10 diciembre, 2018

Las redes, maquiavélicos sesgos de lo que nos rodea

Hace un par de post ya os comenté cómo se me ocurrió este de hoy, aunque derivó como muchas otras veces pasa en un "metapost", en el que hablaba simplemente de cómo se me ocurrió otro. En fin, al grano.

¿Quién no ha echado un vistazo a sus redes sociales, a su muro, y se ha dado cuenta de lo feliz que es la gente? Es sencillo: id bajando, id viendo las fotos, los comentarios... Todo el mundo parece estar ahora mismo en un viaje por Asia o Norteamérica. Todo el mundo parece estar todo el día de cumpleaños, de super-ruta de senderismo o bicicleta por las montañas. Todo el mundo parece estar todo el día en la piscina. Todos parecen gurús de la fotografía. Todos tienen sonrisa perfecta, cuerpos perfectos, ángulos imposibles que les hacen parecer semidioses que en Grecia encumbrarían...

Y es eso (y ahora copio parte de lo que escribí en el otro post), las redes sociales nos enseñan sólo la parte buena de las personas, su felicidad, sus momentos de alegría, sus maravillosos 5 minutos del día, mientras nos ocultan toda su miseria del resto de 23 horas y 55 minutos. Sí, de esa manera se convierten en unos maquiavélicos sesgos que nos muestran una gran mentira que estamos dispuestos a creernos para pensar en cuán desdichados somos al lado de esas personas que en muchos casos ni conocemos, que simplemente idolatramos innecesariamente.


Ojo, no es una manía persecutoria mía, sino que el fenómeno ya ha sido estudiado, e incluso ha habido personas que han caído en depresión grave por culpa de todo ese chute de felicidad digital que al compararlo con nuestra rutina diaria resulta delirantemente paradisíaco. Es sencillo, es buscar el sesgo a todo, coger un momento, un instante, una captura concreta de un día específico, encontrando la perfección o acercándose a ella, así leemos magníficos posts en los blogs, dignos del mejor Galdós, vemos maravillosas fotos en Instagram dignas de Pulitzer, con modelos dignas del Victoria Secret, degustamos con la mirada estupendos platos que salen en Facebook dignos del mayor de los chefs franceses, y leemos la última ocurrencia en Twitter digna del requiebro más elegante de Oscar Wilde o el chiste más mordaz del caricato ese... Y así, a nuestro alrededor, personas que no tendrían por qué diferenciarse mucho de nosotros, parecen semidioses, privilegiados, irreales...

¿Qué podemos hacer para defendernos de esto? Pues dar de baja todas nuestras redes, pero sí, tampoco es eso, y la manera es intentar protegernos y pensar, entender, valorar y relativizar todo. He visto gente que dice ser muy desdichada y que siempre publica fotos de cada café que se toma, mientras le cuenta a un amigo sus enormes penas y a veces llora, pero eso sí: las fotos son dignas de adornar un bistrot francés, con preciosas obras de arte hechas con la espuma, con bonitas tazas, con tapas de galleta Oreo... He visto gente que parece estar todo el año viajando, cuando realmente son siempre las mismas fotos del mismo viaje de hace tres años, mientras los dos últimos veranos se tuvo que quedar en casa por las circunstancias... He visto gente que parece irreal, publicando en Twitter a todas horas, magníficos e interesantes enlaces sobre tecnología o sobre su blog, como si todos los días publicase varias entradas interesantes a un ritmo endiablado e imposible de seguir, pero al final no eran más que posts republicados y noticias extraídas de un RSS que se repiten todos los días sin cesar...



Todo es una ilusión, todo parece mejor aquí, si no sabes pensar, y cuando cierras la pantalla del portátil, apagas la del smartphone o desconectas el ordenador, te queda una enorme sensación de vacío, de tristeza, de inexistencia propia, por aquello de que parece que si no estás en las redes, no existes... ¿Postureo lo llaman? Sí, y hace mucho daño a los que no tienen esa posibilidad de vivir una vida tan genial y publicarla, pero no, al final todos somos más o menos iguales, disfrutamos con más o con menos, pero el ser humano necesita momentos buenos y momentos malos para saber valorar unos y otros.

Simplemente, no os preocupéis si parece lo que no es... todas esas sonrisas, todos esos maravillosos momentos, son sólo invenciones digitales irreales, nunca existieron realmente. Imaginad ese momento en el que estáis tranquilamente sentados en un bar y de pronto alguien dice: "eh, hagámonos una foto". ¿Sonreís todos como si no hubiera un mañana? ¿Estabais sonriendo justo antes de proponer lo de la foto? ¿Entonces por qué pretendemos hacer parecer que estamos felices? ¿Por qué antes la gente no sonreía tanto en las fotos? Son tonterías, sí, al final uno quiere verse feliz si rememora viejos recuerdos, si visiona viejas fotografías, es normal. ¿Quién querría publicar una foto suya que le hicieron cuando estaba enfadado? ¿Para qué mostrarnos de verdad como somos o mostrar que tenemos momentos en que no somos tan perfectos?

Es simple, sí, las redes no son la realidad, hay que tenerlo claro, son sólo maquiavélicos bocados sesgados de lo que nos rodea, no le den más vueltas, no tiene sentido; y disfruten de sus vidas, dejando a los demás que hagan lo que quieran publicando o no las suyas.

05 diciembre, 2018

El terremoto de las elecciones andaluzas

Tras el terremoto de las elecciones andaluzas, que ha sacudido España e incluso ha tenido eco en Europa, muchos me han pedido que dé mi opinión (mentira cochina, pero bueno), y no voy a desperdiciar la oportunidad, ahora que tengo el gallinero tan revuelto.

No creo que haya nadie que sea desconocedor de lo que ha ocurrido, pero para resumirlo, el PSOE ha bajado de 47 a 33 escaños, el PP y Podemos han perdido unos pocos, Ciudadanos ha subido de 9 a 21 y VOX ha aparecido por primera vez pasando de 0 a 12. Entre los que no han contando como "votos útiles", destacan PACMA y EQUO, entre algunos muy minoritarios proyectos andalucistas y los ya casi desaparecidos UPyD.  La gran noticia es que por primera vez un partido catalogado de Extrema Derecha ha conseguido representación en unas elecciones en España, y eso ha provocado el miedo en muchos, el llamamiento a la movilización de otros y en general muchas dudas sobre quién va a gobernar Andalucía, ya que uniéndose con VOX, a muchos les saldrían las cuentas para llegar a la mayoría absoluta. De camino, destaca la baja participación, de sólo el 58%, que muchos se adjudican (casi todos piensan que ese 42% de no votantes serían votos suyos), y que al final es culpa del mal hacer de todos ellos.



Comencemos repasando cada partido de los de arriba, de izquierda a derecha:

Adelante Andalucía: Son la marca blanca de Podemos, en coalición con Izquierda Unida (ahora difuminada en la coalición), que han pasado de 20 escaños entre ambas a 17, más o menos manteniendo el tipo frente al avance de la derecha. Tras las elecciones, siguen enrocados en consignas obvias, levantar mucho el puño casi llamando a cantar "la Internacional", hablar mucho de luchar por los pobres e insistir en que las mujeres han de estar igual o por encima de los hombres, aparte de lo del lenguaje inclusivo (llegando a decir palabros como "hola a todes"). Mientras tanto, son incapaces de pactar cuando la situación lo exige (aunque en Cataluña sí son capaces de pactar con independentistas), por el bien común de esos pobres y mujeres e incapaces de hacer autocrítica, sin darse cuenta de que ahora que hay una extrema derecha, ellos son de facto “extrema izquierda”. En lo personal, como integrante de aquella marea del 15M, siento que poco a poco se han ido alejando del pueblo, de la mayoría de indignados de entonces, abrazando una ideología cada vez más radicalizada (y quedando por desgracia en sus manifestaciones ya poco más que estudiantes y "perroflautas"). Podrían echar marcha atrás y moderarse, pero sus líderes parece que van por otro lado.




PSOE: Baja de 47 a 33 escaños, su peor resultado de siempre, aunque aún vencedores de las elecciones. Derrumbado como nunca, ganador como siempre. Ha cometido el gran error de culpar a su propio electorado de la alta abstención. Empeñado en gobernar un cortijo que cree suyo y cuyos habitantes hace mucho que perdieron su fe en ellos, pero su red clientelar urdida durante décadas les mantiene ahí, con votantes que los vitorean como a una religión. Se aferran al poder como lapas, como el PP hizo también siempre, hayan robado y mentido a mansalva a su gente, hayan salido o no impunemente, y cuesta horrores siquiera hacerles sombra en Andalucía. Hace 8 años el PP los superó, pero el frente de izquierda con Izquierda Unida (ahora testimonial y sustituida por Adelante Andalucía) evitó el desastre. Esta vez, un PP con la mitad de escaños que entonces, es más que nunca candidato a acabar con el régimen. Por una vez, Andalucía se merece un cambio, aunque sea cuatro años, a ver qué pasa. Luego, siempre se puede volver atrás...




Ciudadanos: En un sorprendente mejor momento andaluz, cuando parecen estancados en el resto de lugares y empezando a no llegar a la expectativa que generaron junto con Podemos hace un par de años. Con la siempre complicada papeleta de ser ‘gallegos’, de ser el centro entre los dos colosos, y a partir de ahora, el centro equidistante entre los dos extremos, pese a que esta vez para dar lugar al cambio necesiten a uno de ellos. Al final, el electorado español no sabemos si está preparado aún para alguien capaz de dar una de cal y otra de arena, a izquierda y derecha, y el propio Ciudadanos no sabemos si realmente se cree ese papel o son algo vestido con piel de otra cosa que no termina de aclararse (a veces se les ve un poco el plumero muy de derechas cuando no son capaces de contestar ciertas preguntas sobre temas como la ley de memoria histórica o el franquismo). Por un lado ideas nuevas, frescas y liberales, y por el otro enrocamientos de otra época y demasiada tendencia a criar caspa, aparte de aún mucha bisoñez en sus filas y presencia de demasiados ‘chaqueteros’ de otros partidos. Tras haber estado en un pacto con el PSOE esta legislatura y haberlo tenido que romper porque no les hacían caso (lo que queramos o no, ha provocado estas elecciones), quieren gobernar, pero probablemente tendrán que ser el apoyo de otro, y lo mismo tienen que aceptar a la ultraderecha. Difícil papeleta.




PP: Han ido perdiendo votos a mansalva durante estas dos legislaturas, ante la dejadez de funciones de sus líderes andaluces y ante el desgaste que el gobierno de Rajoy ha provocado a todo el partido. Lo que sería un muy mal resultado, perdiendo 7 escaños, se salva por el batacazo del PSOE. Aparte, han perdido muchos votos por el ascenso de VOX, por primera vez a su derecha, adelantándolos desde un lugar que ni existía y tenían como suyo. Han robado como nadie en los últimos años en España, y no habían podido hacerlo en Andalucía hasta ahora, que puede haberles llegado la oportunidad. Al menos, que me roben otros, piensan algunos. Les lastra la insistencia en decir que ha de gobernar siempre la lista más votada, cosa que propusieron, aunque nadie les secundó, así que quizá ahora no tendrían por qué ser consecuentes. Si son capaces de unirse con toda la derecha, tendremos por fin el cambio, aunque a pocos nos ilusione quiénes lo encarnan.




VOX: En una nube por el sorprendente desenlace de las votaciones. Sin un programa creíble (más allá de autodenominarse "anticomunistas"), que casi tendrían que matizar al completo para ser medianamente entendible o aceptable, con demasiadas consignas y brazos en alto para taparse el sol, agobio de banderas de España, y ciertas convicciones decimonónicas. Son el aire fresco que viene de demasiado a nuestra derecha, pero si juegan bien sus cartas, aún con mucho que ganar, alimentándose del desprecio a los independentistas catalanes, de las nefastas políticas de inmigración de derechas e izquierdas y de erráticas leyes como la de violencia de género y memoria histórica que no terminan de servir para nada porque o no se cumplen o no tienen incidencia real. Han pasado de 0 a 12 escaños, y han conseguido la victoria en pueblos como El Ejido, y buenos puestos en otros como La Línea o Roquetas, lugares con mucha inmigración o con problemas fronterizos. Su discurso es nacionalista español, católico, liberal, familiar a ultranza, anti-inmigración ilegal y anti-feminista (entendiendo el feminismo como "supremacismo de la mujer", no como "igualdad"), pero el hecho de que los haya votado tanta gente demuestra lo mal que lo han hecho los demás, y eso no se puede negar.




Así y con estas, hay que observar por ejemplo que el 46% de los votos los han conseguido 3 partidos que ni existían cuando el 15M, lo que nos habla de un bipartidismo agotado. También se observa que la derecha tiene más escaños que la izquierda, cosa inédita en Andalucía, último feudo junto con la alemana Baviera en el que un partido resiste desde comienzo de los 80 (en Baviera es desde los 50, pero bueno).

Y luego está el manido tema de la "ultraderecha", que a tantos nos asusta porque es el germen de totalitarismos que no queremos recordar, y que en Europa comienza a ser la moda, donde cada país tiene su poquito de extremismo. Las izquierdas se han lanzado a criticarlos a muerte, casi como único argumento, mientras que las derechas (sobre todo el PP que les necesita sí o sí) lo han tomado con más calma. Entretanto, VOX se frota las manos con las cercanas elecciones europeas, donde visto el percal actual en nuestra política, y la dejadez de los que hasta ahora nos han gobernado, nos muestra un hartazgo enorme en los votantes, así que se pueden hinchar.

¿Qué pasará? Pues no lo sé, he escuchado gurús que dicen de todo, así que seguro que unos aciertan y otros no, ya sea otros 4 años de Susana, otras elecciones, un gobierno del PP con VOX y puntualmente Ciudadanos, un pacto a tres bandas de derechas e incluso más remotamente un extraño pacto izquierdas-derechas... Al final se la pegarán muchos y sólo acertarán unos pocos. A Andalucía lo que le viene bien es el cambio, estancada como nunca, paralizada como nadie por una enfermedad cancerosa que la ha maniatado tanto... Realmente habría bastado con 4 años del PP (quizá en 2012 fue una oportunidad perdida) para limpiar un poco el gallinero, y ahora nos encontraríamos quizá a una izquierda animosa y no anquilosada, con ganas de comerse el mundo y recuperar lo suyo, pero no, son los mismos perros y algunos incluso con el mismo collar, desde que algunos no habíamos ni nacido aún. ¡Que llevan desde el 82, que ya es decir!

Respecto a los ultras, poco que decir de momento, pero entre la ultraizquierda que cada vez más es Podemos y la ultraderecha de VOX, suman 29 escaños, que ayuda a polarizar muy bien y definir perfectamente nuestro espectro ideológico-político, pero empieza a dar una sensación de pasotismo del votante, ya que o no va a votar o acaba votando extremos, y eso es peligroso.

Pongo ya antes de terminar algo que nos representa a todos, aunque sólo sean unos colores, escudo o trapo, según quien lo mire, pero que ha salido poco o nada estos días. ¡Ojo, que esto eran elecciones andaluzas!, que a algunos se les olvida:



En fin, a finales de mes tendremos una primera votación para ver quién será presidente, pero no nos extrañaría volver a repetir elecciones, ya que muchos piensan que la gente es tonta y va a votar diferente, o que la gente que no ha votado se asustará y votará justo lo que ellos quieren que vote o creen que hubiera votado... Ah, ilusos, justo como las encuestas que se volvieron a dar de bruces con la realidad, intentando con métodos antediluvianos entender la sociedad 3.0 actual, de nuevo: ilusos.

Simplemente, espero que todo vaya bien, como hasta ahora, si hemos sobrevivido al Chavismo (de Chaves, no de Chavez) y a todos sus continuadores, Andalucía podrá con todo. Quizá algún día, esos que piensan que el día que Andalucía despierte, será imparable, tengan razón...

30 noviembre, 2018

Repetirme, ¿derecho o Alzheimer?

El otro día, pensando durante trece segundos sobre qué podría tratar un próximo post (pensaba en las redes sociales y cómo nos enseñan sólo la parte buena de las personas, su felicidad, sus momentos de alegría durante 5 minutos al día, mientras nos ocultan toda su miseria del resto de 23 horas y 55 minutos del día, en cómo son unos maquiavélicos sesgos que nos muestran una mentira que estamos dispuestos a creernos para pensar en cuán desdichados somos, y paro, porque al final este post no irá de repetirme sino que acabará siendo quizá ese próximo post del que hablaba..., eso sí, utilizaré parte de lo escrito, claro, y para no emborronar aquí, comienzo de nuevo):

El otro día, pensando durante trece segundos sobre qué podría tratar un próximo post (y resulta que el otro día es justo ahora cuando escribo, así que no tiene sentido alguno mentir a mis propios lectores o potenciales lectores, o incluso a la nada si es que nadie llega a leerlo, no, es hacerse trampas al solitario intentando aparentar justo lo que uno no es, pues qué más da que justo ahora me haya puesto a escribirlo, y sí, lo sé, empezaré de nuevo con la verdad, y aunque no era la idea de este post, el ir repitiendo en cada párrafo el mismo comienzo, pues parece que hasta va a quedar chulo, y premeditado...):

Hoy, pensando durante trece segundos sobre qué podría tratar un próximo post (mmm... pues espérate, porque hoy es 18 de octubre y son las 9 y cuarto de la noche, y obviamente ya tengo un post preparado que se publica mañana, así que esto que ahora escribo, realmente no debería ir en presente, pues se publicará, quizá en noviembre, puede que en diciembre... a saber, y ¿no sería también mentir ese decir "hoy, pensando..."?, creo que sí, así que definitivamente lo voy a escribir en pasado, ahora sí debería fluir como es debido):



El otro día, pensando durante trece segundos y este medio post que llevo ya escrito, sobre qué podría tratar un próximo post, me di cuenta de que algo me decía que ya había hablado de eso, que quizá ya este blog tenía una entrada sobre lo mismo, y que al final no iba a ser más que una repetición, quizá incluso más torpe que aquella primera vez. Pensando, creo que van más de 1000 posts, y seguramente muchísimas más ideas de posts, esas que te asaltan en la calle o conduciendo (que ahí es más difícil recordar luego), y por tanto es normal que a veces incluso no sepa si una idea llegó a acabar en post o no. De hecho la misma escritura de uno, al final es muy similar en cierto sentido, y parece repetitiva, pues habla el mismo escribano, y todo resulta un poco difuso en la memoria, así que sí, probablemente podría decir que va llegándome la hora del "Alzheimer del bloguero", que ya no recuerda bien de qué ha hablado y comienza a repetirse.

Pero... ¿y si simplemente repetirme fuese un derecho, y no una enfermedad? Podría ser, de hecho recuerdo que hace tiempo hablé de la posibilidad de repetir un post, por qué no, y me dije a mí mismo justo eso: adelante, por qué no, así que sí, si alguna vez veis un post muuuy similar a otro (y no me refiero a los "eliges", que por lógica lo son, machaconamente repetidos como cualquier colección, pero cada uno con su matiz propio), no temáis que me llegó ese síndrome bloguero, no, simplemente tomadlo como una licencia del autor y disfrutadlo también. Así, una vez divagado lo veo claro, que ese repetirme será por supuesto, y como todo lo que haya en esta botella: mi derecho.

27 noviembre, 2018

Mis mejores entradas (y 40)

Quizá sería buen momento, aprovechando que ya hemos llegado al post 1000, que en vez de ir poniendo el post preferido de cada 25, lo vaya poniendo de cada 50, aunque así casi llegaría a ser el "post del año". Me lo pienso... Entretanto, aquí va la entrega 40 de "mis mejores entradas".

--Post preferido del 976 al 1000 (16-Jul-18 a 03-Nov-18)--

Verano huérfanos del tío de la Eñe

-Este post iba sobre... mis veranos, nuestros veranos desde que comenzó el siglo hasta el año pasado, en que por última vez actuó "el tío de la Eñe", enarbolando su bandera, mostrando su camiseta rindiendo pleitesía a toda una generación de artistas del balón que nos hizo soñar durante prácticamente 18 años. Los juniors de Oro de nuestro baloncesto que poco a poco se nos van yendo: los Navarro, Gasol, Reyes, Calderón, etc...

-La motivación para escribirlo fue... el darme cuenta de que por primera vez desde 2000 no iba a ver en verano a la roja estando alguno de ellos, ni tampoco sin estarlo, porque este año no ha habido torneo de baloncesto, ni Europeo, ni Olímpico ni Mundial.

-Me he decidido por él, porque... formaba parte también de una especie de fin de ciclo, de cierre de una rotación y comienzo de otra en nuestra vida, y así sea. Los veranos seguirán sucediéndose y será buena señal, con Tío de la Eñe o sin él.

20 noviembre, 2018

Los cuescos

No, aunque en el resto del mundo los 'cuescos' sean algo escatológico, en Porcuna (Jaén) no tenemos esa acepción, sino que un cuesco es un 'coscorrón' o cualquier golpe recibido en la cabeza, ya sea dado contra algún objeto, pared, etc, o propinado por otra persona.

Otra de las posibles acepciones de cuesco es la que hoy traigo a colación, que sería algo similar a los 'maculos' (castigo recibido al perder en un juego), y que en este caso nos remite a los cuescos dados cuando alguien pierde jugando a las cartas en ciertos juegos, como por ejemplo 'la mona'.



Se trata de que el 'castigado' decía una carta cualquiera de la baraja, y se iban levantando una a una cartas del montón hasta que se llegara a la carta elegida. Cada carta, según su número, llevaba asociado un castigo. Otra opción es que cada uno de los rivales escoja una o dos cartas, y de ahí los castigos (en negrita los que recuerdo bien, el resto no recuerdo seguro cómo los hacíamos, pero rescato el castigo de otros lados):

-Uno, pincho moruno (pinchar con el dedo en el dorso de la mano, o pinchar en el costado).
-Dos, caballo trotón, uno y dos (dos goles en el dorso de la mano)
-Tres, Perico, Juanico y Andrés (tres golpes -en otros lados dicen "del derecho y del revés", que sería un tortazo y su revés)
-Cuatro, sopapo (este no recuerdo cómo se decía en Porcuna)
-Cinco, repellizco (pellizco con torsión sobre el dorso de la mano).
-Seis, me las pagaréis (dicho por el castigado, y no se le hacía nada).
-Siete, cachete (tortazo).
-Ocho, Pinocho (tirón de la nariz).
-Nueve, remueve (agarrar la cabeza con ambas manos y sacudirla un poco).
-Sota, bendita, pegando peos con una guita... (se pega un golpe al decir cada palabra, aunque no recuerdo bien cómo seguía -en otros lados es "Sota, sotana cochina y marrana, que se mea y se caga debajo de la cama")
-Caballo, caballero con capa y sombrero, ¿cuántas estrellitas hay en el cielo? (cogido de otros lugares, en Porcuna no lo recuerdo)
-Rey, Fernando que vino a España tirando peos con una caña, tantos tiró que reventó... (igualmente se pega un golpe con cada palabra, aunque no recuerdo cómo seguía)

Esto va en recuerdo de nuestras buenas tardes en la Cabra Mocha al calor del chisco allá por los últimos años 80 y primeros 90, ahora que ya no puedo jugar con ninguno de vosotros...

13 noviembre, 2018

Confesiones para quedarse descansando

Son revelaciones catárticas que a uno le hacen descansar por fin, son secretos sacados a la luz que por fin nos permiten respirar, son declaraciones guardadas y puestas blanco sobre negro para deleite de los amantes de la verdad y la justicia, también son palabras que nos dan alivio y paz; a veces duras, a veces injustas con algunos, a veces sorprendentes y a veces desgarradoras: así son las confesiones.

Todos tenemos algo que confesar. No me refiero a nuestros secretos, esos que hace poco dije que os recomendaba llevaros a la tumba y que sin duda alguna jamás traerían bien alguno, ni descanso, ni alivio ni paz. Me refiero a algo que nos guardamos en su momento para solventar una situación complicada, algo que dejamos de revelar, omitiendo los elementos clave para salvar el culo, y que quizá tiempo después sólo valen para reírnos de aquel momento que ese tiempo parecía tan importante y que ahora es sólo anecdótico.

Todos hemos confesado algo alguna vez, ya sea algo malo, como que fuimos nosotros quienes rayamos el coche de nuestro vecino (que ya fue al desguace hace años) o que siempre quisimos haber elegido la carrera de Biología en vez de Ciencias Ambientales, quién sabe.



En mi caso, y aunque "lo mío" me imposibilita prácticamente mentir (realmente me cuesta endiabladamente hacerlo, y sólo se me nota que miento cuando digo la verdad, por lo que así es muy difícil relacionarse con los demás, que sólo creen que dices la verdad cuando mientes, y creen que mientes cuando dices la verdad; pero eso es otra historia que otro día os contaré), también me he ido guardando cosillas, más por lo de omitir o edulcorar la realidad que por lo de la mentira, ya sea mentirijilla o piadosilla, pero sí, alguna vez he tuve que recurrir a ella, para evitar la vergüenza, quizá la mayor de las mentiras, que te hace dejar de ser tú mismo.

Así, hoy voy por fin a confesar ante todos vosotros, de un modo similar a aquellas del meme "cinco cosas que no sabes sobre mí", pero en este caso entrando en esas cosas más sombrías, ya que aquellas eran más bien extraordinarias anécdotas. Ahí voy, y por supuesto y como siempre, sin saber aún en el momento que escribo esto, de qué porras voy a hablar, que al final es lo más divertido:

-Aquella tarde en Sabinillas ya había cumplido los 13, pero era la única manera de permanecer en el grupo junto a los geniales amigos que ya había hecho.

-Sí, efectivamente Manuel Herrero Maestre nació en 1967.

-No, ese coche no circulaba habitualmente por la provincia de Jaén.

-Ningún individuo o mecenas trajo un nuevo juego para la plazoleta venido desde Francia, pero, ¿y lo bien que lo pasamos jugando?

-Esa primera vez no me empleé al 100%, pero era por el enorme placer de disputar en igualdad de condiciones.

-Realicé una copia de seguridad de todo en mi pendrive, con el nombre de "Tesoro", salvándolo así de la quema.

-No, no me fui corriendo porque me habían llamado, es que me había asustado de verdad el discurso del Monstruo.

-Hubiera acudido a aquella cita en la Plaza Einstein si no me hubieran avisado del engaño.

-Mi sobrino no estaba aquel día conmigo mientras el Nostro y el AZ'67 (¿o quizá Torpedoq y Vanished?) dilucidaban el título de liga y vos mirabas desde la esquina.

-El ajedrez era una excusa para estar a solas casi cada día con ella.

-No estaba imitando a un jugador lesionado, me dolía el talón por un grave problema médico.

-Las pupilas dilatadas son una clara señal de que la persona está en el séptimo cielo, incluso enamorada.

-No, de mayor no quería ser sacerdote.

-El libro no era exactamente así, sino que en mi resumen aproveché para hacer una adaptación  imaginativa a lo que yo quería que fuese la realidad.

-He retocado levemente u omitido nombres y lugares en este post para hacer muy difícil de entender cada una de estas confesiones salvo para mí.


Para terminar, y mientras se me fueron ocurriendo las confesiones, me di cuenta que sí tenía muchas más cosas del tipo "cosas que realmente eran verdad pese a que no me creisteis", quizá otro día las comparta con vosotros, porque sí, hay que ver lo incrédula que es la gente con esas cosas extraordinarias que parecen mentira y no lo son...

08 noviembre, 2018

Esta mañana salió el sol, un día más ...

Sin duda que la angustia, el drama, la melancolía, la esperanza, el anhelo, el deseo, la espera y la inquietud son conceptos que nos hablan de la vida y cada uno o muchos de los momentos que todos pasamos en ella. Son sentimientos o situaciones que a nadie le son ajenas, y que no hay humano que no haya sentido alguna vez.

Muchos de esos momentos en nuestra existencia nos los pasamos haciendo cola, aguardando la llegada de algo, esperando por fin la resolución, y muchas de esas ocasiones hacen pasar el tiempo despacito, muy lento y parsimonioso como el caer de esas gotas cuando el charco desde el que caen se agota. Muchos son ratos de impaciencia absoluta, de la más desconsolada y dolorosa incertitud, y nos hacen estresarnos hasta lo imposible, en vez de simplemente conformarnos en el esperar, que también es un disfrute, en todo el viaje a Ítaca, que debería haber sido una expedición soñada, pero del que no aprovechamos cada paso caminante como deberíamos.



Pero a veces la angustia es demasiado grande, y no podemos más que alegrarnos por una cosa, y eso es justo lo que nos atañe hoy, pues esta mañana salió el sol, tenemos un día más... y van unos pocos, y quedan cientos... Y mientras, nosotros, como siempre, viviendo, y esperando, y mientras esperamos se nos pasa la vida en un suspiro, por algo que no sabemos si llegará... por algo que estamos completa y absolutamente seguros de que ni siquiera es futuro, porque ya es un hecho.

03 noviembre, 2018

El post número 1000

Hace algunas semanas que llevo observando con preocupación la cifra de 900 y pico post en el Panel de Control de Blogger, que quieras o no, anticipa la llegada del cuarto dígito, del post número 1000. Así, poco a poco se fue acercando, y haciendo mis cálculos, andaría por finales de octubre, primeros de noviembre, como así es.

No celebramos algo que pueda llamar efeméride, pero sí es algo digno de reseñar: un blog con 12 años de antigüedad que llega a su post número 1000, todo ininterrumpidamente, sí, podría celebrarlo, por qué no.



Comencé a escribir estas letras ya cuando quedaban sólo 5 por publicar para llegar a ese milenio, y aunque uno puede tener la tentación de ponerse nostálgico y mirar hacia atrás, hacia todo lo pasado, hacia todos los artículos publicados, comentarios recibidos o incluso lo que quedó en el tintero, no, no lo voy a hacer. También me parece curioso que hace poco publicara el de la "chapa número 1000", colección que inicié mucho antes que mi colección de "eliges", de "post" o de "antepasados", por ejemplo.

Otra tentación sería la de escoger quizá una lista de mis 10 mejores post de siempre, que obviamente es diferente a la de los 10 más leídos (que esa en el menú lateral sí la tenéis aproximada), pero incluso para mí es endiabladamente complicado hacer una lista de mis 10 mejores post, aunque sí pueda ayudarme de mi serie de post "Mis mejores entradas", que ya roza los 40 (y de ahí sí es más fácil escoger, claro que sí, pero no, no lo haré). En este artículo comentan qué hacer cuando tienes más de 1000 posts, y me dan 3 buenas ideas, como son "escribir un libro seleccionando entradas", "hacer listas de mis artículos favoritos, por temas" y "extraer citas", quizá lo haga algún día.



También podría recordar a todos los que en algún momento me acompañaron en el mundo de los blogs, ya sea como bitácoras amigas, comentadores más o menos habituales por épocas o simplemente lectores conocidos (por ejemplo nombres como Efepunto, LP-Spain, Tresky, Tutty, Jesús del Pino, Ememe, mi hermano con pseudónimos varios, Utopazzo, Neox, Infopoeta, Alfonso, Boanerge o Icefran, la mayoría escritores también), pero no, tampoco lo haré.

Quizá una cosa que me llame la atención sea pensar en cuánta gente de "la vida real" sabe realmente que tengo una bitácora, y sí, la verdad es que es poca poquísima. No es algo que oculte, pero tampoco me gusta demasiado que la gente vea lo que escribo, porque luego todos se hacen una idea equivocada de ti, ya sea de lo que piensas (que muchas veces mi tono es irónico aunque no siempre se note), de cómo eres (que diría que "buena persona" aunque a veces igualmente el tono pueda parecer otra cosa), etc...  Sí que no he dudado nunca en hacérselo saber a otros dueños de bitácoras, pero más allá de ahí, prácticamente nadie en la Facultad, ni en mi trabajo actual (es curioso, pero una vez en 2011 me dieron trabajo en parte por leer mi blog y ver que "escribía bien") ni en mis círculos de amigos varios ni en mi ciudad o mi pueblo lo conocen. Sí es cierto que a veces se han publicado cosas en Facebook del pueblo (como la de los "7 apellidos porcuneros" o algunas de fotos), pero en cierto modo ha permanecido en el anonimato, y no me disgusta que sea así, porque ya digo que suelo ser bastante proclive a magnificar una crítica, pese a que a la vez se lancen 100 alabanzas.

En fin, casi sin contar nada se va pasando aquí mi post número 1000, que quizá pensaba que sería otra cosa, pero que podría ser sólo el comienzo de una larga serie de repasos a cosas hechas en estos 1000 posts, donde creo haber hablado de todo o casi todo, excepto de las tribus indígenas de Tasmania o el genocidio en Armenia, que lo tengo pendiente, y donde ha faltado algo que tengo en proyecto hace un lustro como es el tener colaboraciones de vez en cuando. Son 1000 entradas del blog, como hace poco también llegué a 2000 tuits en Twitter, es un síntoma más de que el tiempo pasa, si es que no nos habíamos dado cuenta.



Por mi parte, me despido ya por hoy, no sin emplazaros a futuros artículos de celebración, ya sean los 15 ó 20 años, ya sean los 1500 ó los 2000 posts. Una cosa sí es cierta, y es que este y cualquier otro de los que le siguen (incluso ahora que lo escribo, podría decir que de los 5 anteriores inclusive), podrían ser los últimos, en cualquier momento, en cualquier segundo, el último y fin... y hasta entonces, a seguir tecleando, ¡que no se diga!

29 octubre, 2018

Viendo la tele en una plataforma online, la primera vez

Como ya he comentado otras veces, yo suelo ser uno de esos "late-adopters" para la nueva tecnología, a veces ya sea porque me he acomodado a la anterior, porque de primeras pueda ser una burbuja o una ola a la que los "early-adopters" se unen y luego decae rápido, o simplemente por antisocial, que seguramente sea lo real.

Ya hace 4 años que me compré mi primer smartphone por ejemplo, por la misma época fue la primera vez que compré en Ebay (unas chapas) y la primera que usé AirBnB (una casa en Ronda), y más recientes aún fueron esa primera vez comprando en Amazon y la primera vez pidiendo algo para comer por Deliveroo. Me faltarían aún algunas como usar Uber, poner un Blablacar o tener un Smartwacht, en fin, todo llegará.

El caso es que estas dos últimas semanas, ememe y yo estamos probando por primera vez Netflix, que como casi todo el mundo sabe ya, es una plataforma para ver televisión online, pero a demanda, de modo que los programas ya están publicados y tú vas simplemente eligiendo cuáles ver, ya sean series, documentales, películas, etc...




Habría otras plataformas interesantes, como HBO o Rakuten, pero de momento elegimos la que a día de hoy es la reina, y que además tiene útiles contratos como el de 4 personas por 14 euros, interesante para compartir.

El primer día estuvimos sobre todo revisando el extenso catálogo, a veces perdiéndonos en el inframundo buscando películas valoradas con muy poca nota. Al final acabamos viendo el primer capítulo de "Des(encanto)", la nueva serie de Matt Groening (el de Futurama y Los Simpsons), acabando un poco decepcionados por cómo se desarrollaba, y seguramente sin pensar en seguirla. También comenzamos a ver la película de "El Bar", que apuntaba bien y nos guardamos para otro día la de "Handia".

Al día siguiente llegaron las primeras recomendaciones de compañeros: "si te gustan las históricas ve The Crown", "echa un vistazo a los Peaky Blinders y a Sherlock", y por fin terminamos "El Bar", que al final es un fracaso, y antes de dormir vemos por primera vez "Rick y Morty", que con capítulos muy cortos se deja ver y promete más que "Des(encanto)".

En siguientes jornadas vimos la ganadora de 10 Goyas "Handia", comenzamos una sit-com con buena pinta llamada "The Good Place" y nos planteamos echar un vistazo a "Elite", que parece ser la serie del momento según todos.

El primer fin de semana, lleno de lluvias, prometía tener un uso intensivo de la plataforma, comenzando por un vistazo a "Big Mouth" (dibujos animados para adultos plagados de léxico sexual en plan comedia, que rápidamente recomendamos a unos amigos que viven en Alemania) y por suerte no continuando con nada, porque casi no paramos en casa, y entre dedicar un fin de semana a ver Netflix y disfrutarlo fuera, la mejor está clara. Eso sí, hicimos un poco de 'proselitismo' para conseguir futuros adeptos a la plataforma.

Esos días, pensando pensando, pensaba en el síndrome de abstinencia que nos esperaría cuando acabase el mes de prueba, y me empezaba a plantear las ventajas que podría tener, en plan lista de pros y contras. Una de las posibles ventajas es la de ver todo en distintos y idiomas y subtítulos, que probablemente sea una forma de sacarle gran partido, y más allá, el ahorro de tiempo de estar usando otros métodos, aparte de la pérdida de calidad. De todas formas esto será algo que no decidiremos aún.



En fin, durante la semana pasada comenzamos también "Brooklyn Nine-nine" (pasable) y algún bodrio como "Unbreakable Kimmy Schmidt" (duramos como cinco minutos), y vimos alguna peli como "No soy un hombre fácil" (mala, aunque curiosa y recomendable por cambiar los roles de género completamente). Durante esos días avanzamos un poco más alguna de las series que sí nos habían gustado, y dejamos pendientes las películas para más adelante.

El fin de semana volvió a ser movido, por lo que volvimos a dejarlo prácticamente en barbecho. Y ya os iré contando, porque de momento nos queda aún la mitad de la demo gratuita que dura un mes, así que le sacaremos el jugo, y ya, según el dinero que tengamos o la gente que quiera compartir este Netflix con nosotros, nos acabaremos apuntando o no. Otra pequeña "primera vez" que añadir a la lista.

24 octubre, 2018

Yo, hace 20 años

Es curioso, pero dentro del enorme vértigo del paso del tiempo, hoy se me ocurrió echar un vistazo a aquel diario que ya había repasado en este blog (y tristemente ahora me doy cuenta que los post se llamaban Yo, hace 10 años y Yo, hace 10 años [2], lo que, por un lado me hace ver que ya han pasado nada más y nada menos que 10 años desde que escribiera esos post, y la brutal cifra de 20 años desde aquel momento, ¡de hecho ahora estoy a la misma distancia de tiempo a esos posts que mi yo de 1998, e insisto en que eso es brutal!

Me quedo con una frase de ese primer post, y la retoco a mi gusto justo debajo: «El tiempo pasa inexorablemente, y ahora ya me es posible recordar acontecimientos de hace 10, 15 ó incluso 20 años; y si es por medio de un diario, más sencillo ».

Y aquí el retoque de fechas: «El tiempo pasa inexorablemente, y ahora ya me es posible recordar acontecimientos de hace 10, 20 ó incluso 30 años; y si es por medio de un diario, más sencillo ». En fin, ahí va:

31-10-1998: "Mis padres se han ido a Sevilla, vuelven mañana. Por la mañana cargo muebles porque han alquilado el piso del abuelito, y luego me voy con Delpino. Al final encontramos al Facundo, Tomás, Eco, Serrano y,,, y y y. Damos vuelta. A las 2h como en casa de Eva y a las 2h.30 a tocar en una boda. A las 4.30 quedamos a jugar al tenis. Finalmente un poquito de basket con Jose y al campo de fútbol, donde los juveniles ganaban.

Al volver decido ir al chalet a ver película: Tomás elige "Tú asesina que nosotras limpiamos la sangre" (Tomás, Delpi, Facundo, Serrano, Eco y yo). Al volver, a ensayo tuna, y luego a las 10,30 a comer (cena) casa Jesús. Llevamos 6 de 7 en la quiniela.

No iba a salir, pero a las 12h les oigo que van al Imperial y salgo. Nos fuimos a hacer dedo al Parral, en las Puertas de Córdoba. A las 5:00 a.m. hora española, Schumacher o Hakinnen será World Champion."


Sobre todo me vuelve a parecer curiosa la cantidad de cosas diferentes que hacíamos. En un sólo día cargué muebles, di una vuelta con amigos, toqué con la tuna en una boda, jugué al tenis, jugué al baloncesto, vi un partido de fútbol, vi una película con amigos, fui a un ensayo con la tuna y volví a salir por la noche. Cosas que una o dos de ellas ya de por sí llenarían cualquier sábado de nuestra vida actual, por entonces formaban parte de un maremágnum exagerado de actividades de fin de semana.

Ni que decir tiene que el viernes o el domingo estuvieron también llenos de cosas, aunque entre semana obviamente el instituto rellenaba mucho más, pero esa es otra historia y ya os la contaré, cuando haga 30 años.

Por cierto, a un partido del final de esa quiniela llevábamos 12 aciertos, pero fallamos ese partido, y en vez de 200.000 pesetas acabamos ganando 10.000 ptas., de las antiguas, claro, que tampoco estuvieron mal, y es la única vez que he ganado algo más que un reintegro en quinielas o primitivas en la vida.