Un puente planeado y desplaneado
Bueno, por terminar de alguna manera este mes de blog personal y anticiparme incluso a los acontecimientos, que a veces son caprichosos y te obligan a cambiarlo todo (cuando no te mueres en un accidente de tren por culpa del deplorable estado de las infraestructuras o la obsolescencia de los sistemas que no son renovados porque el presupuesto se va por otros lados, aunque luego digamos que España va bien, pero las carreteras den vergüenza comparadas con las portuguesas, la Sanidad esté al borde del colapso y no cojan ni el teléfono aunque estén comiendo pipas, la Educación no aprueba el informe PISA aunque los educadores están en casa por las tardes, de festival los fines de semana y de vacaciones el 22 de junio, la Vivienda es totalmente inaccesible, el Campo no se sostiene por los bajos precios que no cubren los gastos y está a punto de ser abandonado, los precios suben y suben sin que nadie haga nada, menos los del aceite de oliva que bajan y bajan, y crezca el número de personas que no tienen que trabajar porque son subvencionadas y subsidiadas mientras los que trabajan cobran incluso menos que ellas)... Total, tras desahogarme, vamos a repasar esos acontecimientos y planes futuros que tengo/tenía estos días, Dios mediante, y sin más dilación y con bastante brevedad, y es que no siempre de repasos a lo hecho vive el hombre, también lo hace de los planes que va elaborando (y digo "tenía" porque tras el accidente de tren de Toledo seguro que las fiestas o parte de ellas se acaban cancelando en unas horas por los tres días de luto nacional).
Mañana viernes, por la mañana a trabajar, sólo de mañana, que da gusto y deja el cuerpo descansado, desayunando durante el horario laboral como mis amigas del SAS que lo harán hasta tres veces, una de ellas con visita a una tienda de ropa y otra a un Mercadona, claro. Después a comer guisantes con jamón a casa con la familia y echar una probable y calentita siesta, para luego irnos de Gymkhana de Halloween y terminar con una posible cena de tapas.
El sábado por la mañana ruta en bicicleta llegando a casi 1200 metros de altitud, para luego disfrutar de una bajada vertiginosa con el aire la cara. Luego, ducha calentita y a degustar uno de los mejores menús de la provincia en Colomera, hincharnos de comer y bajarlo paseando por Moclín o el parque arqueológico de Tózar. Más tarde, a echar gasolina, que al día siguiente quitan el impuesto, y de camino comprar un Piolín con el descuento de los sellos de descuento Warner del Alcampo. Finalmente, quizá merienda y luego al Pasacalles de Halloween que terminará seguro con una cena fantasmagórica a la altura.
El domingo por la mañana está libre todavía, por lo que quién sabe qué nos deparará (quizá a jugar al fútbol, quién sabe, por proponer...), pero por la tarde tenemos un cumpleaños del cole, de esos que uno trata de evitar y a veces se empeñan en rellenarle la agenda a uno, pero como el puente es largo, se acepta el relleno con merienda de tarde en uno de esos grandes parques metropolitanos. Probable cena posterior en casa si queda hambre, como única noche de descanso de estos días, que aprovecharemos quizá para empezar a ver "La Bola Negra", el fenómeno de masas del cine español de este año, que promete emociones fuertes y opiniones contradictorias, con el recién reinstalado "mule".
El lunes, festivo traspasado del domingo, por la mañana a jugar al baloncesto para estrenar las nuevas pistas, y después a comer de nuevo de bares con la familia ampliada con alguno más, y por la tarde paseíto, helados o lo que haga falta para despedir del todo el verano y el veranillo, que ya sí que sí estaremos en noviembre con sus fresquitos, sus calefactores y sus abrigos gordos.
Al día siguiente, martes, habrá que trabajar sí o sí, mientras unos van a cobrar la "vital" y a pasearse, otros a ver obras mientras el subsidio o la incapacidad permanente por dolor de cabeza les rentan, e incluso otros más aprovechan su tercer o cuarto día de descanso seguido tras una durísima guardia, quién sabe, el trabajo dignifica, hasta que la IA nos eche a todos (que en mi caso quedarán un par de años y poco más, supongo) y nos tengamos que hacer agricultores (jaja, ocupación con precios justos, claro que sí), carpinteros (dudo que se me dé bien aunque venga de una familia con el oficio) o simplemente vividores, que eso a todos se nos da bien, aprovecharnos de los demás o aprovechar las rentas, el tiempo dirá.
Y ya, como noviembre será en ese rápido lapso de 4 días, de esta forma despido este mes de Blog personal en el que algunas cosillas personales os he contado, a modo de diario de lo que he ido haciendo, que no me gusta, pero uno ha de hacer lo que ha de hacer y es lo que tocaba. Y si finalmente no puedo hacer nada de lo que tengo planeado, que me quiten lo bailado...
Por Cierto: Aunque ya lo había previsto cuando escribí el post, efectivamente, la moda de las cancelaciones "ha llegado a nuestra localidad"..., de modo que todas las actividades han sido canceladas (pero claro, el trabajo o el instituto no se atreve nadie a cancelarlos, jaja, y los partidos de fútbol, las discotecas o los restaurantes tampoco, que se zurzan los niños), así que la mitad de mi planificación se ha ido al garete en solo unas pocas horas, a ver en qué se convierte el fin de semana, si en un aburrimiento mayúsculo, o en un volantazo que nos lleve a vivir una magnífica aventura, ya no os contaré porque el blog deja de ser sólo Personal en un par de días, así que os quedaréis con el intríngulis (nunca había usado esta palabra aquí, así que he aprovechado, no me lo tengáis en cuenta).













