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06 julio, 2026

Ojalá pase antes, que tengo una edad muy mala

"Niño, ve publicando todo lo que tengas pendiente que tengo ya una edad muy mala"

La frase me la dijo un hombre ya en los 70 que ve que empieza a haber más promesas en el futuro que él no verá que en el poco presente que le va quedando, y sí, nos da que pensar, que lleva toda la razón, que sabe que ya va a haber cosas que se perderá, quiera o no... 

 ¿Cuánto no hubiera dado el físico del XVI por seguir vivo para ver los avances del siglo XX?

¿Cuánto no habría dado la tatarabuela analfabeta por ver a su nieta yendo a la Universidad?

¿Cuánto no habría dado el aficionado del Rayito por verlo jugar en Europa?

¿Cuánto no habría dado el chef del XIX por ver su receta retocada y convertida en un plato mundialmente famoso en el XXI?

¿Cuánto no habría dado el pintor fallecido en la miseria por ver su obra en la mejor pinacoteca del mundo?

¿Cuánto no habría dado el médico del XXI por ver curado completamente el cáncer en el XXII?

¿Cuánto no habría dado el aficionado a la historia por ver aclaradas todas sus dudas de entonces un siglo después?

¿Cuánto no daría cualquiera del mundo actual por vivir 5 ó 10 años más y llegar a ver todos los exagerados hitos tecnólogicos habidos entonces?

 

Y es que la vida dura lo que dura, y nos deja disfrutar de este mundo humano menos de lo que querríamos, pues pasa despacito y cuando llegas a donde Caronte ya no hay más que mirar atrás, pero el adelante se nubla del todo, un futuro en el que estarán muchos pero donde tú y la mayoría pasada ya nunca podréis contemplar sus maravillas.

Al final es una especie de espada de Damocles que va cayendo poco a poco, y que te dice a las claras que no vas a poder ver nada a partir de ahí, que no vas a llegar a deleitarte con avances, mejoras y hechos que son ya cercanos en el tiempo pero que sólo las generaciones siguientes podrán vivir, y sí, siempre hay gente con "una edad muy mala" a los que querríamos dar el mayor don de su vida, el tiempo, alargárselo un poquillo más para ver quién sabe qué, el nacimiento de un nieto, la desaparición de un régimen totalitario, el triunfo de su equipo favorito, el engrandecimiento de su pueblo o ciudad, la fama familiar, el éxito empresarial, un simple eclipse solar o el siguiente paso del cometa Halley. ¿Quiénes somos nosotros para negarles eso? Pues nadie, simples marionetas más esperando nuestra "edad muy mala", que para colmo ni siquiera está escrita.


 

 Y sí, es una verdadera lástima que no haya manera de teletransportarse más adelante, de reservar, no sé, los 5 últimos años de tu vida no dependiente a visitar el futuro quedándose ahí para siempre, como viviendo a trocitos, como si tú a los 70 años de hoy y sabiendo que te quedan 5 años buenos, decidieses vivir esos cinco años en cinco momentos temporales, a ver qué pasa, en 2040, 2070, 2150, 2250 y 2500... y ahí fueses puesto, ni más ni menos. Tendría su gracia, una especie de super-vacaciones de jubilación (ojo, que en 2070 los 71 te pillarían en edad de trabajar seguro, así que a tomar un pico y una pala) simplemente para ver si se cumplió todo lo que anhelabas poder ver y sabías que era imposible. 

-Ver en 2040 si finalmente tus nietos te hicieron bisabuelo.

-Ver en 2070 si tus novelas habían por fin tenido éxito

-Ver en 2150 si el Teruel había jugado por fin la Liga de Campeones

-Ver en 2250 si la especie humana era por fin inmortal

-Ver en 2500 si no habíamos mandado el propio planeta al infierno... 

 

Mientras tanto, y si tienes una edad muy mala ya, anima a todo el mundo que tenga algo que decir a decirlo ya de una vez, a no callárselo, porque si lo hacen, ¡cuánta gente no se quedará sin ver o sin saber tantas cosas!  Ley de vida, ojalá pase antes, y si no, ya nos lo contarán en el cielo cuando lleguen...

10 mayo, 2026

La perduración de lo que escribimos

Escuchaba hace unos días respecto de una nueva película documental en la que aparece Manuel Vicent (escritor y articulista nacido unos días después que mi madre, y meses antes de la Guerra Civil española; creo que el documental se llama "Mañana seré feliz"), que él opinaba que al final lo que escribes se pudre y no queda nada, lo único que perdura es el personaje y no la persona, y no merece la pena el esfuerzo que hay que hacer para ser un personaje.

Y sí, analizándolo un poco estoy completamente de acuerdo, aunque sea un poco duro pensar que toda esa vanidad de nosotros los escritores, plasmada en un puñado más o menos grande de libros publicados que se pueden apilar y llegar a servirnos como taburete para alcanzar un estante o incluso para llegar a la estratosfera (en el caso de Pérez Reverte y otros), no va a ser en otro puñado de años o de décadas o incluso centurias más que polvo sideral, una anécdota olvidada, un hecho irrelevante. En mi caso es igual pero siguiendo un proceso más rápido, ya que aún no he vendido ni un millar de ellos. Nadie me va a recordar poco después de dejar este mundo cruel, pese a que haya dejado algún libro a mis espaldas o un blog con décadas de vida y cantidad de botellas echadas al mar. Alguien las recogerá seguro, y piensa uno que ahí, alguien dentro de 600 años me leerá y dirá "es verdad, qué razón tenía", o "qué chiflado", y eso me mantendría vivo de algún modo pese a que ni las malvas criadas ni sus descendientes existan ya, pero no... 

Demasiada arrogancia ahí, porque no, no quedará nada, y como bien dice Vicent, quizá el personaje sí perviva, un personaje bien hecho, bien notorio, bien anecdótico que nadie dejara pasar y que se grabara en el imaginario popular, ya fuera a modo de dicho o refrán, o como palabra "millenial" que trasciende a otras generaciones.



Pues eso, que yo simplemente quiero disfrutar todo esto mientras estoy, me da igual aunque dé un vértigo tremendo pensar en perdurar o no, pues yo no voy a disfrutar esa durabilidad, y como mucho la podrán disfrutar hijos y nietos, quién sabe. No creo que nadie que esté vivo justo ahora, en su sano juicio, tenga pensado seguir existiendo aunque sea en la memoria popular más allá del año 2200, por eso, démosle a todos estos escritos la importancia que tienen, porque sí, ya llegará su momento, y como tantas y todas las cosas: acabarán también podridos en la nada.

 

Por Cierto: Para otra vez me guardo una frase de Vicent que leo en esta entrevista en El País, y con la que me siento muy identificado: "Al no creer en nada, creo en todo. Pienso igual que cuando tenía 18 años. Nunca he cambiado de bando, pero es porque nunca he tenido bando, lo cual facilita mucho las cosas. Sólo soy un demócrata"

 

11 septiembre, 2025

La última generación que piensa que las raíces importan

"Yo soy de la última generación que piensa que esto (conocer las historias y recuerdos de los antepasados) es importante".

 

La frase encierra mucho más de lo que parece, pero en definitiva es el resumen de lo que ocurre en el mundo actual, que ha pasado en unas cuantas décadas de un régimen a otro, como si del paso del "Antiguo Régimen" al nuevo se tratase, como un cambio de ciclo total, como si se hubiera cerrado completamente un volumen para empezarse a escribir otro, como si lo anterior fuera de Marte y lo siguiente de Venus, dándose lugar a una sociedad completamente diferente, heredera del anterior porque al final muchos objetos y personas todavía permanecen, pero a la que no conoce ni la madre que lo parió, habiéndose evolucionado en medio siglo lo mismo que en los anteriores cinco siglos, que es una barbaridad, pero que muchos se atreverían a asegurar sin temor a discrepancias. Así, tantas cosas que se daban por supuestas en nuestra antigua forma de pensar, en nuestros valores, en nuestra idiosincrasia, ahora están totalmente obsoletas y sólo aparecen en las películas antiguas...

En este caso la frase es de un descendiente de emigrantes españoles a Hawai, cuyo periplo tuvo lugar a primeros del siglo XX, y que ve con alegría cómo muchos de ellos siguen queriendo a la madre patria aunque ya hayan nacido en los EEUU y se hayan educado en inglés, idioma con el que sueñan. 

El trasfondo es que ve cómo las siguientes generaciones ya no hacen ningún caso a esas historias de aquellos bisabuelos y tatarabuelos que les son muy lejanos, ni a las fotos, ni a los objetos de recuerdo que les legaron. Parece que los jóvenes ya piensan en otras cosas, y no les interesa saber si el abuelo de su padre trabajó en tal o cuál cosa para sacar adelante a su familia, o en si su bisabuelo emigro a su país desde otro muy lejano. Es ley de vida, esa lejanía es cada vez mayor porque cada generación va dividiendo por dos todo ese recuerdo, que acaba por quedar totalmente desdibujado con el paso del tiempo.

Al final, todo ello es consecuencia de la enorme pérdida de valores agigantada en estos últimos años por la pérdida también de la identidad religiosa (que, ojo, sólo nos está pasando a "nosotros", no a las demás religiones, mucho más radicales y alienadoras en mi opinión, lo que deja al individuo menos resquicio o libertad para salirse del redil). A "nosotros", como decía, nos ha dejado de importar lo que quedó atrás, viejo, cadudo y reaccionario, pese a que nosotros sólo somos un eslabón más de la cadena, y ya nuestros padres y abuelos fueron unos "nosotros", jóvenes y revolucionarios, que eso no quiere decir que haya que romper con todo el pasado.

 

 

En el fondo me entristece, porque significa el fin de un mundo en el que tantos lucharon tanto, siglos y siglos de personas como nosotros, que desembocaron en lo que ahora somos, y en los que pensamos como si fueran alienígenas sin seso, sin capacidad de discernimiento o coherencia, sin idea alguna, pese a que si en su momento hubiese habido posibilidad de ir a la Universidad, todos habrían ido como ahora pasa, y al revés: si nuestro mundo aún no hubiera cambiado hasta 2100 por decir algo, ahí estaríamos todos metidos en el campo como jornaleros, no lo dudéis, no sois nada especial, no valéis más por descender de un privilegiado sistema, sólo la casualidad os hace creer mejores, nada más.

Y luego, es curioso que cuando la gente se interesa un poco por la genealogía reciente y empieza a investigar sobre su familia, la mayoría se impresiona de lo que consigue y empieza a amar un poco más esas raíces, su propia historia, esa historia que sólo te pueden contar los de tu sangre, como se podría decir, tu verdadera historia; frente a la "historia oficial real" que cuentan los libros a su antojo sin tener en cuenta a las personas, nunca se las tiene en cuenta...

En fin, y sin más remedio ni consuelo, mi generación y la de ese señor sexagenario van a ser, efectivamente las últimas que piensan que las raíces importan, a las que levemente les puede interesa una antigua historia familiar del siglo pasado, así que simplemente dejemos apagarse ese Antiguo Régimen y seamos testigos del cambio y demos la bienvenida al nuevo, que siempre nos parecerá peor, incluso aterrador, pero saquemos la parte buena: habremos sido testigos privilegiados del mayor cambio en la historia de la humanidad, ése que tuvo lugar en esos 50 años que pasaron desde 1990 a 2040 aproximadamente, y en cuyo proceso el propio planeta Tierra y los seres de dos patas que en él habitan acabaron siendo unos completos desconocidos.

 

10 julio, 2025

Mejor dictadura confiable que democracia manipulada

"A veces es preferible una dictadura que funcione como esperamos, que una falsa democracia que realmente no funciona como tal y donde nada es como esperamos que fuese".

 

Y no, aquí no se defiende una dictadura ni mucho menos, sino nuestro derecho a tener un sistema de gobierno sin sorpresas, en el que las cosas funcionan como se espera, no sabemos si siendo justas o no, si siendo humanas, leales, honestas o lo que sea, o todo lo contrario, pero funcionando como canónicamente han de funcionar.

Frente a esas dictaduras donde está claro que el poder lo tiene uno y luego se lo dará a otro a dedo (insisto en que nos puede gustar o no), tenemos ahora unas falsas democracias donde se supone que el poder lo tiene el pueblo que con su decisión en las urnas puede elegir su futuro, cuando lo que realmente está pasando es que todo ese poder de las votaciones se les está robando, ya que son manipuladas de una forma burda y simplona, sin que nadie pueda hacer nada porque el mismo sistema de recuento es opaco.

Así, resulta que algunos partidos se las dan de demócratas porque tienen elecciones primarias, de modo que no funcionan con una unción a dedo hecha por el líder supremo; pero finalmente se produce de igual forma, ya que el líder supremo elige a su sucesor, que se presenta a unas primarias que los fontaneros/cloaqueros/lavanderos amañan a gusto para que así salga, y todos contentos, charos y cuñados, porque el sistema democrático funciona. Si hacen eso en su partido, qué no harán en ayuntamientos, diputaciones, comunidades autónomas, senado, congreso, etc...

Y sí, cada vez que un español dice "a veces es preferible una dictadura" Dios mata un gatito, y a la misma vez eso significa que nuestro sistema democrático es más débil y se resquebraja, y éso es precisamente lo que produce ese tipo de comentarios que nunca existirían si de verdad todo funcionara bien. 

 

08 febrero, 2025

El orgulloso opositor amañado

"Si para conseguir tu puesto de funcionario (policía, administrativo, maestro, prisiones, bomberos, médicos, abogados, inspectores, trabajador social, etc.) participaste en una oposición amañada, mejor que dejes de sacar pecho orgulloso/a porque « te lo mereces » y seas algo más discreto/a"

 

Poco más que añadir, pues son tantas las personas que ejercen un puesto funcionarial pagado por nuestro club (el país, el Estado, todos) que han aprobado las oposiciones gracias a un chivatazo, a un dedazo, a un amaño, a un nepotismo, a la casualidad o a la causalidad, que si se pusieran en fila rodearían la muralla china (por supuesto son más las que no, por suerte).

Muchas de ellas son discretas y no van todo el rato alardeando de su estatus, porque saben que hay por qué que callar, pero otras van de dignas y de merecedoras, y no les importa exprimir al 100% el sistema de bajas, moscosos, días de libre disposición, asuntos propios, permisos retribuidos, bajas por enfermedad de dudoso curso o tomarse cafés y cafés (ya sabemos la fama que tienen). Al menos, ya que os lo han "facilitado" os lo podríais currar un poco. Total, que lástima que sea imposible investigar cada caso y fulminar tanto tráfico de influencias y tantas cloacas, pero el sistema es el que es y protege muy bien a sus acólitos. Mientras tanto, al resto les quedará todavía el recurso de estudiar y estudiar, si es que hay suerte y suena la flauta de las oposiciones totalmente limpias, que como los tréboles de cuatro hojas, a veces nacen.


 

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PC: 8 días sin fumar. Plancha de 42 segundos (seguimos estancados)

 

Categoría del Post: Citas Lapidarias

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17 septiembre, 2024

Configurando los acompañantes de la próxima vida

"En la próxima vida, ¿quieren estar juntos o prefieren no volver a encontrarse?" (La Inmortalidad, de Milan Kundera)

Retomo hoy esto de las citas lapidarias para hacer una reflexión sobre esta que leí hace ahora unos 20 años, y que me parece bastante sugerente. 

En el libro de Kundera se hablaba de los matrimonios, claro, de los matrimonios felices, por supuesto, porque...  ¿qué probabilidad hay de que al hacerle esta pregunta a un matrimonio infeliz o incluso indiferente, te contesten ambos que sí prefieren encontrarse en otra vida?, ¿cero?, ¿cero coma uno? ¡Pues estará el número de reencarnaciones alto como para desaprovechar una segunda vida en semejante matrimonio de hastío!

Total, que ya nos iríamos a los matrimonios felices, e incluso a los felicísimos, ¿les gustaría volver a estar juntos? Bueno, pues primero habrá que descontar a los comodones, a los "zona de confort" y a los "virgencita que me quede como estoy", que esos (ojo, y con todos los honores y mis reverencias) aprovecharían lo "bueno conocido" para no complicarse y repetir una y otra vez con esa persona, y ya digo, chapeau por ellos. Y claro, también estarían los aventureros y los amantes del riesgo, porque, ¿y si en la siguiente vida sale peor? Pero... ¿y de cuántas futuras posibles vidas estamos hablando? ¿Si el número final es de 2 ó 3, aceptarían cambiar jugándose un error? Supongo que si el número es muy alto el riesgo es menor, pero es que en ese caso una vida se puede hacer muuuuy larga. ¿Y si en 100 reencarnaciones nunca das con una felicidad como la que ahora tienes?

Y claro, a esto que llamamos matrimonio se le puede asemejar cualquier otra cosa:

    -¿Preferirías encontrarte con el mismo trabajo?

    -¿Preferirías encontrarte con la misma historia clínica?

    -¿Preferirías ser del mismo equipo de fútbol?

    -¿Preferirías tener los mismos padres y hermanos, familia en general?

    -¿Preferirías nacer en el mismo pueblo, ciudad, país?

    -¿Preferirías tener ese cuerpo?

    -¿Preferirías tener esos gustos?

    -¿Preferirías tener esas habilidades innatas?

    -¿Preferirías tener los mismos amigos?

    -¿Preferirías ya para terminar, tener ese código genético, que lo es todo y a todo lo reduciría?

    -Etcétera...

 

Y claro, hay cosas que son para toda la vida, y si yo he tenido buena salud, no creo que cambiara en absoluto, pero no me importaría tener otros gustos, aunque quizá sí me gustaría repetir pueblo, por aquello de las raíces. Y en cuanto a habilidades innatas... pues siempre estaría bien probar otras, aunque podría perder las que tengo, e igual con la familia. Sin embargo, el trabajo claro que podría cambiarlo, y el cuerpo... pues igual, estaría bien probar otro, claro que sí, a este ciclo de vidas hemos llegado a jugar, a participar y a equivocarnos, si no, ¡qué sentido tiene la eternidad! 


 

Pero volvamos al tema... lapidario... ¿Quieres o no encontrarte a la misma pareja? ¿Estaría bien probar por ahí cosas nuevas? Pues ya digo, a los que les ha ido mal está claro, con eso y con el cuerpo, habilidades, gustos, historia clínica, trabajo, es normal... Y es que este tipo de preguntas filosóficas son de ricos, de gente con salud, con familia, con buen pueblo, con habilidades... a los que no les importa mantener las mismas claro, y los que saben que los que no tienen esa suerte sí querrán cambiar casi sin mirar.

En fin, aquí no hay conclusiones pues cada uno que tome las que su conciencia le dicte. Lo que está claro es que ninguno sabemos si habrá otra próxima vida, por lo que aunque en una vida se pueden vivir varias, conviene hacer la mejor elección posible, y si no la has hecho y vives un infierno, cambia, que el cambio en tu caso no creo que sea a peor; y si crees que más o menos has acertado, sigue como si nada y no te cargues lo construido; y si consideras un acierto de la leche, aférrate con todas tus fuerzas, porque tú sí tienes algo gordo que perder, y mientras tanto, quién sabe qué nos deparará la próxima vida, y hasta entonces, sigamos coleccionando esta.



PC (Por cierto): Para no olvidar una cita lapidaria personal, la pongo directamente aquí, sin tener que ver con este artículo, refiriéndose más bien al Turismo o a los Viajes. Es de hace más de 20 años, y la vida sigue desde entonces: 

"Mira si me gustará viajar... yo sería capaz de quedarme aquí mismo el resto que me queda de vida"

12 julio, 2024

Abandonando lo que nos sobra sin arrepentimiento

"Hay muchas cosas que abandonaríamos si no temiésemos que otros pudiesen recogerlas"

 

Hace bastante tiempo que no lanzo una de esas citas lapidarias por aquí, y en plena canícula qué mejor que darle un poco al coco y pensar. Esta vez el autor parece debió ser Oscar Wilde (no recuerdo exactamente si de El Retrato de Dorian Gray o la Importancia de Llamarse Ernesto o cualquier otra, pues la frase la apunté hace ya veinte años.

El caso es que así somos un poco los humanos, un perro del hortelano que ni come ni deja comer, en muchos sentidos; incapaces de dejar de aferrarnos a las cosas o a las personas, de soltar el cabo del barco o del perro, por si acaso alguien las recoge y eso nos hace sentirnos celosos. ¿No son esos celos sino la demostración de que realmente queremos a esas cosas o a esas personas, o quizá lo que representan son nuestra mezquindad y egoísmo que no nos permite aceptar que otras personas disfruten de ellos?

Si no es para mí, que no sea para nadie... y eso es lo que muchos piensan cuando terminan una relación sentimental, o cuando tienen que tirar los muebles viejos o deshacerse de ropa o libros... Incapaces, incapaces de pensar que hay otras vidas felices más allá de nosotros, que podemos mejorar la vida de otros, o que incluso otros pueden sentirse realizados o desarrollar perfectamente su función más allá de nuestra mente obtusa.


 

Pues bien, la frase no encierra sólo eso, sino que va más allá, pensando que realmente sí que da la impresión de que podríamos abandonar muchas cosas, de que querríamos abandonarlas; cosas que nadie a priori pensaría que nos cansan y aburren, que las odiamos, pero que sin que fuéramos capaces de reconocer el hecho ni ante un juez que se dispone a condenarnos de por vida.

¿Significa eso que no las queremos? No del todo, nuestras son y así lo consideramos, y por ello no queremos que sean para nadie, pero nos hemos cansado de ellas, claro está. Y así, aguantamos y aguantamos esa pesada carga durante años, sin que seamos capaces de desprendernos del todo de cada una de ellas y volar, y sentirnos por fin ligeros. ¡Qué suerte tienen los que son capaces de abandonar todo su peso superfluo sin arrepentimiento, sin rencor hacia sí mismos por dejarlo escapar, sin envidiar al que las ha recogido...!

Hoy, yo querría abandonar un par de libretas viejas con viejos apuntes, pero no querría que nadie las leyera, así que las quemaré; un album de cromos, una raqueta, una televisión y unos viejos juguetes; un coche, una bici, una vecina amargada, todos ellos los abandonaría ya y justo ahora, pero no quiero que nadie se los quede, porque perderían parte de mi esencia, y egoístamente: no, así, soy, así somos, unos Diógenes sentimentales sin remedio alguno.

Y mientras se nos pasa o nos curamos del espanto, os lo aconsejo de vez en cuando, no "abandonéis" cosas o personas, "donadlas", porque entonces en cierta manera sabemos que sus nuevos cuidadores las tratarán bien, y nunca permitirán que pierdan nuestra esencia, que quedará para siempre en la memoria.




16 febrero, 2022

Hace 40 años era la prehistoria

"Han pasado los mismos años desde 1980 hasta hoy, que desde el año 1000 al 1700".

A ver si soy capaz de explicarlo con sencillez: la diferencia entre la vida de un individuo de cierta edad en 1980 y la que tiene hoy día un individuo de la misma edad, es la misma que entre dos individuos de la Edad Media o Edad Moderna.

Podemos matizar muchas cosas, pero en tipo de vida, vida diaria, vida familiar, tipos de trabajo, religión, mentalidad, herramientas utilizadas, posibilidades de comunicación, de transporte o de salud, podríamos hacer comparaciones y más o menos por ahí iría la cosa. Lógicamente los periodos que he cogido son arbitrarios, por lo que podíamos modificarlos a nuestro gusto para ser más precisos, pero no he andado muy desencaminado.

 De hecho, se podría decir que nunca ha estado tan lejano el "hace 40 años" que hoy en día, pues por ejemplo entre 1600 y 1640 había muy pocas diferencias reales en cuanto a todos esos aspectos antes mencionados, y era bastante sencillo por tanto, aprender saber lo mismo que aprendieron tus padres o abuelos, y que eso mismo fuera aplicable al 99% en toda tu vida futura, sin tener que aprender mucho más. El conocimiento apenas cambiaba, la mentalidad, las herramientas, los transportes, los trabajos, los avances en salud... prácticamente eran los mismos, pero... ¡Y entre 1980 y 2022?  Pues prácticamente podríamos decir que a todos los efectos, 1980 era la prehistoria.

Que sí, que nos puede parecer absurdo o hasta maquiavélico oír a un adolescente pensar que en 1980 poco más que andábamos con taparrabos, pero es que es así, el cambio es tan exageradamente brutal que es la sensación que les da, y no andan desencaminados.

De hecho, a la hora de establecer comparaciones, casi diría que para los que vivían ya en 1940 en un pueblo, que cada vez quedan menos, el mundo ha podido cambiar en estos 80 años más que en los primeros 1750 años después de Cristo, una barbaridad que parece, pero que nuevamente no parece desencaminada.

Claro, las estructuras mentales innatas de los seres humanos no han cambiado, la genética es casi igual, y nos enfrentamos a semejante mundo cambiante con las mismas herramientas que nuestros antepasados a ese "mundo estable". Una década ahora son como medio siglo de antes, y los viejos que antes se quedaban un poco atrás respecto a los adolescentes, somos ahora nosotros los de treinta respecto a los mismos adolescentes de ahora. Da vértigo y hace enloquecer.

Por ilustrar un poco, yo he notado cambios brutales desde los 90, como el total establecimiento del divorcio, los matrimonios homosexuales, la adopción, los móviles, los smartphones, los dispositivos inteligentes, internet, las autovías por todos lados, medicina nuclear, clonación, ingeniería genética, familias monoparentales, enorme avance del laicismo, cambios en los mapas, robótica, etc... Y sólo hablamos de 30 años. Ojo, y esto parece que cada vez se acelera más y nos da vértigo, mucho vértigo a los viejos de casi cuarenta años que quedamos... ¿A dónde vamos a parar? Pues nosotros al hoyo y el vivo al bollo, pero en el siglo XXII veremos tantos cambios y tan rápidos que el ser humano simplemente se verá superado por ellos, sin capacidad para responder a tanto estímulo, a tanta velocidad, y simplemente se dejarán llevar en su nostalgia por algo que sólo conocen de oídas, aquel mundo analógico y maravilloso de finales del siglo XX, cuando aún éramos inocentes, cuando todavía, vivíamos en la prehistoria...

13 septiembre, 2018

Si no aporta nada, llévatelo a la tumba

"Si crees que revelar ese secreto tuyo que guardas desde siempre, no va a aportar nada positivo a tu vida ni a la de los demás o al mundo, ni por el mero hecho de revelarlo, te doy un consejo: llévatelo a la tumba".

Esto entraría dentro de esta categoría de frases lapidarias y en realidad sería un consejo lapidario, para muchas personas, tomando como ejemplo el de muchas otras que revelaron algún secreto absurdamente, con la excusa de "salir del armario", en el sentido que sea, acabando por sufrir mucho más ante la revelación, y por hacer insoportable su vida o dificultarla aún más.



Un ejemplo sería el de un homosexual en ciertos países o épocas donde eran o son perseguidos hasta la muerte. ¿Qué sentido alguno tendría "salir del armario" en sus casos? ¿Para morir después como mártir? Si es así, y eso aporta algo en su vida (o muerte), pues adelante, pero en cualquier otro caso, no tiene sentido esa catarsis inexistente: lleváoslo a la tumba.

Otro ejemplo sería el de ese muchacho pedófilo y zoófilo, que sabe que jamás va a maltratar nunca a un niño o niña, ni a un animal, pero que no puede evitar sentirse atraído sexualmente por ellos, porque simplemente va con él. Teniendo en cuenta eso, ¿qué sentido tiene "salir del armario" y declararlo públicamente, o decírselo a su esposa, para luego acabar siendo dejado por ésta o vilipendiado por sus conciudadanos. ¿Aportaría algo? ¿Realmente la liberación sería tan grande como para merecer la pena ese sufrimiento? Llévatelo a la tumba.

Podríamos seguir con ese chaval que tiene un Síndrome del Espectro Autista, del que casi nadie se ha dado cuenta (más allá de un "es un tipo raro"), pero que ha decidio "salir del armario" y contarlo en su trabajo. ¿Tendría algún sentido esa "liberación" para luego acabar perdiendo su puesto de trabajo ante la incomprensión o el temor de su jefe y el  departamento de Recursos Humanos? ¿Aportaría algo más en su vida? ¿Obtendría mejoras por ello o un mejor trato adaptado a sus necesidades? Si no, que se lo lleve a la tumba.

Y así con muchos casos más, que ya digo que no merecerían la pena revelar (otra cosa es que con ello sí consiguiéramos una vida mejor, sin remordimientos, tranquila o más sincera), como aquel exconvicto totalmente rehabilitado que se lo cuenta a sus nuevos amigos 30 años después de la condena, como el futbolista que declara ser gay sin que nadie lo hubiera sospechado o le importara, la chica que confiesa en su Facultad que hace 6 años era un chico, el arrepentido administrativo que una vez hizo la vista gorda para que su sobrina consiguiera un trabajo, el marido al que tras 30 años han dejado de gustarle las lentejas de su mujer, el votante de la Falange Española de las JONS, el anciano que recuerda haber estado enamorado de su cuñada y besarla sólo una vez hace 50 años, etc, etc...



Todo eso al final son situaciones con las que uno carga tantos y tantos años, que quizá le atormentan, decisiones, arrepentimientos, gustos extraños que sorprenderían a los demás, actos impropios de su estatus actual y que jamás volverían a cometer, realidades del propio ser pasadas; a todos nos atormenta algo así, por insignificante que parezca, pero es lo que digo: si no aporta nada positivo a nuestra vida o a la de los demás, si sólo va a sembrar el mal, la discordia, la desconfianza, la pena, la burla, la tristeza, la ira o quién sabe qué tempestades más: lleváoslo a la tumba, no merece la pena, la vida no debería perder su sentido ante estas salidas del armario, pero podría dejar de ser tan bonita como hasta ahora, así que si pensáis que no sirve para nada; lleváoslo con vosotros, en estos casos, no actuar es la mejor decisión.

Por mi parte, os emplazo también al mismo lugar, allí entonces, quizá todos nos revelaremos todos aquellos secretos, y entonces la Caja de Pandora y la Caja de los Truenos podrían sonar más fuerte que nunca, o quizá no, y entonces, tras toda esa catarsis colectiva en la que todos saquemos a la luz aquello que guardamos, este maldito Universo acabe por fin siendo un mejor lugar para vivir.

05 marzo, 2018

Mientras los abuelos se manifiestan, los hijos callamos

"Se manifiestan cientos de miles de jubilados por las pensiones, cuando los que deberían estar ahí son sus hijos, que ni las catarán..."

Esta frase, con más o menos exactitud es la que muchos hemos pronunciado estos días, mientras el tonto mira al dedo, al mismo tiempo que muchos anuncian ya lo que nos espera, y es lo que hace lustros que sabemos: el sistema español de pensiones no es sostenible, y en el momento en que se comiencen a jubilar los del baby-boom de los 60, y teniendo en cuenta que los nacidos en los 80 y 90 somos muy pocos (y eso añadiendo que no somos tantos los que nos hemos quedado en el país) y que sus abuelos van a vivir hasta los 90 años, nos encontramos con que dentro de 20 años, prácticamente la mitad de la población de España va a estar jubilada o a punto de hacerlo, lo que quiere decir que con nuestros sueldos de mierda heredados de la crisis que los nacidos en las décadas anteriores provocaron, los nacidos en los 80, 90, 2000 y 2010 estaremos intentando mantener a los nacidos en los 40-50-60 y primeros 70, mayoría de ellos que consiguieron mantener sus grandes sueldos gracias a ser una fuente enorme de votos... Díficil se me antoja, qué digo, imposible...


Fuente foto: arainfo

Así de crudas son las cifras, y no hace falta irse a ningún cálculo extraño, sólo cálculos sencillos: Si la pensión media en esa época es de unos 1200 euros, por cada pensionista debería haber al menos una persona trabajando que ganase unos 6000 euros al mes (pagando el 20% a la SS sólo para pensiones), cosa que perdonen que me ría, pero no es posible. Así, no se puede, e incluso bajando la pensión media a sólo 900 euros, seguiría haciendo falta que la media de trabajadores ganase 4500 euros al mes, y ése es el gran problema, un problema de natalidad alrededor del año 2000, que hará inviable salvo por la inmigración que puedan pagarse esas pensiones en 2035-2040, quedando luego un auténtico solar, y más nos vale al menos que los que estemos trabajando por entonces tengamos trabajo, porque no habrá pensiones que pagarnos a nosotros...

¿Soluciones a corto plazo? Pues lógicamente habría tres muy claras, por orden de prioridad en mi opinión:

1- Aumentar las partidas de dinero dedicado a pensiones: esto consistiría básicamente en quitar de otros servicios sociales para poner en las pensiones, ya sea empeorar la sanidad (que justo es clave para los pensionistas, que son los que más la usan), la educación (que a ellos les daría igual), las obras públicas (más de lo mismo, aunque una rampa no suele venir mal) o por supuesto ahorrar los costes en otros temas inservibles a priori como el ministerio de Defensa.

Y evidentemente no podemos olvidar la cruda realidad, y es que si los políticos, miembros de la Casa Real, oligarcas, constructores famosos, independentistas, banqueros, agentes de viajes o inmobiliaria sin escrúpulos, comisionistas, directores generales y CEOs de empresas con sueldos demenciales, etc., no hubieran robado a mano armada todo el dinero que nos han quitado a los españoles, seguramente habría pensiones aseguradas para medio siglo

2- Disminuir la cuantía de las pensiones: consistíría en bajar las pensiones que se pagan, de forma que no haga falta tanto dinero para pagarlas. Para mí, sí es posible hacerlo, porque teniendo en cuenta que los jubilados ya suelen tener pagada la hipoteca, tienen las medicinas casi gratis, los viajes al 50% y muchas otras cosas también con un descuento brutal, lo lógico es que necesiten mucho menos dinero que cuando no estaban jubilados, por lo que para cualquier trabajador que haya ganado más de 2000 euros y le quede una pensión de más de 1500, seguramente le sobrará (otra cosa es querer mantener el nivel de vida de un marqués, cosa que para los órganos tampoco es muy bueno que digamos), por lo que es posible que algún recorte se pueda hacer. No es lógico tampoco que haya gente que con 40-45 años trabajados, se jubile con 700 euros míseros, muchos de ellos habiendo trabajado de sol a sol y en cosas duras, mientras que otros han estado sentados 35 años malatendiendo al público, se jubilen con pagas que rozan los 2000, lógico, lógico, no es. En cualquier caso, si una vez los ladrones han devuelto el dinero, sigue faltando algo, entiendo que podamos bajar todas las pensiones un cierto porcentaje, que en mi opinión sería un 15% las pensiones mayores de 2000 euros, un 10% entre 1500 y 2000, un 5% entre 1000 y 1500 y un 3% para menos de 1000, algo así estaría bien.

Que sí, que es una barbaridad, pero es que no somos conscientes de la cantidad de dinero que va a hacer falta en pensiones, y hablo sólo en caso de que los ladrones no devuelvan nada...



3- Disminuir el número de pensionistas: aquí habría dos maneras, aunque una de ellas está penada con años de cárcel, así que el tema de despeñar autobuses del Imserso lo vamos a dejar de momento, por lo que la única manera de disminuir el número de pensionistas si no desaparecen los que ya lo son, es que los que van a serlo, tarden más en serlo. Así, hablaríamos de retrasar la edad de jubilación más o menos hasta los 70 años.

Personalmente, creo que es una barbaridad lo que ahora se hace, ya que muchas empresas se dedican a prejubilar en sus EREs a gente totalmente válida, que con 55 años aún puede dar mucho, y que a partir de ahí se convierten en suertudos jubilados-adolescentes, con 40 años de no dar ni un palo al agua algunos de ellos, muchos seguramente procedentes de trabajos de oficina sin carga física ni intelectual alguna, que han maltratado en su atención al público a tantos pobres clientes, que han tomado cuantos descansos mañaneros han podido y que aún se han quejado, quejan y quejarán... Eso lo prohibía completamente, y a todos, hasta los 70 los ponía a vigilar que se cumplan las normas, ya sea vigilar que los parques estén limpios, que la gente recoja las caquitas de los perros, que los funcionarios cumplen sus horarios, etc. Así, al menos harían trabajo a cambio de haber sido jubilados tan pronto.

En cualquier caso, no es lo mismo trabajar hasta los 65 un albañil que un conductor de autobús, y que un maestro de escuela o una enfermera, no es lo mismo, y por tanto establecería una edad máxima en función de la profesión, permitiendo a ciertas profesiones jubilarse a los 65 y otras a los 70. Sí, ya mismo estamos en los 67 años, pero es que en breve seguirá la cosa subiendo más allá, cosa que no duden los nacidos en los 80, que ninguno de nosotros se jubilará antes de 2050, eso seguro, qué buena cifra para la jubilación definitiva...



En fin, problema gordo el que nos acucia, y del que no nos dan suficientes explicaciones, nadie ve o nadie quiere ver, y que en unos años debería provocar revueltas sociales escandalosas. Mientras, ahora, grupos de jubilados se manifiestan porque les han subido las pensiones, poco, pero se las han subido... ¡qué no pasaría si se las bajaran un 5% como ahora se debería probablemente hacer! ¿Permitirían una bajada del 5% de sus pensiones si con ello sus hijos y nietos salvarían las suyas? Pues probablemente... Pero quizá lo que deberían estar ahí son sus hijos, ahora con 45-55 años, que son los que de verdad van a ver cómo bajan las pensiones que aún piensan que cobrarán, esos son los verdaderos seres inertes que mantienen en el gobierno a los que nos roban.

Mientras, los de 25 a 40, sabemos hace mucho que nosotros no vamos a cobrar pensiones, y por eso estamos tranquilos, lo vemos aún muy lejano, ya llegará. Si ganásemos suficiente más allá de los 900-1000 euros de mierda que cobramos la mayoría, podríamos tener un plan de pensiones decente, pero no, mientras nos conformaremos con ver pasar el tiempo, mientras nuestros padres nos cuentan qué grandes fueron los 80 y 90 donde todos fueron de verdad clase media y pudieron comprarse un chalé en la playa, mientras nuestros abuelos nos cuentan cómo desde la nada remontaron después de la guerra y acabaron conociendo un desarrollo económico como jamás en la historia de España había existido (salvo la época del Oro). Ya a los menores de edad ni nombrarlos, ellos aún no votan, pero son los votantes que en el futuro decidirán, y los que pagarán nuestras pensiones, lástima que sean tan pocos que no nos sea suficiente...

Por eso, mientras nuestros padres y abuelos se manifiestan, nosotros callamos como vulgares meretrices, mientras ellos que sí vivieron las épocas de pobreza y que trabajaron como mulas para ponernos a nosotros, hijos y nietos donde ahora estamos, nosotros treintañeros, vosotros cincuentones decidimos el inmovilismo como forma de protesta, así, mientras los del punto 1 nos roban, nosotros callamos, y cuando lleguemos a los 67, pues ¡a trabajar!

15 enero, 2018

Cuando no recuerdas haber hecho algo...

"Señor juez, eso es incierto, no recuerdo haber hecho nunca un ..."

Esta frase puede parecer la típica mentira que todos soltamos delante de un juez a petición de nuestro abogado, como clara estrategia de defensa, y ejercitando nuestro derecho a no declarar en nuestra contra.  El jurado pensará que estamos mintiendo, lógicamente, pero... ¿y si realmente no lo recordamos? ¿Puede nuestra mente olvidar adrede un hecho tan importante? Pues sí, es un tipo de memoria selectiva, y a veces pasa.

Otro tema es el de cuando nosotros mismos nos hemos autoconvencido de no haber hecho algo, o incluso de haberlo hecho, a base de pensarlo, induciendo ese mismo pensamiento en nuestro cerebro. Es el caso de algunos malhechores que incluso son capaces de pasar un detector de mentiras diciendo mentiras que se han auto-inducido, que su propio cerebro ya se ha creído totalmente, por lo que el polígrafo no es capaz de detectar cambio fisiológico alguno en el curso, y por tanto les acepta esa mentira.

¿Y qué pasa cuando realmente es que no nos acordamos porque tenemos mala memoria, sea de hechos importantes o de hechos insignificantes? No, no es que haga falta tener una memoria eidética como algunos superdotados, que recuerdan cualquier detalle de los que les han acontecido a lo largo de los años, pero sí es cierto que hay personas más detallistas con los recuerdos, con las fechas, olores, sabores, lugares, marcas de coche o quién sabe, siempre siendo clave la orientación de cada uno, los gustos, las inclinaciones, para recordar una cosa u otra.

Todos conocemos gente que nada más conocer a una persona se quedan con su perfume, con su marca de coche o con su nombre simplemente, y otros a los que eso nos cuesta mucho más, ya sea porque nos importa poco el coche que cada uno tenga, porque no tenemos buena memoria olfativa o porque nos cuesta un poco asociar nombres con caras, pese a que podamos tener buena memoria fotográfica, quién sabe.

Recuerdo hace unos días que en un juicio al que asistí había una persona que tenía la clave para que el acusado tuviera una coartada fiable y segura, diría que definitiva. El problema es que ese testigo no recordaba para nada el momento en el que tuvo lugar la coartada, por lo que aun sabiendo que seguramente podía declarar a favor del acusado (que estaba acusado sin fundamento alguno gracias a esa coartada clara), no podía dar detalle alguno. Por desgracia, a pesar de haber vivido algo hace solo un año, lo había olvidado por completo, y fue gracias a que yo recordé que efectivamente habían estado juntos, que el acusado pudo salvarse (aunque con algún cargo en su contra igualmente). En cualquier caso, fue curioso, porque yo que les había visto sí lo recordaba, pero el testigo no podía confirmarlo, su memoria se había ido completamente, por considerar trivial el asunto en ese momento, suerte que yo pude recordarlo.

Digo esto, porque revisando las búsquedas de "elije-elige" en internet, por casualidad di con un blog (http://ojosortograficos.blogspot.com.es/2009/11/es-correcto-elije-o-elige.html) en el que se ve que yo mismo había hecho un comentario hace 6 años, y que ¡no recuerdo para nada! De hecho pensé que era otro el que lo había hecho, hasta que me fijé bien en que fui yo, era mi usuario...



La verdad es que el cerebro a veces nos juega malas pasadas, y en este caso, si de mí hubiera dependido (y en principio tengo buena memoria) para algo que yo recordara haber hecho ese comentario, apañados íbamos...  Y pienso en cuántas cosas habremos hecho en el pasado, buenas o malas, en la red o fuera de ella, de las que no nos acordamos ya en absoluto, y por supuesto, y por qué no, tengo mucho miedo... 

Seguro que en unos años ni yo ni nadie recordará este post, y entonces el miedo volverá... suerte que no dijera ningún disparate del que me pudiera arrepentir. ¡Voten por Trump!

10 diciembre, 2016

En qué se diferencia un chino de un español

"Parece más un español que un chino"

Esta frase lógicamente ha de ir referida a un chino que parece por sus rasgos más un español. Lo curioso es que la escuché a una niña española de rasgos chinos (supongo que adoptada de bebé como muchas), al ver al único chino con gafas del mural de papel de arroz del Salón Chino del Palacio de la Cotilla en Guadalajara.

Me pareció una paradoja espectacular, porque, ¿cómo va a decir nadie que un chino de los muy chinos, con sus ojos rasgados puede "parecer un español"?  La única manera es que lo diga una española de rasgos muy achinados, que piense o entienda que un español puede tener rasgos muy asiáticos.

Entonces, si pensamos que los españoles tienen los rasgos asiáticos, al ver a un chino con gafas, obviamente diremos que "parece más un español que un chino".

Y la niña, que claramente parece más una china que una española, se va tan campante, en su nube de multiculturalidad, en un mundo en el que es muy difícil saber ya a priori quién es español y quién chino...

16 junio, 2016

Otra representante de funcionarios vagos

"Lo siento, pero ya no te puedo atender porque me quedan 5 minutos y el ordenador ya se me ha bloqueado".

 Esta es una clara representación de esa estirpe de funcionarios vagos que llenan nuestras administraciones. Ya he dicho alguna vez que sé que no todos los funcionarios son así, y que las nuevas generaciones seguro que van a ir arreglando el problema, pero esos que fueron la mayoría metidos "a dedo" y luego regularizados irregularmente como funcionarios, son un auténtico cáncer para nuestro Estado.

La 'tipa' en cuestión trabaja sólo de 9 a 2, otro privilegio sorprendente, que hace que muchos tengan que pedir permisos en sus trabajos para hacer esas gestiones que sin duda podrían ofrecerse también una tarde a la semana, como poco. Pues bien, según ella, si llamas 5 minutos antes de su hora de salida, ya no te puede atender, por tener bloqueado el ordenador. ¡Hija, pues desbloquéalo! ¿Qué haces los últimos 5 minutos, limarte las uñas como muchas compañeras?

Quizá si emplease los últimos 5 minutos que tira a la basura en ir pasando expedientes al ordenador (cada mes son unas 2 horas las que pierde de trabajo), no tendría ese sorprendente retraso que a muchos nos causa trastorno... Un retraso general en su propia cabeza, en su propia forma de ser, lenta de por sí, parsimoniosa hasta la saciedad y pasota en grado sumo, todo aderezado con una plaza probablemente conseguida por las influencias y que sabe que haga lo que haga no va a perder.

Insisto, hay muchos funcionarios trabajadores, cada vez más, pero uno encuentra tantos casos (son la mayoría) de funcionarios que no hacen bien su trabajo, lo hacen muy lento o pasan casi un tercio de su jornada vagueando por los pasillos o hablando con compañeros o en los varios desayunos, que una frase así que demuestra las pocas ganas de ayudar a alguien que tiene un problema y para lo que se les paga, no hace más que sumar y sumar...

Luego aparte está lo de que los demás nos chupamos el dedo, y se creen más listos que nosotros... con poner la excusa del ordenador ya está arreglado. Hay un maquiavélico sistema creado por la masonería que nos bloquea los ordenadores. Antes quizá era culpa de la máquina de escribir, quién sabe. Privilegiados ellos que pueden dejar de trabajar incluso antes del fin de horario, otros tienen que echar minutos de más que nadie les agradece siquiera... Ojalá pronto esa estirpe se acabe, quizá con la jubilación de la última representante... de funcionarios vagos.

13 noviembre, 2015

Médicos y enfermeros con jornadas interminables

"Disculpa la tardanza... estoy cansado, llevo desde las 8..."

Esto me lo dice casi a las 2 de la mañana un médico de urgencias joven que claramente parece cansado de día, hastiado de que muchos enfermos se quejen por la larga espera (yo llegué casi a las 9 y me fui a las 2, pero es algo que sabía, me dio tiempo a comerme un gran bocadillo para cenar traído de uno de los mejores bares de tapas granadinos que andaba cerca).

Yo lo pienso y veo que no es normal, no es normal que un médico lleve 18 horas trabajando, con sus descansos para comer e ir al baño, supongo, espero, deseo, anhelo... No es normal que queramos que tenga una sonrisa en la cara para atendernos, que a veces no se le pueda incluso escapar un gesto algo más brusco de la cuenta, un comentario algo más borde... No es normal que tenga que aguantar a los enfermos, pero los enfermos están malos, se sienten mal y quieren curarse ya, eso sí es normal.

Lo que no es normal es un sistema que permita esto, que permita que haya enfermeras que empalmen su jornada laboral completa con una guardia de noche, que junten 24 horas trabajando, ganando así en un día lo que otros ganan en un mes, no es normal. No debería ser normal, no por el dinero, sino por cómo va una enfermera a tratar bien a un paciente cuando está al límite del descanso, al límite de sus capacidades y al borde de cometer un error de proporciones incalculables...

¿Por qué no lo organizan de otra forma? ¿Quién es el que permite que ese médico esté 18 horas seguidas? ¿Por qué no trabajó de 8 a 20 y luego al otro día de nuevo de 8 a 20?  ¿Para qué trabajar 18 horas dos días seguidos y luego librar 3? ¿Qué sentido tiene, para descansar, para desconectar? Para desconexión la que pueden tener cuando es casi la última hora de 24, entonces sí te pueden buscar mal la vena, pincharte donde no deben o ponerte un tratamiento equivocado, o incluso equivocarse al teclear la anamnesis (lo que le explicas que te pasa).

A esas horas, se agradece que un médico sea capaz de ser sincero, de decirte que no puede más, que el resto de pacientes (si quisiera ser racista daría más datos sobre ellos) se habían quejado mucho, que incluso le extrañaba que nosotros no nos quejáramos, que nos lo agradecía.... pero sí, que llevaba todo el día sin parar, sin descanso...



No es normal, sanidad andaluza, sanidad transferida desde otra sanidad española que tampoco funciona aceptablemente. Sanidades modelo a nivel mundial, sí que lo son, pero quizá no deberían permitir esas jornadas interminables, que acaban con una persona agotada y al límite de todo, con la cartera llena de dinero, pero la energía a cero y necesitados de vacaciones... no es normal, porque nuestras vidas están en sus manos, y en ese caso, prefiero a un enfermero fresco, a un médico despierto y a un celador cuerdo, creo que es lo único que se puede pedir cuando te retuerces de dolor en la puerta de unas urgencias, vamos, es lo menos...

19 diciembre, 2013

Como toquen a nuestro equipo de fútbol, ¡a las trincheras!

Nos han bajado las pensiones, han abaratado el despido, han multiplicado por dos la tarifa de la luz y los precios de las gasolinas, han recortado las becas a la educación y la investigación, han reducido el presupuesto para sanidad, han despilfarrado el dinero que teníamos ahorrado, han permitido a los sindicatos tirar por la borda el dinero de los trabajadores, están legislando para coartar nuestra libertad, se confabulan con los tribunales para salir de rositas de sus escándalos y delitos, han defraudado a hacienda, se han subido el sueldo y se han puesto pensiones vitalicias, nuestros nietos seguirán pagando el déficit de tarifa, nuestra hipoteca y ni se jubilarán, las mafias campan a sus anchas en connivencia con los que mandan, han perdonado deudas a los bancos y han designado jueces a dedo... eso sí, ¡como toquen a nuestro equipo de fútbol, vamos todos a las trincheras!

Creo que hay poco que comentar al respecto, pero quien diga algo así tiene toda la razón, y de si algo estoy seguro es que sólo hay 2 cosas que mueven el mundo y al ser humano: el amor y el fútbol... Y si no, echen un vistazo a las manifestaciones del 95 en Sevilla y Vigo cuando sus equipos fueron descendidos 2 categorías por incumplir la ley, o revisen los graves altercados ocurridos en muchas ciudades cuando sus equipos descienden deportivamente...

¿Qué pasaría si Hacienda obligase a todos los clubes españoles a pagar lo que deben en menos de un año? Pues yo os lo diré, y vosotros a mí: escándalo, manifestaciones, más pérdida de votos aún, y al final... nada, de rositas...

Tenemos el país que nos merecemos.

30 noviembre, 2013

La realidad vista por un futuro sufridor

"Mirad, este es el que emborracha a todos los jóvenes de Porcuna"

La frase salía de la boca de un muchacho de unos 12-13 años, que iba por la calle junto a 2 amigos (la edad la deduzco por tener sobrinos de la misma edad, así que es muy aproximada).

La frase la ha dicho con cierto tono derrotista pese a su edad, y lógicamente con cierto deje socarrón, también compatible con la misma edad. Añadiremos una pizca de "marisabidillismo" por saber ese dato que a lo mejor los otros no sabían...

A mí, al oírlo se me cae el alma a los pies, se me revuelven las entrañas y me acuerdo de esos sobrinos que lindan ya con esas edades a las que "los jóvenes de Porcuna se emborrachan". Es como si fuera una cita obligada, un camino sin bifurcación, una vereda que siempre acaba en el mismo lugar, sin más: ese es tu futuro. Sin duda que es un bocado de realidad salido de la cabeza de alguien que seguramente en un par de años sea el propio complemento indirecto de su frase.

¿Del sujeto? Del sujeto o sujetos que hablen otros. Yo sólo puedo decir que habitualmente en Porcuna se vende alcohol a chicos menores de 16 años, y que como todos, los fines de semana veo a chicos y chicas de 14 y 15 años con bolsas que contienen botellas de licores de alta graduación. La culpa no es del sujeto que lo vende, es de las autoridades que lo permiten. Esos chicos no van a sus casas a hacer mandados a sus padres no. Ojo, no es algo que a lo mejor no hicieran las generaciones anteriores, ni es algo que no vayan a seguir haciendo estos y los que vengan detrás. Ojo, es sólo una reflexión, es sólo un alma que se te cae a los pies, es sólo un niño, un medio niño, un cadete, un casi hombre que ya sabe los próximos pasos que ha de dar, que dará, y se ve en unos meses como ahora ve a los que son una pizca mayores que él.

Lo único sea que no quiera el destino que haya una desgracia como otras que ha habido, y por mi parte sólo desear que ojalá se retrasara un par de años esta madurez a la que llegan, llegamos ahora tan pronto. Lástima de ver tirados en las aceras a los que debían estar jugando aún con clics de Playmobil.

Chico listo, seguramente el verano que viene nos veamos por La Redonda, porque realmente no queda otra alternativa...

27 junio, 2013

7 días después de un cambio de estado

"No llores porque se terminó, sonríe porque sucedió".



Han sido 30 felices años, así que ríamos, ríamos, acordándonos de tantos buenos momentos, ríamos hasta desencajarnos de felicidad, mondados como naranjas ante tantas anécdotas, tantas alegrías, tantos instantes atesorables e inolvidables. Porque aún seguimos de la mano, aunque de otra forma, con otro estado distinto, pero que al fin y al cabo lo llamemos como lo llamemos es igual: seguimos siendo lo mismo.

11 junio, 2013

Lo nuevo frente a lo viejo, mientras pienso qué escribir

Mientras pienso sobre qué escribir, mientras leo lo que otros escribieron, aquí me tenéis, en un lugar que desde siempre me ha sido muy familiar, en el que he vivido tantos momentos. Y exactamente así me encuentro en este preciso momento:

"Sentado con mi batín y mi pipa, repantigado en aquel viejo sofá, de ese joven ático, que un día fuera una vieja torre barroca, de una nueva casona noble, en una vieja calle recoleta, con nombre de nuevo escritor de éxito con viejos quehaceres, en un nuevo imperio, todo ello en una vieja ciudad, mucho más que estas palabras..."

04 marzo, 2013

El borreguismo de ir a contracorriente

¿Cuántas veces hemos oído algo parecido a "yo es que no soy como todo el mundo, prefiero ser más original", o "es que todos son unos borregos, yo tengo mi propio estilo" o también "me gusta tener personalidad propia y romper con lo establecido? Pues probablemente muchas...

Hoy en día todo el mundo presume de ir a contracorriente, y parece que al final el ir en contra de lo establecido no es más que otra de esas modas que convierten a los que la siguen en meros borregos sin personalidad... Ejemplos tendríamos muchos, y aquí van algunos de ellos:



-Personas que siguen la cultura vegetariana o vegana, y que al final acaban siendo el resultado de una corriente más, con sus productos, a partir de los que se enriquecen grandes empresas también.
-Personas que sueltan alegremente la frase "yo soy apolítico", sin saber que esa frase en sí ya denota pensamiento político. Hay muchos, todos políticos...
-Perroflautas de flauta, perro y rastas, que cuando llegó el 15M se dieron cuenta que había casi tantos como ellos, como gente.
-Personas que no ven "Gran Hermano", "Sálvame" y similares telebasuras como "la masa de borregos", y que al final también forman parte de un extenso grupo.
-Personas que van a pubs heavies, que odian el reggaeton y similares. Personas que están en pubs masificados y superllenos (a los que yo voy, cuidado)...
-Personas que compran en tiendas super exclusivas o 'delicatessen'. Esnobs finolis que no se dan cuenta de que son tan exclusivos como la gran cantidad de esnobs finolis que hacen que esas tiendas no quiebren. ¿O pensabais que erais los únicos clientes?
-Personas que colocan una bandera de España, y que cuando España ganó algo en deporte vieron cómo su bandera se perdía en la marea...
-Personas frikis que van a festivales donde miles de frikis más demuestran que no son más que más masa, otro tipo de masa pero masa al fin y al cabo.

-Personas que escriben en su blog sobre borregos, para diferenciarse desde su atalaya de prepotencia, y que no han creado más que un post más hablando sobre eso... xD

Y tal... A seguir siguiendo a la masa. ¡Beeeee!

18 enero, 2013

Criminales, Cobardes, Inútiles, quizá Rajoy, quizá Zapatero, quizá muchos más

Esto va dirigido a quien va dirigido, y a quien se dé por aludido (o aludidas, claro, que tan malas son ellas o más que ellos), no digo nada, y lo digo todo, porque alguien tenía que decirlo de una vez:

Criminales.

Mientras vosotros estáis comiendo en un restaurante de 2 tenedores para sellar un nuevo compromiso entre una empresa que hace 3 años hizo un ERE y la diputación, yo estoy en casa, comiendo mortadela con pan, agua y una naranja.

Criminales.

Mientras vosotros viajáis en clase business todas las semanas, yo intento alargar la vida de este viejo Opel Kadett que casi vale ya más muerto que vivo, más como chatarra que como vehículo que sirva para desplazarse.

Criminales.

Mientras vuestros hijos van a los mejores colegios, a las universidades de pago de miles de euros al mes, los míos repiten zapatillas y chándal por tercer año consecutivo, y a mi niña le queda demasiado corto, demasiado... pero hay que aguantar.

Cobardes.

Cuando se os pregunta por vuestras mentiras, por vuestras falsas promesas, echáis la mirada a un lado, os justificáis atacando al rival, a la oposición, al que pasaba por allí, para no reconocer vuestra auténtica ineptitud, dejadez y pasotismo.

Cobardes.

Sois todos un hatajo de sinvergüenzas, incapaces de declararos culpables ante la evidencia, ante la prueba irrefutable, incapaces de dimitir por si acaso sin paga os va mal, qué será de vosotros, quizá este año en nochebuena el vino sólo sea de 30 euros la botella.

Cobardes.

Rajoy por pusilánime, Zapatero por mentiroso, Rubalcaba por hipócrita, Chaves y su marioneta Griñán por sinvergüenzas, Valderas por chaquetero, Fabra por aprovechado, Cospedal por cómplice, Soraya por paradita, y los demás por figurar, por militar.

Inútiles.

Cualquiera lo habría hecho mejor. Cualquiera habría sabido que repartir la mitad del dinero de la hucha para chantajear y embaucar a cuatro analfabetos era un gran error y acabaría por provocar un futuro endeudamiento. Inútil ZP, inútiles votantes, inútiles palmeros.

Inútiles.

Cualquiera lo hubiera sabido explicar mejor, cualquiera habría hecho un gráfico, cualquiera lo habría dicho sin mentir y sin calentar aún más el ambiente, a los mercados y a los inversores. Inútil Rajoy, inútiles consejeros, inútiles asesores de imagen, inútiles futuros votantes.

Inútiles.

Consejeros de grandes empresas que se lo llevan calentito, jueces horrorosamente prevaricadores, hombres rectos sobornados, bazofia de gobernantes, excusados iletrados, sindicalistas estupendamente colocados, burdos y zafios malandrines. Inútiles plegarias las mías.

Malinformados.

Votantes del PSOE que aún lo votarían en su sano juicio en elecciones de hoy. 1 de cada 4 españoles lo haría, 1 de cada 4 no están en sus cabales, son dementes, o muy malinformados. No tiene sentido, o eso o es que se lo están llevando calentito, son ricos y miserables.

Malinformados.

Perroflautas indignados que jamás votarían bipartidismo, que ahora apuestan por gente como el amigo Valderas, chupópteros que engañan a hippies que pretenden cambiar el mundo. Hippies desinformados incapaces de votar de forma útil.

Malinformados.

Votantes del PP, votantes de UPyD, votantes de CiU, votantes del PNV o del Bloque Galego, votantes del PA, del APLI, votantes de papeleta en basura, en contenedor, de bipartidismo sagrado e inamovible, insensatos malinformados por viles periodistas de poltrona, puro y saca llena.

Ladrones.

Ladrones de ilusión, de almas, de millones de pesetas. Sin perdón alguno, Urdangarín, devuelve todo lo que te has llevado, familia de Pujol, familias de banqueros, de ricos empresarios hacedores de ERE's. Latrocinios impunes, caras de cerditos todos, ojalá os pudráis.

Ladrones.

Mientras vosotros os jubiláis con toda la paga tras 8 años de trabajo, otros tras 50 años apenas tienen para comer. Pedazo de rateros, todos y cada uno de vosotros, diputados y senadores, consejeros y consejeras, ladrones y ladronas que merecéis poneros en el cepo de la Cruz Blanca, que ojalá aún existiera, para escarnio público y risa de niños desdentados y ancianos de mirada aviesa.

Ladrones.

Habéis robado a vuestra madre, a vuestra patria, a vuestros hermanos, a vuestros amigos, a los que confiaron en vosotros. Caiga enorme maldición sobre vuestras cabezas, caiga el peso del cielo como a los galos, ya que la justicia es blandita, una pluma que ni os roza ni lo intenta.

Rojos fascistas social-liberales iros al cuerno.

Sois mala calaña, estirpe deshonrada, árbol genealógico podrido, hemofílico y recesivo, con síndromes agudos de decadencia, con detritus como elemento decorativo. No merecéis más que vómito como confeti en vuestra boda, como humo en vuestra actuación musical.

Fascistas rojos de ultraderecha demócraticomunistas iros a tomar viento.

Sois destrucción, sois semilla del mal, sois lo de dentro del contenedor, sois el Quinto malo, el Beatle falso, la copia inexacta de la Mona Lisa, el plagio de la canción más bonita del mundo, el caramelo robado a un niño. No merecéis más que desprecio, foto en el diccionario ilustrando la palabra: asco.

Rojos fachas republicanos de centro-dere-izquierda iros a donde os quepa.

Meteos vuestra conciencia por algún agujero, recibid míseros aplausos hipócritas de vuestros palmeros, que os rapiñarían sin pudieran hasta los ojos, sois lo que habéis sido, lo que seréis, seres del inframundo, seres de baja calidad, de escasa validez biológica, de nula importancia en la evolución.

Y ya lo dejo, porque todos y cada uno de vosotros sois lo que he dicho, ni un palabra menos y muchas palabras más, os sentiréis identificados, claro. Sois perspicaces, claro. Y sin menoscabar en absoluto vuestro honor, pues no digo mentiras, y la mayoría seréis juzgados algún día, y entonces los demás nos reíremos. Hasta entonces, no me queda más que el recurso del pataleo, como a todos, y el retrato, el retrato de todos y cada uno de vosotros; ahí, con un marco que chorrea líquido marrón, en una pared manchada de horror, de sangre, de la sangre de los vuestros.

Cobardes, inútiles, ladrones, sinvergüenzas, espiritrompas, eso es lo que sois. A quien va dirigido lo sabrá nada más verse, su imagen reflejada en letras iracundas, pero sin duda imagen perfecta devuelta por un espejo. Qué ironía, verse reflejado en un espejo cuya imagen devuelta es un subproducto de la digestión, un excremento. Detecten ironía en mis palabras los que puedan, para los demás, siento mucho si les he ofendido, no tengo razón, jamás me la darían los jueces, pues también se reflejan en mi espejo, en mi botella. Hasta entonces, y mientras no cumplen con su deber, claras han sido mis palabras... Aplíquenselas en tres dosis, una por la mañana, otra por la tarde y otra antes de dormir... con la conciencia bien intranquila, claro... Buenas noches para los que sí la tienen bien. Para los demás: pulgas y chinches.