primera medalla femenina olímpica; después nuestras guerreras del balonmano ganaban el primer bronce mundialista y los chicos del agua el oro de Fukuoka que acabó cantando el himno a capela; y finalmente, Iniesta marcó ese magnífico gol para convertirnos por primera vez en campeones mundiales de fútbol. Así sí...

Recordando gloriosos momentos, uno detrás del otro, sin solución de continuidad, chutes de optimismo, de nostalgia, insuflando el aire que ahora falta por ausencia siquiera de presencia en la calle, allí donde el aire es rico. Bocados de ilusión, baños de gloria que ya vivimos, pero que nos vuelven a recordar ese momento en que tocamos el cielo, siempre momentos victoriosos (es una ventaja saber que ganamos seguro, con toda tranquilidad).



¿Qué nos deparará esta semana? ¿Quizá el oro de baloncesto de Saitama o los dos de balonmano? ¿Puede que algún Roland Garros de los de Bruguera o Ferrero? ¿Alguna de las grandes de Nadal o una de todas las tantas Davis? ¿Algún carrerón de Alonso?  Sin duda que hay hazañas suficientes para rellenar 1, 2 ó 3 semanas, las iremos viviendo. Y cuando se nos acaben, ¿por qué no recordar aquellos tiempos, allá por los últimos 80 y primeros 90, donde todavía éramos un mar de complejos frente a los grandes países, potentes maquinarias deportivas engrasadas y en marcha hace años, frente a una incipiente España que aún no tenía los mimbres, pero que luego arrasaría con todo en un par de décadas imparables.

Mientras, las cifras del virus se han disparado por las nubes. España ya no está en el podio, ni falta que hace, y se espera que a final de semana tengamos buenas noticias numéricas. Aquí las esperamos, porque la hazaña que ahora más importa es la que habla de menos contagios y más curaciones. #QuédateEnCasa

23 marzo, 2020

El Porcuna en Tercera División (4)

En las tres entregas anteriores se veía un equipo que no daba la talla para la categoría, pero con cierto atisbo de esperanza, ya fuera en la primera por los resultados cortos con los que se saldaban los partidos, aun con derrota; ya fuera por la ilusión de la Copa del Rey y el partido ante el Jaén en la segunda; o por la revolución en la plantilla de la tercera entrega.

En esta cuarta, el saldo no puede ser más negativo, ya que en los 6 partidos de los que consta este repaso, el equipo ha conseguido 1 punto, con un récord de 5 derrotas consecutivas, que primero acabaron con el periplo del nuevo entrenador Roger, llegando un viejo conocido como es Paco Ortiz. Sonrojante fue el 3-0 recibido en Almería ante un rival directo, pero mucho más el balance de 0 goles a favor y 14 en contra en estos partidos, que confirman que todo lo bueno visto a principios de año fue un espejismo (y que el 4-2 al Alhaurín no fue más que una confirmación del nivel real del equipo).

La situación a falta de 9 partidos es gravísima, con el equipo penúltimo a 8 puntos de la salvación, y lo único que ahora mismo da esperanzas es que todavía tiene que enfrentarse a varios equipos de los que tiene por encima.

En cualquier caso, la liga está suspendida por la cuarentena debida al Coronavirus, por lo que es probable que la competición quede definitivamente cancelada y con ello se certificaría el más que probable descenso de los que estuvieran en dicha posición, lo que por otro lado tampoco sería justo.

Si siguiera, la única opción para el Porcuna ya no sería simplemente conseguir puntos (que harían falta probablemente unos 15-16 en estos 9 partidos), sino que sería obligatorio ganar varios de ellos sin fallar uno solo, como son los que le enfrentarían a Loja, Melilla, Huétor Vega, Torreperogil y Vélez. Que imposible no es, pero muuuuuy difícil. ¡Vamos por el último arreón!



En cuanto a la división en sí, parece que el Linares está ya disparado, y en unas 3 jornadas asegurará ya su campeonato. Por detrás sigue la lucha encarnizada por los 3 puestos de playoff entre Ejido, Motril, Jaén y Almería "B", sin descuidarse, porque la gran revelación de la temporada, el Torredonjimeno, está ya a sólo 6 puntos de Play-off y le siguen Antequera y El Palo aún con opciones.

Luego ya viene un enorme salto de 9 puntos, donde encontramos a Malagueño y Loja que deberían ya estar salvados, y otros 3 que casi lo están pero no se pueden dormir, como Mancha Real, Torreperogil y el antaño desahuciado Huétor Tájar. Después ya llegan los problemas, pero al haber 3 claros favoritos al descenso, la única plaza que se jugarían es la de "arrastre" en caso de que descienda el Recreativo Granada, y en peligro por tanto estarían Huétor Vega, CP Almería, Maracena y Vélez, aún con partidos contra los de abajo por lo que no pueden dormirse.

De momento todo parado no se sabe hasta cuándo. Quizá si alguna vez continúa la competición, pueda haber grandes sorpresas, ojalá una de ellas, la más importante sea la recuperación del Porcuna, tiempo al tiempo, todo llegará, mientras #QuédateEnCasa.

21 marzo, 2020

Elige es con ge, y viceversa

No es de extrañar que habiendo el nivel que hay en el mundo de la telebasura y más en este tipo de programas culturales, nos encontremos algo así en el plato de Mujeres y Hombres y Viceversa.



Por suerte el 99% de su público objetivo no se percataría nunca, es lo que tiene... Por eso, aquí estamos para recordarlo: elige es con ge

Y por supuesto seguimos recordándolo: #QuédateEnCasa

19 marzo, 2020

Primera semana de toque de queda

El pesimismo de las cifras, la losa de los fallecidos, la bofetada de cada persona conocida que va cogiendo el "bicho". Nosotros confinados y sin salir, y mientras tanto se han multiplicado casi por 10 los contagiados desde que se decretó el estado de alarma. Los muertos aún más todavía.

Incluso detalles como el fallecimiento de varias personas fuera de los gurpos de riesgo (lógicas, porque la incidencia de muertes por debajo de 50 años no es nula, como ya sabíamos pero quizá muchos no querían asumir o las daban por nulas) da aún más miedo. Eso se une a la larga lista de residencias de ancianos convertidas en máquinas de picar carne decrépita que da una clara idea de lo que en ese tipo de antros se cuece (la mayoría no llegan ni a la calidad de un antro, por dejadez de sus dirigentes, falta de medios e inversión y pasotismo de los gobiernos que para nada las monitorizan, pues cuidan de "cuatro viejos desahuciados", parece ser) y finalmente todo crea un estado actual de pesimismo que no arregló un discurso de ayer del Rey Felipe VI desdichado, hundido e incapaz de levantar el ánimo de una tropa que sólo tiene energía para cuatro memes y momentos horarios de aplauso y festival de canto, bingo o caceroladas.

Yo esta vez la lié bien, pues me puse bastante enfermo el lunes tras haber estado muchas horas trabajando con mascarilla y guantes, y se ve que el vaho que subía durante horas me hizo daño en los ojos. Así me he pasado casi 3 días pensando si ir a urgencias, inválido total sin poder abrir ni un milímetro los ojos. Sí, una lástima haberme perdido los memes de internet y haber tenido que silenciar todos los grupos para no tener que estar escuchando todos los pitidos sin saber si era alguien. SaludResponde nos nos respondía, y finalmente menos mal que me fui curando solo, que en estos tiempos parece lo más sensato.



Ahora ya estoy medianamente bien y puedo hasta escribir, fíjate tú, y esta mañana pude pasarme por los artefactos para teletrabajar, cosa que tengo ya montada completamente en casa para no se sabe cuántos días.

Aproveché para echar gasolina, que no quedaba apenas (el diesel ha bajado ya unos 15 céntimos, pero deberían haber sido como 60 céntimos menos, ya que el barril de crudo está a precios de 2003...) y vi cómo los centros comerciales están prácticamente vacíos, pero como todavía hay gente que no entiende de normas y va por la calle tranquila de 3 en 3.

Todavía hay gente que piensa que está de "vacaciones" y repite la palabrita que tanto duele a los que trabajamos, y todavía hay gente que piensa que "un poquito no pasa nada" y se va tranquila a correr al campo, pasea el perro por donde cree que nadie le ve y va a ver con su niña al abuelo, porque total, "por uno, no pasa nada", mientras los hashtag siguen insistiendo en quedarnos en casa, la radio, la tele... y tú, el mismo que te saltas las señales de tráfico porque no van contigo, el mismo que tiene empadronada a la niña con la abuela para pagar menos y tener el cole que quieres, el mismo que no haces factura a la gente para ahorrarte IVAS y venidos, el mismo que llevas diciendo 3 años que el niño tiene 8 (cuando peina canas casi), y tú, el mismo que tienes el Spotify puesto en el trabajo aunque te han dicho que no uses streaming, que consume el ancho de banda de los demás, sí, tú, te pasas por el forro todo eso porque no va contigo, eres de otra pasta. Explícaselo al de la Corona, y no me refiero al Rey.

En cualquier caso, y mientras esto pasa, y todos sabemos ya aunque no lo hagan público, que va a durar 1 mes al menos: #QuédateEnCasa  (o para los que no entienden de leyes y están por encima del bien y del mal: #QuédateEnTuPutaCasa)

17 marzo, 2020

Lista para discernir de normales o putos desgraciados

El otro día tratábamos de hacer una lista en la que todos estuviéramos de acuerdo, de cosas o detalles en las que había que fijarse para saber si alguien es "normal o puto desgraciado" (añadiendo "de mierda", pero bueno, por esta vez lo omito para no ser ordinario o escatológico).

La verdad es que se puede decir mucho de una persona a partir de la manera en que maneja ciertas situaciones, más allá de lo que diga, de lo que haga en general o de qué opinan los demás de ella. Ahí va nuestra lista, y como por sí misma ha de hablar como si fuera una imagen, más que mil palabras, no hará falta explicar cómo habría que comportarse o qué habría que hacer en cada caso para ser "normal" o "puto desgraciado". 

Siento si esperáis algo que clasifique a muchos como desgraciados, no, no es el caso, ya que la mayoría somos "normales", es lo que hay, aburrido, pero es lo que hay. Espero que os guste:

Cosas en las que hemos de fijarnos y algunos ejemplos:

1- Cómo trata a los camareros

 Hay gente que los llama "eh tú", "niñooo", incluso "guapaa". Otros "perdonaaa" o "jefeee". Y luego están los que los miran a los ojos, otros que lo hacen con desdén, los que tienen muchos humos, los que parece que les piden perdón por pedirles atención, etc...

2- Dónde y cómo aparca

Hay gente que utiliza dos plazas, que te aparca pegado a la puerta del conductor, que te da varios golpes aun habiendo espacio, que aparcan en minusválido si serlo...



3- Cómo gestiona la situación de perder un equipaje

Hay gente que se hunde, otros tranquilos, gente que va con exigencias al que le atiende, otros con resignación, otros gritando a todo el mundo.

4- Cómo desenreda unas luces navideñas

Es cuestión de tranquilidad, de maña y a la vez de tener paciencia.

5- Qué hace con un envoltorio de chicle o un cigarro al apagarlo cuando va por la calle

Si lo guarda, lo tira con mayor o menos pasotismo o es cuidadoso.

6- Si utiliza los intermitentes con regularidad

Hay gente que ni sabe que existen...

7- Cómo trata a los animales

Los hay que los toquetean e incluso besan, los hay que intentan no tener contacto con ellos, los hay que les meten patadas o les lanzan ácido.

8- Si saluda al conductor al entrar a un autobús

Un "hola" bastaría. Otra cosa es que los conductores te contesten...



9- Cómo responde cuando alguien dice "Buenos días"

Los hay que te responden igual y con el mismo tono (sí, dos en el mundo), los hay que levantan la cabeza y dicen algo ininteligible. Los hay que siguen con el móvil (sí, millones los hay)...

10- Cómo sortea a los relaciones públicas de oenegés

Los hay que los empujan, los hay que les miran mal, los hay que les cogen el folleto y dicen gracias, los hay incluso que sonríen con complicidad.

11- Cómo reacciona cuando el hijo llega feliz pero embarrado a casa

Los hay que pegan palizas, los hay que se resignan, los hay que pegan palizas más gordas y gritan, los hay que les dan un beso y los mandan a la ducha calentita...

12- Si pide perdón cuando llama a un número equivocado

Los hay que simplemente cortan la llamada, los hay que insisten porque el equivocado eres tú, los hay que piden disculpas avergonzadas, los hay que dicen "ah, perdona" y cuelgan rápido.

13- Como dice que "no" a un vagabundo que le pide dinero

Los hay que levantan la cabeza irguiéndose más para mostrar la diferencia de clase, los hay que se avergüenzan de sí mismos y del mundo, los hay asertivos, los hay que se ríen...

14- Cómo y cuándo hacen bromas

Los hay que siguen haciendo bromas del virus y tosiendo a los demás en la cara incluso con el estado de alerta... Los hay que hacen humor negro de niñas inocentes mutiladas por atentados, los hay que tienen tacto y dejan de hacer bromas cuando la situación lo merece, sin por ello perder el sentido del humor

15- El tiempo que tarda (en centésimas de segundo) alguien en pitarte con el coche cuando tú le acabas de pitar para evitar un accidente.

Por debajo de 20 centésimas es muy muy desgraciado, incluso puto diría yo. Si es menor a 80 centésimas, diría que desgraciado, y por encima de ahí ya sería un poco más persona normal. Cosas del tiempo, la estadística y la velocidad de reacción, que para algunos es brutal, ni Flash 
 
16- Si se quedan o no en casa con una cuarentena

Los hay que salen pitando para el bar o para las playas a disfrutar. Los hay que van al súper y se quedan en casa 2 semanas.

Así que ya sabes #QuédateEnCasa

16 marzo, 2020

Mis peores entradas (4)

Porque no hay cuarto malo...

--Peores post, del 301 al 400 (Noviembre-2009 a Enero-2011)

Esta continuó siendo una época de diarrea mental, plena de ideas frescas y servibles. Aún no había agotado temas y sobre todo tenía tiempo suficiente para irlos desarrollando.

Encuentro algún post desechable, como ese de discriminación a los hombres en Mercadona, por poco desarrollado y corto, cosa que repetiría en este ¿y tú de quién eres?, cuya idea inicial era buena, tratando el tema de las dicotomías más habituales, pero que acabó siendo una especie de test-meme "sobre mí", por lo que no cumplió las expectativas, ni por su interés, demasiado personal, ni por estar muy desarrollado tampoco.

Luego, y aunque no suelo publicar chistes, aforismos o citas, me parece curiosa aquella machista alusión que hizo uno de mis profesores de Máster, desafortunada cuanto menos, aún aplaudida por entonces y hoy constitutiva seguramente de delito. Cómo cambian las cosas...


Si pudiera borrar sólo uno: de los tres, borraría la cita machista, como representación de esas cosas que no deberían producirse según en qué contextos. Siempre recordando que fue en un contexto académico nada menos...

Si pudiera salvar sólo uno: salvaría el de ¿y tú de quién eres?, pero lo ampliaría para hacerlo realmente interesante, yendo más allá del simple test rápido.

En cualquier caso, no lo olvidéis #QuédateEnCasa

15 marzo, 2020

Primeras horas de obediencia

La calle solitaria, la gente en sus casas, los grupos de whatsapp echando chispas. Muchos hablan por teléfono como nunca lo hicieron, otros quebrantan el toque de queda para dar un paseíto con su mochila. Es domingo, no hay establecimientos de alimentación, bares, peluquerías, etc... Sólo salen los que pasean perros, que ahora tienen libertad absoluta para hacerlo siempre que lleven al chucho (o perrete como también se llama ahora), los salen a pasear a horas distintas a las habituales y con la frecuencia que quieren, privilegiados que son algunos.

La gente hace caso al gobierno y a la misma vez lo critican. Se genera un sentimiento de agradecimiento a los sanitarios, olvidando a todos los demás que velan por nosotros estos días jugándosela en la calle mientras nosotros permanecemos a salvo en casa: mantenimiento de redes públicas, reponedores y cajeros de supermercado, gente de la banca (¿por qué no paralizan las bolsas?), transportistas, gente que vela por el teletrabajo de los demás (aquí me tendría que meter), repartidores a domicilio, panaderos, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, etc....  Muchos olvidados de momento que poco a poco irán siendo visibilizados.

Toque de queda de proporciones cinematográficas. Ayer de madrugada ya no había nadie en la calle, ni coches, mientras volvíamos de violarlo por última vez. Hoy ya no será posible salir con la bici, que espera compungida en la habitación, mientras sabe que a ella no le contagia el virus, pero pierde también porque a mí sí podría...



Mañana se notará una terrible sensación dominical pese a ser lunes, una sensación post-apocalíptica, como de desastre nuclear, como si las partículas en suspensión que contienen coronavirus contuvieran elementos radiactivos irrespirables.

Y así será los próximos 15 días, cuando muchos ya no aguantamos prácticamente en casa a pesar de no llevar más que unas horas aquí, que se nos cae encima y que no podemos solucionarlo salvo yendo a pasear un can imaginario, que se me ocurre como gran idea...  Mientras, iremos llamando a los familiares y escribiendo por Twitter y Whatsapp, what else? como diría el Clooney.

Se escuchan autobuses sin sentido alguno y coches a lo lejos que simplemente pasan de forma olímpica de todo, como si no fuera con ellos. ¿Y los del campo? Pues han ido al campo, a trabajar, pues el campo no entiende de toques de queda y muere si no se le trabaja o riega, que en eso el gobierno ha entendido un toque de queda urbano, sin pensar en los quehaceres rurales, como siempre...

Mañana más, les iremos contando, no olviden lo esencial en la vida y sigan esperando, tendremos recompensa muy pronto. #QuédateEnCasa

14 marzo, 2020

Confinamiento cuarentenil

Dando por sabido lo que todos sabemos, a partir de hoy estamos todos en un confinamiento cuarentenil, lo que nos obliga a buscar alternativas de ocio y soluciones ocupacionales y habitacionales (para el que tenga muchos niños en casa puede ser una auténtica locura, o como se dice ahora sin significado peyorativo para el adjetivo, por lo que deja de ser palabrota en determinados contextos: una puta locura).

Muchos se han anticipado ofreciendo por ejemplo conciertos online para los desdichados adolescentes que ya no podrán acudir a esos eventos masivos, clases online para los pobres alumnos de 4 y 5 años que ya no van a acudir a la primordial para su futuro clase de inglés, 1 mes gratis en plataformas como Movistar+ (esa me la apunté ayer y ya estuve viendo el primer episodio de la segunda temporada del Embarcadero, y esta mañana el informe Robinson de aquel año mágico que comenzó con el gol de Bakero en Kaiserslautern y acabó con el de Koeman en Wembley, que aún pone la piel de gallina a los que éramos culés por entonces, aún sin tener siquiera dos dígitos en la edad, que quién los pillara), libros y películas gratis en otras, consejos sobre de qué hablar o a qué jugar con los niños (yo creo que la tablet va a seguir ganando por goleada), etc...

Desde este blog, no seremos menos, pues creemos que todos debemos colaborar, por lo que hasta nuevo aviso aumentamos la frecuencia de publicación como medida social hasta fin de mes. Ojo, no de la calidad, porque no tengo tiempo, más ahora que soy clave para permitir el teletrabajo efectivo de cientos de personas en mi empresa y no he podido irme a las playas como la mayoría de los españoles que permanecen en su casa aislados (o eso cree el gobierno y la policía erróneamente).



No tenía pensado hablar del virus salvo de rebote en un post dentro de 10 ó 15 días, y no sé si lo acabaré haciendo pronto, pues ya lo estoy haciendo con el sólo hecho de nombrarlo, pero no os voy a agotar con el tema. Todos estamos ya suficientemente agotados y acongojados (eufemismo de "acojonados" para que me entendáis mejor), viviendo una situación para la que nunca se nos había entrenado y que da la sensación de que marcará un antes y un después, si es que hay después. En las manos de esos señores a los que odiamos y creemos inútiles y egoístas, que son los políticos, estamos, que Dios nos pille confesados, pese a que no haya siquiera Semana Santa.

Nos vamos leyendo más a menudo estos días, y por favor #QuédateEnCasa

10 marzo, 2020

15 temas bomba para discutir (14- Religión)

Si hay algún tema polémico donde los haya, si hay un debate encarnizado, si hay una reunión donde las discusiones se están poniendo calientes, añádeles la religión, agita un poco y tendrás una bomba, en un auténtico polvorín.

Sí, el tema de hoy es la Religión, ya sea cualquiera de ellas, simplemente llamémosle sentimiento religioso, presente en el ser humano desde tiempos inmemoriales, y cada vez más en el punto de mira y bajo sospecha por la actual sociedad "ilustrada" o autopretendidamente "moderna", "culta" y "del futuro", cuando a veces no es más que lo contrario: "inculta", "retrógrada" y "anclada en lo de siempre".

La Religión, que tanto ha formado parte de nuestras vidas desde la caverna, entroncada siempre con el más allá, con el qué será será, con el adónde vamos y con el de dónde venimos... La Religión en sus múltiples versiones, siempre formada por creencias y suposiciones, a veces dudas y a veces certezas, a veces supersticiones y a veces enraizadas tradiciones.

Muchos hoy la siguen como antaño, y otros prácticamente se han convertido en ateos, quizá algunos todavía agnósticos, en un mundo en el que la religión no se lleva nada bien con las nuevas ideas progresistas y el pensamiento crítico, siempre que el progreso en sí conlleve olvidar nuestras tradiciones, aunque algunos sólo las mantengan por honrar a los que ya pasaron, que no tiene por qué ser malo ni mucho menos.



La religión, como el fútbol o la política, temas tabú que hay que evitar con amigos y familia, porque siempre suelen acabar muy polarizados, ser de defensa radical y por ello acabar mal.

Echemos un vistazo a los puntos principales a valorar:


1-Cuál es exactamente la discusión: Como siempre, hablamos de un "religión sí, religión no", pero obviamente nadie es quién para decirle a otro en qué tiene que creer, en qué emplear su tiempo libre o a qué encomendar su vida, por lo que probablemente no es sólo un "si debería haber religión", sino también si la religión debería ser algo privado o tiene que trascender a lo público también (aquello de ser un "estado laico" o "aconfesional", por ejemplo.


2-Posturas posibles: Por un lado tenemos a los que siguen creyendo, y la religión forma parte de sus vidas, y por el otro a los que se declaran no creyentes (ateos) o simplemente no saben no contestan (agnósticos).

Aparte y dentro de esto, tenemos los que dirían que la religión ha de estar en el ámbito privado siempre, y los que no lo creen así, ya sea por tradición milenaria o porque les molestaría que los otros se lleven el gato al agua. Y por supuesto aquí tenemos a los que la erradicarían de raíz ya, de un día para otro.

Incluso habría discusiones entre cuál es mejor y peor, respecto a cuáles son malas de verdad para el hombre o la mujer, pero bueno, ya no es un "religión sí/no", sino un diferenciar qué equipo me cae mejor, que no es nuestro tema hoy.

Luego está el tema de la distinción entre la religión o creencia en sí, y los que gobiernan la religión, los que realmente manejan los hilos y en muchos casos son ricos mientras su religión dicta que han de ser pobres, o envían a los demás a la guerra desde su sillón. Mucha gente cree en algo, pero no acepta a los que gobiernan dicha creencia.


3-Matices posibles: Aquí los matices entran cuando hablamos de la tradición, y es que puede haber incluso personas que no creyendo, vayan a celebraciones religiosas, como pueda ser una boda o un entierro, o les guste visitar templos como las iglesias o las mezquitas, para admirar su belleza.

Luego están los creyentes que no practican nada de nada, pero que se consideran así, y también los completamente ateos que aceptan que la religión ha formado parte de nosotros desde los tiempos de las cavernas y entienden que tiene que haber tradiciones que llevan tanto tiempo entre nosotros que no tendría sentido erradicar por el solo hecho de venir de una religión.

Aquí también tengamos en cuenta la tendencia actual a adoptar todo tipo de tradiciones y celebraciones venidas de otros lugares, entendiendo que son más interesantes que las nuestras propias y menos religiosas, cuando al final más de una de ellas viene también de la religión, si es que es normal, somos lo que somos...

Seguramente si los sacerdotes, rabinos, imanes, etc... dieran ejemplo, mucha gente aceptaría mucho mejor su poder, pero normalmente no es así.

En cualquier caso, la religión no soportaría una gran dosis de pensamiento crítico cayendo encima de ella, por lo que por muchos matices que introduzcamos, si entramos a valorarlo científica y racionalmente, la religión no nos duraría demasiados asaltos, y aún así, muchos seguirían creyendo y hay que respetarlos siempre que como decimos, no molesten a nadie con ello.


4-Historia: Desde que el hombre es hombre y la mujer mujer, incluso las cabras cabras y las piedras piedras. El ser humano ha creído en cosas, ha pensado que hay cosas que manejan los hilos, ya sean dioses, ya sean espíritus, incluso las meigas.

El hombre ha evolucionado y con él la religión, su invento propio que ha ido tomando unas formas u otras. Es curioso, pero en todas las culturas existe de algún modo u otro, primero como explicación de los sucesos inexplicables (por supuesto la muerte, pero muchos otros), y luego, conforme la ciencia conseguía encontrar respuesta, restringiéndose cada vez más a un simple acto de fe, y por supuesto de tradición.

En nombre de la religión se han cometido extraordinarias tropelías, y en nombre de las religiones mayoritarias siempre se ha querido evangelizar o "colonizar creyentemente" a todas las demás, lo que ha sido una suerte de "guerra Santa global", que a día de hoy no ha acabado.

Hay casi tantas religiones como personas, casi tantos dioses personales como personas, y aunque muchas se engloben en algo mayor y difuso a veces como "cristianismo" o "budismo", la cantidad de tendencias, sectas, subtendencias, herejías y formas personales de ver la religión que hay, es infinita.

Hoy cada uno lo vive como cree que debe hacerlo, y para muchos es lo más importante en su vida, y todo lo marca, de modo que jamás aceptarán injerencias o recomendaciones aconsejándolos tal o cual cosas.

Para terminar este apartado, no olvidemos que muchos estados se han considerado confesionales, como las repúblicas islámicas o la España nacionalcatólica franquista. Otras ya son aconfesionales e incluso laicas, para retirar por fin del todo la religión de la vida pública, así que la variedad es tremenda país a país, y aunque la tendencia es a desaparecer del todo (al menos de boquilla), es seguro que la religión sólo morirá con la muerte del último ser humano, e incluso entonces alguien tendrá que llorarnos a todos...



5-Frases míticas: "La religión es el opio del pueblo", "Amarás a Dios sobre todas las cosas", "Padre nuestro que estás en el cielo", "y los hombres crearon a Dios a su propia semejanza", "la partícula de Dios", "always look on the bright side of life"...


6-Mi experiencia: Por un lado soy de los que cree en la tradición, en honrar a todos nuestros antepasados, que aunque probablemente no tenían la misma información que nosotros, no eran tontos y no tenían por qué estar equivocados al 100% haciéndolo.

En España tenemos una herencia de siglos, y es de necios querer erradicarla de un plumazo por decreto. Dejemos a la sociedad evolucionar, y la sociedad hará lo que le plazca, fluyendo quizá hacia algo mejor, quizá hacia la autodestrucción.

Por otro, lógicamente entiendo las tropelías cometidas por las religiones a diario, ya sean las guerras, la Inquisición, las violaciones, los enriquecimientos ilícitos, la pederastia, y creo que a veces nos pasamos un poco con muestras de poder y banalización como las procesiones de Semana Santa o las romerías con vírgenes vestidas de oro, tiene que haber un término medio, pero no, no me importa que existan todas ellas con un menor grado de fanatismo, porque al fin y al cabo es lo que somos.

En mi caso, no diré qué o qué no soy, pero estoy bautizado e hice comunión, confirmación y matrimonio, y si se da el caso por qué no me van a ungir cuando esté a punto de palmarla... Es mi tradición, la nuestra, la de aquí... para celebrar Halloween, las Saturnales o el día de Acción de Gracias sí corremos, pero no para honrar nuestras raíces.

Dentro de esto, lo que más odio es la hipocresía. Valoro muy negativamente a la gente que bautiza a sus hijos por no herir la sensibilidad de los abuelos y luego se pasa 8-9 años hablando mal de la Iglesia y diciendo que no harán la comunión, y que luego de pronto a última hora se arrepiente y justifican su derecho a hacerlo como si ya no importaran esos 8-9 años de golpes en el pecho. También a los que tratan como tontos a los que creen, mientras ellos también creen en otras cosas, ya sean extraterrestres, homeopatía u otras supercherías, así que me parto de risa mientras los odio. Y aunque habría muchos más de los que hablar, también hay que hacer un hueco a los que adoptan con los ojos cerrados tradiciones de otros lugares provenientes de religiones ancestrales, mientras dejan olvidadas las suyas propias, "por venir de la religión".


7-Resultado habitual: Una pelea segura, porque no hay medias tintas. Si encontramos pro-religión y los enfrentamos a unos anti-religión, estos acabarán tomando por analfabetos a los otros, que seguramente también acaben enfadados.

Eso sí, por experiencia suelo ver que los religiosos se suelen tomar algo mejor (como pensando en "perdónalos padre, que no saben lo que hacen") esas críticas, que los ateos, que suelen ser algo más radicales y querer ridiculizar más a los otros.

En cualquier caso insisto en que no os debéis meter en el tema.



8-Qué dicen los imparciales: Esta vez ni me he tomado la molestia de buscar a un imparcial, porque no los hay. Muchos ateos realmente son un poquitín agnósticos, y muchos agnósticos acaban siendo creyentes de mayores, en una suerte de "a última hora me arrepiento y hala, al cielo", por lo que en una opinión tan cambiante como la de muchos en este tema, es difícil moverse con seguridad.

Entiendo que los imparciales dirían que no puede haber una "religión de Estado", y probablemente que se debe respetar cualquier ideología o creencia, y por supuesto que las tradiciones hay que mantenerlas siempre que sean respetuosas con otras ideas.


9-Qué dice este blog: Aquí he hablado mucho de esas mis tradiciones de las que hablaba antes, como la Semana Santa de Porcuna o la Virgen de Alharilla. También de esa gente que se casa por obligación, que no son realmente creyentes y por tanto nada consecuentes, o de esa gente que aunque no quiere celebrar las tradiciones cristianas, las acaba celebrando pervirtiendo el acto añadiendo ese "laico" delante, como si celebrar una comunión laica no dejase de ser al final una comunión (para algunos herejía, eso sí)

Hace mucho hablé de Taizé y el ecumenismo, no sólo uniendo a todo el cristianismo, sino a todas las religiones si es posible, y también del Papa, ese señor mayor.  Sí, la iglesia y la religión están presentes, muy presentes y es difícil abstraerse de ello.


10- Otros: Una larga lista de polémicas, los crucifijos en las escuelas, la asignatura de Religión, el ruido de las campanas, las calles cortadas por procesiones, los juramentos de políticos sobre la Biblia, los funerales de Estado presididos por curas, las inmatriculaciones, el IBI a los templos, la ocultación de delitos por parte de la curia, la ostentación de poder de algunos cardenales, el celibato, la palabra matrimonio. Y del otro lado, las macrorromerías festivas andaluzas, Cáritas y las ayudas a los pobres, el turismo de la Semana Santa castellana, los impresionantes templos españoles, el arte sacro, las tradicionales fiestas populares dedicadas a algún Santo o Santa, la Navidad con sus villancicos, los puentes de la virgen, etc...  Mejor no meterse...

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Otras entradas de la serie "15 temas bomba para discutir":
0- Introducción
1- Fútbol
2- Matrimonio
3- Cigarrillo
4- Homosexualidad
5- Amistad hombre-mujer
6- Cirugía estética
7- Manipulación genética
8- Pena de muerte
9- Aborto
10- Igualdad de Género
11- En qué gastar el dinero
12- Tecnología
13- Mascotas
14- Religión
15- Política

05 marzo, 2020

Cuándo estuvimos más cerca de palmarla

Dentro del apartado "aplicaciones que podrían existir", y en este caso a modo de estadística vital (o quizá podría decir "mortal"), me gustaría presentar hoy una interesantísima y curiosa aplicación.

¿Alguna vez tu madre te ha dicho que no hagas algo porque es peligroso? ¿Alguna vez el maestro te regañó por hacer algo que consideró una locura y no era para tanto? ¿Alguna vez tu mujer exageró una situación de peligro? ¿Alguna vez un amigo se arriesgó demasiado? O quizá no...

¿Y si realmente sí que estuvimos a punto de morir? ¿Y si nos salvamos de milagro, por milímetros, por segundos, por un suspiro, de palmarla?, incluso sin ser conscientes de ello...

¿Y si existiera una aplicación vital que simplemente nos permitiese sacar un listado de las situaciones en las que más cerca hemos estado de morir, ordenadas de más antigua a más moderna, u ordenadas de más cerca a más lejos de la muerte?  Si existiera, no, existe, y si a pesar de ello no lo hiciera, habría que inventarla:

-Con 18 años, ibas en un coche con 4 amigos, y el conductor borracho perdido. Había mucha niebla. Otro coche circulaba por tu mismo carril y en sentido contrario, también con un conductor borracho. En cierto momento un amigo comienza a vomitar y el conductor se mete por un camino. Durante unos segundos pensó seguir a pesar de eso y alentado por su intoxicación. De haber decidido otra cosa, habríais muerto todos.
-Con 32 años, jugando al fútbol se te desprendió un trombo que iba directo al cerebro, por suerte, en cierto momento te hicieron una falta y caíste al suelo, y algo hizo que el trombo cambiara su dirección o se disolviera. Estuviste a punto...




-Con 9 años entrasteis a una caseta de la luz donde había un cable mal aislado. Estuvisteis tonteando un rato, e incluso cogiste un cromo del suelo a unos 5 centímetros de tocar el cable...
-Con 7 años saliste corriendo de una tienda con tan mala suerte que por la calle venía un coche. Justo antes de salir por la puerta, viste que la vecina de enfrente abría la puerta de su casa. Eso te distrajo lo justo en la carrera para que aminoraras la marcha y acabase por darte tiempo a esquivar el coche. La vecina estaba discutiendo con su hermana segundos antes, y decidió ir a tomar el aire tras pensarlo un rato. Normalmente nunca salía de casa sin arreglar las discusiones, pero esta vez algo le hizo cambiar.
 -Con 15 años estabas andando por el campo y escuchaste un disparo dar contra un árbol. Un cazador confundido había disparado sin querer contra ti, pero falló. Salió corriendo sin decirte nada, pero estuvo a punto de acertar.
 -Con 6 años te operaron de vegetaciones. Durante la operación algo salió mal con la anestesia y al final consiguieron reanimarte. No dijeron nada a la familia, pero a los anestesistas y al cirujano "se le pusieron de corbata".
-Con 23 años estabas en Italia, de viaje en un acantilado, haciéndote uno de esos selfies "arriesgados". Un pájaro venía a toda velocidad hacia ti, pero se le cruzó otro y cambió su dirección. Si no llega a pasar eso, habría pasado a tu lado o rozándote y te habrías caído.



-Con 39 años estabas en la Sierra junto a unos amigos, de pronto, una mañana te dio un fuerte dolor en el pecho durante unos segundos, pero no le diste mayor importancia, y tras pasarse un poco, acabó por no volver. Estuviste a milímetros de darte un infarto, pero al mirar a tu hija que dormía algo se movió en tus hormonas y eso fue la clave para que no repitiera.
-Con 16 años estabas en el parque de atracciones, y mientras ibas en el "Estampida", un par de tornillos que no debían se soltaron. Al terminar el viaje, pararon la atracción hasta el día siguiente por un fallo grave... Si hubiera habido un viaje más, habría podido haber un peligro grave.
-Con 41 años un tiesto cayó 3 metros delante de ti. No le diste importancia, pero te habría matado si te hubiera caído en la cabeza.

Y todo eso sacando un simple listado con una aplicación, a una vida 'random', sin grandísimas diversiones o aventuras, simplemente teniendo en cuenta situacoines cotidianos que a cualquiera le podrían haber pasado.

Sí, hemos estado tantas veces tan cerca de palmarla, a solo unos milímetros, kilos, segundos... que prácticamente nuestra vida es un soplo, una casualidad, una serendipia, un milagro casi, que estemos todos vivos, con tantos factores que se confabulan para hacer que la balanza caiga del lado de la parca o nos mantenga un tiempo más en el mundo de los vivos, disfrutando de estas merecidas vacaciones.

Y a ti, ¿te gustaría tener una aplicación así? Ojo, sería ya un "a toro pasado", por suerte, porque quizá a muchos nos les gustaría saber qué futuros peligros y situaciones cercanas a la muerte van a tener, pero recordar aquellas veces de las que ni siquiera fuimos conscientes, quizá nos hiciera más humanos, nos diera más conocimiento acerca del regalo que supone cada amanecer, y probablemente, sólo probablemente: haría del mundo un lugar mejor para vivir.

29 febrero, 2020

Mi post del 29 de febrero, claro que sí

Bueno, esta vez puedo ya hacer este post desde la tranquilidad que me dan los años, desde la atalaya privilegiada que nos confiere la edad, la experiencia vital, siendo nada más y nada menos que la cuarta vez ya que publico un post en un día bisiesto, que ya es decir, que ya ha llovido.

Son estos días bisiestos, los poquitos que tenemos la alegría de disfrutar en nuestras insignificantes vidas, una suerte de aceleración de nuestro espacio-tiempo, una especie de agujero de gusano que modifica la relatividad de cómo vemos nuestra vida pasada, y la futura; de cuánto consideramos que hemos pasado ya, y de cuánto creemos que nos queda; de qué sensación nos han dado los últimos 4,8,12 años, si han pasado rápido o lentos, si los futuros también lo harán así...

Y es que los años pasan volando, iguales unos a otros, sin demasiada alteración aparente para un observador externo. Sí, de un año para otro hay muchos cambios visibles en nosotros, ya sean por cambios de lugar (mudanza, emigración), por cambios de compañía (pareja, amigos, niños nuevos, ancianos que se van para siempre, conocidos que se marchan), cambios físicos (enfermedades, cambios de look, incidentes), etc... Pero realmente son muchos los años de nuestra vida en los que si nos encontramos a alguien que no veíamos desde hace 365 días, nos diría: "estás igual" o "qué tal, veo que sigues en lo mismo", y efectivamente, y pese a que todo el día se esté hablando de la zona de confort y de lo maravilloso que es cambiar y mandar todo a paseo, el ser humano es un ser cómodo por naturaleza, y nos gusta que las cosas sean como siempre fueron, que lo bueno nunca cambie, y que no tengamos que estar todo el rato readaptándonos.



Es aquí donde entra la gran ventaja de los años bisiestos, ya que nos permiten tener un día (el 29 de febrero) que no se ha repetido en 4 años, por lo que por ejemplo no podemos decir "hoy, el año pasado...", porque no existió. En cualquier otro día del año sí podemos hacer esa comparación, por lo que los 29 de febrero son un regalo que nos da esa posibilidad de comparar nada más y nada menos que con 4 años, donde si en uno quizá no ha sido suficiente para cambiar, seguro que en 4 lo habremos podido hacer.

¿Nuestras vidas vuelan? Sí, y tanto, y en un suspiro pasan años y años, por lo que a lo mejor el mero hecho de tener una escala de 4 años para ir comparando, nos sirva para poder recordar mejor estos periodos cuando somos mayores y todos los años discurren con monotonía. Eso sí, el hecho de ver pasar 4 años y que parezca que han sido sólo 2 ó 3, da vértigo... ¿Ya hace 4 años de los JJOO de Río de Janeiro? O lo que es peor, ¿ya hace 28 años de los Juegos de Barcelona? What the Fuck!!! (traducido literalmente sería: "qué, el joder", que significaría un "qué porras, demonios y centellas ha pasado en estos 28 años, y qué rábanos, puerros y naranjas clementinas hemos hecho todos con nuestras vidas en todo este tiempo).

Pues sí, 4 más para el zurrón. Yo ya era feliz en 2012, y me arrebataron tantas cosas... No tengo por qué considerarme lo contrario en 2020, pues vivo estoy, pero cuando te arrebatan muchas cosas y no te compensan con otras corres el riesgo de creer que efectivamente vas cuesta abajo, y que a veces este camino es injusto mientras siempre se premia a otros a tu alrededor. Sí, quizá otros valoren más tus premios que tú, y tú valores más los de ellos que ellos mismos, pero haciendo una media y una encuesta, sin duda que corres el riesgo de creerte en una cuesta abajo, camino de ir sin frenos y estamparte contra la típica casa demasiado cercana a la carretera.



Cuatro más que llevarnos a la cara, y seguros podemos estar de que dentro de cuatro al mirar atrás veremos un vasto paisaje, que no será el páramo de cuando miramos el 1 de enero atrás, casi sin diferenciar qué fue de este y qué fue del pasado, como pensando un "pero si de Semana Santa hace como 2 ó 3 meses, cómo podemos estar ya en Navidad". En el caso de los años bisiestos, sí se hace más patente la distancia de los 4 años, y por eso quizá el día de hoy me guste tanto, día de reflexión sobre 4 años que pasaron, un bisiesto menos, de tan pocos que vamos a tener el privilegio de disfrutar (por ejemplo, para los que mueran en 2013, han de saber que sólo les quedan 19 años bisiestos que pasar, y eso la verdad es que ya marca una especie de cuenta atrás macabra, pues ya sólo estarían en esa penúltima docena). Para mí, serían 10 más, pues quiero vivir hasta el de 2060 como poco y disfrutar de mi jubilación, si es que no la suben a los 80 años, que podría pasar, si es que existe siquiera el concepto de jubilación, en ese futurista futuro de los años 60, donde los coches vuelan y tenemos chips injertados en el cerebro, nuestro cerebro que es un nodo más de la red, simple y llanamente alienados, donde cada uno dejamos de tener DNI, donde los DNI no son más que otras direcciones IP más.

Hasta entonces, les deseo unos felices futuros 4 años, estoy seguro de que nos volveremos a leer por aquí, y si no, escrito queda en un mensaje en la botella, lanzada al mar en uno de esos días cuya fragancia huele distinta, porque si es en los días de fiesta cuando te pones los pantalones mejores, la blusa nueva, donde luces los zapatos más caros y el perfume más embriagador, hoy, que es un día de fiesta que no se repetirá en 4 años, sin duda, hoy el mundo se pone sus mejores galas.

24 febrero, 2020

Saliendo del armario: soy no-futbolero

He estado tantos y tantos años dentro del armario, metidito, allí donde se estaba caliente; pero creo que con la llegada de 2020 es el momento adecuado para salir y descubrir mundo, para gritar a los cuatro vientos y ¡que se sepa lo que soy!

Desde siempre supe que era diferente, aunque en su momento en esa tierna infancia despreocupada, no le di importancia. Los otros niños jugaban en sus patios a la pelota tirándola contra la pared, quizá con sus hermanos o padres echándosela el uno al otro con el pie, a saber cómo, pero siempre con la pelota.

Cuando llegó el colegio, algunos de ellos tenían en sus mochilas escudos de clubes de fútbol, pegatinas en los estuches, fotos en las carpetas o incluso aparecieron en algún cumpleaños vestidos con una de esas equipaciones completas hasta con sus medias.  Luego, en la calle se ponían gorras de sus equipos favoritos, se colocaban pines con esos escudos, y comenzaban a coleccionar álbumes de cromos.



Ahí comenzó la época de las estampicas, los intercambios, los "síle, nole", las repetidas, jugar a los "santicos" y gastarse media paga en sobrecitos. Por entonces los bollycaos, los phoskitos quizá, los matutano y hasta los nesquik regalaban algo relacionado con el fútbol, que todos coleccionaban ávida y compulsivamente.  Yo, por supuesto intentaba participar de todo ello, como un niño más en cierta manera arrastrado por la corriente, y por otro para que no se me notara que era "no futbolero", que ya sabía yo por entonces que era diferente, y tanto...

En los recreos se organizaba siempre el partidillo, y en Educación Física hasta el profesor montaba los equipos para que estuvieran bien organizados. Todo el mundo hablaba del partido del sábado que echaron en Canal Sur, y se ilusionaban por el próximo Mundial o Eurocopa. Yo, me mantenía al margen, más allá de que intentaba no quedar marginado, así que tenía preparado siempre algún comentario "técnico" por si surgía la ocasión, del tipo: "qué partidazo" o "qué entrenador más malo el Van Gaal", con los que iba salvando cada situación.

Los fines de semana era locura con Estudio-Estadio, mientras yo prefería ver las series, y por supuesto siempre todos los niños detrás de un balón, mientras yo pensaba y pensaba cómo escaquearme.

Así, fueron pasando los años y mis compañeros se apuntaron a un equipo, fueron jugando, subiendo de categoría, mientras yo me apuntaba a otras cosas, pero no se me notaba porque les acompañaba alguna vez a los partidos del equipo del pueblo, siempre haciendo mis comentarios típicos para salir del paso.

El tema de ser "no-futbolero" es algo que la sociedad de hace años prácticamente marginaba, y te hacía ser un paria social, estando casi penado, no realmente pero sí socialmente, provocando lo que se llamaría un suicidio social, al enterarse todo el mundo de que lo eras. Pero nosotros somos personas como los demás, y simplemente por tener unas inclinaciones diferentes a la mayoría, no tenemos por ello que ser discriminados.

Luego, empezó a haber gente que salió del armario y lo dijo públicamente, incluso gente famosa diciendo que no eran futboleras. Yo me animé y se lo conté a mis primas, pero se rieron de mí por serlo, ya que ellas también eran muy futboleras. Lo olvidé por unos años, esperando tiempos mejores.

Mientras, en la tele todo era lo mismo, una locura de fútbol que hacía impensable que a alguien pudiera no gustarle, y fue entonces la época de la Universidad, cuando por fin conocí a gente distinta más allá de las del pueblo, y encontré un mundo nuevo donde cada uno podía ser lo que quisiese, ya fuera tocando instrumentos, haciendo senderismo, practicando con un ábaco por diversión (si es que se puede), jugando al Warhammer o a saber qué. Sí, había muchos no-futboleros en la Uni, y me uní a ellos tan rápido como pude.

En el pueblo lo seguí ocultando unos años más, mientras me apuntaba a peñas de equipos, a grupillos para jugar pachangas e incluso al futbito, hasta que finalmente apareció un club de cata de vino y roscones de reyes y ahí que me apunté, a ese y al de encajeros de bolillo, y también al de senderismo y al de aficionados a los coches antiguos y a la colombofilia (que como pocos no lectores de Zipi y Zape saben no es hacerse fan del tío que descubrió América, sino de las palomas). A partir de ahí lo dije abiertamente a mi familia y amigos: yo soy no-futbolero...



Al principio no me entendían, algunos con los que jugué al fútbol, cambié estampicas o grité gol, se sintieron engañados y se enfadaron conmigo, pero poco a poco lo fueron entendiendo. Después llegó el primer año de la cabalgata del orgullo no-futbolero, los derechos sociales adquiridos con la llegada de gobiernos más tolerantes: los no-futboleros podíamos ir en el coche sin escuchar RadioEstadio o RadioGacetadelosDeportes, los no-futboleros podíamos entra a un bar y salir luego de él sin haber hablado de fútbol, los no-futboleros podíamos responder "no soy de ninguno", "no me gusta el fútbol" cuando se nos preguntara de qué equipo éramos, podíamos visitar una ciudad sin ponernos en la lista de lugares el estadio municipal, o podíamos regalar algo distinto de balones a nuestros hijos.

Sí, ha cambiado el mundo mucho desde aquellos primeros momentos en que me di cuenta de que yo era no-futbolero, yo creo que no era para ponerse así, que no es para que la sociedad fuera tan dura como nosotros (ni que ser "no-futbolero" fuese como ser gay), pero ahora sí puedo decir a los cuatro vientos cómo soy, qué soy, qué seré siempre: no-futbolero.

19 febrero, 2020

Pues no, ni sé ni conozco ni he hecho, ¿y?

Pues no, no sé quién es el tal Bisbal, me suena a un cantante catalán, ni el tal Setién, que me suena a un cura, ni la tal Belén Esteban, que me suena a actriz de cine, ni el Maxim Huerta ese, que me suena a revista de hombres, ni Karl Marx, que me suena a cómico, ni Sócrates, que me suena a futbolista brasileño, ni Juana de Arco, que me suena a deportista olímpica de tiro, ni Irene Montero, que me suena a coche todoterreno, ni el tal Chiquito de la Calzada, que me suena a ingeniero de obras públicas, ni la Rosalía, que me suena a poeta, ni Gorbachov, que me suena a baile del Este, ni Robespierre, que me suena a gato de mi vecina...

Incluso no ubicaría bien en su tiempo a Helmut Kohl, Copérnico, Descartes, Judy Garland, Isabel II de España, Victoria Kent, Mahoma... ni en su espacio o lugar adecuado a Groenlandia, Perú, Salamanca, La Gomera, Túnez, Grecia, Alabama o la Fosa de las Marianas.

No, no me suena de nada ni sé qué es un TikTok, una estructura reticulada, un bosón, un trilobite, una CBR, un R-6, un Kalashnikov, un florido pensil, un millenial, una acerola, unas judías en sobreusa, unas botas de chúpame la punta, un texas ranger, un afrikaaner o una tija.



Ni sé, ni quiero saber quién es Fátima de Gran Hermano, ni el Carlos Francisco de Topacio, ni el Deivid de Falcon Crest, ni Antoñito el de la Isla de las Tentaciones, ni Pancracio el de Cumbres Borrascosas, y ni mucho menos el protagonista de la enésima saga de Star Trek o la repetición de la repetición de la repetición de Fast And Furious, no ni ná.

Nunca he probado a hacer el pinopuente con las orejas, ni la garza invertida, ni el baile del pingüino volador, ni la hoz con un canuto, ni el combo del Mortal Kombat, ni la tortilla de tres huevos, ni a derrapar con la moto, ni hacer un caballito, ni cantar las alabanzas de un tirano, ni correr hacia atrás por la playa, no he probado, aunque no pueda decir que no probaré.

Todo eso no, y me miras preguntando inquisidor, con cara de sorprendido, con rubor avergonzado de siquiera conocerme. Qué barbaridad, qué ignorancia e incultura manifiesta. No, algo que el común de los mortales desconoce, yo también lo desconozco. Sí, algo que sólo una ínfima y especializada parte tiene noticia, es totalmente indiferente para mí, ni sé, ni me importa.

¿Cómo no has leído nunca un Manga? ¿Cómo no sabes quién fue Valero Rivera? ¿No has estado en las Maldivas aún? ¿No has visto la última de Tarantino? ¿No has probado el hummus? ¿No has besado nunca a alguien de tu mismo sexo? ¿Cómo es que jamás te has comido un chuletón de los grandes? ¿Aún no has hecho viajes del Imserso? Que no, y no por ello me importa.

Y así me miras estupefacto sin caberte en cabeza semejante desconocimiento y pasotismo, y recibes desdén por mi parte, que sé que todo eso son sucedáneos engañabobos culturales, porque nadie tiene por qué dictar la agenda, mi agenda, la de todos los demás, qué o quién importan y qué otros u otras son prescindibles. Qué es primordial y qué es accesorio en nuestra experiencia vital.



Hace tiempo ya hablé del "derecho a la presunción de ignorancia". No es lo mismo exactamente, esto es un ir más allá preguntándonos ¿y para qué?, un ¿y qué?, un darse cuenta de que nada es absolutamente necesario e imprescindible, y que nadie ha de ruborizarse por ello.  En ese mismo post hacía un alegato final parecido a lo de hoy, con tantas cosas que parecen evidentes y obligatorias pero que no lo son y nadie debería sentirse ridículo por no hacerlas.

Si no sabes, ten derecho a decidir si quieres saber o no. Si no sé, no tienes derecho alguno a torturarme por ello, porque quizá por algún otro lado se te vean a ti las costuras, y entonces, quizá ya sea demasiado tarde para dar ejemplo...

15 febrero, 2020

Elige es con ge, vía Twitter

Esta vez el elige de la "semana" me llega a través de Twitter, del usuario @EnsaladaPalabra, aunque más flagrante aún por ser directamente un "elegir".




Para bares chungos con repercusión en Twitter que no quieran tenerla, al menos por su ortografía:  elige es con ge.

10 febrero, 2020

Internet no ha sido para tanto, o sí

Partamos de la idea de que ni tú ni yo estaríamos ahora mismo haciendo esto (bueno, yo lo escribí hace un tiempo, ahora a saber lo que estoy haciendo mientras lo lees) si no fuera por internet, pero aún así, me atrevo a plantearlo: ¿realmente ha sido Internet para tanto, o al final simplemente estamos haciendo las mismas cosas pero de otra forma?, ¿sería muy diferente la vida actual sin internet?, ¿cómo habría evolucionado el mundo sin el gran invento del siglo?

No olvidemos todo lo que ha cambiado, que necesitaría un Quijote para desglosarlo: el envío de cartas que ahora son instantáneas, tener a mano cualquier canción o película para ver, buscar cualquier duda que se nos ocurra al segundo, jugar junto a cualquiera a pesar de miles de kilómetros de distancia, poner en marcha electrodomésticos sin tocarlos, hacer gestiones burocráticas desde casa, manejar nuestra cuenta bancaria sin ir al banco, conectarnos al ordenador de la oficina desde otro lugar, tener asistencia médica instantánea, hablar con nuestros seres queridos al otro lado del charco viéndoles la cara, etc, etc...



Y ya no es sólo el hecho de tener internet, sino que habría que añadirle la aparición de los datos móviles y los smartphones, que han permitido trasladar internet a la calle, y no sólo eso, sino a la palma de nuestra mano, ya es que no es irse al ordenador a conectarse, sino que cualquier persona u objeto puede estar en la red, una locura...

Pero vamos a lo que decíamos al principio, ¿realmente nuestra vida ha cambiado tanto, o simplemente lo que ha traído internet es la "inmediatez"? Yo diría a priori que lo que hacemos no ha cambiado tanto, pero sí cómo lo hacemos, con quién lo hacemos y en cuánto tiempo lo hacemos.

Antes se podía enviar una carta a alguien, pero tardaba días. Ahora chateamos por Telegram y nos enviamos emails, que llegan al instante. Nos seguimos comunicando, pero ahora podemos hacerlo en mucho menos tiempo, y la vida es corta...  Eso sí, hay mucho más espacio para decir tonterías.

Antes teníamos que ir a la tienda o pedírselas a alguien que las tuviera, pero hoy simplemente hemos de conectarnos a Deezer o a Netflix para tener música o cine. Sí, antes podíamos conseguirlas también, pero el número de posibilidades era mucho menor.  Eso sí, antes valorábamos más lo que escuchábamos.

Antes teníamos diccionarios, pero hoy es que cualquier duda ha sido respondida con mayor o menor propiedad en DuckDuckGo. Habría sido imposible resolver algunas dudas tirando sólo de enciclopedias o conocidos. Eso sí, a veces nos hace ser casi robots que no se plantean nada y le quita gracia a algunas discusiones zanjadas a golpe de buscador.

Antes podíamos jugar con nuestros amigos o gente en persona. Hoy tenemos todo el mundo a nuestra disposición, aunque al final no deja de ser un "jugar", y nos ha vuelto más solitarios.

Antes teníamos que estar ahí para poner en marcha la lavadora, y dejarla funcionando si era necesario. Hoy en día las programamos.

Antes había que ir a las oficinas para hacer gestiones burocráticas. Hoy, las oficinas virtuales nos permiten hacerlo desde casa, ¡y el tiempo es oro!

Antes había que ir al trabajo sí o sí. Hoy podemos conectarnos en remoto y hacerlo todo desde casa. Que eso ahorra tiempo y dinero.

Antes teníamos que salir para ir al médico a pesar de estar malos, o llamar para que vinieran a casa. Hoy pueden darnos diagnóstico online.

Antes no volvíamos a ver a los que se iban a América... Hoy podemos hablar con ellos todos los días...



Y así con tantas cosas que nos hacen pensar, y pensando pensando empleamos tiempo, tiempo que antes se nos iba en tantas tareas ahora inútiles o innecesarias. El problema es en qué estamos empleando el tiempo que hemos ganado gracias a internet, no en crecer personalmente o en desarrollarnos como sociedad, sino probablemente en cosas negativas, en producir más maldad, en cosas que antes de internet apenas eran posibles a esta escala, y ahora son el pan nuestro de cada día, ya sea con el acoso a los demás en redes sociales, insultando indiscriminada y anónimamente, ya sea jugando en casinos online, ya sea robando bancos hackeando cuentas, ya sea lanzando misiles haciendo un click, ya sea saqueando a los inversores de bitcoins, ya sea reuniéndonos online o chateando entre malhechores, ya sea haciendo phishing o difundiendo hasta la extenuación cosillas con derechos de autor de autores que apenas ganan para comer.

Y sí, Internet sí ha sido para tanto, ha cambiado de cabo a rabo nuestra vida, casi nuestra biología ahora conectada a la fuente, a la red de redes, formando casi una red neuronal de cerebros donde la humanidad entera, vivos o muertos (el conocimiento antiguo también está ahí) estamos interconectados.

04 febrero, 2020

El Porcuna en Tercera División (3)

A un ilusionante comienzo de temporada aunque sin muchos frutos, le siguió un desastroso fin de año, con la eliminación copera incluida, y donde a pesar de no ser aún colistas, se empezaba a tocar fondo, estando a 5 de la salvación (con 1 partido menos por jugar en Melilla, eso sí) en la jornada 16.

En ese segundo repaso al año del Porcuna en Tercera, hablábamos de estos siguientes 8 partidos como completamente claves, sugiriendo la cifra de 8-9 puntos como necesaria para mantener opciones de salvación.

El equipo hizo algunos fichajes para reforzarse, como los de Carrillo y Sergio Domínguez, y antes de acabar el año, se vuelve a perder por la mínima en El Palo, se gana al Torreperogil en casa (rival de nuestra liga en teoría, pero con mucha distancia entre ambos) y se pierde el esperanzador partido aplazado frente al Melilla (rival directo y en teoría no superior).  Esta derrota hace tocar fondo del todo al equipo y precipita la esperada destitución de Fernando Campos (el hilo más débil siempre es el entrenador), a punto de finalizar la primera vuelta y aún con todo por resolver. El elegido para sustituirle es Antonio J. Pastor "Roger", que coge el equipo penúltimo en la jornada 18 y a 4 puntos de una salvación aún factible.

A pesar del cambio, el equipo no termina de arrancar y cae en Vélez, como siempre por la mínima, y empata ante el Huétor Tájar, siendo inoperante en ataque y quedando a 7 puntos de una salvación que por entonces parecía ya una quimera.

No obstante, el del banquillo no fue el único cambio, ya que a primeros de año se hace una revolución en la plantilla, donde varios jugadores dejaron la primera plantilla, incluyendo algún histórico reciente como Manu Tejero y otros como Sergio Ortiz, Kiko, Nico o Ángel García, llegando nuevos fichajes que podríamos llamar "multiculturales", que demuestran no sabemos aún si el buen ojo, pero al menos el ojo a larga distancia de nuestros ojeadores (valga tanto hablar del órgano de la vista). Se fichó a Chico Rubio, un gaditano procedente de Gibraltar, "Kamara", frances de orígenes africanos, el guipuzcoano Xanet y el dominicano Brian López, vamos, pareciendo casi un "chiste de Lepe", pero volviendo a ilusionar a la afición por la calidad de los nuevos atléticos.

Tras los cambios, el primer partido fue un soplo de aire fresco en que el Porcuna sorprendió a todo el mundo ganando en casa 2-1 al Atlético Malagueño. Después, se cae en Mancha Real en una cita clave, ya que podían haberse puesto a 3 puntos y convertirlo en rival directo, que ahora está demasiado lejos. La semana pasada, al filo del fin del mercado de invierno, llegaron también Villalta y Adriá Sabater completando el movimiento sísmico, para finalmente ganar en casa ante el deshauciado Alhaurín por un contundente 4 a 2...

El Porcuna permanece en el puesto 18º, a 5 puntos de la salvación y como toda la temporada, con luces y sombras, pero tras conseguir 10 puntos en estas importantes jornadas (de los 8-9 que sugeríamos aquí hace 2 meses), un hueco se abre para la esperanza.  Para seguir en la lucha convendría conseguir al menos 8 puntos en las próximas 7 jornadas, aunque el partido más importante es el desplazamiento contra el Poli Almería, por lo que ganando allí bastaría con un par de victorias más para seguir vivos, pero perdiendo allí, sería obligatorio ganar al menos tres partidos entre los de Maracena, Torredonjimeno, Antequera y Loja.

En cuanto a los goleadores de estas últimas jornadas, como siempre pocos: Sergio Domínguez, Sergio Ortiz, Carrillo, Sergio Chiqui, Xanet y Chico (a destacar que Carrillo ha marcado 4 goles en estos 8 partidos, que le colocan como pichichi absoluto del equipo).



Respecto a la categoría en general, el Linares ya va fuera de concurso y tiene salvo hecatombe la plaza en las finales por el ascenso. Por detrás, parece que El Ejido está muy fuerte, y el Motril, Almería "B" y un desinflado Real Jaén luchan por las otras dos plazas. A reseñar que el Jaén se llegó a clasificar para la segunda ronda de la Copa del Rey eliminando al Alavés y perdiendo sólo en los penalties ante el Levante.

En cuanto a la parte baja de la tabla, el Huétor Tájar se ha disparado (11 puntos más)  y ha adelantado a muchos que estaban tranquilos y ahora empiezan a mirar para abajo. El Alhaurín parece completamente deshauciado (con 1 punto de 21 posibles) y Huétor Vega (8 de 21), Melilla (7 de 21) y Porcuna (10 de 24) siguen en esos puestos, ya por demasiado tiempo. Delante, el objetivo toda la temporada ha sido el mismo, el 16º puesto, que aunque está lejos, da acceso a un grupo de 7 equipos tranquilos en 3 puntos, que hace 7 jornadas estaban a 7-8 puntos del descenso, y que ahora, como uno de los de abajo reaccione, lo van a tener mucho más cerca..

La revelación del campeonato es la esperada, el Torredonjimeno, que de vez en cuando coquetea con soñar con una plaza de playoff, y en cualquier caso sigue ampliamente por encima del 10º puesto.


Cada vez está más claro que el ¡San Benito tiene que ser un fortín!

Las próximas 7-8 jornadas definirán por qué va a luchar cada equipo en la recta final. Si alguno es capaz de encontrar una buena racha, salvará la temporada del todo o conseguirá prácticamente sus objetivos, para los de arriba es obligatorio pasar de 15 puntos, para los de abajo, con coger 10 más puede ser suficiente. Lo veremos, en nada estaremos allí porque el tiempo pasa rápido, esperemos que pase rápido y triunfante para el Porcuna.

31 enero, 2020

Huída hacia adelante, el progreso

2020 ya, y todo en nuestra sociedad da la sensación de huída hacia adelante, de seguir buscando la evolución, el crecimiento a toda cosa que a todos nos da endorfinas y nos hace creer dioses, grandiosos gestores, exitosas generaciones o juiciosas promociones, todas dignas de merecer pasar a la posteridad por nuestra extraordinaria manera de manejar el mundo, todas dignas de pasar a la posteridad como las que no supieron parar el tren que iba a toda velocidad por una vía que no continuaba mucho más allá, cientos de metros más allá.

Es normal que en siglos pasados el ser humano se emocionase con el progreso, con los avances, que se volviera loco pensando en todo lo que estaba mejorando y quedaba por mejorar, cayese quien cayese, arrasáramos lo que arrasáramos. Pero hoy no, hoy sabemos mucho más y somos tan ilustrados que creemos que todo el conocimiento está en internet, y lo está, y a la vez somos tan tontos de no saber utilizarlo, porque el conocimiento actual, que se duplica año tras año, es un arma demasiado grande en manos de simples seres humanos, que son exactamente lo mismo que hace 10.000 años atrás, pero abrumados por toda esta nube de conocimiento que no nos deja pensar, que es inmanejable para gente que sólo vive unas decenas de años.

Y así, huímos hacia adelante en el primer mundo mientras el tercero y el cuarto se nos mueren, mientras piden ayuda y emigran hacia el nuestro recibiendo la patada después. Y mientras gente que no lo merece es inmensamente rica, otros simplemente sobreviven, en un mundo totalmente desigual con el que es difícil acabar. ¿Para cuando una cura para la ambición humana? ¿Para cuándo un gestor que no repita machaconamente el credo del "crecimiento"? ¿Para cuándo un portavoz que se congratule de que este año tenemos un "crecimiento cero"?  Ni subo ni bajo, sigo perfectamente instalado en mi bienestar, en mi normalidad, sea cual sea.



Sí, nos volvemos locos corriendo como pollos sin cabeza mientras dejamos olvidado lo importante, quizá pensando que nos quedan unos pocos años de vida, 90 ó 100 como mucho, y así seguimos sin pensar en los que vengan detrás, quizá porque sabemos que al final no estaremos ahí y dará igual, quizá porque sabemos que el fin está cerca y ya no merece la pena nuestro esfuerzo por ser ya inútil, quizá porque maricón el último y el último que apague la luz.

Y nos lanzamos como locos ya sea a una espiral de progreso o a una de ecología y veganismo, ya sea fabricando más y más armas, ya sea plantando más y más soja para alimentar a monstruosas vacas que luego nos comemos, ya sea llenando todo lugar soleado de placas solares y comiendo nada más que cosas de proximidad, ya sea educando a nuestros niños con métodos revolucionarios al modo "Un mundo feliz", nos lanzamos como locos hacia donde nos envían los que de verdad mandan, porque como siempre, a ellos eso les beneficia, a ellos siempre todo les beneficia, salvo el verdadero reparto de los recursos y los beneficios de los medios de producción, de la tierra, lo de siempre.

¿Para cuándo un impuesto del 90% a los que ganen más de 1000 millones, del 80% a los que ganen más de 100 millones, del 70% a los que ganen más de 10 millones y del 60 para los que ganen más de 1 millón? 
Así se repartiría de verdad la riqueza generada, y seguiríamos con un 50% para los de 100.000, y a partir de ahí, bajando de 20.000 en 20.000, (40% - 80mil, 30% - 60mil, 20% - 40mil, 10%-20mil), de forma que todo el que gane menos de 20.000 quede exento de pagar impuestos.

Ideas son que lo cambiarían todo, pero los que de verdad mandan no quieren, y los que se las dan de socialistas o luchadores por las clases medias y bajas no quieren porque ellos también se han institucionalizado y ganan tanto o más que aquellos ricos a los que odiaban.

Y así, peleándonos entre nosotros por tonterías, seguimos a la deriva, haciendo más o menos lo mismo que antes, viendo nuestros telediarios, el tiempo, la telebasura, y ahora atontándonos con los móviles, porque ya ni siquiera leemos, y preocupándonos por sacar tiempo para hacer deporte para alargar la vida un par de insignificantes años más viviendo en una residencia triste lejos de los nuestros, mientras que todo ese tiempo de entrenamiento podríamos haberlo pasado en la juventud con nuestros hijos. Paradojas de la vida en la que nos han metido, en la que nos convence de todo lo que ellos quieran, como paganinis pagafantas que somos y donde estamos metidos todos hasta el que les habla.

Huímos hacia adelante, manteniendo exactamente nuestro nivel de vida capitalista hasta el último día, justo el día anterior al crack que ya conocemos con exactitud, todos seguiremos como si nada nuestra vida, porque, ¿y si nunca nos morimos, y si nunca se va todo al garete? Y así, yendo siempre hacia adelante, siempre creciendo, siempre pensando en más, y más y más, caiga quien caiga, hasta que un día el tren llegue al final de la vía, y nos peguemos el guarrazo padre...