23 mayo, 2026

Deseos para 2050, renuncias que no quiero

Estos son algunos deseos al azar para 2050, de alguien que vio el mundo como era y el mundo hacia donde iba, y lo que nos íbamos a perder por el camino con la evolución tecnológica, primero de internet, luego del internet en la mano, luego de la IA y finalmente de la IA integrada en el propio cuerpo. Algo siniestro que podría pensar cualquiera en los años 70 del siglo pasado, algo maravilloso también si fuéramos capaces de usarlo con mesura, pero al ser humano no le da tiempo evolutivamente hablando a adaptarse a cambios producidos en un puñado de años, y así, literalmente tenemos exactamente el mismo cerebro que nuestros bisabuelos, pero incluido en un mundo que en casi nada tiene que ver al suyo, y así, es imposible que seamos capaces siquiera de no sentir un vértigo enorme ante lo que se nos ha venido, ante lo que nos espera. 

Así, yo pienso en el mundo ultratecnológico y alienado que nos espera en 25 años y casi me asusto desde mi mentalidad millenial, y no puedo concebir que tantas cosas hayan dejado de existir o nos importen un bledo para entonces, y son pequeñas cosas, pequeños placeres a los que no querría renunciar, ¿y vosotros/as?

-No querría renunciar a encender una radio (¡qué porras eso de la radio online o en la red) y sentirme acompañado, hablado, interpelado, por otro ser humano a ser posible, que trata de distraerme, de divertirme, de darme esa cálida compañía de las ondas. 


 
 

-Renunciar a poder salir a la plaza a dar toques a un balón, a dar una simple vuelta en la bici, a pasear por un apartado sendero en la montaña o el campo, a ir a una playa desprovista de masificadas sombrillas.

-Renunciar a llegar a casa de alguien, llamar y que te abra y conversar, preguntarnos cómo nos va, cómo de absorbidos por la IA estamos, sin necesidad de que nuestros Alexas internos se sincronicen y ya lo sepan todo antes de mirarnos a los ojos.

-Renunciar a una canción delante de una hoguera, a tocar un instrumento, a pensar cómo se decía esto en un idioma extranjero, a calcular una suma o una multiplicación sencilla sólo con mi cabeza, a trazar un plan con papel y boli (o incluso lápiz).

-Renunciar a una tortilla de patatas, una ensalada de pollo, un buen entrecot, unos guisantes con jamón, un plataco de violetes y croquetas, sea lo que sea, con el sabor de antaño y la receta de memoria de las abuelas de toda la vida.

 

                                                          Imagen: Cocinando entre olivos, ¡porque menudos violetes!
 


-Renunciar a discutir un poco sobre si aquello fue ese año o el otro, sobre si esa película era de los 80 o los 90, ese partido acabó con un resultado u otro, esa canción era de un artista u otro, ese libro, todas esas pequeñas discusiones que llevan a otras interesantes conversaciones si no se zanjan de golpe recurriendo a la tecnología.

-Renunciar a un flirteo puntual, a una sonrisa, a una cómplice mirada, a un titulillo, un chistecillo, una retartalilla, una inequívoca señal de un código compartido, un meter ficha, un tirar caña, un vacile de colegas, una broma de buen gusto, una ironía, un sarcasmo, un pique, un vis a vis.

-Renunciar a pedir consejo a un igual, a dar consejo, a empatizar viéndonos la cara como un poema, a ser aconsejados con una barbaridad, a matizarla, a ser malentendidos, a malentender, a aclararlo, a ponerlo peor, a hacer las paces.

-Renunciar a pasarme con el postre, a bañarme cuando no toca, a no bañarme cuando toca, a restringirme, a lanzarme a tumba abierta, a hablar de más, a callar, a acelerar, a frenar, a bajarme cuando mundo quiere que siga girando, a no cortarme las uñas, a afeitarme, a ir sin sujetador, sin calzoncillos, sin bragas, a la deriva.

-Renunciar a cambiar de camino por el mero hecho de cambiar, a ir por otro lado, por donde los demás jamás irían, por donde también van los demás, a salirme un rato del rebaño, a andar y desandar veredas ignotas, a hacerlo diferente por gusto, a cambiar de mano, de ojo, de punto de vista, de compañeros.

-Renunciar a sentirte ahí al lado, a sentiros míos, nuestros, iguales, distintos y semejantes a la vez, de mi tribu, de mi tipo, de mi especie, sin que nada pueda evitar ese especial cariño a alguien con quien a lo mejor jamás has saludado.

-No querría renunciar a meter la llave y girarla, a darle al gas para cocinar, a abrir la nevera a ver qué surge, a descorchar, a destapar, a desollar, a exprimir, a calentar, cocer, escalfar, a congelar y descongelar, a tostar, a quemar, a abrir y cerrar las ventanas al gusto, a dormir por la noche, a echar la siesta de pijama y orinal. 


 

-Renunciar a saltar y correr cuando me dé la gana, a empujar cómplicemente, a dejarme ganar, a lanzar, parar, tirar, colocar, despegar, aterrizar, afinar, golpear, recoger, atacar y defender.

-Renunciar a darlo todo por una causa justa, a dar mi opinión, a sugerir con muchos argumentos, a plantear hipótesis con y sin base científica, a discrepar, a estar completamente de acuerdo, a patalear cuando no se hace como yo quería, a negarme, a incitar a la insumisión, a la subversión, a acatar agazapado hasta la siguiente oportunidad.

-Renunciar a los linces en libertad, a los rinocerontes, a los lémures, a los pajarillos, a los infectos insectos, a los seres de madriguera, a los de árbol, a los de suelo y cielo, a los de mar y montaña.

 

Y no, no querría renunciar a tantas otras cosas por vivir en un mundo totalmente abocado al dominio de la IA y las máquinas en el que nuestra capacidad de decisión es 0%, nuestra libertad completamente olvidada, nuestros impulsos reprimidos, nuestro cerebro absolutamente dormido, y todo ello bajo el yugo de quién sabe quién o quién sabe qué. No quiero eso para mí, para mis hijos, los vuestros, para nuestros nietos, sin duda que no. ¿Sería mejor volver a 1990? No digo eso, pero no toda tecnología tiene por qué estar concebida para arrasar con lo anterior, no siempre "video killed the radio star". ¿Por qué ninguna nueva tecnología está pensada para convivir con las existentes? ¿Será que así es nuestro mundo, no somos capaces de coexistir con la competencia, con la manera antigua de hacer las cosas? (porque toda manera nueva nunca es mejor en todos los aspectos, eso tenedlo por seguro).

Si estamos aquí dentro de algo más de 23 años, ya tenemos otra cosa para discutir, para deleitarnos comparando lo que mi yo piensa hoy del futuro con lo que realmente ese futuro nos deparó. 

Hasta entonces: sinceramente vuestro, Javi.

 

17 mayo, 2026

El Porcuna en Tercera División RFEF (Año 6x05)

Y vamos con el último repaso a la sexta temporada del Atlético Porcuna en Tercera División, que ya podemos decir que ha sido la mejor y la más regular de todas, y enhorabuena a cada uno de sus integrantes, cuerpo técnico y a la afición en general. El equipo, por primera vez, ha competido como uno más, uno que podría haber conseguido incluso plaza de play-off, de la que ha estado más cerca que nunca. Uno que ha competido en todos los campos, capaz de ganar a cualquiera. 

Dejemos por aquí ese repaso final de la cuarta parte del campeonato, que comenzó cayendo 3-1 ante el filial del Granada, que no sé por qué pero no se nos da nada bien. Luego se ganó 3-1 al Torredonjimeno haciendo soñar en cotas más altas, que quedaron totalmente lejanas tras caer 3-0 en Churriana y 2-3 en casa ante el San Pedro. Ya para finalizar la temporada, sin más quehaceres, el equipo ganó 1-2 al colista El Palo, dio la gran última alegría en casa 1-0 ante el Torre del Mar y acabó la liga cayendo 2-1 en Motril (pese a adelantarse).

Así, el equipo ha finalizado en un tremendo 9º puesto, a sólo 6 puntos de la plaza de play-off, y con un impresionante colchón de 9 puntos sobre el descenso directo. Que le quiten lo bailao, que nos lo quiten, y aunque suena increíble, esperemos que el año que viene se pueda dar un pasito más, quién sabe.

 


En cuanto al grupo en general, el Mijas Las Lagunas acabó aprovechando la tremenda irregularidad del Motril, que es posible que no se vea en otra, y consiguió el ascenso directo por un punto. Lucharán a partir de esta semana en play-offs Armilla, Motril, Torre del Mar y Churriana, en un camino que no será fácil, y que esta vez no voy a seguir porque la salvación del Porcuna no depende de ello (sí la del Huétor Tájar).

Por abajo, El Palo no fue capaz de competir en todo el año, mientras que el Torreperogil que sí lo hizo en el tramo final acabó en División de Honor tras 8 increíbles años en Tercera. Le acompaña el Martos que vuelve a caer tras una temporada en la que nunca pareció coger el pulso a la competición. Además, Huétor Tájar espera el milagro del ascenso de alguno vía play-off, y el Mancha Real acabó salvándose al certificar hoy su salvación el Estepona en Segunda RFEF. Aparte de ellos, el Melilla "B" ha acusado el descenso del primer equipo, pese a haber sido de calle el mejor Melilla de Tercera, y el único que ha salvado la categoría en el campo en muchos años.

Finalmente los arrastres no van a ser tan graves como parecían, pero aún así, el año que viene Almería "B" y Atlético Malagueño estarán en este grupo junto al UD. Melilla, tres rivales fortísimos que añadir a la terna de favoritos al ascenso, pero eso será otra historia, y ahí, estará como estos últimos años: el Atlético Porcuna.

Seguiremos disfrutando y contándoselo el año que viene. ¡Aúpa Atleti!

10 mayo, 2026

La perduración de lo que escribimos

Escuchaba hace unos días respecto de una nueva película documental en la que aparece Manuel Vicent (escritor y articulista nacido unos días después que mi madre, y meses antes de la Guerra Civil española; creo que el documental se llama "Mañana seré feliz"), que él opinaba que al final lo que escribes se pudre y no queda nada, lo único que perdura es el personaje y no la persona, y no merece la pena el esfuerzo que hay que hacer para ser un personaje.

Y sí, analizándolo un poco estoy completamente de acuerdo, aunque sea un poco duro pensar que toda esa vanidad de nosotros los escritores, plasmada en un puñado más o menos grande de libros publicados que se pueden apilar y llegar a servirnos como taburete para alcanzar un estante o incluso para llegar a la estratosfera (en el caso de Pérez Reverte y otros), no va a ser en otro puñado de años o de décadas o incluso centurias más que polvo sideral, una anécdota olvidada, un hecho irrelevante. En mi caso es igual pero siguiendo un proceso más rápido, ya que aún no he vendido ni un millar de ellos. Nadie me va a recordar poco después de dejar este mundo cruel, pese a que haya dejado algún libro a mis espaldas o un blog con décadas de vida y cantidad de botellas echadas al mar. Alguien las recogerá seguro, y piensa uno que ahí, alguien dentro de 600 años me leerá y dirá "es verdad, qué razón tenía", o "qué chiflado", y eso me mantendría vivo de algún modo pese a que ni las malvas criadas ni sus descendientes existan ya, pero no... 

Demasiada arrogancia ahí, porque no, no quedará nada, y como bien dice Vicent, quizá el personaje sí perviva, un personaje bien hecho, bien notorio, bien anecdótico que nadie dejara pasar y que se grabara en el imaginario popular, ya fuera a modo de dicho o refrán, o como palabra "millenial" que trasciende a otras generaciones.



Pues eso, que yo simplemente quiero disfrutar todo esto mientras estoy, me da igual aunque dé un vértigo tremendo pensar en perdurar o no, pues yo no voy a disfrutar esa durabilidad, y como mucho la podrán disfrutar hijos y nietos, quién sabe. No creo que nadie que esté vivo justo ahora, en su sano juicio, tenga pensado seguir existiendo aunque sea en la memoria popular más allá del año 2200, por eso, démosle a todos estos escritos la importancia que tienen, porque sí, ya llegará su momento, y como tantas y todas las cosas: acabarán también podridos en la nada.

 

Por Cierto: Para otra vez me guardo una frase de Vicent que leo en esta entrevista en El País, y con la que me siento muy identificado: "Al no creer en nada, creo en todo. Pienso igual que cuando tenía 18 años. Nunca he cambiado de bando, pero es porque nunca he tenido bando, lo cual facilita mucho las cosas. Sólo soy un demócrata"

 

05 mayo, 2026

Elige es con ge, Kinépolis

 Hoy es curioso, porque hace más de 16 años que publiqué un fallo del propio Kinépolis (aunque fue con un "acoge"), por lo que ya hablamos de una clara y flagrante reincidencia. Precisamente fue entonces cuando creé esta categoría y colección en mi bitácora, curiosa efeméride esta. 

 



Esta vez para Kinépolis, como reincidentes que son, no lo olvidéis: elige es con ge (y acoge también). 

28 abril, 2026

La Semana Santa castellana, ¿otra historia?

Tras casi cuarenta años disfrutando de la semana santa porcunera (y como mucho de retazos de la granadina), me decidí a ir al Norte a buscar otros pareceres, otros colores, otros sentimientos, otra forma de celebrar esta época, estos misterios, más allá de las vírgenes bailaoras del sur, de la continua copia que aquí hacemos de la semana santa sevillana porque la creemos el modelo de una buena semana santa, ya sea en la manera de llevar las cofradías, en la manera de portar las imágenes o en las marchas de las agrupaciones musicales. Hay vida más allá, y de siempre hemos visto la magnífica Semana Santa castellana en la televisión (sobre todo en La 2), por lo que, ¿a quién no le gusta poder conocer otras culturas aunque no dejen de ser parecidas a la tuya?

Y ahí que tiramos para las castellanas Zamora, Palencia, Valladolid y León (nombrar a esta última en esta frase es jugarse la vida si estás allí, pero se trata solo de una especie de chiste para picar, pues todos sabemos que algún día Castilla será Castilla y León será León, sin que el engendro autonómico de la comunidad de Castilla y León siga dando urticaria a tantos), sin olvidar pasar por lugares estratégicos como La Bañeza, Tordesillas, Astorga o Ponferrada, y durmiendo por primera vez en la provincia vallisoletana.

Antes de llegar, lo que esperaba ver era una falta completa y absoluta de folklore, de vírgenes bailando mientras las bandas interpretan unas sevillanas, de Cristos con el baile de San Vito que les tocan las palmas, de músicos soltando el tambor ahí en mitad o hablando entre ellos, de público comentando los últimos chismes del barrio o la última ocurrencia del "Enbapé" ese, sí, la palabra con la que más habitualmente se define a la Semana Santa castellana es: sobriedad, pero como tantas cosas en la vida, ¿vas a dejar que te lo cuenten?, ¿vas a permitir que la idea que tú tienes de algo es la que otros han formado en tu cabeza? Nada de eso, pasen, vean y luego ya opinen, que es gratis. Vayamos paso a paso:

El viaje Sur a Norte por España a base de peinar las tierras andaluzas y castellanas recorriendo sus autovías se ha convertido en un ejercicio de supervivencia en territorio minado, donde salvar las ruedas de una evidente hecatombe se convierte en una tarea digna del mejor Carlos Sainz. Le echarán la culpa a las lluvias o a cualquier tema ajeno al ministro de transportes o fomento de turno, pero la culpa es de los encargados, de quién va a ser. Luego está el atasco continuo de los que bajan de Madrid, donde cada sustillo provoca kilómetros de retenciones, y poco a poco, pasando por el Alto del León para evitar pagar en Guadarrama y los pueblos llamados "Muñoz", como sufijo, prefijo o complemento, nos plantamos en Tordesillas, pueblo de Juana la Loca y el tratado divisor del mundo, y también de la leche rizada de Baonza, la procesión de niños preparando la procesión pasando por la plaza central, los dulces amarguillos de clara y la nueva hostelería española dirigida por sudamericanos con ganas de trabajar que regentan locales de toda la vida con las recetas de toda la vida, como esas monjas mozambiqueñas que siguen haciendo la misma repostería del siglo XV en el mismo convento de un país extraño para que los sabores y la tradición no cambien, aunque las manos sí. 

                                                                      Procesión improvisada en Tordesillas
 

Después, primer contacto con la Semana Santa, con la parada en Valladolid, previa pasada por el estadio del Pucela donde la gente sale rumiando una nueva derrota que amenaza con mandar al equipo a tercera categoría. Valladolid con su plaza mayor y sus calles con soportales, la gente hablando de pasos, de procesiones (que aquí lo son, a diferencia de Andalucía donde son estaciones, no procesiones), las iglesias abiertas con sus amarrados a la columna, descendimientos, rezos en el huerto, los nazarenos llevando el paso por fuera y la gente más o menos callada y respetando, en silencio, y los militares rondando. Finalmente, la llegada al pueblo del rollo jurisdiccional más impresionante de España, Villalón, con su penetrante olor cárnico a matadero (que exactamente no sé lo que era pero a ratos era nauseabundo).

 

                                                                     Rollo jurisdiccional de Villalón de Campos
 

Al día siguiente a Villafranca del Bierzo con su impresionante Colegiata y su decaída procesión de Domingo de Ramos, procesión de las palmas sin olivos ni palmas, pero con ramas de laurel, cada uno lo que tiene, y con una borriquilla a ruedas, producto seguramente de una tierra sin gente suficiente para portarla a hombros. Después, una vuelta por el monasterio de Carracedo, quemado como siempre por los destructores franceses (que ninguna lástima habrían de causar por el eventual incendio de Notre Dame o cualquier otro de sus monumentos) y horadado por la desamortización que lo dejó a pique de su desaparición, y con el término "cillerero" como palabra nueva en nuestro diccionario, siendo este el monje encargado de la administración del monasterio, justo por debajo del mandamás abad. Finalmente, el día terminó visitando el Exin Castillo de Ponferrada y viendo en la distancia el mamotreto-edificio-megalomaníaco tapando su preciosa sierra (un día hablamos de los engendros que pululan por nuestras ciudades disfrazados de edificios modernos, afeándolas, rompiendo sus paisajes y haciéndolas menos singulares y más iguales todas), disfrutando sus tejados de pizarra, sus torres del reloj y degustando la magnífica "limonada" antisemita (porque beberla la llaman "matar judíos"), y para matar también el tiempo visitando el museo de la radio de Luis del Olmo, saboreando un trocito de nuestra historia y disfrutando con momentos icónicos o divirtiéndonos con las ocurrencias de Eugenio o Tip y Coll.

                                                                 Domingo de Ramos en Villafranca del Bierzo
 

Los trayectos resultan un entramado de caminos que van y vienen por Castilla, llegándose al mismo sitio por decenas de variantes, todas con rectas largas, longanizas con subibajas que nunca acaban y que a veces parecen trasladarte a páramos inhóspitos como sin duda lo son, pues pueblo a pueblo, suman muchos pueblos y pocos habitantes en realidad. Así, este viaje es un viaje de repaso, pues en él volvemos a visitar lugares que ya vimos, recuperando algunos para los que no tuvimos tiempo en su momento. Aparte, se puede considerar un "repaso estacional", porque incluye cosas que dependen de la época del año en la que se visita, como en este caso es la Semana Santa.

El lunes, día más relajado de los viajes al soler haber muchos sitios cerrados por vacaciones, empezó visitando otro rollo también muy grande en Mayorga, aunque no gótico, claro, y luego la vieja Medina de Rioseco, cuna de mi tía-tatarabuela-tatarabuela Manuela Deglamón, donde pudimos ver las antiquísimas imágenes de su Semana Santa tanto en la impresionante por fuera Iglesia de Santa María, como en la más sobria por fuera pero con retablo magnífico por dentro Iglesia de Santiago. También allí está la dársena del Canal de Castilla y la historia de sus navegantes,  y esa leyenda del cocodrilo del río sequillo vencido con la estrategema del espejo. Después, un vistazo al castillo de Urueña, y ya hasta Zamora, lugar donde pasear kilómetros y kilómetros la calle hasta su catedral y donde hasta 3 horas antes esperaba la gente sentada en el recorrido de la procesión, cascando y con música, a la vez que la gente estaba de tardeo, incluso los propios costaleros poniéndose finos, nada más cerca de lo que pasa en Andalucía.

                                                         Imágenes en la Iglesia de Santa María de Medina de Rioseco
 

 

                                                                       Iglesia de Santiago en Medina de Rioseco

 

                                                                                   Lunes Santo en Zamora
 

El Martes Santo comenzó en La Bañeza, ciudad con mucha actividad y bullicio comercial, donde pasamos un rato impregnándonos de la quietud y la inspiración del museo de la poesía, que alberga el fondo de Antonio Colinas, teniendo la suerte de conocer al propio autor, uno de los imprescindibles en la poesía española del siglo XX, prolífico como pocos, viajero, traductor y aún con mucho que decir. En el libro de las 1000 mejores poesías castellanas ocupa el penúltimo lugar, en esa cronológica y magnífica compilación, lo que muestra a las claras su importancia. Como detalle de la ciudad, aún conserva una cruz de los caídos en la Iglesia principal, como ocurre en Porcuna. Después, cocido maragato pendiente de repetir hace años, aunque segundas partes nunca fueron buenas como la primera, y por la tarde a León, donde el tardeo de limonadas de nazarenos y porteadores era de nuevo evidente, donde en las procesiones los tambores y mantillas hacían corrillos como en Andalucía, y donde los nazarenos más jóvenes iban dando la mano con sus guantes a los pequeños que veían la procesión en la calle. También tuvimos tiempo de ver por dentro la Casa Botines, obra de Gaudí, y los pasos delante de la majestuosa catedral.

                                                                    El poeta Antonio Colinas
 

 

                                                                           Cruz de los caídos en La Bañeza

 

 

                                                                                     Martes Santo en León

Finalmente llegó el Miércoles Santo, con la visita a Sahagún, lugar de paso del camino de Santiago y a Grajal de Campos, situado al lado y sin camino, habitantes ni peregrinos (aunque en teoría con un ramal del mismo), pero con palacio, iglesia y castillo que visitar pero sin visitantes apenas. Suerte que llegamos a la única media hora exacta en la que puedes ver algo. Después, camino de Palencia visita a la vetusta basílica de San Juan de Baños mandada hacer por Recesvinto, con las historias de sus coronas visigodas, y finalmente Palencia, con su catedral "vaciada" de la que nunca se acuerda nadie, y su exageradamente larga calle mayor, parriba y pabajo. Después, esperar la salida de 6 pasos a la vez de la iglesia de Nuestra Señora de la Calle, con nazarenos y bandas de 6 colores y sus estandartes de via crucis. Curioso, pero como aquí, y como en todos lados, la gente de allí cree que sus paisanos son paletos y para echar de comer aparte, que no tienen modales, y que cuando se valla todo hay gnete que se salta el perímetro y se pone en mitad o cruza por medio, calcado a lo que veríamos aquí. Como curiosidad, el saludo entre estandartes.

 

                                                                          Castillo de Grajal de Campos

 

                                                    Miércoles Santo Palencia (salida iglesia Ntra.Sra. de la Calle)
 

Y ya de vuelta, con unas gigantes tapas en la plaza mayor de Ocaña y con bastantes dulces consumidos en estos días, volvemos a encontrarnos de vuelta con un atasco kilométrico impresionante, con carreteras muy venidas a menos llenas de parches, y finalmente, el cartel de Andalucía y Jaén justo antes del primer túnel de Despeñaperros, y sí, ya estamos en casa...  Y sí, la Semana Santa castellana, no tiene nada que envidiar a la nuestra, pero tampoco una diferencia grande entre ambas, visto por nuestros propios ojos que es lo que cuenta.


22 abril, 2026

El genuino e inigualable Oscar

En los 80 y 90, con sólo decir el nombre Oscar, todo el mundo sabía perfectamente a quién nos referíamos, como si fuera Pelé, Prince o Cher, sin necesidad de ningún apellido añadido, aunque todo el mundo también conocía perfectamente sus dos apellidos "Schmidt Becerra", como si el real fuera el Schmidt y el Becerra una especie de mote brasilero al modo futbolístico argentino. Era uno de esos nombres que infundían respeto o incluso miedo nada más mentarlos, multiplicándose si se trataba del rival en el próximo partido, a saber: Petrovic, Sabonis, Gallis y Oscar, poco más podía darnos miedo fuera de los inalcanzables norteamericanos en ese baloncesto europeo aún prehistórico antes de los JJOO de Barcelona y todavía en desarrollo el resto de década de los 90, cuando Oscar aún seguía jugando en su Brasil natal por encima de los 40 años, metiendo triples uno tras otro, impenitentemente, como nadie lo había hecho hasta ahora (hoy, esto nos parece completamente normal, que un tío vaya metiendo 4 ó 5 triples de media por partido sin pestañear, incluso pivots, pero por entonces el triple aún era un recurso incipiente que sí, que hoy a veces es "recurso único").


Pues bien, hace unos días el bueno de Oscar Schmidt nos dejó para siempre tras sufrir la común "larga enfermedad" que no pudo superar, aún a una edad no demasiado mayor, de 68 años (ojo, ni siquiera han pasado 23 años desde su retirada), quedando para siempre records impresionantes en su haber, como los de ser el máximo anotador de la historia de los JJOO (también de un partido, con 55 puntos) y de los Mundiales, o directamente y a lo bestia: el máximo anotador histórico FIBA, con 49737 puntos. Por supuesto muchos más tanto de longevidad como de anotación, no sólo de puntos totales sino de media por partido; y a la misma vez quedando adornado el mito por un apodo como es debido: "Mano Santa", ni más ni menos que en referencia esa muñeca exageradamente fina para el tiro, pulida con horas y horas de entrenamiento, claro.

En 2010 entró en el Hall of Fame de la FIBA, de la mano de Larry Bird, en un discurso muy bonito de ver, muy sentido y muy enriquecedor, y divertido. Aclarando el motivo de su renuncia a la NBA para poder seguir jugando con su selección (en los 80 los partidos de selecciones estaban vedados a jugadores profesionales, y se consideraba que sólo lo eran los "NBA", por lo que sólo si eras "aficionado" podías seguir jugando con tu país), con la que estuvo a punto de lograr alguna medalla olímpica, pero cuyo mayor logro fue esa victoria con Brasil ante los universitarios estadounidenses en los Panamericanos de 1987, inalcanzables entonces para nosotros incluso esos universitarios...

En España tuvimos el placer de disfrutarlo dos años en el Fórum Valladolid, donde fue máximo anotador de la ACB y dejó un récord de 11 triples en un partido (exagerado para la época), cuando ya era muy veterano, aunque luego volvió a su país para seguir siendo máximo anotador hasta el año de su retirada, con 45 años, llegando a jugar junto a su hijo.

Sin duda fue uno de los personajes más respetados e importantes del baloncesto FIBA de los 80 y 90, cuando el baloncesto estaba hecho de dos mundos totalmente separados, y cuando podías ser una conocidísima estrella mundial sin haber siquiera jugado en la NBA. A muchos nos hizo querer que Brasil llegase lo más lejos posible siempre que no se enfrentase a nosotros, claro, porque encima, tenía mejor talante que los marrulleros de turno italianos, griegos, etc... Y en cualquier caso, y a estas alturas, el tiempo ha pasado y lo que ha quedado es el legado, y así, de esta manera lo homenajeo póstumamente recordando esas palabras que aún resuenan desde hace 40 años: gracias por todo Oscar Schmidt Becerra.

15 abril, 2026

El incivismo creciente, reeducación pendiente

Paseaba el otro día al lado de una de esas pistas deportivas urbanas multiusos, las de toda la vida con dos porterías de fútbol sala en los extremos y dos canastas de baloncesto en cada lateral, que en este caso en su día estaban llenas de gente jugando basket sana y cívicamente, pero que hoy están siempre ocupadas por lo que son verdaderos partidazos de fútbol de Champions (disculpen el fuera de lugar racista, pero -y este comienzo es el que ya muestra que el comentario va a ser racista del todo- ninguno de los abuelos de los habitualmente presentes en estos lares ha nacido en España, que no pasa nada, pero muestra también el escaso arraigo que la mayoría tiene por el lugar, las instalaciones o el equipamiento público del parque en general).

Total, que repito que paseaba el otro día al lado de esa pista (que esta vez tenía gente de todos lados, ojo: españolitos de varias generaciones con probable hidalguía incluidos), muchos adolescentes, algunos ya pasados de rosca, repetidores de la ESO, fumadores con años de experiencia, bebedores, chulitos, pelos de escarola, pintas sospechosas, aprendices de navajeros, algún intento de aspirante a banda latina, 'bros' varios, etc. Dudo que ninguno pise una facultad, aunque no dudo que la mayoría ganarán más pasta que los propios catedráticos universitarios, eso ni cotiza, como la mayoría de ellos en toda su vida laboral.

Total, que sigo: que de repente a uno de ellos se le cae la botella de cristal que lleva, sin querer, y se rompe haciéndose bastantes trozos, trozos de vidrio punzante tirados en una pista deportiva donde muchos echan una pachanga, muchos de cierta edad, pero donde también juegan a veces niños (porque, no se lo pierdan, en la entrada en un horario pone que hasta las 7 de la tarde está prohibido jugar a fútbol los grandes y es para pequeños, y a partir de esa hora es para los grandes, en una suerte de convivencia pacífica pactada que evita que los niños y los mayores coincidan para peligro de aquéllos). 

Los amigos del que ha tirado la botella se ríen y se meten con él, y alguno le pega una patada a uno de los cristales, como mucho más sonrisas. Ni atisbo de pensar en recogerlos para evitar que alguien se haga daño, que ellos mismos se hagan daño, que uno de sus amigos que juega en la pista se caiga y se raje entero, que un niño por la tarde se haga muchísimo daño, etc.

Y pienso (y con perdón por la ordinariez): ¿cómo tiene que estar de mierda la cabeza de alguien para actuar así? ¿Cómo de sucia, cuán pozo o cuán cochiquera tiene que ser la mente de uno de estos futuros no-cotizantes que no creo que paguen la pensión de nadie para actuar así? ¿Es fruto de la edad? ¿Es la educación? ¿Es la sociedad, que suele ser el fácil chivo expiatorio de muchos problemas? ¿Es que no tienen ni la más remota empatía? ¿Es que no tienen amigos, ni familia, ni padres, ni abuelos, ni hermanos pequeños que pudieran ser dañados por esa botella destrozada? ¿Es que no tienen humanidad ni alma? 

 

Pues eso, el individualismo nos mata, pero el gregarismo también, y si "se supone que debo reírme para ser guay", pues lo hago, porque recoger la botella no es de guays, será más bien de guapos, y no, yo quiero ser aceptado, y si tengo que dejar eso ahí o reírme o romperlo en más trozos, lo haré. Que sí, que siempre ha pasado, que cualquier adolescente vendería a su abuela por un poquito de aceptación del grupo, pero no sé... sigo pensando que algo de esperanza tendría que haber aquí, y algún límite tendrá que haber en lo de la venta de la abuela, ¿hasta dónde llegan los límites de esos pedazos de cabestros o bultos con ojos como diría ememe?

Lo dejo por hoy, sólo insistiría sobre lo mismo y a mi vejez la bilis hay que saberla gastar, hay que elegir las batallas estratégicamente, quizá hace 20 años me habría congratulado y le habría pegado la patada yo al cristal, pero hoy ya no, es normal, quizá todos hayamos madurado, quizá a ellos les haga falta madurar y realmente la respuesta sea la edad, pero sigo creyendo en el fondo que no, que una sociedad en condiciones nunca permitiría que ninguno de sus congéneres tenga la edad que tenga crezca con un cerebro y unos valores tan sucios, y sí, una de las mejoras de nuestra sociedad también debe ser esa, aunque tengamos la leve excusa de que a muchos de los que ahora la emborronan los han educado en otros lugares y otras culturas, por lo que se hace necesaria una re-educación, una re-inserción (ejemplos inapelables serían que el porcentaje de delitos, de encarcelados o de violencia de género entre los extranjeros en España es mucho mayor que el porcentaje que ellos representan en la población), y ya estamos tardando en hacerla.


09 abril, 2026

Que 20 años no es nada

¿Para qué están los tópicos si no?, así que esta semana que mi bitácora cumple dos contantes y sonantes décadas, me acuerdo de esa canción que decía "sentir, que es un soplo la vida, que veinte años no es nada, que febril la mirada, errante en las sombras te busca y te nombra, vivir con el alma aferrada a un dulce recuerdo que lloro esta vez...".

La leche esa letra, impresionante ese tango, una descarnada descripción y explicación de qué es ni más ni menos la vida y el paso del tiempo, que aquí en proceso también ya de platear mi propia sien, nos muestran a un lado del espejo a un chaval de 22-23 años que empieza a escribir y embotellar cuatro chorradas que se le ocurren (y que usaba la red social Tuenti por entonces), quizá con la idea de que alguien algún día las recoja y las use para cambiar el mundo, y a otro a un señor cuarentón, padre de familia, que sigue escribiendo chorradas como si tuviera veinte años menos en una desvencijada botella ya (y que usa otras redes ya viejunas como Twitter o Facebook), con la misma esperanza, que ya es ser cabezón y esperanzado. 

 

A todos agradecido, eso sí, a los que me leísteis, me leéis y me leerán, todos con un pedacito de mí dentro, a cada palabra leída, de acuerdo o en desacuerdo, por supuesto.

¿Alucinamos mirando para atrás, haciendo un repaso a todos estos años? Cuando queráis, han cambiado tanto las cosas que ni mi mano izquierda reconoce ya a la derecha, pero siempre es sano recordar cuando se echa un vistazo con la mente abierta, sin rencor.

En fin, cierro como acostumbro, primero dando las gracias por haber llegado hasta aquí y lo que quede por venir, como ya hice los últimos 19 años (1 año, 2 años, 3 años, 4 años, 5 años, 6 años, 7 años, 8 años, 9 años, 10 años, 11 años, 12 años, 13 años, 14 años, 15 años, 16 años, 17 años18 años y 19 años).

Celebremos, que no sabemos cuántas veces más lo podremos hacer, y no lo olvidéis: lo que tengáis que decir, decidlo, porque si no lo hacéis nosotros, nadie lo hará, y se pierde.

¡Nos leemos en el cumpleaños 21º! 

 

03 abril, 2026

Nombres de grupos que ni esperas traducir

Mira que llevamos escuchando toda la vida estos nombres de conjuntos musicales, pero, ¿nos habíamos planteado alguna vez lo que significaban realmente o sólo los repetíamos una y otra vez intentado en algún caso fingir inglés de Oxford? Venga, sin más preámbulo, vamos con una treintena de ellos con su traducción:

 

-Rage Against the Machine: "rabia contra la máquina"

-Iron Maiden: "doncella de hierro"

-Led Zeppelin: "dirigible de plomo"

-Eagle Eye Cherry: "ojo de águila Cherry" 

-The Smashing Pumpkins: "las fantásticas calabazas"

-Alien Ant Farm: "granja de hormigas alienígenas"

-Red Hot Chili Peppers: "pimientos rojos y calientes" 

-Electrical Light Orchestra: "la orquesta de la luz eléctrica" 

-The Offspring: "la descendencia"

-Queens of the Stone Age: "reinas de la edad de piedra"

-Matchbox Twenty: "caja de cerillas veinte"

-The Cranberries: "los arándanos"

-The Black Eyed Peas: "los guisantes de ojos negros" 

-The Bangles: "las pulseras" 

-The Pussycat Dolls: "las muñecas de gata"

-Backstreet Boys: "los chicos de la calle trasera"

-Bee Gees: "abejas gé"

-Talking Heads: "cabezas parlantes"

-The Chainsmokers: "fumadores de cadenas"

-The Beatles: "los escarabajos"

-The Rolling Stones: "las piedras rodantes"

-U2: "tú también"

-Destiny's Child: "hijas del destino"

-Creedence Clearwater Revival: "renacimiento de agua clara Creedence"

-Black Rebel Motorcycle Club: "club de motociclistas negros rebeldes"

-The White Stripes: "las rayas blancas"

-The Velvet Underground: "el terciopelo subterráneo"

-Stone Temple Pilots: "pilotos del templo de piedra"

-Men at Work: "hombres trabajando"

-Take that: "llévatelo"

-Simply Red: "simplemente rojo"

-Fine Young Cannibals: "finos jóvenes caníbales"

-Soft Cell: "célula suave"

-Arctic Monkeys: "monos árticos" 

 

Y tras esta simpática fotillo hecha con IA (vaya, no me había dado cuenta, no parece IA ni es clónica con el resto de imágenes habituales que vemos de IA), pensemos también en que seguramente los mismos ingleses que ahora verían horrorizados cómo hemos traducido sus nombres, alucinarían si tuvieran que traducir grupos españoles como:

El Canto del Loco, Mama Ladilla, Los Brincos, Héroes del Silencio, No Me Pises Que Llevo Chanclas, Los Nikis, Siniestro Total, Presuntos Implicados, Locomía, Violadores del Verso, Los Delinqüentes, Los Fresones Rebeldes, Efecto Pasillo, Mártires del Compás, Extremoduro, Derby Motoreta's Burrito Cachimba, Los Toreros Muertos, Danza Invisible, La Cabra Mecánica, Niños Mutantes o El Último de la Fila, entre otros...

 

28 marzo, 2026

Esos famosos que todavía estaban vivos cuando estudiábamos

El otro día nos desayunábamos con la muerte del filósofo alemán Jürgen Habermas, que para muchos no querrá decir nada, pero para los que estudiamos Filosofía en el instituto representaba ese único filósofo del temario que aún estaba vivo, y eso, en un libro o en unos apuntes que iban desde la Grecia clásica hasta Ortega y Gasset (dos grandes, sin duda), significaba ser el último eslabón de una cadena en la que los anteriores cientos de nombres ya no estaban entre nosotros, sólo él, como única fuente fidedigna, real y conseguible aún a mano. 

 

Es verdad que luego tuve conocimiento de otros más modernos que supongo que acabarían después en los libros si no lo estaban ya, no sé, los María Zambrano, Jose Antonio Marina, Fernando Savater, Emilio Lledó, Noah Chomsky, Zygmunt Bauman o Karl Popper, la mayoría aún entre nosotros. 

A partir de aquí se me ocurre recordar a esos que aún estaban vivos cuando estudiábamos, así, en general, más como lista de nombres salpicados que biografías completas de cabo a rabo, homenaje a todos ellos, muchos ya desaparecidos también (en negrita el claro representante de cada área):

-Literatura: de los libros teníamos entre nosotros a Camilo José Cela (Nobel en 1989), a Pepe Hierro (Cervantes en 1998), y sobre todo a Rafael Alberti (el único que todavía estaba vivo de la generación del 27 cuando estudiábamos en 1999). Por esos años todavía contábamos con grandes ya desaparecidos como Ana María Matute, María Zambrano Vargas Llosa y Gloria Fuertes, y alguno todavía presente como Antonio Muñoz Molina, Stephen King.

-Arte: antes de nada decir que recuerdo la muerte de Dalí, como ejemplo de mi avanzada vejez, pero no se podía decir que estuviese "estudiando" ni mucho menos. Más adelante hay grandes ya fallecidos como el escultor Chillida o el pintor Antoni Tàpies, permaneciendo aún vivo como representante de los mejores el gran Antonio López.


 

-Política: aquí Hiro-hito es a Dalí lo que Dalí era en el punto anterior. Luego, pues Fidel Castro, Nelson Mandela, Miterrand, Reagan, Fraga, o Santiago Carrillo, etc.

-Religión: Aún teníamos a la Madre Teresa de Calcuta, Juan Pablo II o el Dalai Lama (que aún vive). 

-Deporte: Nuestros mitos futbolísticos aún estaban casi todos vivos, los Zarra, Gaínza, Amancio Amaro, Gento, Luis Aragonés, y extranjeros como Kubala, Di Stefano, Pelé o Cruyff. Luego hasta se nos murió Maradona cuando aún no tocaba. Y en el resto de deportes podíamos aún hablar con Bahamontes, Ángel Nieto, Santana y Ballesteros. En cuanto a esa figura anciana que aún seguía viva cuando estudiaba, aquí podríamos hablar de la tenista Lilí Álvarez.

-Científicos: El claro ejemplo era Stephen Hawking, aún joven pero muy enfermo, y que aparecía en los libros junto a personalidades ya fallecidas hace mucho. Por supuesto también podemos nombrar a Jane Goddall y Manuel Patarroyo, desaparecidos recientemente. Y aún vivo a Barbacid, todavía consiguiendo hitos. 

-Cine: Teníamos aún a Katherine Hepburn y James Stewart, y entre los directores, por ejemplo a Billy Wilder e Ingmar Bergman.

-Música: Aún estaba vivo Leonard Berstein como representante de la parte más "clásica", y entre los más modernos por ejemplo Ella Fitzgerald o Celia Cruz. En España podríamos incluir al Maestro Rodrigo y a Imperio Argentina. 

-Exploradores: Por supuesto aún vivía el divulgador del océano francés Jacques Cousteau.  


 

-Arquitectura: Oscar Niemeyer aún estaba vivo y duró hasta los 105 años en 2012.  

-Moda: Aquí la mayoría aún estaban en activo, estando ya todos estos fallecidos: Yves Saint Laurent, Paco Rabanne, Cardin o Givenchy. El más veterano sería Pertegaz, que luego se hizo famosísimo por la boda real española de Felipe y Letizia.

-Bailarines: El claro ejemplo sería Rudolf Nureyev, siguiéndole otros como Antonio Gades y por qué no meter aquí a Lola Flores, la Faraona. 

Y si se me ocurren más categorías, aquí las incluiré sin más, así que quién sabe si continuará...