20 marzo, 2022

Meme del "Yo Nunca He"

Como ya he comentado otras veces a los centenialls que me lean, hace unos 15 años la gente se enviaba en forma de "meme" o llamándolo así, una serie de pruebas, retos o tests a realizar, que se lanzaban a un número determinado de personas y que si no hacías había 1000 años de mala suerte o así, o quizá nada, no me acuerdo. Total, que una vez desaparecieron, siempre me ha gustado irlos recordando, y de hecho, fue hace un año cuando hice el último, haciendo un vetusto meme, por gusto.

Total, que últimamente me ha dado la sensación de que vuelve a estar de moda el juego del "Yo nunca he", del que ya hablé en su momento, y que ahora parece que las nuevas generaciones han acogido muy bien, como si jamás hubiese existido o los carrozas millenials no hubiésemos jugado a él cuando ellos/as no estaban ni pensandos.

Bueno, al lío, sin bebida y sin paños calientes, me voy a atrever a hacer un "Yo Nunca He" que he visto por ahí, sin mentir, vayamos a ello...

 

1.Yo nunca he tenido problemas con la policía.

Bebo, y ya lo expliqué aquí

2. Yo nunca he hecho el ridículo en público.

Bebo, y quién no, y a veces disfrutando, claro que sí.

3. Yo nunca he consumido alucinógenos. 

Me han ofrecido varias veces, setas y cosas de esas, pero no, vaya que me quedara tonto.

4. Yo nunca me he emborrachado hasta perder el conocimiento. 

Y si sí, obviamente, no me acordaría, ni yo ni nadie, salvo vídeos recordatorios...

5. Yo nunca he mentido para no hacer enojar a alguien. 

Bebo, mentiras piadosas que se llaman,

6. Yo nunca he tenido juguetes sexuales 

La verdad es que no lo recuerdo, sí que en American Pie usaban tartas y eso, pero no.

7. Yo nunca me he apuntado al gimnasio y he abandonado. 

Bebo, fue junto a un chino, aunque tampoco lo dejamos por inconstancia, sino por el fin del curso

8. Yo nunca he hecho algo que pueda considerarse un delito. 

Diría que no, aunque aquel asesinato...

9. Yo nunca he engañado a alguien. 

Bebo, y todos vosotros también, el hecho de escabullirse de la espada y la pared lo exige, en cualquier caso no recuerdo la situación concreta, pero hasta la Teresa de Calcuta lo hizo.

10. Yo nunca me he imagino siendo del sexo opuesto. 

La pregunta es como algo que casi haces a diario. A diario no, pero a veces lo he pensado como un juego, y quién no. 

11. Yo nunca he sido infiel 

No se ha dado el caso, aunque habría que definirlo exactamente, para algunos una mirada lo es.

12. Yo nunca he tenido más de una relación en simultánea. 

Va a ser que no, aunque tener varios frentes abiertos, sí.

13. Yo nunca le he mentido a mi pareja. 

Mentir creo que no, porque miento poco, pero a veces un "ocultar parte de la verdad" puede ser.

14. Yo nunca he huido de una relación. 

Pregunta rara donde las haya, no, a  Pernambuco no me he ido corriendo, pero se justifica en el caso de relaciones tóxicas

15. Yo nunca he participado en un trío. 

Mal, pero no. Si se hubiera puesto la Johansson a tiro, quizá, pero vive lejos la tipa.

16. Yo nunca he roto el corazón de alguien. 

Diría que sí, aunque más de amigo que de pareja, y sin intención.

17. Yo nunca he ocultado información importante a mi pareja. 

Jaja, ahora sí hablan de "ocultar la verdad", pero son nimiedades, importante no.

18. Yo nunca he hecho alguna locura con mi pareja. 

Bebo, de locos está hecho el mundo, sobre todo por ir a sitios raros, difíciles o inaccesibles.

19. Yo nunca he salido a la calle en pijama. 

Diría que no, aunque alguna vez con la ropa del revés 

20. Yo nunca he dicho que me encanta un regalo sin ser verdad. 

Me cuesta mentir, si acaso no digo nada y me evito hacerlo.

21. Yo nunca le he mentido a mi mejor amiga(o). 

No lo recuerdo, posiblemente no.

22. Yo nunca he consumido bebidas alcohólicas. 

Bebo, literalmente.

23. Yo nunca me he preocupado por la opinión de los demás. 

Bebo, a veces demasiado, y eso que a los demás seguramente les importamos un rábano.

24. Yo nunca he perdido un iPhone 

iPhone no, pero perdí o me robaron un móvil hace años, y hace poco perdí el que ahora tengo con la bicicleta en un camino, y cuando me di cuenta, volví varios kilómetros y allí estaba, en mitad del camino

25. Yo nunca he fingido cantar sin saber la canción. 

Fles aplestar no ma no ma ye, no ma no ma ye, no ma no ma no ma ye, cri butel si dragostea din tei, narcoples ero qui feilte, maea ji, maeaju, maeajo, maea jaja...

26. Yo nunca he cantado en Karaoke. 

Bebo, sabor de amoooor, todo me sabeee a tiiiii

27. Yo nunca he tenido sexo virtual. 

Literalmente no, quizá conversación subida de todo, sí, pero lo normal.

28. Yo nunca he fingido conocer sobre un tema sin saber nada. 

Bebo, a veces por tal de no interrumpir a la otra persona, pero sin mala intención

29. Yo nunca me he tirado un pedo y he fingido que no soy yo. 

Bebo, a veces pasa, y con la edad más.

30. Yo nunca he stalkeado las redes sociales del ex de mi pareja. 

No soy muy cotilla, pero a veces uno mira gente.

31. Yo nunca he creado un perfil falso para stalkear. 

Bebo, es que luego el FB se chiva de quién ha visto el perfil, mejor disimular.

32. Yo nunca he llegado tarde al trabajo. 

Bebo, una vez me dormí como media hora, nada grave.

33. Yo nunca he fingido estar enfermo para no ir a trabajar. 

No, nunca, y debería, porque todo el mundo parece que lo hace. De hecho he ido estando enfermo.

34. Yo nunca he tenido una relación sentimental con un compañero de trabajo. 

Diría que no, aunque algún flirteo sí hubo.

35. Yo nunca he abandonado un trabajo impulsivamente. 

No se ha dado el caso, pero cualquier día cojo la puerta y ...

36. Yo nunca he tenido problemas con un compañero de trabajo. 

Bebo, de hecho Dios mío dame paciencia, porque como me des una motosierra...

37. Yo nunca he salido temprano de mi trabajo con una excusa falsa. 

No

38. Yo nunca he hecho homeoffice en pijama. 

Bebo, aunque me gusta siempre vestirme, no se sabe en qué momento vas a tener que salir corriendo

39. Yo nunca he querido abandonarlo todo e irme a viajar por el mundo. 

Bebo, yo creo que eso le pasa a todo el mundo menos a los que ya lo han hecho, pero hay siempre cosas que te amarran.

40. Yo nunca he realizado un meme sólo por rellenar en el blog

Bebo, es justo lo que lees ahora...


En fin, ya he terminado este meme por gusto del "yo nunca he" con preguntas que me cogí por ahí, no se lo mando a nadie a día de hoy, que sí lo hubiera hecho en 2007 claro...

14 marzo, 2022

La efeméride que cambio todo, ahora que todo acabó

No es que vaya a tener esta pandemia una fecha de fin, obviamente, pero dado que muchos países hace tiempo que eliminaron las mascarillas completamente, que Francia lo hace hoy (quedando prácticamente ya sólo España a nivel Europeo), y que justo hace 2 años que nos confinaron por primera vez en España, sí, esta efeméride puede verse perfectamente como el principio de todo, y dos años después, el mismo día, como el fin, de algo que ha quedado perenne y endémico entre nosotros, pero que seguramente y cruzamos los dedos, ya no volverá igual, aunque no sabemos si diferente.

Hace dos años teníamos la mosca detrás de la oreja de un apocalipsis zombie que venía ocurriendo en China e Italia, y que aún no sentíamos nuestro, aún lejano, aún imposible, y que cambió nuestra vida para siempre, marcando con una equis dos claros años, para todos, más allá de los que tuviera o tendrá cada uno de nosotros, esos dos, 2020 y 2021, y el final en 2022, quedaron para siempre grabados en nuestras almas, como aquella vez que nuestra generación se rompió en dos trozos, como tantas antes siglos o décadas atrás lo hicieron. Esta fue la nuestra, la pandemia mundial, y hace justo eso, dos años.

No voy ahora a repetir todo aquello, a relatar, a rememorar cada detalle, pero como efeméride que es y cumpleaños de un mal sueño que ya debería haber terminado, merece al menos este recuerdo, una pincelada, una pequeña reseña, nota al pie o glosa emilianense, un subrayado, un simple puntito recordatorio.

Hoy, todo está olvidado por culpa de una guerra que no nos ha dejado olvidar poco a poco, sino a todo trapo, de forma brusca y violenta, nunca mejor dicho. Hoy se nos ha olvidado que perdimos dos años de nuestra vida, empleados en una batalla que no era la nuestra, por un virus que a saber dónde y cuándo fue concebido, para qué, cómo y por qué oscuro motivo, sea natural o artificial.

Sólo nos quedará contárselo de la mejor manera posible a los del futuro, de una manera "noabuelocebollética", para que parezca real, no inverosímil y falta de rigor como a veces son las hazañas insípidas de algunos que no tienen nada que contar. Lo contaremos sabiendo que no pueden entendernos, sobre todo lo de aquellos meses prácticamente encerrados en casa, con toques de queda, con horarios prohibitivos, con problemas mentales, con taras que quedaron para siempre, con obsesiones, dejes y remilgos que va a ser difícil quitarnos.

Hoy hace 2 años que una buena noche estábamos celebrando la vida y al día siguiente nos la habían limitado hasta límites insospechados, recordemos esto, no lo olvidamos, que todo puede irse al traste de un momento a otro, ahora que todo acabó, ahora que quizá cualquier día todo empieza de nuevo...

07 marzo, 2022

Siempre son los 80

 Me descubro escuchando una música compuesta a mediados de los 80, incluida en un recopilatorio de grandes éxitos publicado en 1998, hace 25 años casi, cuando todos esos éxitos eran ya clásicos antiguos que hoy han cumplido ya los 35 años.

Me recuerdo escuchando con pavor en 1995 música de 1968 como si fuera antediluviana, como si fuera de nuestros abuelos, arcaica y desprovista de modernidad alguna, acabada, envejecida y enterrada para nuestra generación, y me doy cuenta de que habían pasado 27 años solo, y de que hoy día, para un chaval de mi edad de entonces, correspondería ni más ni menos a 1995, justo aquel año en el que aquellos éxitos sesenteros me parecían de otro mundo.

No quiero ni pensar ya en una comparativa respecto a música de por ejemplo 1948, que yo escuchaba en 1993 como si se tratara de música polifónica de la Edad Media, de requiebros de Berlioz, Smetana o Dvorak, previos incluso a Adán y Eva, con nada más y nada menos que 45 años de vida. Hoy día, la música primera de Dire Straits, algunos de los primeros discos de Queen o gran parte de los enormes rockeros de los 70 que escuchamos a todo trapo en Rock FM como si siguieran plenamente vigentes, tienen más de esa edad. Y sí, son prehistóricos para los de ahora, ley de vida.

Un chaval que ahora cumple 80 escuchaba como loco esa música suya de los 50, y siguió escuchándola años después como si siguiera aún vigente, y llegaron los 70 y ahí seguía, y en los 90 pensaba que la música presente era peor que aquellos superclásicos de los 50, y hoy día, para él, cumpliendo ocho décadas, siempre siguen estando vigentes, siguen siendo los 50.


 

Yo soy heredero de los 80, y por supuesto sé que nunca habrá época musical mejor, como todas, esa que fue desde mediados de los 70 hasta mediados de los 90, la mía, la previa... Luego siempre hubo buena música, pero hoy ya no entiendo la actual, con los reguetones, traps y experimentos que fusionan la propia fusión fusionada. Hoy me refugio en aquellos viejos discos que tienen casi mi edad, aquellos que escuchaba de adolescente y cuyos grandes éxitos recopilando una época pasada, compraba en Compact Disc en el instituto o en Mp3 pirateados en la facultad, así era por entonces, cuando hoy todo suena en Streaming, concepto irresoluble encontes.

Hoy me refugio un momento en los 80, enseñándole a la que juega en la alfombra que todo eso existió, que existe y existirá, que nunca habrá nada mejor, cultura musical a borbotones que brota en unos viejos sistemas desfasados, porque sí, hoy y mañana, siempre son los 80.

28 febrero, 2022

El Porcuna en Tercera División RFEF (Año 3x04)

Vamos al penúltimo repaso de este año, y no el penúltimo de siempre, porque tras estos 8 partidos, ya sabemos que ¡el Porcuna jugará otro año más en Tercera División!

Lo mismo parezco un poco pesado con esto, pero a día de hoy seguimos tocando madera por lo increíble que es que la competición se esté desarrollando con normalidad, y ¡ha llegado al final de la primera vuelta!

En un calendario que claramente va de más difícil a más fácil, el Atlético Porcuna ha sido capaz de conseguir 11 puntos en estos primeros 8 partidos de la segunda vuelta, tres más que en la primera vuelta, lo que da muchas esperanzas de cara a final de temporada, más teniendo en cuenta que los rivales son mucho más asequibles a partir de ahora. Actualmente el Porcuna está 9º a unos 4 ó 5 puntos del playoff de ascenso,.

El equipo comenzó con mal pie aunque buena imagen cayendo 4-3 ante El Palo. Luego defendió con fuerza su estadio ante un rival de la parte baja con 2-0 ante el San Pedro y ganó 1-3 al Atlético Malagueño, lo que levantó más aún las expectativas, llegando a meterse en los primeros lugares. Después se empató en casa ante el Real Jaén 0-0 y se cayó 2-0 en Motril, lo que devolvió las cosas a su sitio. 

Luego vino el partido en casa ante el Torre del Mar, ganando 2-0, nuevamente muy sólido ante los equipos de abajo, para finalmente caer 2-1 en Torremolinos ante un intratable líder y no ser capaz de pasar del empate 2-2 en casa ante el Huétor Tájar.

La conclusión es que el equipo ha competido contra los mejores y ha sido capaz de tratarles de tú a tú, sin ser mejor que ellos pero consiguiendo bastantes puntos. Si sigue el ritmo ya visto ante los de abajo, claramente va a estar arriba a final de año.

Llegamos a los ocho últimos partidos, en los que el Porcuna consiguió nada menos que 17 puntos en la primera vuelta, cosa que si igualara acabaría seguro en puestos de play-off de ascenso.

En cuanto a los goleadores, tiene al mejor de la categoría, que es Acosta con 14 goles, seguido de Víctor Vázquez con 6, Luisito con 4, Pol Benito con 3, e Ibra y Largo con 2. El Porcuna es el 4º equipo más goleador de la liga, aunque sólo hay 5 que hayan recibido más goles. De todas formas, buena señal.



En lo que respecta al subgrupo en general, sólo un milagro evitará que el Torremolines esté el año que viene en Segunda RFEF. Detrás de él, hay 9 equipos en 9 puntos (podrían ser incluso menos porque el 2º Marbella tiene un partido más). Cualquiera de ellos podría estar en los cuatro puestos de ascenso, siendo el Torredonjimeno el que parece más enrachado ahora mismo.

Por la parte de abajo, hay 6 equipos en 8 puntos, que se disputarán un mínimo de 3 plazas de descenso, y un máximo de 5 si hay arrastres. Últimamente se han ido animando y cualquiera podría escapar del pozo, siendo el Jaén el más poderoso de todos y el que más miedo tendría a un descenso que conllevaría su desaparición. El Intergym Melilla ya es matemáticamente equipo de Regional.

Hablaremos en unas semanas, no sé si con el equipo aún por jugar playoffs, quién sabe...

24 febrero, 2022

Y ahora una guerra

Pues eso, que narrando y narrando acontecimientos que no habíamos vivido nunca, coincidimos con una pandemia, con un volcán en España, y ahora con una guerra en Europa. Que sí, que la yugoslava fue otra, tan cercana y en un país tan similar a España, pero es que ahora un país ha atacado al otro, así, sin paños calientes.

Son cosas que a uno no le van a pasar, y ahí las tenemos, y vemos a tanta gente pensando "bueno, eso pasó en Yugoslavia y ahora en Ucrania, pero en España no va a pasar". ¡Claro campeón!, porque hace 86 años no pasó nada en España similar, y hay gente viva que aún se acuerda. Eso nos debería hacer reflexionar y pensar: ¿por qué no? Y actuar en consecuencia, claro.

Ahora parece que nadie se atreve o tiene bemoles de ayudar a los ucranianos, no, que Rusia la absorba y santas pascuas, porque sí, le vamos a poner unas sanciones durísimas y al menos evitará que invadan luego Polonia... a saber... Y lo que no podemos ponernos a hacer es a atacar también a los rusos, porque se liaría guapa... Una posible Tercera Guerra Mundial, de la que se lleva hablando desde los 50 y la Guerra Fría, y que tarde o temprano acabará por suceder.

Tuvimos varios avisos, recuerdo sobre todo las épocas de Irak y el susto de las armas de destrucción masiva, o el loco de Corea del Norte, pero ahora parece que el más loco de todos (que a veces ha sido también el presidente de EEUU), es el padre del hijo de Putin.


 

De momento nos queda esperar las consecuencias, en un año aún metido en la pandemia que se nos va, sustituida por algo que lo mismo es hasta peor, quizá con subidas brutales de precios en la materias primas y energía, inflación gorda subyacente, falta de suministros, a saber... Sólo espero que acabe pronto, que Rusia se quede los pedazos de Ucrania que desee, y a otra cosa, mariposa...

Mientras tanto, nadie se atreve a prometer a Ucrania que entrará en la OTAN, cagados de miedo... y es para estarlo.

16 febrero, 2022

Hace 40 años era la prehistoria

"Han pasado los mismos años desde 1980 hasta hoy, que desde el año 1000 al 1700".

A ver si soy capaz de explicarlo con sencillez: la diferencia entre la vida de un individuo de cierta edad en 1980 y la que tiene hoy día un individuo de la misma edad, es la misma que entre dos individuos de la Edad Media o Edad Moderna.

Podemos matizar muchas cosas, pero en tipo de vida, vida diaria, vida familiar, tipos de trabajo, religión, mentalidad, herramientas utilizadas, posibilidades de comunicación, de transporte o de salud, podríamos hacer comparaciones y más o menos por ahí iría la cosa. Lógicamente los periodos que he cogido son arbitrarios, por lo que podíamos modificarlos a nuestro gusto para ser más precisos, pero no he andado muy desencaminado.

 De hecho, se podría decir que nunca ha estado tan lejano el "hace 40 años" que hoy en día, pues por ejemplo entre 1600 y 1640 había muy pocas diferencias reales en cuanto a todos esos aspectos antes mencionados, y era bastante sencillo por tanto, aprender saber lo mismo que aprendieron tus padres o abuelos, y que eso mismo fuera aplicable al 99% en toda tu vida futura, sin tener que aprender mucho más. El conocimiento apenas cambiaba, la mentalidad, las herramientas, los transportes, los trabajos, los avances en salud... prácticamente eran los mismos, pero... ¡Y entre 1980 y 2022?  Pues prácticamente podríamos decir que a todos los efectos, 1980 era la prehistoria.

Que sí, que nos puede parecer absurdo o hasta maquiavélico oír a un adolescente pensar que en 1980 poco más que andábamos con taparrabos, pero es que es así, el cambio es tan exageradamente brutal que es la sensación que les da, y no andan desencaminados.

De hecho, a la hora de establecer comparaciones, casi diría que para los que vivían ya en 1940 en un pueblo, que cada vez quedan menos, el mundo ha podido cambiar en estos 80 años más que en los primeros 1750 años después de Cristo, una barbaridad que parece, pero que nuevamente no parece desencaminada.

Claro, las estructuras mentales innatas de los seres humanos no han cambiado, la genética es casi igual, y nos enfrentamos a semejante mundo cambiante con las mismas herramientas que nuestros antepasados a ese "mundo estable". Una década ahora son como medio siglo de antes, y los viejos que antes se quedaban un poco atrás respecto a los adolescentes, somos ahora nosotros los de treinta respecto a los mismos adolescentes de ahora. Da vértigo y hace enloquecer.

Por ilustrar un poco, yo he notado cambios brutales desde los 90, como el total establecimiento del divorcio, los matrimonios homosexuales, la adopción, los móviles, los smartphones, los dispositivos inteligentes, internet, las autovías por todos lados, medicina nuclear, clonación, ingeniería genética, familias monoparentales, enorme avance del laicismo, cambios en los mapas, robótica, etc... Y sólo hablamos de 30 años. Ojo, y esto parece que cada vez se acelera más y nos da vértigo, mucho vértigo a los viejos de casi cuarenta años que quedamos... ¿A dónde vamos a parar? Pues nosotros al hoyo y el vivo al bollo, pero en el siglo XXII veremos tantos cambios y tan rápidos que el ser humano simplemente se verá superado por ellos, sin capacidad para responder a tanto estímulo, a tanta velocidad, y simplemente se dejarán llevar en su nostalgia por algo que sólo conocen de oídas, aquel mundo analógico y maravilloso de finales del siglo XX, cuando aún éramos inocentes, cuando todavía, vivíamos en la prehistoria...

10 febrero, 2022

Sólo cinco post en enero, se nota...

No sé si se nota que es para rellenar, pero rellenar, rellena que da gusto. 

El caso es que el otro día me di cuenta de que este pasado mes de enero publiqué sólo 5 entradas en el blog, cosa que sólo había pasado una vez: en 2016, cuando dos de las cinco fueron "eliges" y otra fue el "balance del año pasado", que es algo impuesto en todos los eneros. 

Eso quiere decir que estamos en la época menos prolífica del blog (y entiendo y estoy casi seguro de que este año va a ser el que tenga menos artículos, al ritmo que me he autoimpuesto y al que de momento vamos). De hecho, esa época 2016-18 fue la que menos artículos anuales tuvo de media, así que es de esperar. 

Total, que sólo quería decir esto, no sé si lo pondré en artículos breves, debería, aunque tampoco sé el tamaño que suele tener un artículo breve o si ya me he pasado, quién sabe.

En cualquier caso, el mes de febrero es muy corto, y me arriesgo a tener menos de 5 posts, por lo que este va a venir genial para mantener una cuenta decorosa, rellenar, es lo que hay, a mí me pagan por número de post, no por palabras, así que es lo que hay, otro para el zurrón y a poner la mano, que es lo que sé. 

Nos vemos en el próximo artículo, interesante y enriquecedor a manos llenas, a partes iguales, no como este que ha sido un mero chapú, un relleno, un repello sin sentido, un cilistrón, un rebellón, un simple chasqueo rápido que me permita sumar estadísticas cual pívot americano fraudulento (recuerdo a Manel Comas desde aquí, el que desenmascaró a los NAFs que se quedaban la mitad del presupuesto del equipo en aquellos tiempos de los 2 americanos y los primeros retazos de la Ley Bosman), que sí, que me enrollo y me voy, pero qué era esto si no un rellenar. ¿Y cómo despedirse en estos casos? Pues a lo fácil: adiós.

04 febrero, 2022

Me bombardean temas sobre los que hablar

 La verdad es que no tengo casi literalmente tiempo para escribir en el blog, ya os he comentado que mi disponibilidad tiende a cero, pero es que alrededor me bombardean con temas sobre los que hablar, y más allá de poder hablar de ellos, podré al menos comentarlos, que para eso sí que da tiempo, para unas pinceladas varias, para saber que existen, para nombrarlos, para hacerlos revivir, a saber...

Y me salen como si fuera una de mis "Rueda de Prensa", que no lo es, pero lógicamente la mayoría son de la prensa, y ahí van en forma de lista que es más mío:

 -El niño marroquí metido en un pozo como el fallecido Julen malagueño. España tardó en poder sacarlo, y allí al día siguiente estaban casi dando con él, a saber nuestras velocidades y nuestros medios, yo no digo nada que luego pillo. Cierto es que el diámetro del pozo allí era casi el doble.

-Las mascarillas que fueron prorrogadas en la aprobación de un decreto ley junto con las pensiones, una treta de nuestro gobierno trilero que cada vez se oculta menos para hacer desfalcos. Recuerda a aquellas leyes metidas con calzador en el congreso americano, que eran aprobadas al ir en el último papelito que nadie miraba... Tremendo, irónico y francamente aterrador.

-El ministerio de consumo y desgobierno, menudo despropósito, con cuatro o cinco decisiones en un par de años, que diríase que trabajan un día al mes o así. Si hubiéramos tenido un secretario de estado de consumo, dentro del ministerio de sanidad, se habría hecho más. Nótense las minúsculas en tamañas instituciones, pues ni la sanidad ni el consumo actuales tienen el más mínimo honor, más allá de sus profesionales, que poca valoración suelen tener, pero que cuando por fin les dan voz para pedir lo que quieran, no suelen ir más allá del sueldo.

-Pero no, ese de antes no era el único problema de las mascarillas, sino que estaba el de que hoy hago la tontería de aprobarlas como trilero y luego a los tres días anuncio a bombo y platillo que las quito con otra ley rápida, que ríase usted de las veletas y no, no pasa nada.

 -Y hablando del congreso, institución en minúscula llena de Chupópteros y Chupasangres en mayúscula, encontramos un nuevo despropósito con la aprobación de la reforma laboral, una más de tantas, que reforma y reforma en 360 grados, para quedarnos igual pese a ser siempre "una reforma moderna y la mejor que ha habido". Resulta que dos parlamentarios de UPN cometen una traición para hacer que no se apruebe, por la que seguro que serán expulsados. Pues bien, por sorpresa, un diputado del PP se confunde con los botoncitos, que ni la NASA, oiga... y vota mal, por lo que los parlamentarios serán igualmente expulsados por su traición, pese a que finalmente la reforma salió. Una maquiavélica y retorcida maniobra del destino, para como siempre: quedarnos igual que estábamos.

 


 

-Y cómo no, hablando de fútbol tenemos el famoso VAR, que consiste en que unos árbitros rearbitran lo que otro vio, salvo que el otro no les haga caso, vistiéndolo de una mejora en la competición y sus buenas virtudes. Al final, un dar vueltas para quedarnos igual, porque la polémica sigue existiendo y aún es más grave al suponerse que ya todo iba a ser justo al 100%, ¿a qué me recuerda?

-También me hace gracia la propuesta de 7 días de "asuntos propios" al año para cuidar padres o hijos cuando estén enfermos o para llevarlos al médico. La teoría está muy bien, y es bonito vivir en un mundo ideal de caramelo, pero si ahora hay entre 2 y 4 días y muchos "curritos" (léase como "no-funcionarios") por miedo a represalias se piden los días de vacaciones para llevar a sus niños al médico, ¿quién cree que esos curritos se cogerán 7 si es preciso? ¿Esto, entonces, a quién beneficia? Pues a los que ya tenían varios días de asuntos propios, más los moscosos, más los viernes porque sí, y más los puentes por qué no, que ahora los añadirán a convenio, y junto a los tres días a la semana de teletrabajo, sí, dejarán por siempre de ir a trabajar. ¿Envidia? Sí, pero ese no es el problema, el problema es que dejaremos de tener alguien que nos atienda, porque lo que si que la administración no va a hacer es sustituirlos.

-Luego, que no se me olvide: está el gran tema de Eurovisión, que yo, vamos, sólo veo la final y por aquello de que España es lo más y a muerte con nuestra bandera, pero lo que es ver la previa de un país que suele acabar entre los cinco últimos, pues como que no. Parece ser que las tres mejores canciones han sido la de una feminazi roja y soez, la de una cubana reguetonera y patriarcal, y la de unas independentistas gallegas antiespañolas, vamos, la crema de la crema, que diría mi whatsapp al traducir mi perfecto francés. Total, que el jurado votó a quien pilló, el público a otra, y todos en las redes sociales se enzarzaron entre ellos y contra los artistas, que mejores o peores no tiene culpa de nada, sí, los valientes e inteligentes de las redes sociales, que ellos y ellas sí sabían quién era la mejor y debía ganar, y no un jurado profesional o las llamadas de miles de españoles gastándose 2 euros para que ganara la de su comunidad autónoma. Jauría de carroñeros es lo que son todos ellos, personajillos y personajillas ocultos bajo un pseudónimo y una foto chorra, incapaces de dar la cara porque se la partirían.

-Y falando, parlando, llegamos al meollo del asunto: la tecnología en los bancos y la administración, sí, esos que usan los ancianos así, como pueden... Gente que no ha tocado un ordenador en su vida que ahora necesita sacar dinero del cajero, usar un certificado digital, firmar un documento con el Acrobat Reader... en fin, bagatelas, absurdeces, nimiedades. Ellos no pueden, pero mientras tanto, los bancos reducen horas de atención al público, obligan a hacer operaciones en el cajero, y las administraciones también intentan poner todo online a toda prisa. El objetivo parece similar al del punto anterior: irse todos a casa si puede ser y que nos atienda nuestra pu... ups!, perdón, que se me iba, sigo...

-También está lo de las macrogranjas de cerdos, que enlaza con lo del mierdisterio de consumo (también lo verán como "inutilsterio de consumo" o "paranadasterio", a saber). Resulta que asaltaron el ayuntamiento de Lorca unos supuestos pobrehombres que estaban mandados por los ricos macrogranjeros... si es que me suena a guerra, a mandar a los niños a morir mientras nosotros nos tomamos el banquete con los líderes del otro bando como si nada. Así reventéis como el lagarto de la Malena.

 

-En fin, que enlazaría esto también con la supuesta guerra que Rusia, que insiste en que no quiere invadir Ucrania, está preparando. Mientras llevan a toda su flota, infantería, marinería, aire, tierra y fuego a las fronteras con Ucrania, la OTAN, con el Biden y sus acólitos a la cabeza, hace lo propio al otro lado, como si apuntarnos unos a otros con misiles que destruirían el planeta en segundos pareciese buena idea. Menos mal que no hay armamento atómico de por medio, pero hoy en día, librar una guerra con cuatro tanques y un Cetme cuando todos tenemos cosas para reventar cualquier país en segundos, no sé si es una de las mayores hipocresías que ha existido. Que le toquen un pelo al Putin, al coreano del norte o al chino, y por supuesto al agüelo americano, que verás qué risa. Mientras tanto, ellos se las siguen midiendo mientras las bolsas bajan.

-Y al hilo de las bolsas, la economía en general, la luz y la gasolina, que suben y suben sin que nadie haga nada, con cortinas de humo que van y viene, mientras la luz que valía 0,12 céntimos más o menos, se paga ahora a 0,36, bah... como si nada eh!, y la gasolina que pagábamos a 1 euro hace 2 años, ahora vale 1,50, bah, de risa, y luego nos quejaremos de que suban el pan y los clics de Famobil, y vendrá el panadero y el juguetero a ciscarse en nuestros muertos más frescos (por usar una locución revertiana).

-Cerramos con ese magnífico entrenador del Rayo Vallecano femenino que alentaba hace poco tiempo a sus jugadores hombres a violar entre todos a una chica mayor de edad para animarse y conseguir el ascenso, que eso da mucha energía. Que entrene a mujeres es el zorro cuidando a las gallinas, pero que ni siquiera haya habido consecuencias de ningún tipo, ni declaraciones de su club actual, es aún más alucinante. Ojo, que una conversación privada por whatsapp o lo que sea, no debería ser vinculante en este sentido, pero ya da una idea de la calaña del tipo, a veces uno se pasa de listo en conversaciones privadas y no hay que ir más allá, pero al menos una declaración pidiendo perdón, no estaría de más.

 

En fin, ya lo dejo, que tiempo no tengo pero me enrollo cual persiana que se me rompió el otro día y costará horrores arreglarla con el poco tiempo que he dicho que tengo, que parezco el Pepe Isbert, o también aquel lumbreras que tuvimos de presidente, sí, el que se saltó el confinamiento y tenía en su propio partido otro tío llamado igual que salía en los papeles, sin que él tuviera culpa de nada, claro. Otro día hablamos de la monarquía que nos están dejando el Urdangarín, el Marichalar, sus mujeres y sus hijos, como dignos sucesores del ínclito Juan Carlos de Borbón y ladrón, o quizá felón, quién sabe. Algún día reinará Leonor, pero será la última, como dijo el Nostradamus que sería Francisco, y ahí anda el tío, levantando las alfombras y limpiando todo el polvo y lodo que un montón de sacerdotes pecadores y obispos encubridores dejaron por la geografía mundial en tantos y tantos años de atrocidades contra niños y los que no son niños. Nos vemos mientras tanto, siempre para dar un giro de 360 grados, que nos deje igual, para que no cambie nada, que es lo que quieren...

28 enero, 2022

Las despedidas, el último baile

Hoy es el último día, día de despedida, la última vez que os encontráis todos, que os encontráis en el mismo lugar, que todo sigue como antes fue, etc.  Hoy sabemos que es el último día, pero tampoco podemos hacer mucho más que intentar atesorarlo y ya... igualmente será inútil, pues se perderá inexorable igualmente.

Despedidas hay muchas en nuestra vida, dependiendo de cada persona, claro: el último día de guardería, el último en parvulitos, el último en la EGB o la primaria, el último día de instituto, de Universidad, de cursillo, la última navidad con tu abuelo moribundo, con tus padres, la última galleta de la caja de una marca que ya no venden, el último número de la revista, el último capítulo, la última película de un genio, el último partido de una leyenda, el último concierto de un grande, la última actuación con tu grupo, el último hablante de un idioma, el último día de un maravilloso viaje, de un maravilloso periplo, de una maravillosa y memorable excursión...

Sí, en algunos casos algunos contactos quedarán, muchos que compartimos todos esos primeros días hasta el último seguimos en el mundo, obviamente, pero el grupo, lo que fue, su esencia, quedará congelado para siempre en su fecha, en un rango de fechas muy concreto y cuyo día final ya se sabe. Sí, se puede quedar después, pero nunca será ya lo mismo.


 

Diría que se disfruta más de las cosas cuando sabes que el año que viene estarán ahí, cuando estás seguro de ello pese a que siempre todo pueda romperse en mil pedazos en cualquier momento. Se disfruta más de las cosas cuando piensas que son eternas, y no cuando sabes que es el final, porque el último día tienes la impotencia de no poder rechupetearlo todo como merecería la ocasión, pues es imposible recuperar todos los abrazos, todos los mimos, todas las caricias, todas las sensaciones de toda una vida, de toda una existencia, en un último día.

Ay, eso que llaman el "último baile", cuando una persona, un grupo, lo que sea (últimamente muy típico en el caso de grupos deportivos, como el último baile del famoso equipo de los Bulls en la NBA de los 90, el último baile de nuestra generación de oro del basket, no sé si en 2016, o el último baile de nuestros hispanos del balonmano en los JJOO de 2021). Pasa igual, el último año, el último campeonato, pese a ser sublime, ya no se disfruta igual, porque la melancolía, el miedo a lo desconocido que vendrá, y la nostalgia hacen que no puedas, como cuando antes pensabas que todo sería eterno, pero no lo es.

Recuerdo despedidas sonadas en mi vida, como aquella vez con 10 años cuando ambos primos nos fuimos llorando, aquella de mi madre, mi prima y mi tía hace pronto 10 años o cuando se retiraron algunas glorias deportivas que amaba. Recuerdo ese último día de instituto y su anexo en forma de selectividad, igual de desgarrador, como intentando seguir paladeando algo que ya no existe, que se te ha escapado entre las manos. 

Luego están las veces que un final, que una despedida es preludio supuesto de algo mejor, y entonces sí que paladeas con ansiedad la despedida, pero como queriendo que termine ya, que viene lo bueno, como cuando acabas un curso inicial y empiezas a saco con el avanzado, como cuando te quitas los ruedines y te tiras como un loco en equilibrio, como cuando terminas una guardería o un colegio para ir de verdad con los mayores... y no te das cuenta de que esas también fueron unas despedidas de algo que perdiste para siempre. 

Otras veces están enmascaradas en fiestas, pues ese día final armándola gorda puede tener un gran efecto sanador, al menos para las heridas causadas por la pérdida que llega. Ya habrá tiempo de lamentarlo, pero hoy es tiempo de disfrutar.

Y luego están las chorradas que también algunos valoramos, como esa última lata de tentáculos de cefalópodo a la gallega que ya no se fabrica, y que algún día habrá que comerse y paladear como si fuera la última vez (sin habernos dado cuenta de que ya no va a saber igual que cuando sabíamos que existiría para siempre), como la última de las toallas del juego de toallas que compramos en su tiempo, de las macetitas que adquirimos al casarnos, como la última vez que decidimos ponernos esos zapatos que ya no daban más de sí, y recordábamos todo lo pasado con todos ellos, grandes celebraciones con pulpo a la gallega, grandes momentos de aseo con la toalla o días inolvidables calzando esos viejos zapatos.

Sí, las despedidas son duras y no hay más, son jirones en nuestra piel, son lanzadas, son picaduras, son arañazos de arriba a abajo. No, no hay vuelta atrás y no volverán. A veces son para mejor, pero aquí hablamos de las definitivas, de las pérdidas reales e inevitables, irreemplazables en cuanto a tener lo mismo, pero sí que en algunos casos uno puede aprender a vivir con lo nuevo y sentirse igual que con lo viejo.

Sólo os digo que ante cada una de vuestras despedidas vitales, seáis sinceros y leales con vosotros mismos, pues sí, hay que sentir ese duelo, ese luto. Atesorad el último día, pero al final es sólo uno más, ya no se puede hacer nada. Pasadlo bien y no acabéis con mal sabor de boca, que el último día no sea nada diferente de lo que pudo ser el primero o de cualquiera de la mitad, con eso, ya lleváis ganado el disfrute de esa despedida, pues no tiene sentido tener nostalgia aún de algo que no ha dejado de existir, aunque estemos apurándolo.

22 enero, 2022

La integración audiovisual infantil hoy día

Día soleado, doce de la mañana, colegio español, hordas de niños, niñas, niñes, niñis y niñus (que hoy en día la palabra niños ha perdido gran parte de su significado o de su radio de acción, y hay que completarla con las niñas para las femeninas, las niñes para las sin identificar, las niñis para las que ni estudian ni trabajan y las niñus para los cruces de humano y ñu, supongo) corren despavoridos jugando, cantando o riendo, y sobre todo y pese a todo: gritando. 

Bien, de pronto un grupo de ellos empiezan a hablar de los dibujos animados que vieron ayer en la tele y en ese mismo momento se pone en marcha un mecanismo de integración social que ni en los documentales del Nasional Yeografic: el rey de la manada establece la agenda y empieza a hablar de lo más interesante de la tarde, los mejores dibujos, los más vistos, los más de moda, y los palmeros aplauden con interés, subiendo la conversación en tono e intensidad. Los de la oposición intentan desviar el tema hacia otras temáticas, a veces, pocas, con suerte, y otras sin conseguir evitar que el rey se salga con la suya. Al mismo tiempo, una minoría de inadaptados escucha perplejo hablar de un tema del que no saben nada, pues no han visto los dibujos que vio ayer todo el mundo, y tampoco los que vio ayer un poco de menos gente, y simplemente silban, miran para otro lado y aceptan resignados su descenso social a los infiernos de los parias, de los impopulares. Mientras, el Rey y sus acólitos conversan enfervorecidos y relatan las letanías, las frases famosas o los chascarrillos más desternillantes, y todos se retroalimentan en una danza tribal magnífica, lo que aún causa más desdicha a los otros.

Nota: hablo en masculino porque me refiero a "individuos" o a "seres humanos", no a niños masculinos, obviamente para no degradar o invisibilizar a niñas, niñes, niñis y niñus.

 

 ¿Han cambiado en este sentido mucho los tiempos desde que los millenials éramos pequeños? Pues seguro que no tanto, ¿y desde que lo eran los Boomers? Pues un poquito más, pero aunque pensemos que al final son unos niños conversando sobre la tele, sí, la cosa ha dado un paso enorme y empieza a quedar muy lejos de lo que fue.

Antiguamente, en tiempos de los Boomers (hablamos de los 60, 70 y primeros 80), era mucho más fácil estar integrado, porque había uno o dos canales nada más, que eran la 1 y la 2 (también llamado UHF), por lo que todo el mundo que vio la tele ayer, vio lo mismo, salvo los detalles de ver una cosa a una hora o a otra. Dado que los infantes e infantas pasaban mucho tiempo jugando en la calle, ese tiempo se reducía, por lo que al final, en la conversación del día siguiente, todos podían estar más o menos integrados al haber visto los dibujos animados del día.


Luego, ya para los millenials, llegaron los canales autonómicos y las privadas, a finales de los 80 y primeros de los 90, por lo que el abanico de canales se ampliaba a 5 ó 6, empezando a haber cierta competencia entre ellos por los horarios infantiles, por lo que empezó a haber que decidir qué ver. En cualquier caso, seguía siendo más o menos fácil ver lo que veía todo el mundo, ya fueran los Caballeros del Zodíaco, el Goku ese, o las andanzas de Oliver y Benji, y siempre repitiéndose una y otra vez el Willy Fog, el Gnomo chiquitillo ese o Érase una vez la Vida.

Pero, ¿y hoy?  Pues hoy en día resulta endiabladamente diabólico, porque ya no hablamos de televisiones públicas, donde aparte de las privadas de entonces se han añadido unos 20 canales más, varios de ellos temáticos infantiles, como el Disney Chanel, el Boing o el Clan, y otros con franjas para niños como el Neox; sino que hay que añadir la televisión por satélite, por cable, donde hay muchos otros como Cartoon Network, Nickelodeon, Baby TV, etc... Y todavía más, con los programas infantiles existentes en las plataformas como Netflix, HBO, Amazon Prime, etc... Y aún más, con los vídeos de Youtube, Vimeo, etc... 

El problema se hace enorme, porque es prácticamente imposible saber qué están viendo los demás, qué ve la gente, y así no tienes seguridad de estar viendo lo más famoso, es muy complicado, y casi hay unos dibujos animados para cada niño, pese a que por afán de integrarse, muchos acabarán viendo lo mismo (aparte de que al final los que más pagan, más se anuncian o más merchandising tienen son los que más se conocen y más se ven, eso siempre pasó y pasará).

 

En cualquier caso, para los padres de ahora resulta complicadísimo, porque si pensamos que los dibujos de ahora no nos gustan y queremos ponerles las cosas de nuestra época, sí, verán una calidad mucho mayor, pero los convertiremos en parias sociales, ya que estarán viendo la Pantera Rosa, los Looney Tunes o los Autos Locos de nuestra época, a la misma vez que sus amigos ven la Patrulla Canina, el Doraemon, el Bob Esponja o la tal Hilda.  

Vamos, y en conclusión rápida: que no merece la pena hacerles ver lo antiguo porque no va a formar parte del acervo cultural de su generación, y salvo que haya varios padres en el grupo del colegio que decidan hacerles ver eso tan magnífico de los 80 y 90, estaríamos abocados a enseñarles lo actual, sin más: que vean los Gormiti, los Teen Titans Go! o el mundo de Gumball, que para eso son ellos ahora los niños.


Por cierto: En cualquier caso, no os libraréis de que os ponga La Pantera Rosa, la Aldea del Arce o Érase una Vez la Vida, es lo que hay, para eso nosotros somos ahora los padres.

--Imagen2, extraída de: https://www.serpadres.es/familia/tiempo-libre/fotos/series-de-dibujos-animados-de-los-80-y-90-estas-siguen-siendo-perfectas-para-los-ninos-221617706324/1--