05 octubre, 2026

Califica lo analógico que fuiste, meme

El otro día me llegaba esto que podríamos llamar "meme" en el que se citaban 18 servicios o productos o chismes que existían en el año 2000, podríamos decir (antes de 1995 o así es muy raro que alguien usara el 12, aunque para ese año ya algunos habían quedado obsoletos como 1, 7 y 18, y muchos otros estaban cerca de empezar a quedarlo también.

El título de "califica lo analógico que fuiste" me parece por un lado genial, ya que da esa idea de persona que llegó a conocer tecnología supuestamente "punta" de su época que ahora está totalmente obsoleta, y a la vez es totalmente inexacto, ya que alguna de ellas era digital, como los CDs, disquetes o internet. Ilustrativo y muy fácil de entender en cualquier caso. 

 

Lo normal es que si eres millenial hayas usado todas o casi todas, si eres generación "X" ya totalmente, e incluso viendo inventarse alguna. Si eres 'boomer' es probable que incluso alguna de las modernas no la hayas usado, y si eres "centeniall" o "Z", claramente algunas te sonarán a paleolítico y no habrás usado ni diez, ni en casa de tus bisabuelos. Y la verdad es que muchas de estas tecnologías o cacharritos no llegaron a existir ni dos décadas, tiene gracia. Como curiosidad, cuando acabó la primera década del siglo XXI, que fue en la que muchos de ellos quedaron para siempre en desuso, hablé de muchos de estos objetos que dejamos de utilizar.

Voy a darle un repaso a las mías, cuándo las use por primera y por última vez, si sigo teniendo, si sigo pudiendo usarlas y qué recuerdos me traen:

1- Teléfono de disco: No recuerdo que lo hubiera en mi casa, pero sí en la de uno de mis tíos, así que la usé por primera vez de pequeño jugando con mis primas y seguramente como última antes de 1995. Es posible que lo haya tocado después jugando en algún museo, pero sí, digamos que ya en los 80 estaban casi del todo obsoletos.

2- Disquete: Usé los primeros aproximadamente en 1990 con nuestro primer IBM 2.86 que utilizaba mi hermano para la carrera, y bueno, disponible sigue en el trastero para su uso. Tuve ordenador con disquetera hasta 2012 más o menos, y a partir de ahí más allá de tocar algunos viejos en el trabajo que aparecían en estantes llenos de polvo, sólo los usé encendiendo alguna vez uno de estos PC's de casa, quizá la última vez hace 2 ó 3 años. Aún en el armario empotrado hay una riñonera de mi madre con muchos disquetes de cuando hizo su primer curso de informática en la década de los 2000.

3- Máquina de escribir: En casa había, y en la tienda vendíamos, así que siempre las tuve cerca. Luego aprendí a teclear con una vieja y pesada de estas máquinas que tenía que llevar por todo el pueblo hasta el colegio cada vez que había clase con el reiterativo método de Johns (ojo, llegando a 400 pulsaciones por minuto, que estaba bien). Finalmente, la llegada de las impresoras las mató y fue al trastero antes del 2000, donde continúa sin visos de volver a ser lo que era. No he usado ninguna desde entonces.

 4- Tomé fotos con cámara de rollo (carrete): En casa siempre hubo cámara de fotos y en la tienda vendíamos y revelábamos los carretes. Nunca tuve una cámara 100% mía, la primera fue ya digital, pero sí que hasta 2000 más o menos las usé y sería por entonces cuando revelé las últimas. Poco después la gigante Kodak quebró y los móviles hicieron el resto.

5- Escuché música en un CD: la primera vez sería en casa en los 90, y ya en 1997 más o menos con los primeros discos "piratas" grabados y luego en 2000 con los mp3. Hoy en día es una tecnología que sigo usando en el coche, ya que mi vehículo es de 2010. En casa, al no funcionarme bien el reproductor, no los uso, aunque tendría muchos CD para escuchar si pudiera.

6- Escuché música en un cassette: cuestión de formatos, en casa había cuando nací y siguió habiendo, y seguí escuchando hasta 2010 o así cuando se empezó a romper el cassette del equipo de música. Luego ya quedó una amplia colección sin prácticamente usar e intentos de recuperar minicadenas antiguas donde reproducirlos. Aún puedo y una vez al año lo hago, aunque se escuchan como a menos velocidad de la normal. Recordemos en este punto aquella vieja cinta de cassette con joyas grabadas.

7- Escuché un disco de vinilo: para mí, tecnología contemporánea a la cinta de cassette que fue sustituida por los CD. En casa sigue habiendo tocadiscos y se puede escuchar de vez en cuando uno, no obstante. Y como sabemos, al final acabaron siendo de todos los formatos, los más vendidos.

8- Escuché música en un walkman: me lo regalarían en 1993 más o menos, uno muy chulo azulillo de Sony, y lo usé bastante hasta 2002 o así, con la llegada de los mp3 que lo dejaron completamente obsoleto y guardado en un armario empotrado con una carta a Arturo Pérez Reverte que nunca envíe, desde entonces...

9- Envié o recibí un fax: en la tienda había, al menos en 1990 por decir algo, y alguna vez recibí y mandé a ciertos lugares, pues ciertas gestiones (habitualmente con organismos públicos) implicaban mandar un fax. Es probable que hoy lo sigan teniendo, pero yo hace más de 10 años que no uso uno.

10- Grabé música de radio en cassette: ya comentamos lo de las cassettes, y sí, en los 90 grabé bastante música de radio en cassettes, y probablemente la última vez fuera en el 2000.

11- Renté (alquilé) una película: creo que nunca he alquilado una película por mí mismo, ni en la realidad ni en las plataformas digitales, aunque sí lo he hecho un par de veces en grupo (una en Porcuna con mi primo en el viejo Tauro's y otra en Granada en un establecimiento de plaza Gracia). El hecho se debe a que teníamos un videoclub, así que siempre eran gratis para mí, y así lo fueron desde 1982 a 2008, cuando desapareció para siempre.

12- Me conecté a internet por marcación telefónica: la primera vez debió ser en 1995 cuando mi hermano se subió un Infovía (ya hablé de mi experiencia por internet aquí), y durante unos años en casa y en la de otros me conecté a esos módem de 56k hasta que llegó el despampanante ADSL que acabó con todo ello en un pispas, y con ese sonido de "hacer pestiños" que le decíamos.

13- Usé una guía telefónica: claro, en todas las casas de los 80 y los 90 las había, eran verdes, luego blancas, e incluso las páginas amarillas que duraron algo más. Con la aparición de los móviles a finales de los 90 empezaron poco a poco a quedarse en el cajón hasta técnicamente desaparecer la pasada década. Vamos, es que ni para retos de partir por la mitad un forzudo han quedado. Y sí, es increíble pensar que hubo un tiempo en el que se podía buscar el teléfono y la dirección de cualquier persona teniendo uno de estos libros.

14- Envié una postal: pues sí, postales siempre hubo en casa, las recibidas por mi madre en sus viajes por Europa, y por supuesto otras que iban, venían y aparecían en navidades y similares, o de amigos de campamentos y demás. Yo mandaría la última seguramente en 2000, o quizá en 2006, y recibirla pues igual. Algún año más le duraron a mi madre mandándolas o recibiéndolas a sus primos o sobrinos en Navidad, y ya está, hace más de 10 años que no sé nada de ellas, más allá de revisar las recibidas o las que aún están en blanco esperando ser mandadas, quizá para "nunca", ¡y lo chulas que eran!

15- Usé un mapa de papel para llegar a un lugar: siempre los hubo, la guía Michelín y demás, la de carreteras de Campsa, quién sabe, pero cuando ya conduje para ir a ciertos viajes sí me llegué a imprimir mapillas sacados de Google, no sé, hasta 2014 más o menos cuando ya tuve mi primer smartphone con cuyo GPS quedaron estos mapas obsoletos.

16- Tuve un diccionario: y qué escolar español nacido antes de 1990 no. Total, que los tuve y los tengo, y también los famosos "Inglés-Español-Español-Inglés" o Francés o Portugués, que en los 2000 seguían siendo útiles y luego ya con la llegada del traductor del móvil acabaron en estanterías a las que no hemos vuelto a acceder.

17- Tuve una enciclopedia: las había en casa, dos grandes, la Durvan y la gran enciclopedia del mundo, y ahí siguen, y más allá de algún hojeo puntual, hace muchos años que no las he necesitado para buscar, desde que la Wikipedia las mató del todo. Incluso alguna vez suelta usé la Encarta digital, que tuvo enorme éxito durante un lustro y acabó también fulminada por internet. Para buscar en ellas hacía falta saberse el abecedario, una proeza sin utilidad hoy en día.

18- Vi televisión en una TV de tubo: sí sí, la tuve hasta 2016 aproximadamente en casa, porque si tienes tele y te dura perfectamente aunque el mundo gire alrededor y se modernice, tú sigues siendo una especie de reducto irreductible del pasado. Al final cascó y pasamos a las nuevas teles planas de LED, qué le vamos a hacer, con la cantidad de sitio que tenían en su parte superior para colocarles figuritas...


Y ya está, 18 de 18 en mi caso que como millenial es lo que se puede esperar, y 0 de 0 habitualmente en la actualidad, que salvo "boomers" y similar, es también lo normal. Quién sabe lo que nos deparará el futuro, y qué pocas cosillas de las que ahora usamos seguirán utilizándose dentro de 30 años, y un servidor que os lo contará, si es que existen los blogs y por supuesto nosotros.

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