20 julio, 2026

Las segundas después de las impensables primeras

Como ya dije en 2010 después de aquel Iniesta viva la madre que te parió, aún no he tenido que borrar un post que hubiera preparado antes anticipando una victoria (aunque probablemente sí vaya a tener que hacerlo este verano tras haber ganado un concurso literario que no pensaba ganar y que ahora no viene al caso), y esta vez tampoco va a ocurrir, porque sí, España vuelve a ser Campeona del Mundo de Fútbol.

Total, que esta es la segunda vez que ganamos el Mundial, y obviamente la fuerza de la victoria y la celebración no puede ser exactamente igual que la primera, porque no, es imposible, aunque haya muchísima gente de menos de 25 años que no se acuerde de esa ocasión y vivan esta como la primera, eso es así.

Y pensaba que tantos y tantos años hemos estado deseando que llegara esa primera vez, que la veíamos imposible, y tan tan imposible que una vez conseguida sí pensamos que ya jamás íbamos a verlo otra vez, la segunda, pero las segundas fueron, han ido llegando, y muy poco después, curiosamente. Y ejemplos hay a patadas que refrendan lo dicho, porque quizá las primeras veces no fueron sino un "abrir la lata" y ya irán llegando las demás, un romper con los estereotipos, con los complejos, con los miedos y una liberación de lo que nos pudiera estar maniatando hasta entonces, de ahí la importancia de cada una de ellas:

Y así, en 2005 ganamos el primer Mundial de Balonmano, impensable, y ya en 2013 cayó el segundo. Y en 2006 el primero de Baloncesto, impensable repetir, pero en 2019 volvió a caer el segundo, como si nada. Y rizando el rizo, en 1998 y 2001 fuimos por primera y segunda vez campeones del mundo de Waterpolo, con una generación irrepetible en un país sin apenas licencias ni potencial para competir en siglos con los demás, pero en 2022 y 2025 volvimos a repetir semejante doblete. Y sí, en 2010 ganamos el primer Mundial de Fútbol, cuando ya lo habíamos ganado en los otros tres deportes, y hoy, 16 años después hemos ganado ya el segundo. Sí, en 1997 no habíamos ganado ninguno y ahora ya tenemos mínimo 2 de cada.


 

Y luego es que no es sólo eso, ¿qué probabilidad había de que tras los 5 tours de Induráin, el último en 1995 surgiera Alberto Contador que empezó a ganarlos en 2007 y si no es por el asunto del filete podría haber ganado también 5? Y bueno, tras Seve también llegaron Olazábal, Sergio García y Rahm, y tras Dani Pedrosa y Lorenzo surgió Marc Márquez aún más arrollador, y tras los Cacho y Estévez llegó Mariano García (entre otros), y tras tener un super-leyenda como Rafa Nadal, ¿qué probabilidad había de que surgiera justo antes de retirarse otro superclase como Carlos Alcaraz? Si es que lo piensas y ni te cuadra...

Y bueno, ahí surge la idea de comparar ambas épocas, pero es que la primera de ellas está totalmente idealizada por ser eso, la primera vez, y es casi imposible que los que participaron en la segunda no sean completamente superiores a aquéllos, pues el deporte evoluciona, los deportistas también y la técnica y los métodos ni te digo... es imposible que sean peores que lo antiguos, aunque nos emocionaran quizá más por la novedad.

En cualquier caso, no, no pensábamos que fuera posible ganarlos nunca, o tener tamaños deportistas, y ahí están, dominando por segunda vez y llevando el nombre de este pequeño país por el mundo, ahora sí, demostrando que no fue flor de un día, que la semilla que aquellas gloriosas décadas última del milenio pasado y primera de este, germinada está, y el árbol ya vigoroso vuelve a dar frutos. Y oíd... ¿por qué no empezar pronto el ciclo de las terceras? Y si no, ¡que nos quiten lo bailao! 

 

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