16 enero, 2022

Mentiras, nuestra tolerancia máxima

Tenemos una tolerancia enorme a las mentiras, cosa que no debería ser así. Nos mienten los políticos, los vecinos, los vendedores, los hermanos, los amigos, los enemigos, los conocidos e incluso nos mentimos a nosotros mismos. ¿Por qué lo hacemos tan alegremente? ¿Lo llevamos en nuestro ADN?

No, no es plan de convertirnos en un mundo ideal y utópico sin mentiras como el de la película aquella en que no existía la mentira y un hombre descubre cómo mentir (decir "lo que no es", que lo llaman) y casi se hace el dueño de todo, mal enseñanza esa: el que miente es el que gana o el que tiene mejores cartas, pero yo diría que es el que hace trampas o tiene las cartas marcadas.

A mí, me cuesta mucho mentir, me pondría muy nervioso al hacerlo, y además no suele ser lo primero en lo que pienso, prácticamente no entiendo que sea lo natural y por consiguiente no soy nada perspicaz para descubrir que me están mintiendo. ¿Por qué iba a mentirme nadie? ¿Tan importante soy? Pues eso, igual que no miento, no me gusta que me mientan y aparte no me cabe en la cabeza que alguien pueda hacerlo. Sólo tolero levemente la mentira "para sobrevivir", como un derecho a "no declarar contra ti mismo", pero para nada la tergiversación absurda para trepar, para pisotear a otro, para permanecer en el cargo, esas cosas deberían ser inmediata y duramente castigadas si viviéramos en otra sociedad, y no en el paraíso de la mentira.

Desde que tengo uso de razón he sabido que los políticos nos mienten a diario, es su trabajo, incluso los presidentes, que si no han robado nada los del PSOE de González, que si hay armas en Irak los del PP de Aznar, que no hay ninguna crisis los del PSOE de Zapatero, que no han robado nada los del PSOE andaluz, que M.Rajoy no es nadie, los del PP de Rajoy (bueno, al tenerlo más fresco, del PP de Rajoy se me ocurren miles de mentiras, podéis coger la lista de ministros y añadirle la mentira de cada uno, y no pararéis), que Europa no deja hacer cierta cosa pero luego ante la presión social sí lo hacen, los del PSOE de Sánchez (bueno, del PSOE de Sánchez mentiras hay todos los días varias, se pierde la cuenta, y la tolerancia sube, claro, porque lo contrario es pillar una úlcera), y el partido político hereditario, la familia real, también lo han hecho, como cosacos, como bellacos, sin que la República les amenace como debería hacer por tamaña traición a la lealtad de los que les permitieron restaurar su antidemocrática institución cuando ya habían perdido el sitio.

Mentir, nos mienten muchísimo en los programas del corazón, basura visceral, casquería para gente que se deja ir, pero que vende mucho y hace ricos a los que entran al trapo, mentiras diarias y polígrafos que intentan descubrirlas, descubriéndolas, curiosamente, esto ayuda a que la tolerancia suba. 

Nos mienten, bueno, se mienten unos a otros en esos programas de citas, en el MHYV, en el de las First Dates, en tantos otros, para intentar agradar, para engañar, no para sobrevivir pues ahí no hay ninguna situación límite, y la tolerancia sigue subiendo.

Nos mienten en el mercado para subirnos el precio, nos mienten las telefónicas que se inventan subidas indiscriminadas, nos mienten las gasolineras cuando pactan los precios, nos mienten las eléctricas, los chinos con su etiqueta de la CE falsificada, los del Corte Inglés cuando venden todo un 25% más caro que otros siendo el mismo producto porque venden un estilo de vida mentiroso, nos miente el de Seur cuando no nos encuentra para dejar un paquete pese a haber perdido el día en casa, nos miente el portero que nos ha robado una carta, nos miente la de la limpieza que no ha limpiado tanto como dice, el albañil que no ha echado tantas horas, el fontanero que nos cobra un desplazamiento tal como si hubiera venido desde Budapest, el del taller que sólo le ha dado a un botón pero "sabía cuál botón pulsar", el director general cuando dice que no habrá despidos, y todo hace que nuestra tolerancia siga subiendo.


 

Y luego están las mentiras piadosas, que aunque tengan perdón, son otra forma de hacer subir la intolerancia, pues mienten los padres al llegar regalos de Navidad, mienten los abuelos de los feos cuando dicen que son los más guapos del mundo, el médico cuando insistimos en que nos diga el diagnóstico mortal al dedillo, el ATS (sí, millenial soy, qué pasa) cuando dice que no va a doler casi nada, la novia cuando dice que no es por nosotros que es por ella, el entrenador cuando dice que hemos hecho un gran partido a pesar de perder 4-0, la amiga que nos dice lo bien que nos sienta el nuevo chándal fosforito, los hijos cuando le dicen a mamá que las coles estaban "pasables", y desde pequeños e incluso en entornos amigables y cercanos, en casa, nuestra tolerancia va subiendo.

 Y es un todo mentiroso que se traslada a la calle, y casi podríamos hacer un ejercicio de ver las mentiras que nos sueltan a lo largo del día, porque a media mañana ya tendremos las 10 primeras mentiras.

Mentiras, más mentiras, y poco a poco empezamos a darnos cuenta de que vivimos en un mundo inventado, en un mundo impostado donde nada parece ser verdad pese a que sí exista hueco para la verdad si miramos detenidamente, y donde sí que tenemos cosas reales a las que agarrarnos, pero sí, parte de ello es debido a tener tanta tolerancia a la mentira, a entender que la mitad de las mentiras son normales, casi evidentes y necesarias, más allá de las comentadas piadosas o de las supervivientes que hemos de entender que nunca podríamos erradicarlas, que son parte de nuestro ADN superviviente, pero sí, hay todo un océano de mentiras innecesarias más allá y esas, lo siento pero no las entiendo ni las entenderé y señalaré a todo el que lo haga, negativamente.

¿Es algo actual? No, ya en el imperio romano pasaba, seguro, y en el sasánida también, y entre mis paisanos los túrdulos de Ipolca, evidentemente, eso es así, fue y será, inevitablemente, pero al menos que me quede este derecho al pataleo, a censurar que me mientan porque sí, a ser mentido sin motivo, y de camino censurarme por aquellas veces que lo haya hecho yo, que pocas son, pero seguro que del estilo de comérseme los deberes el perro he tenido alguna, que podríamos llamar mentira de supervivencia, pero que no lo es, porque la alternativa era apechugar y aprender, y al haber sobrevivido la mentira y en este caso tú, ni aprendes ni apechugas, así que también sería una mentira innecesaria por no ser algo tan grave que te pongan un cero, pero sí, con tierna edad crees que un cero es el fin del mundo, por lo que sí, te vas animando y mintiendo y al final eres lo que cualquier otro, un bellaco...


10 enero, 2022

Otra vez liado, mi libro

 Me hacen falta varios dedos de las manos para contar las veces que he pensado que no iba a poder continuar mi ritmo de publicación en el blog, a veces por haber empezado en un nuevo trabajo, por estar trabajando y estudiando, por estar preparando una tesis, otras por estar compaginando trabajo con impartir cursos online, por tener dos trabajos a la vez, por cuidar a familiares gravemente enfermos o incluso familiares recién nacidos, o por estar enfermo yo de la vista o de los mareos, que eso sí imposibilita del todo estar con un ordenador.

En todos esos casos he empezado a darme cuenta de que me costaba mucho sacar tiempo para escribir en el blog, para publicar entradas medianamente aceptables, con una calidad mínima exigida, ya sea por no poder explicarme bien, extenderme lo suficiente o simplemente haber reflexionado previamente y ordenado lo que quería decir, de modo que empezaban a ser más directas y al grano, sin tanto análisis y seguramente mucha menos coherencia de la que hubo, a lo que podría unir un lenguaje probablemente más inexacto gramaticalmente y puede que hasta con ciertos errores ortográficos impasables en su momento.


 

Total, que aunque he llevado bastante bien estos meses gracias a los teletrabajos y confinamientos, que me permitían ir escribiendo varios posts de golpe cuando tenía tiempo, ahora emprendo un nuevo proyecto que claramente me va a quitar el poco tiempo que tengo para ir escribiendo aquí (de hecho, escribiendo esto le estoy quitando claramente el tiempo al proyecto, pero al menos tenía que decirlo). No comentaré mucho, pero estoy escribiendo 100 páginas de un libro que debí haber escrito hace unos 15 años, porque material tengo de sobra, pero que nunca he empezado porque es una empresa enorme, de años. Esta vez, por un empuje recibido en el momento adecuado y porque se han dado las circunstancias, he pensado empezar a escribir 100 páginas (ni siquiera son las 100 primeras, son como 20 del principio, otras 20 luego y otras 60 de más tarde, así, un batiburrrillo) y luego Dios dirá. Es el hecho de tenerlo empezado el que da la posibilidad de acabarlo alguna vez, y aunque me arriesgue a que otro se me adelante y me "pise" el tema, no pasa nada, porque tampoco tengo claro que lo publicaría si lo terminara.

En fin, no os molesto más hablando de mi libro, pero sí, mi libro me implica horas y horas de investigación en la red, en mis archivos, y por supuesto madurarlo, clasificar la documentación e irlo escribiendo, retocando, puliendo... Eso en ratos cortos que me deja el trabajo diario (que hago con ordenador) o fines de semana, en ratos muy cortos que no le robe a la familia, difícil, muy difícil, y con mi ocio actual, probablemente tarea de años. Esa es un poco la medida que quiero coger con esas 100 páginas, que si me tiro por ejemplo 2 meses, y el libro es de 1000, pues serían 20 meses... o lo que sea. Os iré contando, y si efectivamente por fin veis que llevaba razón y estoy publicando menos y peor (esta vez sí creo que es la definitiva), sólo recordad que habrá tiempo para todo, y seguro que algún día volvemos a leernos con tanta asiduidad.

También podría escribir entradas muy cortas o mini-entradas, quién sabe. En fin, no adelantemos los acontecimientos, ahí os lo dejo, con este proyecto para 2022 empezado en 2021, otra vez liado...

05 enero, 2022

Típico balance del año acabado (Año 16)

Que sí, que tradición ya de 16 años, pero me voy haciendo pesado, ¿a que sí? Total, que tras un año pasado que marcó un antes y un después en la vida de todos los vivos del mundo, llegó 2021, que venía con esperanzas pero que siguió siendo durante bastante tiempo una repetición machacona de lo que tuvimos el año anterior, y casi diría que así seguimos, pese a que esta vez todo pareció arreglarse del todo después del verano hasta acabar volviendo a caer en la misma piedra hace pocas semanas.

2021 ha sido el apéndice de 2020, o quizá 2020 fue el prólogo de 2021, quién sabe. No, no, 2020 fue mucho peor en el sentido del palo inesperado y apocalíptico, pero ya digo, 2021 ha sido un apéndice completamente honroso.

Personalmente se añaden varios hechos para decir que ha sido un año muy malo, y también algunos otros para decir lo contrario, y es que hemos sufrido grandes terremotos, algún susto, también muerte e incluso nacimientos para compensar, pero es todo una sensación agridulce de la que es difícil escapar.

Insistir en lo de siempre de estos meses: parece una distopía post-apocalíptica a la que hay que reconocer que ya nos hemos acostumbrado, y a la misma vez parece endiabladamente diabólico pensar que esto va a ser ya completamente definitivo, un antes y un después en la humanidad, como tantos que hubo en otras épocas que obviamente nos cambiaron para siempre, pero quizá pensábamos que sólo nos cambiarían cosas buenas, inventos, tecnologías y descubrimientos, pese a seguir habiendo cosas malas, calentamiento global, capa de ozono, tormentas solares, terremotos, cambio climático, permafrost, glaciares y polos derritiéndose, etc... y a todo eso sumamos el dichoso virus y sus dichosas variantes, mutaciones y locuras.

Ni que decir tiene que es el segundo año que permanecemos completamente en casa, sin hacer ningún viaje por pequeño que sea (me refiero vacacional, claro), esperemos que al final de 2022 la cosa haya cambiado, pero en este mundo que nos ha tocado, lo de las perspectivas es algo que se nos ha enseñado a tener muy pero que muy a corto plazo.

En cualquier caso, os deseo un 2022 igual que el que os deseé en 2019, un año estupendo y genial, no como otros que luego os deseé y no lo fueron. ¡Feliz 2022 a todo el mundo!


30 diciembre, 2021

Cuando el tiempo sí ha pasado

No soy yo muy de escribir o hablar del tema de hacerse mayor, el paso del tiempo y demás. Es algo que obviamente no podemos controlar, y que con suerte nos va a permitir estar en este mundo un puñado de años, décadas, algunos hasta una centuria entera si su esperanza de vida y los avances lo permiten, pero es verdad inamovible que aun viejos y decrépitos nos da la sensación de que la vida es un soplo y ha pasado demasiado rápido, siempre es y siempre será así.

Yo ya me hice mayor hace tiempo, es evidente, una vez que pasé los treintaipocos y me instalé en los treintaitantos que ahora peino (que no es que peine nada de nada), pero aún entro en esa categoría de los que dicen que "los cuarenta son los nuevos treinta" o "los treinta los nuevos veinte...", en fin, que aún puede uno medio salir de fiesta con los de veintitantos y dar el callo, o no parecer totalmente fuera de lugar en determinados círculos que no sean de instituto o universitarios, que ahí ya parecemos los padres de los alumnos, como otros lo fueron de nosotros en su tiempo.

No es ese hacerte mayor por ti mismo, sino el mayor que te hacen los demás. Te haces muy mayor cuando ves a Dani Martín del Canto del Loco cantando junto a Aitana y te das cuenta que la que es joven y arrolladora es ella, mientras que él es un cantante maduro y asentado, con las arrugas propias de los cuarenta y pico que ya tiene, que no son muchos ni nada, pero sí, él ya es ese cantante en la madurez, cuando hace nada era el joven y arrollador que entraba con zapatillas a las discotecas, y no fue ayer, de esa canción ya va a hacer 17 años, pocos menos que los que tiene esa Aitana.


 

Una de las imágenes más habituales para hacerte mayor es la de los deportistas, que un buen día "mueren" para el deporte y dejas de verlos diaria o semanalmente, para quizá no volver a aparecer algunos de ellos en tu vida, o hacerlo al cabo de los años. La imagen suele ser desoladora, pues ves a gente que recuerdas con 34 años, de repente con 45, y los años se notan, las bolsas, las arrugas, las canas, y la sensación de que son simplemente una práctica de Photoshop es clara, pero no, el Photoshop ha sido simplemente el paso del tiempo, y mírate tú. Recuerdo una foto de hace pocos días en que salían exjugadores de los 90 y 2000, algunos casi de mi edad que aún están para jugar, pero otros que podrían ser sus padres, y también los hay que llevan mejor o peor la edad, eso es una ruleta...

Recuerdo hace años cuando vi a mis ídolos del basket de los 80 en el videoclip de Loquillo y sus Jóvenes Airados, que fue un impacto terrible, aunque levemente sí que había visto a Epi en las retransmisiones, pero no al resto. En fin, es eso, tú congelas la imagen en el tiempo de las personas y de repente son otras, bueno, no, son exactamente los mismos niños, pero les han dado una mano de cal y un filtro de envejecimiento, justo el mismo filtro de envejecimiento que te darán a ti.

Luego está la muerte real, cuando aparece la noticia del fallecimiento de alguien que no debería estar muriendo, alguien "joven" o que viste "joven" hace un par de décadas. Quizá un cantante de moda de los 80, un deportista que en los 80 se retiró pero que viste jugar, y cosas así. No puede ser, si lo vi con cuarenta y tantos... ya, es que nacieron en el 50 y el año que viene habrían cumplido 72, buena edad ya para morirse, cerca del límite en el que cualquier día ya es bueno, y aunque se considere "era joven aún", no me lo creo ni yo. Sé y espero que veré morir a mis ídolos de los 90, pero quizá no estoy preparado aún para verlo, y entiendo que aún no será hasta la década del 2040, pero a saber si al cerrar los ojos no aparecemos todos ahí.

Ya digo, que no soy muy de esto, pero hoy he hecho una excepción, y sigo recordando algún detalle más, como cuando quedamos los del colegio hace 3 años y se pensó en echar un partido de fútbol, y alguna dijo que no nos llevarían luego al centro de salud. Me sorprendió el comentario, como si dijera que estábamos viejos, que nos íbamos a lesionar o a saber... Y llevaba razón en parte, pues por un lado sería la inactividad o por otra efectivamente la edad. Luego, fijándome, cada uno comentaba su estado, y tenías artritis reumatoide, roturas por estrés, el menisco, el talón de Aquiles, gente esperando resonancias, etc... y no, no entendía nada, ¿qué plaga de lesiones había habido entre gente tan joven? Pero no, aunque tú no lo ves, no está ocurriendo nada, ahora los que juegan son los de 19, y vosotros casi le dobláis en la edad, y vais teniendo vuestros achaques. A mí no me duele nada aún, y sigo jugando con esos de 19, pero probablemente las agujetas duelan y duren más, y las resacas sean ya eternas. 


 

Es como el abuelillo que sale con 90 años bañándose en Navidad en el mar, que lo lleva haciendo 80 años casi y para él es como el primer día, no ha cambiado nada, no ha pasado el tiempo, pero sí, los nuevos nadadores o los nuevos becarios, llamémosle como queramos y en la situación que queramos, siempre tienen la misma edad. No, los nuevos y los becarios no son cada vez más jóvenes, no, tienen la misma edad, y eres tú, somos nosotros los que vamos para arriba. Yo todos los años llego y saludo a la becaria de turno en plan colega, usando los "mazo", "es muy top", "en plan", "es muy tocho" o "qué pasa bro", y los primeros años era una suerte de flirteo entre una veinteañera y un casi treintañero, comprensible, entendible y divertido, y te miraban como a un igual. Los últimos años, las becarias empiezan a poner cara rara, como si su padre estuviera diciéndoles esas cosas, y el flirteo ha empezado a convertirse en una situación algo incómoda. Hoy ya no lo hago, es imposible, porque el tiempo sí ha pasado.

Y mientras todo esto pasa, y el tiempo también, todos tenemos cada vez más claro que cuando lleguemos a los 90, todo habrá pasado en un suspiro, y seremos exactamente los mismos que éramos 70 años antes, salvo los que se hubieran convertido en amargados de cuarenta o cincuenta en su momento, que esos no tienen arreglo.

25 diciembre, 2021

Rueda de prensa (12)

En estos días Navideños tan entrañables... --vaya, me empiezo a parecer al discurso del Rey emérito, sí, ese que nos ha desplumado durante años y ahora cree que puede irse de rositas--, en fin, que en estos días de fiesta, descanso, vacaciones, es buen momento para dar un repaso a la actualidad, ahora tan tranquila, pero que simplemente lo parece porque los que nos la cuentan no han ido a trabajar.

  

Portada

El mismo virus de siempre, de todos los años a este paso, sigue aquí, y nos encontramos exactamente en la misma cresta de la ola que en 2020, aunque esta vez nos pilla vacunados. Que nos pille confesados dirá alguno. Todo está eclipsado por eso, y si no estuviera, estaría eclipsado por los precios de la luz, que mejor apagada, os lo aseguro, y toda la subida general que eso conlleva.



Nacional

Ya van casi 2 años intentando que los partidos que gobiernan convoquen elecciones, es una nueva moda cuando hay un bipartito y los demás están todo el rato intentando forzarles a convocar nuevos comicios. Entre tanto, seguimos super polarizados en derechas e izquierdas mientras desaparece o no el centro que pretendía Ciudadanos (le quedan rescoldos en Andalucía y Madrid y poco más).

El gobierno no para de mentir sobre unos temas y otros, por lo que no podemos hacerle caso, y menos confiar en que lo que hagan será por nuestro bien. Una situación idílica, vamos...

Mientras todo esto sucede, el volcán de Cumbre Vieja en La Palma se encuentra apagado hace una semana, ojalá el principio de la reconstrucción esté a la vuelta de la esquina, bastantes cenizas han tragado ya los isleños.



Internacional

Pandemia en la cresta de la ola en Europa, con países superando la tasa de 1000, y records diarios de muertos. Parece que poco a poco la controlan, aunque la variante Ómicron, última en llegar, se esté expandiendo viralmente (cómo si no) y siga haciendo dudar de la efectividad de las vacunas.



Economía

Todo está al borde de la quiebra a nivel mundial, al borde del desastre bursátil, pero siempre hay algo que lo salva. Incluso se superó lo del coronavirus. En China, la quiebra de Evergrande aún parece sustentarse, pero quizá sea una salvación provisional. Mientras, las criptomonedas siguen siendo una locura que baja y sube, con acólitos que las defienden a muerte como el presente y futuro y detractores que prefieren la seguridad del banco.

En España, las previsiones no se van a cumplir y se están rehaciendo a la baja, la crisis va a durar años, y aunque el apocalipsis parecía venir de la crisis de suministros a nivel mundial (chips, juguetes, hasta jamón), ha llegado la Navidad y todo ha quedado olvidado.

Mientras, el precio de la luz sube y sube y nadie hace nada salvo una bajada pírrica del IVA. Seguirá haciéndolo mientras los mismos que gobiernan sean los dueños de las eléctricas, parece mentira que no nos hayamos dado cuenta. La gasolina sube también, el gas y otros, y por supuesto eso tira de un IPC histórico que obliga a subir los salarios públicos una y otra vez, hasta que no podamos pagarnos ni un mendrugo de pan, eso sí, tenemos los funcionarios más ricos del mundo en relación al sector privado, y así nos va.



Sucesos

Vecina se compra aspiradora y la usa a deshoras. El ayuntamiento construye una rotonda sobre la que nadie está de acuerdo y a todos les parece mal, pero como se proyectó ya hace años, hay que hacerla sí o sí, cosas de la "burrocracia".

Las luces satánicas eran simplemente unas estrellas un poco 'sui generis', pero los que se manifestaron dejaron patente su indignación y su falta de seso.



Necrológicas

La despedida a una de las musas del cine español, Verónica Forqué (ganadora de 4 Goyas), que prefirió irse antes que marchitarse del todo, abriendo el debate sobre la depresión y el suicidio y cómo se les trata en la sociedad actual. También se fue el pionero del tenis español y segundo mejor tenista de nuestra historia: Manolo Santana, que desde un ambiente humilde acabó moviéndose entre las élites de ese deporte que antes jamás fue para pobres.


Sociedad

Me niego a ver el Tomate (si es que sigue existiendo), el Limón o el Plátano, que todos son de colores. El caso es que la semana pasada saltaba la noticia de que la novia de un famoso había estado meando en la calle, y mandaron un reportero a ver si quedaba rastro de la meada. Eso es así, literal, por lo que es imposible que el resto de lo que puedan hablar en esos programas tenga el menor interés o no merezca la más grande de las ignorancias.



Ciencia

Vacunas y más vacunas, y de vez en cuando algún avance contra el cáncer o el envejecimiento. Estos días se oía que había un remedio contra la Xylella Fastidiosa de los olivos y otros cultivos, veremos lo que vale y cómo de efectivo es, pero es español.

Cada vez menos para que volvamos a la Luna o vayamos a Marte, nosotros no, ellos, alguien, un americano o un chino, o un millonario, a saber...



Cultura

Nadie va ya al cine, aunque lo ven por las plataformas. Tampoco compramos discos pero los escuchamos en Deezer o Spotify y luego vamos a los conciertos. Los museos nos engañan cada vez más con la contemporaneidad de su arte creado por niños de 5 años. Los arquitectos cada vez hacen más edificios para lucirse ellos y no para habitarlos. Los libros en papel siguen pareciendo inmunes a los lectores electrónicos, a la misma vez que estos últimos arrasan en las ventas. Los cómics japoneses siguen siendo un nicho de mercado brutal al que el gran público es totalmente ajeno. La poesía sigue completamente vigente y es uno de los grandes escapes que tiene nuestro cerebro del mundanal ruido.


Deportes

El Real Madrid llega a Navidad casi con el título de nuestra liga de fútbol en el bolsillo ante la indiferencia del resto de rivales y la mediocridad general. Se sigue intentando meter con calzador el fútbol femenino al gran público, incluso intentando adelantar a todos los demás deportes femeninos mucho más instaurados. A ello contribuye el Balón de Oro de Alexia Putellas, mérito brutal viniendo de un país con tan poca tradición, y hecho del que tirar para que eso deje de ser así.

Gran esperanza de futuro en la Fórmula 1 para el año que viene con Sainz y Alonso, y en MotoGP con la recuperación de Márquez, huele a que habrá éxitos seguros el año que viene.

En cuanto al tenis, se abre un año en el que tres tenistas se jugarán ser el mejor de la historia viendo quién gana más Grand Slam, uno de ellos español: Nadal, mientras la irrupción de Alcaraz nos llena por fin el hueco que va a dejar Rafa en breve.

Al estar en periodo vacacional, todo anda parado en las competiciones que aún se desarrollan, y en otras estamos en periodo intermedio o pretemporada, así que poco más podemos contar.


Televisión

Acabó por fin La Casa de Papel con una tremenda temporada final. Netflix fagocitó del todo a la Televisión, donde apenas te puedes llevar a la boca lo de siempre. Un  poco como cuando pones Gol TV y ves un partido de segunda división gratis, es lo que hay y si no, a pagar.

 
Contraportada

El Papa rojo cumple 85 años siendo visitado por la líder de los rojos española, y mientras tanto los casos de mala praxis en la Iglesia siguen saliendo como setas. ¿Será el último Papa como decían los Nostradamus de tres al cuarto de la época? Veremos...

19 diciembre, 2021

El Porcuna en Tercera División RFEF (Año 3x03)

Lo mismo parezco un poco pesado con esto, pero a día de hoy seguimos tocando madera por lo increíble que es que la competición se esté desarrollando con normalidad, y ¡ha llegado al final de la primera vuelta!

El titular ya no es que esté compitiendo, es que el Atlético Porcuna es una de las revelaciones de la categoría, habiendo cogido una buena racha en estas jornadas que le ha llevado desde la lucha por la permanencia a soñar incluso con los puestos de promoción de ascenso. Ojo, ni cuentas de la lechera ni nada, el equipo ha llegado a estar a 2 puntos del ascenso, pero el objetivo está claro, y estamos siempre mirando ahí, dejar 4 equipos por debajo que no incluyan al Real Jaén, por lo que a día de hoy tras la mitad de la competición estaríamos en el puesto 5º con 25 puntos (en puesto de promoción y con 11 valiosos puntos sobre el descenso)

Esta segunda tanda de 8 partidos el equipo ha ganado 5, ha empatado 2 y ha perdido sólo 1, un total de 17 puntos de 24 posibles, lo que sería el balance habitual de un favorito al ascenso (y recordemos que en las primeras 8 jornadas ganó un solo partido.

El primero fue un 2-0 al Alhaurino, rival directo, seguido de una derrota 2-0 en Marbella. Después, 6 partidos invicto, primero con un 3-0 ante el débil Intergym Melilla y un 0-3 en Alhaurín de la Torre, que insuflaron mucho ánimo. Luego un 2-2 en casa ante el Torredonjimeno y 0-0 en Torreperogil, que suponían sumar y que los rivales no sumaran de 3 en 3, y finalmente la apoteosis del 3-2 ante el favorito Almería "B" y el 0-2 en Huétor Vega, marcadores más propios como decía, de un clasificado en lo más alto de la tabla.

En cuanto a los goleadores, encabeza Acosta con 7 dianas, seguido de Víctor Vázquez con 4, Luisito con 3, Ibra, Manresa, Pol Benito y Largo con 2, y Brad con uno. El equipo sigue marcando con regularidad y esa es la clave para haber ido consiguiendo victorias, pese a recibir también bastantes goles, hay que seguir.


 

 

En lo que respecta al subgrupo en general, el Motril entró en una malísima racha y ha sido alcanzado por el Torremolinos como favorito al ascenso directo. Los de arriba han empezado a pinchar y otros de abajo han entrado en una buena racha como Huétor Tájar o Porcuna, así que hay un importante atasco en mitad de la tabla, donde más de 10 equipos podrían soñar con una plaza de promoción.

Por la parte de abajo, el Intergym ya parece sentenciado, así que sólo hay 3 plazas más de descenso, una de las cuales parece que ya no será para el Real Jaén, que poco a poco endereza el rumbo aunque sus opciones de ascenso estén casi agotadas. Los más probables son los Alhaurinenses y el Torreperogil, cosa que firmaríamos ahora mismo, pero la temporada es larga, larga e ilusionante. Curiosamente se ha hecho un pequeño hueco, de forma que entre el 3º y el 11º hay 6 puntos, y luego hay un hueco de otros 4 puntos para empezar a ver los 6 últimos.

A ver qué pasa, volveremos a hablar cuando llegue la recta final, pero de momento ¡¡nos frotamos los ojos al ver la clasificación, y al equipo completamente integrado en la categoría!!, en Reyes volverán los nuestros a jugar, esperamos que mejoren lo hecho en la primera vuelta, que será una gran señal y prácticamente certificaría la permanencia, que visto lo visto, asegurarla puede rondar los 32 puntos.

12 diciembre, 2021

Acciones, verbos, cosas que hacer, vacaciones

Despertar, empaquetar, vestirse, cambiar, dar de comer, fregar platos, tirar basura, salir a comprar, andar en bici, ducharse, cambiarse, comprar, comer, beber, abrigarse, empaquetar, dar de comer, fregar, inventariar, apagar, cambiar, conducir, comprar, conducir, abrir, mudar, mover y remover, dormir, empaquetar, mudar, cambiar, dar de comer, trabajar, comer, trabajar, dormir, limpiar, barrer, disculpar, trabajar, comer, arreglar, comer, dar de comer, cambiar, inventariar, comer, dormir, pagar, mudar, trabajar, cambiar, analizar y decidir, comer, pasear, pintar, sacar dinero, comer, dormir, trabajar, comer, regar, recolectar, barrer, colocar y recolocar, comer, dar de comer, dormir, limpiar, rascar, cocinar, comer, trabajar, dormir, rascar, recolocar, dar de comer, y así... días de puente largo, de vacaciones larguísimas que nos hemos tomado como todos los españoles...

Y sí, igual que cuando el 12 de octubre fue martes y todos los telediarios abrieron diciendo que "España está de puente", puente que casi nadie tenía realmente (yo sí), esta semana han dicho que "España está de puente hasta el 8 de diciembre", cuando muchos tenían trabajo el 7 (yo no, de hecho no trabajo en toda la semana, así que hablaríamos de acueducto: chuparos esa, telediarios). 

A cambio, paliza de mudar cosas en casa, dormir en el salón varios días por los arreglos en las habitaciones, recolocar muchas cosas, limpiar, y a la misma vez estar pendiente de una niña pequeña y por supuesto echar bastantes horas con el ordenador, no trabajando, sino preparando la documentación para mi próximo libro (donde "próximo" es igual a un libro que me estoy inventando yo y que nadie dice que jamás vaya a publicar, pero me divierto preparándolo), también haciendo gestiones varias en bancos o comprar en los súper o los chinos, y por supuesto teniendo tiempo para visitar algún pueblo cercano con 50 kilómetros de bici o pasear por el bonito Paseo de Jesús. Podría llamarlo trabajo pero no lo es, son vacaciones, una vorágine de vacaciones que al final están siendo un gran y necesario descanso, os lo recomiendo a estas alturas del año.

Mañana, justo mañana, a las 7 y pico de la mañana vendrá el llanto y crujir de dientes, pero hasta entonces, sí, ¡estamos de vacaciones!, así que a seguir moviéndonos...


06 diciembre, 2021

Viendo pelis de muertos

Entrada tétrica donde las haya, pero qué no es la vida sin la muerte, con la que todos cargamos como pesada mochila hasta que por fin nos la podemos quitar...

En fin, viendo películas antiguas, clásicos de los 90 que son las que vi de pequeño, cuyos actores mayores algunos, quizá muchos ya no están entre nosotros, incluso puede que los directores, e incluso algunos actores jóvenes que por desgracia se fueron pronto, y piensas... ¿sería igual ver E.T. sabiendo que Spielberg ya no existe? ¿Qué pasaría con Regreso al Futuro si sabemos que Marty y Doc ya no están entre nosotros?

No sé, al menos a mí me agrada, me reconforta saber que cuando veo una película de los 40, los 50, al menos el niño, la niña, el joven, uno de toda la película, sigue vivo, que al menos esa persona sirve como lazo, como nexo de unión entre toda esa generación, entre ese otro mundo de hace casi 100 años y el nuestro, aunque sea como nexo de unión arrugado y demente, pero tangible más allá de una lápida o una urna cineraria.

Pienso en algunos de esos momentos, como cuando vi Tiempos Modernos por primera vez, pensando que esa película era de antes del diluvio, y me enteré que Paulette Goddard había muerto sólo hace un puñado de años. Como cuando veías Lo que el Viento se Llevó, película de 1939 y sabías que Olivia de Havilland aún estaba entre nosotros, centenaria ella, como el Kirk Douglas, ambos desaparecidos el año pasado como últimos vestigios de un Hollywood que ya no existe y del que ningún ser vivo más allá de tortugas puede dar testimonio, ni siquiera un Mickey Rooney que hace un lustro aún podía ser el último representante de un cine de los "maravillosos años 20" siendo niño prodigio entonces.


 

Pero no es eso, no hay que irse tan lejos. Pienso en mis películas, en los James Bond que veía de pequeño, en Sean Connery, que ya no es igual sabiendo que no existe, y en todos mis ídolos hollywoodienses que nos van a dejar de aquí a 10-15 años, muchos de los cuales vi en películas hace ya 30 años, que eran unos señores/as maduros de 40-50 siendo ancianos muchos, la mayoría retirados. No, no se ve la película igual, y aprovecho ahora para ver cualquiera de Eastwood sabiendo que le quedan dos telediarios, o a Freemann, o a los antiguos Lansbury, Poitier o Eva Marie Saint, que incluso rodó con un Marlon Brando juvenil.

No, no me sabría igual como decía, ver a Michael J. Fox sin Christopher Lloyd, sabiendo que Doc ya no existe, ni ver El Padrino sin medio reparto, más allá de que el propio Padrino ya no existe, pero se entiende, como no sabe igual ver Los Santos Inocentes sin la mayoría de ellos, pese a que la presencia de Juan Diego sea suficiente para reconciliarnos con los que aún existen, como cuando aparece la Chaplin en algún viejo título y te das cuenta de que quizá ella misma te está enlazando con su Charlot padre, porque quizá los hijos son ese nexo de unión entre aquello y esto, y si no, pues lo serán los nietos, como algunos Gutiérrez Caba, como alguna Flores quizá.


 

Y sí, y pienso que quizá mejor ver las películas actuales, cuyos protagonistas siempre suelen estar, y estarán vivos bastante tiempo más, más allá de los ancianos de cada peli, que suelen ser pocos y que suelen estar atados a la ley de vida natural, y pienso en la música y en los que ven las sinfonías compuestas por fallecidos, pero no es igual, porque el intérprete ha de estar vivo, pero pienso en la música de los grupos y cantantes, muchos desaparecidos, y pasa igual: con los Beatles no hay problema porque viven dos, con los Rolling igual, aunque ya van desapareciendo también, pero así irá ocurriendo y nos costará también un poco escucharlos en unos 20 años y pensar que ya no son contemporáneos con nuestro tiempo, aunque lo fueron, y nosotros mismos seremos quizá un nexo de unión para explicarles a los nacidos en 2021 que a ese grupo antediluviano lo escuchábamos nosotros cuando sus integrantes o al menos uno, estaban vivos, que ya es decir.

Y divagaría todo lo que quisiera sobre este tema, porque la mayoría de nuestro ocio actual es música y cine, o series, pues somos seres audiovisuales, y sí, cada vez más, la mayoría de música o cine que se ha hecho, lo habrá sido por gente que ha desaparecido, ley de vida, y pensemos en un remoto 2100, en que habrá películas antiguas con más de 150 años, así, como si nada... Aún estamos creando, aún estamos inmersos en ese proceso de seguir conformando nuestra historia en ese sentido, pero no hay duda de que un tiempo así llegará, en el que ni los nietos de los creadores existan, y por tanto, la obra, haya perdido gran parte de su esencia, su contemporaneidad, como la perdieron tantas obras de pintores antiguos, para simplemente: pasar a ser eternas.

30 noviembre, 2021

La Escuela de Posgrado UGR, un récord negativo

Hace ya más de 10 años que terminé un máster en la Universidad de Granada, de cuya tesis de máster hablé hace un tiempo en esta bitácora al hilo de la tesis "perdida" de la política Cristina Cifuentes. El caso es que aunque pagué los precios públicos correspondientes al título, aún no lo tengo. ¿Dejadez? ¿Pasotismo? ¿Vale para algo?

Bueno, lo cierto es que en todo este tiempo no me ha servido para mucho y dudo que en el futuro lo haga, pero sí, tras abonar la carta de pago y preguntar alguna que otra vez (en ocasiones de forma presencial) por aquella época, siempre obtuve la misma respuesta: "aún no está el título, pregunta más adelante". Así, entre que el horario matutino de atención al público hacía imposible compaginarlo con el trabajo y que tampoco ponen muy fácil que una persona pueda recogértelo (hace falta incluso un poder notarial, ni que fuera la firma de una hipoteca), se han ido pasando los años y no he vuelto a pensar en recogerlo hasta hace unos días, en los que revisando unas cajas con papeles viejos me encontré dicha carta de pago y pensé: "¿llegué a pedir el título al final?, ¿lo tengo?, bueno, preguntaré por si acaso por mail".

Y así que les escribí planteándome si quizá ya se habrían deshecho de él por haber pasado mucho tiempo, o si quizá aún no lo habían expedido... a saber. Me contestaron muy rápido, sólo 2 días después, diciéndome que el título estaba en la Escuela Internacional de Posgrado de la UGR y que podía recogerlo en horario de 9 a 14h pidiendo cita previa online (enlace a la web).

Total, que para asegurarme dónde está dicha Escuela, me metí en Google, donde pude apreciar que han cambiado de sede (ahora están en Avenida de Madrid), y donde surgió el desencadenante de este post: la puntuación de 1 a 5 que tenían en Google era ¡un brutal 1,2!, es decir, lo que en una calificación de 0 a 10 sería un 0,5, vamos, ni poniendo el nombre solo, se puede sacar menos en un examen.


 

La vergüenza cayó de repente sobre mí, vergüenza ajena por una Universidad de Granada en la que ya no estudio, en la que ya no soy representante de estudiantes, en la que ya no trabajo, en la que ya no gestiono una Junior Empresa, en cuyos comedores ya no almuerzo, en la que ya no imparto cursos online y en la que ya no colaboro organizando algún evento, pese a que en el pasado fui estudiante, representante de estudiantes, trabajé de becario, formé una Junior Empresa, comí habitualmente en sus comedores, participé en sus competiciones, impartí cursos en el Centro de Enseñanzas Virtuales, organicé jornadas de comunicación, cursos o festivales, e incluso pegué carteles, por lo que la vergüenza también fue propia, por una Universidad en la que aparte de haber estado lustros relacionado con ella, también tengo buenos amigos, familiares y valorados conocidos.

Que sí, que la UGR no es la Escuela de Posgrado solamente, pues hablamos de una parte, pero de lo que parece ser una oveja negra, casi un "cáncer", pese a que miles de estudiantes de todo el mundo obtienen sus títulos en esta institución una vez acaban sus carreras y debía estar mejor valorada, lo dicho, una auténtica vergüenza.

Y si luego empezamos a leer las reseñas, se nos acaba cayendo cualquier opción de perdón, algunos ejemplos son estos, pero os animo a leerlas, son espectaculares, tanto las recientes de la actual Escuela, que son 67 reseñas, 64 de las cuales son con la mínima nota posible como los de la localización anterior, que son 128 reseñas, donde la nota es un 1,6, que sería un 1,5 sobre 10 más o menos. El hecho de que la nueva localización tenga peor nota que la antigua no indica sino que la cosa aún es susceptible de empeorar.

 

Empecemos por algunas reseñas que llamaría "normales", que son las más habituales: 

-"Hay decenas de números de teléfono, puedes ir llamando a los que quieras, de todos modos nadie contesta."

-"Espero que alguien tome alguna medida, porque el empleado público tiene unas obligaciones; y hay millones de personas formadas y trabajadoras, sin un empleo de calidad como el que estas personas no merecen."

-"Pésima o nula atención, ni intentes llamar por teléfono ya que no lo cogen, por correo no contestan y en persona hay colas enormes. Es difícil hacerlo peor."

 

-"Después de esperar un buen rato te atienden de mala gana y con prisas, la chica que me atendió a mí en concreto era muy mal educada y por supuesto no me solucionó nada."

-"Llevo días llamando a un montón de teléfonos muy bien facilitados en la web pero que no están operativos. ¿Cómo es posible? "

-"No puedo poner todo lo que pienso porque me denunciarían. Vaya funcionarios. Sin duda, de lo peor que tiene la UGR. No contestan a los teléfonos, ni a los correos. Te presentas allí para averiguar algo, y te tratan como si te estuvieran perdonando la vida, como si nada fuera con ellos. /.../ Si en vez de en un organismo público, estuvieran trabajando en una empresa privada, estarían en la calle la mitad de ellos hace mucho tiempo /.../ Os deberían echar a todos, desde el director hasta la que está en el registro. Deberían hacer una buena limpia de morralla y poner a gente que valga, que se interese por su trabajo, que tenga empatía y esté dispuesta a ganarse el pan de cada día."

-"Deben contratar la linea telefonica con otra compañia porque se ve que la actual va regular. O bien los telefonos son muy viejos y no suenan... alguna explicación tendrá. Poque por falta de lineas y numeros de telefono no es."

-"Atención desastrosa (NULA). Imposible el contacto telefónico, imposible conseguir respuesta a e-mails, imposible conseguir cita previa (página web siempre con problemas técnicos), imposible realizar gestiones online."

 

-"Imposible contactar teléfonicamente. Sólo atienden por cita. Trato desagradable del personal. La peor oficina de la UGR".

-"JAMÁS en 3 años llamando por diferentes incidencias y en diferentes tramos horarios he logrado que me cojan el teléfono"

-"Ni trabajan, ni tienen ganas de trabajar. Muy mala atención."

-"La eficiencia y competencias del personal muy baja, no tienen ganas de trabajar ni de ayudar a los alumnos"

-"¿Internacional? No hablan inglés ... "

-"Cuando entras ves a 5 personas sentadas con triple protección mampara, mascarilla, doble mesa y te preguntas qué están haciendo si solo estoy yo en la sala y no me atienden??."

-"Peor servicio de la historia de las universidades. Es una locura, tampoco entiendo como sea posible que todavia este asi."

 -"Si vais con dudas o con algún problema no les hagáis ni caso, porque van a intentar por todos los medios desalentarte para que te marches a casa aunque tu problema tenga solución"

-"No dominan los conocimientos necesarios para realizar su trabajo, son lentos, desorganizados y maleducados (supongo que, ante su propia incompetencia, es un buen recurso ignorar al estudiante o tratarlo con desprecio para que se vuelva por dónde ha venido)"

-"Saludas y preguntas con cortesía, pero siempre actúa como si no te viera, no te saluda, y cuando por fin tarda mucho tiempo en responderte, muestra una cara tan arrogante como si le debieras un millón de euros..."


 -"Xq no se puede evaluar a esta clase d funcionariado intocable, q no sabe hacer nada mas q amargar a los demas"

-"Es una vergüenza, llevo un mes intentando contactar con ellos y jamás he recibido respuesta, deberían ser sancionados"

-"Supongo que lo de trabajar no les gusta mucho."

-"Increíble preocupante y alarmantemente sobrenatural que llames 68 veces entre todos los teléfonos y no se dignen a coger el teléfono ni una vez. Ni una!"

-"El peor servicio de atención al cliente que he visto nunca, ni contestan al teléfono ni a los e-mails..."

-"La última vez que fui les enseñé 17 llamadas realizadas el día anterior y no respondieron a ninguna, y me comentaron que no tienen tiempo para ello (hay 4 personas y no tienen asignada a ninguna para atender llamadas telefónicas)."

-"Como les preguntes algo que no sepan, pues te contestarán a la defensiva como niños pequeños."

 

 

Y luego están las reseñas humorísticas, de gente que prefiere tomárselo a risa, porque de otro modo supongo que entrarían con un bazooka o lanzallamas acabando con todo a diestro y siniestro. Riámonos un rato, para no llorar:

-"Es más fácil contactar con espíritus que con Posgrado."

-"Me hace gracia imaginarme que tienen los teléfonos sonando apiñados en un despacho cerrado con un gran candado."

-"Si se pudieran poner estrellas negativas se llevaba -5, ya cuesta contactar pero luego es que ni hacen el mínimo esfuerzo por atender...

- "Son la oficina de Schrodinger"

-"Creo que no han debido encender el teléfono nunca."

-"Si quieres saber que es la auténtica mallafollá granaína, pásate por la Escuela de Postgrado de la UGR."

-"Punta de lanza de la burocracia kafkiana española, imposible realizar ningún trámite sin ver pasar tu vida ante tus ojos."

-"Me ha dado tiempo a terminar el máster y todavía no me han contestado ni una vez al teléfono..."

-"Voy a escribir una reseña aunque dudo que sean capaces de leerla, porque tiene pinta de que no saben manejar bien el ordenador."

-"Cuando un día hagan algo bien y a la primera habrá que darles una medalla al mérito. Se dedican a calentar la silla."

-"Si algún día cogen el teléfono habrá sido por ganar alguna apuesta"

 

 

Desde aquí invito a la Universidad de Granada a poner cartas en el asunto, pues no es normal un chorro de reseñas así. Probablemente es la institución peor valorada de la historia, incluyendo restaurantes de Tripadvisor donde ha debido morir de forma fulminante bastante gente intoxicada. Algo debe estar cociéndose ahí, y si no es culpa de los funcionarios ahí presentes, será otro problema, pero han de solucionarlo cuanto antes. Es la imagen de la UGR y de toda su actual y pasada comunidad educativa, sobre la que tamaña calificación también pende, como trabajadores, estudiantes o egresados, de una institución tan penosamente valorada.

En lo que a mí respecta, y ya no os molesto más, que con tanto comentario he alargado demasiado la cosa: una vez tomada nota de las reseñas pensé que era absurdo pedir una mañana en el trabajo o pedir entrar más tarde, porque seguramente no me atenderían o el título realmente no aparecería pese a indicarme que lo tenían, por lo que (iluso de mí) les pregunté por email si en Navidad (que estaré de vacaciones en Granada) trabajan, para aprovechar para recoger tras una década el título, pero me contestaron que no, así que poco a poco fui pensando que quizá nunca podré tener el título, o quizá sea un reto, quién sabe...

Os iré informando en futuras actualizaciones, continuará...




25 noviembre, 2021

De rankings frikis (¿parte 1?)

Hola niños, ¡Buenos días! (principio típico de programa televisivo de divulgación pero a la vez entretenimiento, nada más lejos de la realidad de mi botella, incluso puede que no lo estéis leyendo de día, o incluso que yo tampoco lo esté escribiendo por la mañana, pero no, sí que escribo estas letras a las 8:41 de la mañana y vosotros las leéis cuando os da la gana, eso por supuesto).

Por dónde iba, ah sí: pues eso niños, que hoy vamos a hacer rankings frikis, o quizá bizarros que se diría ahora (en mis tiempos mozos, bizarro significaba otra cosa que nadie entiende ahora salvo los 'Boomers' y pocos 'Millenials'), o incluso estúpidos e inútiles podríamos decir. A ver los que se me ocurren, a ver los que consigo razonar en condiciones, quizá demasiado superficialmente o quizá incluso con demasiada minuciosidad.

¿Alguna vez habéis pensado cuál es el mejor día de la semana? ¿El mejor número? ¿Quizá el mejor cubierto? ¿Puede que la mejor prenda de ropa? ¿El mejor medio de transporte? ¿Puede que el mejor mes del año, la mejor hora, el mejor minuto, el mejor día para cumplir años? Pues claro que sí, y yo también, y como este es mi sitio y yo soy el que lo escribo, aprovecharé para soltarlo, alguno de ellos. Quién sabe, quizá esto sea el principio de una de mis series de posts, larga larga en el tiempo, o quizá una serie individual, que a serie no llega si no son al menos dos, pero que tiene derecho a existir. Empezamos:



CUÁL ES EL MEJOR DÍA DE LA SEMANA

Este tipo de cosas se suelen hacer primero por descarte, quitando al principio la broza obvia para quedarnos con un conjunto más fácil de manejar, luego entrarían filias y fobias que nos permitirían quitar otras de forma más arbitraria y subjetiva, y finalmente llegaría el momento de razonar, de afinar, de cribar y finalmente pulir bien al ganador.


Se me ocurre primero descartar el lunes, por motivos obvios: vuelta al cole, primer día de trabajo, madrugón después de un par de días sin hacerlo... imposible. Descarto también el martes, por ser parecido, por no habernos acostumbrado aún al madrugón y porque la semana aún se va a hacer muy larga. Por un motivo pesimista descarto el domingo, porque aunque pueda empezar con fuerza, luego nos damos cuenta de que es el atardecer del fin de semana y su parte final es muy triste. Así, nos quedan miércoles-jueves-viernes-sábado. Una forma muy efectiva de eliminar alguno cuando queda un conjunto es enfrentarlos en eliminatorias, de modo que si tenemos suerte, estaremos enfrentando dos muy buenos y dos muy malos, y la final será por suerte obvia, probemos:  si enfrentamos a sábado contra viernes, tenemos la desventaja de que uno de los dos días no se suele trabajar y tampoco se madruga, que nos permite hacer lo que queramos, que nos da margen de 24 horas para ser nosotros mismos, estar con nuestra gente, hobbies, etc... no hay color, gana el sábado.  Si por el otro lado enfrentamos a miércoles y jueves, tampoco habrá color, porque el hecho de que "mañana es viernes" que tiene el jueves, es imbatible, y ojo, aunque el miércoles pueda ser muy de "actividades extra" u ocio, y ya esté lo suficientemente lejos de los madrugones sin costumbre de lunes y martes, el jueves también se pueden hacer esas actividades extra y aún quedaría un día de trabajo de margen para recuperarnos. Para colmo, algunos jueves, por serlo, engancharían con algún puente y harían un fin de semana largo, diferente. Sin duda, tenemos finalistas: Jueves y Sábado.  

Antes de seguir, me encantaría repasar la paradoja surgida, y es que el jueves ha sido finalista porque "mañana es viernes", pero el viernes ha quedado eliminado previamente. Con eso quiero decir que por la manera de hacerlo, lo que queríamos es obtener un ganador, pero es posible que el perdedor de la final no sea el que hubiera sido el 2º clasificado, por como hemos hecho los emparejamientos. A pesar de eso, podríamos luego enfrentarlos si queremos una clasificación detallada, pero no es el propósito de este post. Lo que sí diría es que no es tan obvio que viernes gana a jueves, porque la gran ventaja del jueves es moral, ya que aún podemos hacer muchas cosas como un día normal, pero tenemos el subidón de que mañana es el último. El viernes ya estamos muy relajados respecto a eso, y por otro lado lo que no hayamos hecho ya, no vamos a tener tiempo de hacerlo, así que diría que el jueves también vencería frente al viernes.

Total, que nos encontramos ante la gran final, y aquí no hay color: un día con menos trabajo que otro, con menos madrugón, con más actividades para hacer... Lo único es que nos cambia mucho la rutina, pero queremos hacerlo, y quizá ciertas cosas no se permiten un fin de semana, que sí podemos hacerlas entre semana, la parte burocrática de la vida, algunas compras, algunas obras, poder ir al médico, a muchos establecimientos que cierran en fin de semana, etc... Y para colmo, el "mañana" del jueves es mejor que el del sábado, porque lo que nos gusta es el camino hacia Ítaca, es lo divertido, y el jueves quedan 3 días de fin de semana, mientras que el sábado ya está atardeciendo también... Me cuesta decidirme, lo reconozco, pero ya tengo la decisión: apuesto por el viaje a Ítaca que es el jueves, por los puentes que genera el jueves, por su apelativo de "juernes", porque aún estamos haciendo vida, rutina, pero se da el pistoletazo de salida, y para colmo estamos justo en mitad de la semana, que eso da puntos, ni muy al principio ni muy al final, y queda tiempo para enmendar errores. Sí, definitivamente el mejor día es: el jueves.


CUÁL ES EL MEJOR CUBIERTO

Aquí, dada que es una herramienta, vayamos a la versatilidad, y eso nos haría plantear los posibles usos, que serían pinchar, cortar, albergar líquido, etc...  La cuchara no pincha, casi no corta y sí que puede albergar líquido; un cuchillo sí pincha y corta, pero nada de líquido; el tenedor pincha y corta en menor medida que el cuchillo, y apenas puede albergar líquido, pero algo. Siendo aún más frikis, habría que calificarlos de uno a 10.

Cuchillo carne: Cortar (10), Untar (6), Pinchar (5), Líquido (0)
Cuchillo untar: Cortar (7), Untar (10), Pinchar (2), Líquido (1)
Cuchara: Cortar (3), Untar (5), Pinchar (0), Líquido (10)
Tenedor: Cortar (3), Untar (2), Pinchar (10), Líquido (1)
Pala pescado: Cortar (3), Untar (8), Pinchar (0), Líquido (0)

Si sumamos los puntos (aunque no todas las tareas son tan frecuentes o importantes), ganaría el cuchillo de carne con 21 puntos, aunque podríamos pensar que la versatilidad de otros que al menos tienen un punto en todo sería mejor. Luego está el pensar si podemos hacer una comida completa con cualquiera de ellos, pero aunque los cuchillos corten, necesitan un apoyo para hacerlo, por lo que para tener uno solo la tarea se complica. En ese sentido, eliminaríamos todos los cuchillos, pero aunque queden cuchara y tenedor, a ver cómo te comes un filete con uno de ellos solo. ¿Comiendo con las manos? Vale, sí, bestia, pero hablamos de cubiertos, que ver comer a un Neandertal ya ha quedado atrás en el tiempo. Total, que entre tenedor y cuchara tenemos más o menos igualdad en cortar y untar (gana cuchara), en coger líquido arrasa la cuchara, y en pinchar ganaría el tenedor, pero es cierto que muchas de las cosas que se pinchan, también las podría coger la cuchara a su modo. En fin, definitivamente tenemos ganadora: la cuchara.



CUÁL ES EL MEJOR NÚMERO

Bueno, acotando tendríamos que definir el conjunto, que sería el de los números naturales sin el cero. Pero vamos, habrá amantes de los números complejos que dirán que el mejor es uno de ellos. A ver, primero tengamos en cuenta que es un conjunto infinito, y que probablemente cuestión de gustos nos dirá que algún primo extraño de características asombrosas es el mejor, pero aquí buscamos más, una versatilidad, una potencia en cuanto a que te toque ese número, a que la cuenta sea esa, etc...

Como me costaría explicarlo brevemente, elimino los mayores a 25 por pura fobia, porque en el fútbol no suele haberlos y porque la ratio más allá en una clase de colegio es una barbaridad. Además, son grandes y si te toca en ese lugar en una fila te tiras todo el día, y el día tampoco tiene siquiera tantas horas, etc, etc... Luego eliminaría el 1 y el 2 por ir demasiado pronto (el clavo que sobresale se suele llevar el martillazo), y porque si alguien nos sorprendiera dándoles la vuelta, sería los últimos. Elimino también el 13 por ser de mal augurio aquí. Además también quitamos alguno más por feo o matemáticamente inútil, como podría ser el 17. Y otros demasiado exactos que parece que se las dan de reyes del mambo y luego no valen tanto, como el 10 y el 20

Así, nos quedan 3-4-5-6-7-8-9-11-12-14-15-16-18-19-21-22-23-24-25, y sin mucho esfuerzo eliminamos también algunos insulsos como el 8, 14 o 19

Como a estas alturas me quedan 16 números, se me ocurre por tanto hacer eliminatorias, pero en grupos de 4. Pasará el primero de cada grupo y luego habrá una repesca con el resto.

Vamos con el grupo A: 3-7-15-22.  Podríamos comenzar con el simbolismo de cada uno. El 3 es la santísima trinidad, es el trébol, el tridente, el triunvirato, y se puede contar con pocos dedos. El 7 son los pecados capitales, puf, eliminado. El 15 es la niña bonita, se puede contar con manos y un pie, y está compuesto por dos factores primos. El 22 es mi número de nacimiento y mi casa, y el de la canción del Dúo Sacapuntas, no podría eliminarlo tan fácilmente.  Sí, entre 3-15-22, el primero está muy cerca del inicio, sería un bronce, que es coger medalla, y en caso de empezar a hacer algo, tendría la experiencia de lo hecho por 1 y 2, pero claro, si van a ser 100, ser el tercero probablemente no sea lo mejor. Depende de cuántos participen.

grupo B: 4-9-16-23. En el simbolismo, 4 es par, se cuenta con una mano y son dos parejas, como si fueran cartas, un póker, los cuatro jinetes del apocalipsis, no sé, demasiado perfecto, eliminado. El 9 es un sobresaliente, se puede contar con una mano y es también algo perfecto, un cuadrado perfecto, como el 4 y el 16 curiosamente en este grupo. Al 16 le pasa igual, pero rivalizando con el 4 o el 9 tiene las de perder, incluso tiene dos 4 dentro, no sé, muy repetitivo, eliminado. El 23 lo es por Jordan, pero no me parece suficiente, eliminado.

grupo C: 5-11-18-24.  De nuevo el 5 sería contarlo con una mano, y sería la mitad de 10. Es impar, eso ayuda, no es tan perfecto. El 11 ya es incontable con una mano, demasiado inexacto, como un 10 erróneo, eliminado. El 18 es la mayoría de edad, pero dado que eso podría cambiar, eliminado. El 24 sería insulso al lado de ellos, demasiado al final de la lista, eliminado.

grupo D: 6-12-21-25. Tenemos un número y su doble por primera vez, 2*3 frente a 2*3*2. El 12 me gusta, era mi número futbolístico, te permite ser el primer suplente, el que cambia del todo el partido y te lleva a la victoria. Es un 4*3 también, no está lejos ni cerca del final. El 6 ya decimos que es contable con una mano y un dedito, es fiable y versátil. El 21 se va un poco, lejano y difícil de estimar, eliminado. El 25 es un cuarto de algo, es versátil en ese sentido y un cuadrado perfecto.



Bien, dado que al final no ha habido clasificados sino eliminados, eliminemos los eliminados, y nos quedan 3-4-5-6-9-12-15-16-22-25. 10 números solo, tarea aún ardua, y como me estoy pasando de espacio y probablemente de tiempo (son las 9:41 y por tanto llevo una hora escribiendo, con alguna pequeña interrupción), lo dejamos de momento aquí, manteniendo la emoción y la incertidumbre hasta el próximo capítulo, incluso la incerteza de saber si habrá un próximo capítulo, de si incluso no seré tan endiabladamente cruel de dejarlo todo aquí, sin final, inédito e indeterminado, sin que podáis saber cuál de esos 10 números es el mejor, quizá en otra ocasión...