29 mayo, 2025

Mis mejores entradas (y 57)

--Post preferido del 1401 al 1425 (08-Mar-24 a 18-Ago-24)--
 

Manuel Millán Herrador, el abuelo chino

 

-Este post iba sobre... la historia de mi tatarabuelo, haciendo una especie de biografía mezclando la información documental con los recuerdos familiares extraídos de esas historias que van de generación en generación, hablando de una persona fallecida hace más de 140 años, y por tanto muy sujetos a haberse alterado de alguna forma.

-La motivación para escribirlo fue... que de alguna manera creía necesario dejar por escrito un compendio de los testimonios existentes, porque si no, igual que se han ido perdiendo poco a poco (o "filtrando") los detalles sobre su vida, conforme desaparecían sus hijos, sus nietos y ahora poco a poco también sus bisnietos, al final llegaría un momento en el que los tataranietos no seríamos capaces de pasar una historia medianamente coherente a las siguientes generaciones.

-Me he decidido por él, porque... al fin y al cabo qué historia hay más importante que la nuestra propia, y por supuesto por el buen trabajo de documentación realizado, tanto investigando en archivos como hablando con los descendientes que más información podrían recordar.

 

23 mayo, 2025

El Porcuna en Tercera División RFEF (Año 5x05)

Y vamos con el último repaso de la temporada, que como no puede ser de otra manera, tuvo ya su colorín colorado, al menos en la liga regular.

Estas 7 jornadas las encaraba el equipo con 1 punto de ventaja sobre el descenso, pero con el problema de la aparición de una plaza de descenso por arrastre, provocada por el posible ascenso de un Melilla, que daría lugar a ese cuarto billete hacia División de Honor Andaluza en este grupo, siempre que no ascienda nadie en los play-offs, algo bastante complicado como se ha visto los últimos años con el Real Jaén, que no hay manera. Así, el Porcuna ocupaba esa plaza de descenso por arrastre, a 3 puntos sólo de la salvación total.

Los dos primeros partidos se saldaron con un 1-2 en campo del Poli Almería y un 1-1 en casa ante el Arenas de Armilla, que dejaban al equipo fuera del descenso, pero con la sensación de que esos 2 puntos perdidos ante el rival directo iban a ser definitivos, en vista del fácil calendario de los armilleros. Luego se perdió 2-0 ante el Huétor Vega y se empató en casa 1-1 ante el Poli Ejido, lo que automáticamente evitaba el descenso directo, pero volvían a ser 2 puntos claves perdidos en casa. Luego se empató en Torre del Mar a 0 y se perdió 0-1 en casa ante el Motril, quedando para el final una estéril victoria 1-2 en Martos, ya con los rivales salvados.

Si el equipo hubiera conseguido alguna de las dos victorias caseras ante los rivales directos, estaría ahora mismo salvado, pero por desgracia acabó cayendo en esa cuarta plaza de posible descenso por arrastre, a sólo dos puntos de la salvación total.

El Porcuna de esta temporada ha sido capaz de competir con cualquiera, pero ha tenido habitualmente dificultades para resolver los partidos complicados frente a equipos de abajo y para mantener marcadores en los minutos finales, que le han privado de haber salvado holgadamente la categoría. A destacar, sin duda, lo de ser el sexto equipo más goleador del grupo, aunque el cuarto más goleado, claro.

Así, todo quedaba en manos de los 4 equipos de playoff (Jaén, Torre del Mar, Motril y Huétor Tájar), que dilucidarán en duelos directos cuál de ellos entrará en la fase de ascenso a 2ª RFEF contra equipos de toda España; y si ese rival amigo consigue finalmente ascender, automáticamente sellará la permanencia del Porcuna. Hasta entonces, "¡Hala Jaén, viva Torre del Mar, Alé Motril y Huétor Tájar ra ra ra!", es lo que nos queda.

 


 

En cuanto al subgrupo en general, el Atlético Malagueño ya está en 2ª RFEF habiendo dominado de principio a fin la categoría, dejando al Jaén nuevamente con las migajas de un play-off durísimo tanto dentro del grupo como luego a nivel nacional. Los 4 clasificados han sido claramente los más regulares durante el campeonato.

Por abajo, destacar el buen fin de temporada del Marbellí y la salvación in-extremis del Martos, que se han consolidado en la categoría. Aparte, el gran fracaso de los dos "Polis" almerienses, tanto económico como deportivo (aunque siempre todos estos equipos pueden volver de las cenizas), descendiendo junto a un Málaga City que empieza a convertirse en ese equipo ascensor que suele tener asegurada la plaza de descenso en 3ª.

Iré escribiendo las actualizaciones de este post conforme se vaya desarrollando el play-off, y haya suerte o no, la temporada puede considerarse aceptable, con un cuatro y medio de esos que podrán valer o no para el aprobado según una moneda al aire al estilo de una tanda de penalties, que dará con el equipo en una u otra categoría en las que seguir disfrutando, ni más ni menos. ¡Aúpa Atleti!

 

Actualización 31-05-2025: Tras la primera ronda del playoff interno del grupo, Torre del Mar y Real Jaén jugarán la gran final para estar en los playoffs nacionales, donde el ganador se enfrentaría seguramente al Ciudad de Lucena. La sensación es que el éxito es más probable si pasa el Torre del Mar, porque se ve atrancado al equipo capitalino, pero iremos viendo...

Actualización 10-06-2025: Tras los playoff del grupo, el Real Jaén será el representante del Grupo IX de Tercera RFEF en los playoffs nacionales de ascenso, última fase donde se enfrentarán al Atlético Central (equipo recién creado hace un lustro por los hijos de Carlos Herrera y José Manuel Soto, vamos, que un equipo que tiene mucho peligro e influencia, esperemos que sólo se juegue en el campo). ¡Muchísima suerte para ellos, que será la nuestra también si consiguen su objetivo, seguiremos informando... Ah, y de camino también el Casabermeja una división más abajo espera que el Porcuna no baje para salvarse, así que los tres equipos hermanados por la causa.

Actualización 22-06-2025: Y finalmente, acabados los playoff de ascenso a Segunda RFEF, el Real Jaén es el equipo que consigue subir, tras 8 años en el "pozo", lo que hace que Atlético Porcuna y Casabermeja no desciendan por arrastre, por lo que el año que viene, por sexto año de siete posibles, estaré contándoles el periplo del Porcuna por Tercera División.


17 mayo, 2025

José Ángel y Manolo, esa España Cañí

A veces hay casualidades que no pueden serlo, que tienen que encerrar un gato sí o sí, que deben responder a algún plan o a algún tipo de homenaje, porque no es posible que dos de las personalidades más representativas de una época se vayan la misma semana tras tantos años desde que surgieron y convivieron en el imaginario popular, en algunos de nuestros recuerdos más ociosos. Se trata de José Ángel de la Casa, periodista deportivo y locutor de partidos de la selección española y competiciones retransmitidas por RTVE durante 30 años, la parte profesional y seria del tema; y de Manolo el del Bombo, aficionado y animador de esa misma selección española durante más de 30 años, estampa sempiterna de las gradas y figura algo casposa de la furia española, la parte folklórica de todo esto.

Ambos aparecían en nuestras pantallas cada vez que jugaba España, en RTVE, fuera el país que fuera, y por supuesto en España, en aquella época en la que el Sánchez Pizjuán era la casa de la selección, y en la que luego se decidió ir por todos los campos. Ahí, en el previo encontrábamos a José Ángel con su tremenda sobriedad y sabiduría, que ahora sorprenden ante el impostado histrionismo de los nuevos aprendices de cantadores de goles, con su voz inconfundible que nos recuerda a los millenials esa infancia acabada y esa adolescencia ya lejana, y entre las gradas, en esos planos que van buscando banderitas y camisetas, ahí aparecía también Manolo con su boina y su tremendo bombo, dándole que te pego para deleite de esos contados españoles emigrantes, a veces viajeros y luego de Erasmus que solían salpicar aquellos campos exóticos.



Fueron unos 80 gloriosos que derivaron en unos 90 de furia y en unos 2000 de esperanza, que siempre acababan en los cuartos de final, jugando como nunca y perdiendo como siempre, contados por José Ángel y golpeados por Manolo, y que nunca podremos olvidar pese a que las personas ya hayan desaparecido, aunque los personajes ya están para siempre plasmados en esa historia.



A José Ángel le van a sobrevivir dos goles sobre todo, el de Señor a Malta que supuso el 12-1, con su gallo inconfundible e inolvidable (es sorprendente pensar que tenía 33 años ese día, cuando su voz aparentaría muchos más) y la clasificación para la Eurocopa del 84, y el inesperado golazo de Nayim en la final de la Recopa que el Zaragoza ganó en 1995 al Arsenal; y por supuesto, muchos más, tantos y tantos hasta que llegó la generación que nos dio los títulos justo tras su jubilación. Manolo vivió su apogeo en los 80 y 90 también, siendo archiconocido, y desde ahí fue languideciendo tanto personal como famosamente, saliendo poco a poco del foco y siendo ya más recordado en los programas de recuerdo que por sus actuaciones. La enfermedad fue haciendo mella también en los dos, que esta semana, aún a una edad joven, nos han dejado.

Simplemente sirva como recuerdo a ambos como personajes, más admirable seguramente el periodista, y como representantes de esa época que ya no volverá, de esas postrimerías del siglo XX que se nos fueron hace medio siglo ya y que forjaron parte de lo que somos como pasado recordable que son, de esa España cañí rojigualda a la que ya no conoce ni su padre, y que con solo escuchar la voz inconfundible de José Ángel, o los bombazos de Manolo, se nos viene a la memoria.


12 mayo, 2025

Ruta en bici: Porcuna-Ermita de San Isidro Labrador

Hoy voy a retomar un tipo de entrada que sólo había hecho una vez, como es el de la ruta en bicicleta (ya ha llovido desde que publiqué una ruta desde Granada), y que esta vez me va a llevar desde el centro de Porcuna hasta el camino de Castro del Río y finalmente la ermita de San Isidro Labrador, en el término municipal de Cañete de las Torres (Córdoba). La dificultad es media-baja, ya que la salida es en descenso y luego hasta la ermita hay llano casi todo el rato salvo un par de repechos y una subida moderada de dos kilómetros en mitad, mientras que al final hay otra subida de unos dos kilómetros hasta Porcuna que también podríamos considerar "media".


La ruta comienza en el Arco Nuevo de la Carrera de Jesús de Porcuna, desde donde pasamos a la Plaza de Andalucía, lugar de interés en la que se sitúan la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, el Ayuntamiento (antiguo Pósito) y las Carnicerías Reales, aparte de una torre y parte de la muralla medieval del pueblo. Esperan por delante 42 kilómetros para el disfrute de los amantes de la bicicleta.

Los primeros compases son por el casco antiguo de Porcuna, en continua bajada, descendiendo primero por la calle Cervantes, luego la antigua plaza de la Coronada, Pozo Tejero, Ruy López y Azcárraga hasta la plaza de la Cruz, luego la ermita de San Lorenzo, llanete Abades y finalmente enfilar el conocido como Camino de Castro (carretera JV-2932), cercano a la ermita de San Marcos.


 

A la izquierda dejamos el cerrete de la Calderona (donde está la famosa cisterna romana), y comenzando dos kilómetros de pronunciado y técnico descenso (ojo que alguna curva es muy cerrada) hacia la llanura y vega de los arroyos Salado y Saladillo, cruzando primero entre el cerro de los Alcores y el del Castillo (donde está la actual Porcuna), pasando después a la derecha de la zona del peñón Rebailaor y llegando finalmente al llano, donde esperan varios kilómetros sin dificultad.

Este itinerario es una de las rutas del colesterol de Porcuna, por lo que seguro que os encontraréis con gente andando o corriendo, dando paseos matutinos o vespertinos para estirar las piernas y para despejar cuerpo y mente. Por supuesto, a ambos lados de la carretera hay hectáreas y hectáreas de olivos, en lo que en su tiempo fue cereal, y siendo una zona de milenaria presencia humana, en lugares como los mencionados y el famoso y emblemático cerro de Albalate.


 

Pasado el hito kilométrico del km.2 nos aparecerá a la derecha un camino que nos podría llevar a la zona del Puente Cañete (en la carretera de Córdoba), pasando por un vado del Salado, pero no, no vamos a tomarlo hoy, quizá sea en la siguiente ruta.

Más adelante cruzaremos un puente sobre el arroyo Salado, que en esta época lleva aún algo de agua, aunque en verano suele estar seco, y pocos metros después el Saladillo, su principal afluente (es el de la imagen), conformando con el Salado en su desembocadura lo que se conoce como los Llanos de Pezcolar, en lo que hace unos miles de años fue un lago pleistocénico alrededor del cual la caza fue muy próspera en épocas pretéritas para nuestros antepasados.

                                                                    Foto del Saladillo tras las lluvias de marzo
 


Uno de los atractivos de la ruta es ir pasando por algunos de los cortijos históricos de Porcuna, la mayoría en claro desuso o incluso en vías de derrumbe y desaparición total, siendo testigos de una época en la que las personas pasaban grandes temporadas en ellos trabajando la tierra. Un interesante lugar es la zona entre los cortijos de San Francisco y Magdalena, que hasta este año no tenía olivos y que han sido recién plantados, desapareciendo para siempre un bonito (y raro en Porcuna) paisaje.



 

Más adelante pasaremos también por el de Lora, el Toledillo y otros, y tras subir un pequeño cerro desde el que se divisan unas vistas increíbles, llegamos a una gran llanura, donde el arroyo del Sardinero desemboca en el Saladillo, de forma que seguimos siempre a la derecha del cauce del Saladillo, que nos va a acompañar casi hasta la rotonda del desvío a Cañete, dejando primero a la derecha el Zurraque.

Por supuesto, cualquier mirada atrás nos vuelve a llevar a Porcuna, que desde su atalaya nos vigila atenta para que no nos pase nada, mientras que en nada estamos ya en la provincia de Córdoba, que aparece poco antes de llegar al cruce anunciado.


 

Una vez llegamos a la comentada rotonda, la tomamos hacia la derecha, en lo que sería la carretera de  Cañete de las Torres (carretera A-3126), donde comienza una pronunciada subida de un par de kilómetros, que debemos tomar con cuidado para no fundirnos.


Seguimos siempre esta carretera e intentaremos no equivocarnos cuando veamos a la izquierda un desvío para Baena y la antigua ciudad romana de nombre desconocido situada en Torreparedones. A partir del cuál estamos en la A-3125, por eso digo que no nos confundamos porque realmente seguimos rectos aunque el nombre de la carretera cambie.


Seguimos varios kilómetros hasta llegar al cruce de Bujalance, que tomamos a la izquierda, lo que sería la carretera CO-4200.


 

Atravesamos varias torretas de electricidad que bien nos habrían venido en el apagón del pasado 28 de abril, y tras un subir y bajar agradable llegamos al cruce de la ermita, con una pronunciada cuesta entre los olivos y más o menos medio kilómetro de pista.

 


Así, hacemos la subida a la ermita, y llegamos a un paraje en el que no podremos rellenar de agua y que parece desierto, aunque la arboleda parece acogedora para una romería. Se trata de una ermita moderna construida por los vecinos del municipio hace un par de décadas, que no tiene malas vistas desde su cerro.


Como no es posible entrar a ver al santo y aún queda la mitad de la ruta, volvemos hacia atrás por nuestros pasos hasta llegar a la vía de dónde veníamos. Aquí habría opción de seguir hasta Cañete de las Torres y volver por la carretera general, o seguir hacia Valenzuela y volver, pero lo dejaremos para otro día, por lo que regresamos por donde vinimos, subiendo lo que bajamos y bajando lo que subimos (que se agradece) hasta llegar al Camino Castro hacia Porcuna, echando un último vistazo por hoy a llanuras, cerros, riachuelillos y cortijos, hasta llegar al pie de la subida al pueblo, en el hito kilométrico 3, que la haremos cansados y con cuidado de no subir demasiado las pulsaciones.



Bucólico lugar, preciosa vía, sí señor, una ruta agradable, con campo y agua, y no completamente atestada de olivos o con tanto polvo como otras, 2 horas y media, y tras 41 kilómetros aproximadamente, enfilamos de nuevo la subida hasta Porcuna, donde el Arco nos saluda de nuevo, conscientes de haber hecho algo bueno por nuestro colesterol. ¡Hasta otra, vieja Obulco!

06 mayo, 2025

Ese Papa que estábamos esperando

Llevábamos mucho tiempo esperando un Papa que se mezclara con la gente pobre, con los desheredados, que les diera esperanza y alzara la voz contra la injusticia, pero de verdad. Tiempo esperando que un Papa tuviera gestos inequívocos de estar más con los creyentes que con la cúpula eclesiástica, vamos, que le lavara los pies a los indigentes o a los reclusos en vez de a los viejos cardenales.

Llevábamos mucho esperando un Papa que clamase por la igualdad, que considerase personas a los homosexuales (menudo esfuerzo para otros), que entendiese que las mujeres tienen mucho más que ofrecer en la Iglesia, en la comunidad, en la sociedad en general, y que entendiese que todos los seres humanos tenemos derecho a ser respetados, vamos, que los acogiese en la Iglesia como miembros de pleno derecho.

Llevábamos mucho anhelando un Papa que apostase de verdad por el voto de pobreza, pero que lo demostrase una vez más cuando alcanzara el poder, censurando a los que no quieren más que riqueza, a los que hacen gala de ello, a los que van con comodidades por encima de lo necesario, a los que gastan el dinero en adornar vírgenes y santos, en la exaltación pura de lo contrario a lo que deberían predicar, vamos, que incluso se notara en su entierro de jefe de estado y en su tumba lo que predicaba en vida.

Llevábamos mucho tiempo esperando un Papa que reconociera los males hechos por la Iglesia, sobre todo esa pederastia enraizada enormemente en una estructura inconsciente y completamente indiferente al sufrimiento de los otros, a los que es capaz de maltratar y de estigmatizar para toda la vida, vamos, que pidiera perdón por lo cometido y que encausara y descubriera a los malhechores.

Llevábamos tanto esperando un Papa que de verdad dialogara con las otras religiones, que las hiciera partícipes de que todas en cierta manera forman parte de lo mismo, adoren a quien adoren, y que entendiera que llevarnos todos bien no podía ser malo, y seguramente contribuiría a que el mundo fuera un lugar mejor para vivir, vamos, que se aliara con ellas, las reconociera como iguales y afirmara que todas son un camino para buscar a Dios.

Llevábamos tanto tiempo esperando un Papa que mirara a las periferias, que se dejara de eurocentrismo, que viajara a los confines del mundo antes que a los países de siempre, que visitara a los pequeños antes que a los grandes, y que nombrara también cardenales de todos esos recónditos lugares que también son Iglesia, vamos, que demostrara de una vez por todas que la Iglesia es global, no italiana o europea.

Llevábamos bastante detrás de un Papa que rompiera los protocolos, que se mostrara cercano de verdad, que fuera ese Papa del pueblo, de carne y hueso, que se mezclara con las multitudes, y no un ser superior que se elevara sobre ellas. Vamos, teniendo en cuenta aciertos y errores, que como humanos todos cometemos: llevábamos mucho esperando a Francisco, y q.e.p.d.


 

Ni más ni menos, ojalá el que elijan en el cónclave sea capaz de seguir esta línea, y no ceda ante los que quieren que todo sea como siempre, un cortijo de unos pocos que nunca predican con el ejemplo porque ya hace mucho que los cargos y las prebendas les hicieron olvidarlo. Sin duda, suerte en la elección que comienza mañana, porque en unos días, sin duda: Habremus Papam.

 

Actualización 08/05/2025: El papam es León XIV, mucha suerte para él, claro que sí, ¡Aúpa Prevost!

29 abril, 2025

Fundidos a negro viendo ni papa

No tenía pensado escribir nada sobre este acontecimiento histórico en España, pero por qué no, para eso estamos los blogs.

Ayer, sin comerlo ni beberlo nos fuimos a negro, de un momento a otro, de un segundo a otro, se fue la luz, la electricidad, y con ella se nos fue la modernidad, y se nos fueron el siglo XXI y parte del XX, siendo relegados 100 años atrás cuando la gente no tenía tantas comodidades y vivían igual o más de felices. 

Así, poco a poco nos dimos cuenta de que ya no podíamos llamar por teléfono a nadie y de que para contactar con la gente había que ir a su casa (siempre que no vivieran en pisos altos donde el portero automático había dejado de funcionar y no se llega tirando piedrecitas a la ventana), de que no se podía cocinar con las modernas vitrocerámicas eléctricas, ni cargar el coche eléctrico, ni poner la tele, ni comentar la jugada en Twitter, un verdadero apagón tecnológico sin precedentes en el país.

Y comenzamos a ir a la calle y a hablar con la gente, a comentar lo que pasaba, lo que sabíamos y lo que no, y a encender aquellos viejos transistores que hacía décadas que no habíamos puesto en marcha (otros ponían walkman o mp3, aquellos que hace mucho desechamos) y que ahora eran los reyes de la casa, puestos en el centro o siendo llevados a la calle en vez de los inútiles móviles que ahora eran dejados en cualquier sitio por no servir más que como relojes y linternas, pero para eso mejor son los relojes y las linternas, claro, dónde va a parar. Para vivir en los 80, manda el móvil al carajo, carallo.

Entretanto, las noticias hacían lo que podían, evitando bulos a diestro y siniestro, asustados todos por posibles ciberataques o guerras imaginarias, mientras los de la Red Eléctrica capeaban el temporal como podían interconectando con Marruecos y Francia, y mientras las Baleares y las Canarias andaban ajenas a todo, como islas que son. Así, comimos como pudimos pensando en cuánto duraría y en si los congeladores acabarían descongelados, y se fue acercando la noche, por lo que aprovechamos para dar una vuelta después de habernos asegurado de que teníamos pilas y linternas suficientes para una probable noche oscura.

Poco después cenamos comida calentada en cocina de gas (de vecinos, de amigos, de chalets), y nos percatamos de que nos quedaban minutos de luz, inevitables minutos de una noche que se nos cernía y que acabó cayendo como una manta, como si toda esa oscuridad y negrura fuera la nada, nuestra desaparición total, volviéndonos ajenos al propio planeta, y ya sólo se veían velitas o lucecillas al otro lado de las ventanas, con la gente escuchando la radio mientras les empezaba a entrar sueño. Y por entonces media España tenía ya luz, y la otra media estaba esperándola, algunos en sus casas y otros atrapados en vehículos o trenes.


 

Así fue pasando la madrugada, en total silencio, con una noche más estrellada que nunca como vigilante, y de la forma más cívica y plácida posible, en los lugares que hasta mediado el sueño nocturno no volvió la luz, o incluso en otros menos suertudos donde no llegó hasta después del amanecer, como nos tocó en Porcuna. 

Y así fue como discurrió todo, sin más incidencias que los problemas de otros... los operados en hospital, las parturientas, los del oxígeno, los impedidos, y tantos más, y viendo cómo se nos puede complicar tanto la vida perdiendo un solo sentido, en este caso el de la vista, cuando de un momento a otro se hace de noche sin remedio, y pensando pensando en que en el resto del mundo todo estaba bien, en orden, con su internet y adelantos, porque siempre, mientras uno lo está pasando mal, el mundo sigue su curso y para los demás la vida continúa, y el sol sigue saliendo y por la mañana amaneciendo, os pase a vosotros como individuos lo que os esté pasando, eso tenedlo por seguro.

Otra anécdota que contar a los nietos, que esperemos no se repita muchas más veces, como la de aquella pandemia, y por supuesto, entre tanto, iremos haciendo acopio de velas, transistores, agua y latas de conserva, por lo que pueda pasar, que ahora sabemos que pasar, pasa.

23 abril, 2025

Cómo habría sido nuestra adolescencia con tecnología

Creo que una de las mayores satisfacciones de los millenials de más edad, nacidos en los 80, entre los que me encuentro, es la de haber crecido sin tecnología, y más concretamente sin móviles ni internet, en un mundo prácticamente analógico y muy similar al de nuestros padres o incluso abuelos (si hablamos de niños crecidos en pueblos). Ya los nacidos en los 90 sí que tenían internet en casa o podían acceder a ella en los "cibers", y por supuesto la posibilidad de tener un móvil (aunque fuera "tonto", no "smart" como vinieron luego)

No es que esté denostando todos esos avances, ni mucho menos, pues nos habrían hecho la vida más fácil (y más complicada en cierto sentido); pero sí que siento que somos unos privilegiados por haber conocido ambos mundos, el antes y el después, siendo sin duda esa última generación que conoció bien el mundo analógico y luego también formó parte de esos "nativos digitales" al llegar toda la tecnología cuando aún estábamos como mucho en la veintena y pudimos adoptarla sin esfuerzo como nuestra. Podría hacer el símil de esa generación que conoció la vida antes y después del fuego, la otra que la conoció antes y después de la rueda, o las otras que la conocieron antes y después de la luz eléctrica y la radio o televisión, sin duda cambios capitales como este que nos ocupa (incluso la llegada de la IA nos pilló aún en esa segunda adolescencia de la treintena).

 

                                                                   Fuente: Flickr
 

Partiendo de esto, y viendo cómo es la niñez y adolescencia de los "centenialls" o generación "Z", y cómo pinta la de la generación "T" (de tablet), que se están criando con una pantalla para hacerles callar y no molestar, con un dispositivo en el cole para distraerse mejor, con un móvil e internet en la mano (sin instrucción alguna y suponiendo que esa condición de "nativos" les hace ser autosuficientes) para ver de qué manera son capaces de autodestruirse, con perfiles en redes sociales para estar totalmente a la intemperie social, etc.; dando todo lugar a numerosos problemas psicológicos, de acoso, ansiedad y fobia social, que en esas edades siempre nos parecen gravísimos y lo son. Así, como decía, me gustaría haber podido ver qué habría pasado si nosotros hubiéramos tenido esa misma tecnología en los 90, ese móvil pegado todas horas, esas redes sociales malignas, esa tablet todo el día puesta, y esa suposición adulta de que al ser tan "nativos digitales" nuestros cerebros son tan diferentes de los suyos que eso nos haría inmunes a cualquier peligro, qué equivocados...

Y así, me veo con mis padres en un restaurante, ellos comiendo y yo viendo David el Gnomo en la tablet, jugando al Pong en el móvil o escuchando las canciones de The Police, Dire Straits, Madonna o Michael Jackson en Spotify. Luego creciendo con mi primer móvil antes de la comunión, enganchado a las redes sociales, acosando como toda la clase al pobretico que recibía bullying, que ahora se transformaba en unas fotos retocadas en las que tenía cuerpo de cerdo, y todos se reían de él, y también de ella... y acusaban más adelante a alguna pobretica de ser un poco ligera de cascos, ya ves, con una palabra más fuerte, con 12 años... y se encerraba en sí misma y quería quitarse de enmedio. E intentabas encajar como se pudiera, haciendo tiktoks con tus amigos para que todo el mundo pudiera verlos, incluso los malos... y te escribía gente de todas las partes del mundo para insultarte o para decirte lo grande que eras, pero los insultos podían más...

 


 

Y así me veía pasar el instituto, siempre con esos apéndices, hablando en clase por Whatsapp, chateando, mandando directs de Instagram a quién sabe qué adolescentes obsesos de cuarenta años que te van pidiendo más y más y que acaban chantajeándote con que todo el mundo verá o sabrá tal y cual cosa... Antes el chantaje era de cuatro amigos tontos de tu barrio, ahora puede venir de Nueva Zelanda en un plis-plas. Y disfrutamos de la ventaja de tener aquí y ahora una cámara de vídeo para grabar nuestras fechorías (no siempre malas, claro), nuestras andanzas, y reenviarlas por ahí, de poder preguntar a Google en cualquier sitio ante cualquier duda, de reformulárselas al ChatGPT, de poder avisar a tiempo de que no vamos a llegar a tiempo, de poder queda con quien queramos y como queramos. Y modificamos el lenguaje y nos hablamos con emojis y con abreviaturas requebradas y encriptadas para que los mayores no nos entiendan, y disfrutamos con ello como haría cualquier generación, y poco a poco somos inmunes al mundo exterior, ensimismados en tanta tecnología, que no nos permite disfrutar ya de las pequeñas cosas, porque ese mundo tecnológico es aún mucho más pequeño y absorbente. 

Y así se nos pasó poco a poco esa adolescencia con tecnología, como cualquier otra, con sus aprendizajes, con sus estudios, con sus experiencias varias, con sus acosos, con sus inseguridades, con sus reafirmaciones, con sus certezas, con sus amores, con su amistad, con sus malos y buenos momentos, con sus desastres y fines del mundo por tonterías sin importancia, con sus pérdidas, con sus alegrías y tristezas, con todo lo que conlleva al fin y al cabo crecer, tengas un móvil en la mano o no, somos exactamente los mismos que nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos, el medio cambia pero nosotros seguimos siendo unos seres tiernos que enfocan una etapa de la vida sin saber lo que les espera, y así, tengamos unos increíbles avances tecnológicos o no a nuestra disposición, lo seguirá siendo...

 

17 abril, 2025

Carpe diem pilinguis costeadas por el Estado

Pilinguis que reciben un sueldo durante dos años de dos empresas sin plantearse siquiera que eso puede resultar extraño, ilegal o levantar cierto tipo de sospechas o suspicacias. Por otro lado resulta que las mismas pilinguis viven en pisos de lujo costeados por todos los contribuyentes (es decir, por todos nosotros) que ellas no pagan y que tampoco saben quién lo hace, y claro, eso no les extraña, no les parece que sea una forma de abonar sus caros servicios, y de nuevo ni se lo plantean: "carpe diem pilinguis" pensarán.

Esposas de dirigentes que no saben hacer la o con un canuto (se puede interpretar la frase de las dos maneras, ellos y ellas), y que de repente son requeridas como directivas de grandes empresas o instituciones a nivel provincial, regional y nacional, que dirigen cátedras, que dan conferencias, todo ello con un supersueldo inflado de cientos de miles de euros, y que más allá de pensar que están ahí porque se lo merecen, lo único que piensan es "carpe diem pilinguis".

Hermanos de políticos y políticas que de repente empiezan a prosperar justo cuando sus familiares son elegidos diputados y diputadas, consejeros y consejeras, ministros y ministras, presidentes y presidentas, cuyas empresas empiezan a recibir contratos a troche y moche, y dinero en cantidades ingentes que obviamente es redirigido a paraísos fiscales, claro que sí, que suben por las nubes su tren de vida, y que ni se plantean que eso pueda estar mal o meterles en un follón más adelante: "carpe diem pilinguis".

 


 

Y luego también están los que se gastaron el dinero de los contribuyentes en prostitutas y cocaína (con perdón),  sin que haya habido ningún problema legal, ni pérdida de votos ni nada, que simplemente han disfrutado de esas fiestas con gastos pagados a sabiendas de que la justicia no está para esas cosas, porque "carpe diem pilinguis".

Y así casos y casas, por todos lados, rezumando en cada esquina y despilfarrando a nuestra costa, haciendo que los suyos prosperen mientras los nuestros pican piedra para sobrevivir, malditos sean todos esos pilinguis que nadie manda al lugar al que deberían estar: Siberia.

11 abril, 2025

Hasta los cuernos de la IA

Hay un curioso meme en internet que dice que los hombres piensan varias veces al día en el Imperio Romano. Supongo que serán los historiadores, turistas, arqueólogos o simpatizantes del mismo, porque no veo a tanta gente conversando sobre el tema, la verdad, aunque sí sea cierto que a veces metemos a los romanos hasta en la sopa, dándoles ciertas cualidades de deidad, como cuando decimos que sus puentes son los mejores porque ahí siguen tras 2000 años, cuando los que realmente siguen ahí son los poquísimos que no se han derrumbado aún (esto es un claro sesgo del superviviente), o cuando llamamos "puente romano" a construcciones realizadas hace uno o dos siglos sobre las ruinas o como mucho los cimientos de los que realmente sí lo fueron.

Pues bien, si realmente no es en el Imperio Romano, ¿en qué piensan a menudo los hombres? Pues os lo digo, y sin duda alguna: en la IA, la Inteligencia Artificial, esa cosa que ha llegado para quedarse y que es la panacea, que cambiará el mundo tal y como lo conocemos y que arrasará seguramente con todo, no sabemos si incluso acabando con la especie humana tal y como la conocemos. Que sí, que ha habido avances en la historia que la han cambiado enormemente, sea el fuego, la rueda, las vacunas, la electricidad, internet, etc... pero la IA, por supuesto, es uno de ellos.

 


 

Y poco a poco es que está hasta en la sopa, como esa moda de la que todos hablan y que paulatinamente empieza a molestar por su omnipotencia y ubicuidad, pues está en todos lados, en las revistas especializadas en informática, en los periódicos, en las noticias del telediario, en los reportajes de la 2, en las revistas del corazón, que amenaza tu trabajo, que permite que tus alumnos entreguen tareas sin haberlas desarrollado (qué si no, era el Rincón del Vago en su momento, o qué si no, era el sobornar al empollón de la clase para que te los pasara, pero no, ahora lo hace la IA).

¡Incluso yo la he usado ya para escribir dos posts (primero invitando a la IA a escribir un post y luego usándola para crear un test de personalidad), y es que al final no sabemos hacer ya nada sin ella. Incluso ni los creadores, que empiezan a usarla para inspirarse o para rematar ciertas tareas mecánicas. ¡Si la imaginación y la inspiración humana están en mano de la IA, poco de humanas van a tener las obras derivadas de ahí!

Uf, da miedo pensarlo, pero estamos hablando de una herramienta que empieza a coartar al ser humano, y que incluso para lo único en que los humanos podríamos ser superiores a ella, que es ese retorcer el cerebro para crear, empezamos a usarla por desgana, por vagancia, por lo que eso empieza a autolimitarnos, dejando que la IA piense por nosotros, que resuelva los problemas a su manera (adiós a la resolución creativa de problemas, como ya ha pasado con el ajedrez que poco a poco ha ido perdiendo su entropía, su desorden propio de mentes pensando, analizando y llegando a conclusiones precipitadas, a errores al fin y al cabo).

 


 

Yo, que la uso ya casi todos los días para darme pie al pensar nuevas tareas, para asegurarme de que voy bien, para encontrar errores que a mí me costarían un buen rato, también estoy hasta el cuerno de la IA, de ese cacharro diabólico que nos hace la vida más fácil, que nos permite hacer nuestro trabajo en menos tiempo, ser más eficientes, salir de bloqueos mentales que no nos dejan pensar, inspirarnos, buscar información en segundos, ordenarla y clasificarla, sí, ¡a quién no le gusta dejar de perder el tiempo en nimiedades o poder utilizarlo en tareas de valor!, sí, ¡estamos hasta el cuerno de la IA!, o... ¿es lo mejor que nos ha pasado y estamos dispuestos a ceder por un lado para ganar por el otro?

En fin, tiempo al tiempo, lo que está claro es que habrá que adaptarse, y de que muchos querrán manejarla para dominar el mundo y aprovechar para extender su ideología y conseguir más poder, eso está claro. Los gobiernos intentarán hacer algo pero llegarán tarde como siempre, y para entonces estarán amenazados los modos de vida de muchos, que se retorcerán inútilmente cuando ya sea imposible solucionar sus problemas, y entonces viviremos en un futuro distópico que llegará, no lo dudéis. Y sí, en unos 20 años será difícil que nadie sea ajeno a la IA, y los que lo seamos, no seremos más que unos sexagenarios reticentes a la tecnología, unos millenials avejentados que serán el último reducto de una sociedad analógica que ya no existe, y que contaremos a sorprendidísimos nacidos en los años 20 del siglo XXI cómo era vivir sin internet y sin la IA, por entonces os lo contaré como abuelo cebolleta si estoy por aquí, y si estáis por ahí para leerme, aunque quizá con la IA ya no haga falta que un humano como yo escriba aquí estas historias en botella, porque quizá TODO esté ya escrito. 


06 abril, 2025

Diez y nueve años al aparato

A estas alturas tengo ya todos los tópicos manidos, aquello de cómo pasa el tiempo, qué rápido llegan cada vez de nuevo las mismas fechas, etc, etc., así que no molestaré ni daré más la vara por hoy, pero sí, me sorprende que a mi yo de 2006 las circunstancias y el espacio-tiempo me hayan trasladado a 2025, así, como si nada, como si de un soplo se tratara (hablando igual que un nonagenario, que si no lo soy ya, ojalá lo sea y os pueda relatar mis andanzas lentas también aquí).

Total, que lo que siempre hay que ser es agradecidos, y por eso doy las gracias por haber podido llegar a tan longeva edad en el mundo de los blogs, como ya hice los últimos 18 años (1 año, 2 años, 3 años, 4 años, 5 años, 6 años, 7 años, 8 años, 9 años, 10 años, 11 años, 12 años, 13 años, 14 años, 15 años, 16 años, 17 años y 18 años).

Y sí, hay que celebrar cada uno, porque la única certeza que tenemos es que algún día, un cumpleaños (y puede que sea este de hoy), será el último.


 

No lo olvidéis: lo que tengáis que decir, decidlo, porque si no lo hacéis nosotros, nadie lo hará, y se pierde, y podría haber sido de utilidad para las generaciones venideras, no les privéis de ello, que quién sabe qué magníficas utilidades tendrá entonces ese conocimiento.

Sin más, a todos, espero que nos volvamos a ver en el ¡próximo cumpleaños!