22 enero, 2022

La integración audiovisual infantil hoy día

Día soleado, doce de la mañana, colegio español, hordas de niños, niñas, niñes, niñis y niñus (que hoy en día la palabra niños ha perdido gran parte de su significado o de su radio de acción, y hay que completarla con las niñas para las femeninas, las niñes para las sin identificar, las niñis para las que ni estudian ni trabajan y las niñus para los cruces de humano y ñu, supongo) corren despavoridos jugando, cantando o riendo, y sobre todo y pese a todo: gritando. 

Bien, de pronto un grupo de ellos empiezan a hablar de los dibujos animados que vieron ayer en la tele y en ese mismo momento se pone en marcha un mecanismo de integración social que ni en los documentales del Nasional Yeografic: el rey de la manada establece la agenda y empieza a hablar de lo más interesante de la tarde, los mejores dibujos, los más vistos, los más de moda, y los palmeros aplauden con interés, subiendo la conversación en tono e intensidad. Los de la oposición intentan desviar el tema hacia otras temáticas, a veces, pocas, con suerte, y otras sin conseguir evitar que el rey se salga con la suya. Al mismo tiempo, una minoría de inadaptados escucha perplejo hablar de un tema del que no saben nada, pues no han visto los dibujos que vio ayer todo el mundo, y tampoco los que vio ayer un poco de menos gente, y simplemente silban, miran para otro lado y aceptan resignados su descenso social a los infiernos de los parias, de los impopulares. Mientras, el Rey y sus acólitos conversan enfervorecidos y relatan las letanías, las frases famosas o los chascarrillos más desternillantes, y todos se retroalimentan en una danza tribal magnífica, lo que aún causa más desdicha a los otros.

Nota: hablo en masculino porque me refiero a "individuos" o a "seres humanos", no a niños masculinos, obviamente para no degradar o invisibilizar a niñas, niñes, niñis y niñus.

 

 ¿Han cambiado en este sentido mucho los tiempos desde que los millenials éramos pequeños? Pues seguro que no tanto, ¿y desde que lo eran los Boomers? Pues un poquito más, pero aunque pensemos que al final son unos niños conversando sobre la tele, sí, la cosa ha dado un paso enorme y empieza a quedar muy lejos de lo que fue.

Antiguamente, en tiempos de los Boomers (hablamos de los 60, 70 y primeros 80), era mucho más fácil estar integrado, porque había uno o dos canales nada más, que eran la 1 y la 2 (también llamado UHF), por lo que todo el mundo que vio la tele ayer, vio lo mismo, salvo los detalles de ver una cosa a una hora o a otra. Dado que los infantes e infantas pasaban mucho tiempo jugando en la calle, ese tiempo se reducía, por lo que al final, en la conversación del día siguiente, todos podían estar más o menos integrados al haber visto los dibujos animados del día.


Luego, ya para los millenials, llegaron los canales autonómicos y las privadas, a finales de los 80 y primeros de los 90, por lo que el abanico de canales se ampliaba a 5 ó 6, empezando a haber cierta competencia entre ellos por los horarios infantiles, por lo que empezó a haber que decidir qué ver. En cualquier caso, seguía siendo más o menos fácil ver lo que veía todo el mundo, ya fueran los Caballeros del Zodíaco, el Goku ese, o las andanzas de Oliver y Benji, y siempre repitiéndose una y otra vez el Willy Fog, el Gnomo chiquitillo ese o Érase una vez la Vida.

Pero, ¿y hoy?  Pues hoy en día resulta endiabladamente diabólico, porque ya no hablamos de televisiones públicas, donde aparte de las privadas de entonces se han añadido unos 20 canales más, varios de ellos temáticos infantiles, como el Disney Chanel, el Boing o el Clan, y otros con franjas para niños como el Neox; sino que hay que añadir la televisión por satélite, por cable, donde hay muchos otros como Cartoon Network, Nickelodeon, Baby TV, etc... Y todavía más, con los programas infantiles existentes en las plataformas como Netflix, HBO, Amazon Prime, etc... Y aún más, con los vídeos de Youtube, Vimeo, etc... 

El problema se hace enorme, porque es prácticamente imposible saber qué están viendo los demás, qué ve la gente, y así no tienes seguridad de estar viendo lo más famoso, es muy complicado, y casi hay unos dibujos animados para cada niño, pese a que por afán de integrarse, muchos acabarán viendo lo mismo (aparte de que al final los que más pagan, más se anuncian o más merchandising tienen son los que más se conocen y más se ven, eso siempre pasó y pasará).

 

En cualquier caso, para los padres de ahora resulta complicadísimo, porque si pensamos que los dibujos de ahora no nos gustan y queremos ponerles las cosas de nuestra época, sí, verán una calidad mucho mayor, pero los convertiremos en parias sociales, ya que estarán viendo la Pantera Rosa, los Looney Tunes o los Autos Locos de nuestra época, a la misma vez que sus amigos ven la Patrulla Canina, el Doraemon, el Bob Esponja o la tal Hilda.  

Vamos, y en conclusión rápida: que no merece la pena hacerles ver lo antiguo porque no va a formar parte del acervo cultural de su generación, y salvo que haya varios padres en el grupo del colegio que decidan hacerles ver eso tan magnífico de los 80 y 90, estaríamos abocados a enseñarles lo actual, sin más: que vean los Gormiti, los Teen Titans Go! o el mundo de Gumball, que para eso son ellos ahora los niños.


Por cierto: En cualquier caso, no os libraréis de que os ponga La Pantera Rosa, la Aldea del Arce o Érase una Vez la Vida, es lo que hay, para eso nosotros somos ahora los padres.

--Imagen2, extraída de: https://www.serpadres.es/familia/tiempo-libre/fotos/series-de-dibujos-animados-de-los-80-y-90-estas-siguen-siendo-perfectas-para-los-ninos-221617706324/1--

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